LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

Málaga 20 de octubre de 2008

m.montescleries@telefonica.net

 

UN TIPO QUE VALE LA PENA

 

        Esta semana he recibido varias noticias de un signo totalmente diferente. Por un lado el nacimiento de un niño muy deseado por una familia andaluza. Su cordón umbilical va a servir para mejorar las condiciones de vida de su hermano mayor aquejado de una anemia congénita severa. Además este niño ha nacido libre de la enfermedad por una selección genética.

 

      Mientras tanto un barquito holandés en nombre de la libertad de la mujer hace “viajitos” por la mar fuera de aguas jurisdiccionales. Allí se desembarazan de lo “que les estorba” (seres humanos más pequeños, al parecer, sin derechos), y vuelven a puerto más ligeras de carga humana y más cargadas de responsabilidad. Los de siempre, me da asco hasta nombrarlos, los han recibido con bandas de música y charangas adecuadas a su “proeza”.

 

      Al parecer ambas situaciones reflejadas anteriormente son objeto de controversia en el aspecto ético, pero como yo estoy a favor de la vida, me quedo con la primera, con las reservas que aconseja mi ignorancia, y aborrezco la segunda. Nunca ha habido un niño tan deseado como el sevillano, mientras los que tiran (eufemísticamente) por la borda a los fetos abortados desprecian absolutamente la vida. En mi opinión, hay una clara diferencia. En el caso del niño sevillano hay mucho amor de los padres por medio. En el valenciano, no hay ni sentimiento de paternidad.

 

       Mi buena noticia de hoy me la ha proporcionado un chaval de 22 años. En mi oficio de “intrépido reportero” voluntario, estaba realizando unas entrevistas callejeras en un barrio de Málaga para un programa de televisión. Se me acercó al improvisado set (una esquina), un chico a bordo de una silla de ruedas a motor que manejaba con pericia. Hizo gestos de querer hablar y le acerqué al plano al que entró en directo, su cadencia de voz y su tono me indicaron un problema cerebral. Sus ideas eran tan claras que se “comió” el resto de la entrevista. Su argumento se basaba en que quería ayudar. Especialmente a los chicos de su edad. Que le dijéramos que tenía que hacer. La entrevistada principal, dirigente vecinal, alucinaba. Los dejé poniéndose de acuerdo y me fui impresionado. Posiblemente alguien en su día, la María Antonia Iglesias o Pilar Bardem de turno, habló a sus padres de selección genética y de “barcos de la libertad”. Y ellos optaron por la vida.

 

          Decía Indira Gandhi “Es un gran privilegio haber vivido una vida difícil”. Mi reciente amigo Pepe, el del carrito motorizado se ha olvidado de las dificultades y ha decidido vivir su vida. Tagore afirmaba “Hemos sido llamados al concierto de este mundo para tocar de la mejor manera nuestro instrumento”. El instrumento de mi admirado paralítico cerebral es la sensibilidad y su voz entrecortada suena como un Stradivarius.

 

        

 

 

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