La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  13 de octubre de 2017

NOTICIAS QUE IMPACTAN…

O YA NO

 

Anteayer recibí el siguiente comunicado de Cruz Roja:

   Os informamos del balance de la atención, anoche en el puerto de Málaga, de 113 personas rescatadas de dos pateras por Salvamento Marítimo (91 hombres -entre ellos, 2 menores- y 22 mujeres): 3 traslados a hospital.

    Ayer recibo otro:

Os informamos del balance de la atención, esta madrugada en el puerto de Málaga, de 69 personas rescatadas de dos pateras por Salvamento Marítimo (62 hombres y 7 mujeres, entre ellas una menor): 1 traslado a hospital por heridas.

Así cada día. Estamos más pendientes de Puigdemont o de Rufián que de estos hechos tan terribles. Nos quedamos tan tranquilos. Como si no nos importara demasiado. Ya no son noticia. Olvidamos los centenares de personas que se han quedado en el camino. Esos cientos de seres humanos que esta semana han perecido ahogados en el empeño.

 

Malas noticias. Lo peor es que ya casi no son noticias. ¿Cómo se soluciona esta situación? Afrontándola desde la raíz. Esto es lo que ha auspiciado el proyecto que paso a comunicarles:

PROYECTO AL-MORAFAKA (NADOR): Presupuesto destinado a cooperación internacional. Centro de acompañamiento y atención a la mujer rural  y a su infancia. Financiado por  Cáritas Diocesana de Málaga. Presupuesto: 120.000€

        El objetivo del proyecto es construir un centro de acompañamiento y atención a la mujer rural y a su infancia en Cabo de Agua, región del RIF en MarruecosCon este centro se pretende asistir, acompañar e impulsar a mujeres desfavorecidas de Cabo de Agua con hijos menores de tres a seis años (edad no escolarizada actualmente en Marruecos) así como al resto de mujeres, desarrollando sus potenciales y dando respuesta a sus necesidades y a las de sus hijos menores de seis años.

Se detecta a través de la sensibilidad del obispo D. Ramón Buxarrais y sus colaboradores de la ONG INSONA, la necesidad e intervención debidos a las diversas carencias y necesidades no solo económicas sino de diversa índole con el propósito de conseguir:

FORMACIÓN MUJERES: Costura, bordado, alfabetización, idioma español y cocina

ATENCIÓN A SUS HIJOS DURANTE TIEMPO FORMACIÓN: Aula pre-escolar y comedor

Los objetivos fundamentales de este proyecto son:

Evitar situación de inadaptación de la mujer rural.

Preparar a la mujer a sus hijos ante el cambio de hábitos y costumbres.

Cubrir necesidades básicas (educación, relación, etc…).

Ampliar las perspectivas laborales de las mujeres mediante el aprendizaje del castellano.

Y yo añado. Este es el camino. Que no tengan a recurrir a la patera para venir a ese mundo de coches de alta gama, perfumes y futbol, que les vendemos por televisión. Este proyecto es una buena noticia. Estas familias marroquíes mejorarán su vida. A esos niños posiblemente no los recogeremos en el puerto malagueño y deambularan con mantas rojas por las calles malagueñas.

 

 

 

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 16 de noviembre de 2017

 

EL CAUTIVO ESTABA DE GUARDIA    

      

     En estos días se ha escrito mucho sobre la personalidad de Gregorio Sánchez “Chiquito de la Calzada”. Cada uno de los malagueños que tenemos “más años que er clavo del almanaque”, nos hacemos eco del mensaje de cada una de sus palabras, basadas en la vida de nuestro barrio y nuestra época.

 

    Su fallecimiento ha sido consecuencia del fin de su etapa vital y su deseo de pasar a compartir en la otra vida ese amor por su esposa, poco corriente entre la gente de la farándula, manifestado desde siempre por el cantaor frustrado y, sin embargo, humorista brillante.

 

Como tantos otros miembros de esa generación su fe era similar a la del “carbonerillo”. La vida y la enseñanza no habían dado para más. Pero como tantos otros había llegado a la viña del Señor a través de ese encuentro natural del hombre sencillo del barrio con la fe que le transmitieron sus mayores, basada en el culto a las Imágenes y lo que representan.

 

Tengo un gran respeto por esa riada de personas que, a diario y, especialmente en los alrededores del Lunes Santo, se acercan a ese nexo de unión con lo trascendente que es la imagen de Jesús Cautivo. Gregorio era uno de ellos.

 

Contaba uno de sus amigos que, en una actuación en un escenario de una altura respetable, se le fue un pie en una de sus carrerillas típicas y cayo de mala manera al patio de butacas. No le sucedió nada grave. El achacó su suerte en esta circunstancia a que el Cautivo estaba de guardia”. No se puede explicar de una forma más gráfica lo que es la Fe sencilla. Ese punto de creencia al que Dios nuestro Señor se agarra por medio de Jesucristo para llevarnos a su presencia.

 

Gregorio, “el chiquito de la Calzá”, me ha demostrado, a lo largo de muchos años -yo le conocí en aquellos tablados de los 60-70, donde los tunos de la época “parcheábamos”- que se puede transmitir sonrisas y risas limpias con chistes sencillos y lenguaje corporal distinto. Un buen hombre que ha pasado por la vida siendo feliz y haciendo felices a los demás. Ya descansa en paz. Es uno de los “leonarios der Cautivo”.

 

 

Dibujo de Andrés Mérida.

Eras mi vida

12 f, 17

La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  13 de octubre de 2017

“ERAS MI VIDA”   

 

Parece mentira que una corona de flores junto a un féretro, al pasar por el tamiz del amor,  se pueda convertir en una BUENA NOTICIA.     

 

      Los creyentes tenemos la suerte de confiar en la vida eterna, pero nos cuesta aceptarlo lo mismo que a los demás. Entonces surge la Palabra del Padre hecha vida en su Hijo que nos abre el camino de la Resurrección. Los sentimientos son libres y la pena nos invade. No entendemos el porqué. Pero sí que entendemos que el amor de Dios nos acompañará en esos momentos.

 

Se nos ha muerto una hermana. “La reina”. Una hermana no de sangre, pero sí de hecho. Una hermana con la que hemos compartido viajes, penas, alegrías, comidas, enfermedades, nacimientos, comuniones, bodas. Sufrimos con ella la acogida de una niña rota y su devolución a su madre hecha una muñeca. Una hermana. Cada viernes comíamos aprisa para dar paso a la partida de póker disputada por los más tramposos del mundo. Era feliz con su cigarrito y, a veces, con la copita. Aguantaba hasta el final. Nos seguíamos manteniendo a diario en contacto por teléfono o por Facebook.

 

He pasado un día muy triste. Los amigos sabían que era algo mío y me daban el pésame. Pero el colmo lo ha llenado el grito de mi esposa Ani al despedirla. “Maribel… te echaremos de menos”.  Un aplauso general ha cerrado el funeral.

 

Con Maribel y cuatro amigos más, uno de ellos Sergio, el sacerdote celebrante –al que por primera vez en años le he visto romperse-, hemos recorrido Europa llevando la alegría y la Palabra de Dios a los emigrantes españoles y latinos. Discurseaba poco, pero estaba… y hacía.  Dios nos ha bendecido con su compañía.

 

Cuando alguien pasa al Padre con esta categoría, es una Buena Noticia para todos los creyentes y sus amigos en general. De momento ya tenemos la oportunidad de rezar a otra intercesora ante el Padre. Es una buena noticia lo que hemos disfrutado de tu presencia y de tu compañía. Valentín lo ha clavado en la cinta de la corona. Eras mi vida. Yo lo amplío diciendo: Eras y eres parte de nuestra vida. Hasta siempre Maribel Fernández.

 

                         

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 9 de noviembre de 2017

CONOCER Y CELEBRAR    

      

     Ha caído en mis manos un librito bajo el título de “CONOCER Y CELEBRAR LA EUCARISTÍA”. A los “enterados”, como yo, nos viene muy bien refrescar ideas de vez en cuando.

 

Llega un momento en que consideramos rutinario lo sublime. En que por exceso o por defecto asistimos a Misa, como espectadores de un rito conocido y no como actores de un milagro actualizado en cada una de ellas.

 

Con buen criterio, los miembros del “Movimiento Seglar de Jubilados y mayores –VIDA ASCENDENTE-“, van a dedicar todos sus esfuerzos e inquietudes a volver a recuperar todo el valor, que es mucho, de cada una de las partes de la Eucaristía.

 

Simplemente, con que pusiéramos en práctica las normas que dan sentido a la celebración, esta ganaría mucho. Recoge entre otras: “Es más que una simple reunión material de cumplimiento;  nos reunimos para ser una comunidad celebrante, que escucha la Palabra y celebra la Eucaristía. La asamblea tiene el papel mas relevante de la Celebración; amén del Sacerdote que representa a Jesucristo, la asamblea tiene un papel muy trascendente de: celebrar, escuchar, orar, bendecir, aclamar y dar gracias”.

 

Y sugiere unos detalles concretos. Puntualidad, cercanía al altar, expresar deseo de acogida a los que te rodean, participar en saludos, cánticos, aclamaciones, escucha atenta… Vivir el encuentro personal con el Señor. Actualizar la muerte y la Resurrección del Señor en nuestras vidas. Y transmitir a nuestro alrededor  lo recibido.

 

Sí. Ya se que todo esto nos lo sabemos desde siempre. ¿Pero lo vivimos?, ¿lo practicamos? Confieso que la rutina invade muchas de nuestras celebraciones, a las que asistimos de forma indolente y rutinaria.

 

Les recomiendo que lean y pongan en práctica las recomendaciones de este librito. En mi grupo lo estamos haciendo. Creo que con provecho.

 

Termino recogiendo las palabras de Gloria Fuertes recogidas en este texto.

Alto profundo es esto que nos une, esto que nos devora

y que nos crea; ya se puede vivir teniendo el alma cogida

por el alma del que esperas.

 

 

                                                                                                           

Un voluntario

5 f, 17

La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  6 de octubre de 2017

UN VOLUNTARIO    

 

    Después de estar presentando mi cuarta temporada en Onda Azul Radio bajo el título de “la Málaga solidaria”, a veces me pregunto –aunque jamás me ha preocupado el dato- quién y cuantos componen mi auditorio.

 

      Hoy he tenido una agradable sorpresa. A raíz del programa del pasado martes, en el que entrevisté a la responsable de una ONG malagueña dedicada a la formación total de niños de 4 a 16 años y sus madres (ALTAMAR), una persona se ha incorporado como voluntaria a las labores de esta asociación radicada en el barrio de la Trinidad.

 

El mundo del voluntariado es tan amplio que da cabida a cualquier persona de buena voluntad que desee ayudar a los demás. Un día me explicaron que “no todo el mundo sirve para todo, pero todo el mundo sirve para algo”.  La nómina de posibilidades para aprovechar el tiempo libre –o inventárselo- es tan amplia, que permite encontrar la dedicación adecuada para cualquier tipo de personalidad. Tan solo tenemos que abrir el buscador de nuestro portátil y poner la frase ONGs en Málaga. Todo un abanico de oportunidades de ser feliz haciendo felices a los demás se abre ante nosotros. Personalmente llevo entrevistadas a más de cien asociaciones de ayuda a lo largo de estos años.

 

En mi trabajo como voluntario comparto trabajo con individuos, aparentemente “pijos”, que lavan sábanas y sirven cafés a los más desfavorecidos; miembros de las fuerzas de seguridad que encadenan sus turnos con horas conduciendo furgonetas para recoger alimentos; universitarios que cambian la cafetería de la “uni” por tardes de acompañamiento a mayores o clases complementarias para niños de barrio; señoras de “cierta edad” que cambian el te y la peluquería por el cuidado de enfermos solitarios de su entorno; hospitales, casas de reposo de salud mental, presos, niños abandonados, enfermos terminales, comedores, lactantes, etc., son atendidos por esos voluntarios anónimos que les ayudan a soportar sus penurias.

 

Por otra parte, personal sanitario, formadores, arquitectos, religiosos y voluntarios en general se desplazan a países africanos, asiáticos y sudamericanos a llevar su ciencia, conocimientos, ayuda y consuelo. Centros de acogida de emigrantes en toda Europa funcionan porque miles de cooperantes dedican su esfuerzo a aliviar sus dificultades.

 

Un mapa de lugares a los que nos podemos incorporar sin realizar un esfuerzo descomunal y que dan visos de veracidad al precepto evangélico que nos habla de “recibir el ciento por uno”. Cada uno de mis entrevistados me ha confirmado la realidad de esa aseveración.

 

Los voluntarios son mi buena noticia de hoy. Se trata de cambiar aquello de “pasar el rato” por “vivir la vida”. Mi programa del martes ha sido útil. Alguien ha cambiado la seda por el percal.

                

 

  

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 2 de noviembre de 2017

LAS CABRAS EN EL CORRAL    

      

     Ayer participé en la Eucaristía que conmemora la fiesta de todos los Santos. El celebrante nos metió “las cabras en el corral”.

 

    Su tesis, bastante acertada por cierto, se basó en que cualquiera de los presentes nos podríamos encontrar en cualquier momento “al otro lado del charco”, lo cual nos debía de alegrar, siguiendo los deseos de Santa Teresa al decir “muero porque no muero”.

 

Personalmente no tengo ninguna prisa en incorporarme al censo de los “santos”. Quizás por mi jindama innata, o por el recuerdo de la única persona a la que he escuchado llamarla “Santa” en vida. Se trataba de una portera de un edificio en el que pasé gran parte de mi vida. La señora en cuestión se llamaba Fuensanta, pero rompió por “santa”. Con todo mi respeto, era una “bruja” de mucho cuidado que nos amargaba la vida y no nos dejaba subir solos en el ascensor.

 

Aparte de la broma “desengrasante”, tengo muy claro el censo de los Santos que han pasado por mi vida. A ellos dirijo mis peticiones. No rezo por ellos. Rezo con ellos. Ellos interceden por nosotros. Me he puesto a pensar en sus nombres, apellidos y caras. Pasan del centenar. Los otros, los del Santoral de la Iglesia seguro que lo son. Y estos también.

 

Ellos entendieron el mensaje y se colocaron entre los Bienaventurados. Los de la regla nemotécnica de mi colegio: “pomanllohanmilipapa”. Por cierto difiero del celebrante en su homilía de ayer. Las bienaventuranzas no son el camino; son la meta. El camino son las obras de misericordia. Esto me lo enseño mosén Buxarrais hace tiempo y no lo he olvidado.

 

Mis padres naturales y mis padres en la fe me han marcado el camino. Ojalá yo lo pueda seguir. Este camino saca “mis cabras del corral”. Fuera miedos. Él nos espera.

 

 

La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  30 de octubre de 2017

MIS AMIGOS CATALANES   

 

    Mi vida comercial y personal ha estado unida a lo largo de medio centenar de años a la industria textil catalana y, por consiguiente, a los catalanes.

 

       Esta circunstancia me ha permitido crear y cultivar una excelente amistad que tan solo ha difuminado la lejanía, la enfermedad y, desgraciadamente el fallecimiento de muchos de ellos.

 

A los veintidós años decidí cambiar la seda por el percal y la contabilidad por los trapos. Me lancé a la aventura de pasar de la seguridad de una gran empresa a la inseguridad del autónomo como representante especializado en el ramo textil.

 

Comencé a representar a una empresa sevillana, otra valenciana y varias más pequeñas de Cataluña. Al cerrar la andaluza, me lancé a buscar más variedad en todo el noreste español, de manera que comenzando por Santa Pau (Gerona), pasando por Mataró y Sardañola acababa en plena Alta de San Pedro barcelonesa.

 

Genero de punto exterior, interiores, prendas de baño, calcetines, prendas deportivas, faldas y vestidos, abrigos, pijamas, pañuelos, mantas, toallas, sabanas bordadas, mantelerías, tejidos, albornoces, cortinas, tapicerías, corsetería… Todo aquello que basaba su producción en el ramo textil. Como consecuencia se creó una especie de unión entre Cataluña y Andalucía en la que yo era el pasillo.

 

Entonces pude descubrir como los catalanes eran felices entre los andaluces y viceversa. Muchas de esas industrias catalanas estaban en mano de andaluces o de hijos de andaluces nacidos en Cataluña. Por otra parte, Mataró o Sardañola estaban plagadas de malagueños y en los telares o las máquinas de coser se hablaba catalán con acento andaluz o andaluz con acento catalán.

 

Se me viene a la memoria nombres de amigos de aquellas tierras que conocían mejor que muchos de nosotros “casa el guardia”, “er Goaqui”, “er cabra”, “Miguelito er cariñoso” o “el refectorium”. Venían buscando la sopa viña AB o el tronco de rape de Casa Curro, los chanquetes de Antonio Martín o las delicias de todo tipo de casa Frutos.

 

Traian una lista de clientes y otra de “lugares” a visitar entre operación comercial y pedido a la talega. Descubrieron la partida de dominó a pie de playa con los clientes, tomando helado de Lauri regado de agua de fuego. La dura vida que nos pegábamos, mientras ayudábamos al crecimiento económico de nuestra querida España.

 

Me atrevo a poner nombres y apellidos: Luís Más, Ramón Cabasa, Luís García Torrent,  Jaime Vallcorba, la familia Guasch, Sampons, Antonio Aleñá, Salvador Méndez, Agustí Viñas, Javier Beltrán, José Colomer, Xavier Tudó, Jesús Verdaguer… gentes con la que he compartido el pan, la sal, el negocio y la conversación. Dialogo y respeto. Amistad y recuerdo.

 

Hoy mi buena noticia se basa en el recuerdo. Dios quiera que volvamos a los viejos tiempos de la cooperación y la concordia. Si el señor Rufián o el poco honorable “Puigdemont primero, el indeciso” nos lo permiten. Hoy por hoy han decidido romper la baraja. Con su pan se la coman.

 

     Yo sigo pensando que nos están liando entre todos. Siento vergüenza ajena al verlos pavonearse mientras siembran discordia y división. Yo seguiré sin ver un telediario ni una tertulia política. EL no oírlos es mi buena noticia. Me quedo con los anuncios sencillos de aquellos productos que vendíamos.

            

 

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 26 de octubre de 2017

TIEMPOS DIFÍCILES -2-    

Hace más de cinco años escribía un artículo con este mismo título basándome en la situación de aquél, por entonces, año complicado.

 

He vuelto a releerlo y, curiosamente, no se ha solucionado nada de cuanto se destacaba entonces. Es más, se le han añadido una serie de circunstancias que hacen aun más laboriosa su solución.

 

Hablaba por entonces de las complicaciones que trae consigo la familia moderna. Estas se han acentuado. Hoy por hoy cada vez se confía menos en la institución familiar, se divorcian más personas que las que se casan, la natalidad está por los suelos y los nuevos modelos de convivencia campan por sus respetos.

 

En otro apartado me refería a la situación económica. Curiosamente cada vez se habla menos de la crisis. Y, una de dos, o esta se va superando, o el lío político en el que andamos metidos nos tapa la persistencia de la misma. Que se lo digan a los empresarios catalanes que van quedando. Solo les falta que la SEAT coja el portante y se desplace a otra zona de España, para que se queden a cuatro velas.

 

Los mayores vemos la situación con desasosiego. Hemos vivido la posguerra, la dictadura, la nueva democracia y lo de ahora con el miedo, transmitido por nuestros padres, de volver a las andadas. Pues ya hemos vuelto. Los reinos de taifas proliferan y los salvadores de la patria (o las patrias) surgen como hongos. Al final tendremos que recurrir a la manida frase de “Virgencita que me quede como estoy”.

 

Pero es que me indigna escuchar las frases tales como “presos políticos”, “asilo político”!, “Cataluña –norte y sur-“, “Euskalerría” o “viva Cartagena”. Decía el clásico “divide y vencerás”. Estamos perdiendo más que el Málaga C.F.

 

¿Que podemos hacer? Agua y ajo. Preocuparnos más de nuestro metro cuadrado y transmitir paciencia y comprensión a esa mayoría silenciosa que lo único que quiere es paz y tranquilidad. Menos banderas y más viviendas, empleos y sanidad.

 

Decía una vieja canción: “no te puedo querer… porqué no sientes lo que yo siento”. No estoy de acuerdo. Creo que se puede querer al que no piense como yo. Pero eso es para nota. Edad tenemos para conseguirlo. Lo malo es que me da la impresión que los que tienen que decidir no están por la labor. Yo creo que se puede.

 

 

 

La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  23 de octubre de 2017

LA MALDITA ENFERMEDAD   

 

     A lo largo de la historia se han declarado pandemias que han diezmado la población de grandes zonas del mundo. Lepra, viruela, tifus, peste, tuberculosis y toda clase de gripes denominadas con el gentilicio del país del que proceden.

 

    En estos últimos años, posteriores a las grandes guerras del siglo XX, podemos recordar con terror la polio y el sida. Ambas, gracias a Dios, erradicadas o mejoradas con vacunas y tratamientos. Pero persiste la maldita enfermedad que asusta solo con su nombre: el cáncer.

 

    Miento, asustaba. Hoy se puede hablar de él con naturalidad. Conocemos a miles de personas que han padecido diversos tipos de tumores malignos y que han evolucionado hacia la salud, completa o casi completa, con tratamientos quirúrgicos y, o, quimioterapia y medicamentos complementarios. Salvo casos concretos, la literatura médica habla de supervivencias, después de los cinco años, que van del 50 al 100% de los casos. Dependiendo del lugar y la virulencia.

 

Esta semana se ha hablado mucho de la “mardita enfermedá” coincidiendo con el día mundial del cáncer de mama. Una enfermedad que se llevó por delante a muchas de nuestras antepasadas y algún antepasado, dado que los hombres también lo padecen. Nos han llegado excelentes noticias a través de los medios; miles de de ejemplos de mujeres que lo han superado gracias a la ciencia y a la voluntad. Deportistas, bailarinas, amas de casa, políticas, etc., han superado la etapa del pañuelo o la peluca y hoy vuelven a ser mujeres bellas y útiles a la sociedad.

 

Mi buena noticia de hoy lo es a medias. Se investiga a fondo en el tratamiento y la erradicación de la maldita enfermedad, cuyo nombre cada vez asusta menos; pero creo modestamente que no se hace con los medios y la intensidad necesaria. Barrunto que si el dinero que nos gastamos en armas, en publicidad política y en parecer más jóvenes y más guapos, lo dedicáramos a la investigación, esta puñetera enfermedad sería atacada de una forma casi definitiva. Así lo hemos visto en el caso de los tratamientos contra el sida que han sido muy eficaces.

 

Por eso animo a los investigadores y terapeutas de la rama oncológica a seguir luchando con el amor y la dedicación que lo están haciendo hasta ahora. Doy fe de ello. Se de primera mano del esfuerzo económico y humano que están realizando con alguien muy cercano a mí. Dios se lo paga con los resultados, nuestro agradecimiento y su satisfacción propia. Y yo lo proclamo.

 

 

Santa Bárbara

19 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 19 de octubre de 2017

SANTA BARBARA     

      Dice el dicho popular que “nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena”.

 

      Esta semana nos hemos hartado de acordarnos de Santa Bárbara. Entre martes y miércoles han caído chuzos de punta. Santa Bárbara se hizo famosa por la presencia de un rayo en el momento de su decapitación, que por cierto mató a su padre que era el verdugo,  como culmen de su martirio. Los artilleros la han elegido por patrona recordando el ruido de los truenos (la santabárbara es una parte de las naves donde se guarda la munición); es una Santa muy famosa en muchos pueblos europeos de los que es patrona y en Oriente próximo donde se le tiene mucha devoción.

 

Pero yo me he acordado de santa Bárbara por otros motivos. He tenido que visitar el Hospital Materno de Málaga con motivo del nacimiento de mi nieto número diecisiete. En la espera da tiempo a todo, pero sobre todo, a mí que me gusta mucho huronear, me ha permitido leer con detenimiento las placas de agradecimiento a los facultativos y personal sanitario y a una serie de Imágenes Sagradas. Especialmente a Jesús Cautivo.

 

Cuando escuchas a los tertulianos (dioses sentenciadores de las ondas) que el hablar de lo trascendente, es como ellos denominan “viejuno”, te entra la risa. El ser creyente está casi mal visto. Llega un momento en que nos cuesta trabajo el dar razones de nuestra fe. Esto se supera con los cultos externos basados en las grandes fiestas, Semana Santa y Navidades, pero que no comprometen a nada y se tratan de “otra cosa” que la fe que se manifiesta en el Credo.

 

Pero cuando empieza a tronar en nuestras vidas… recurrimos a aquello que nos enseñaron nuestros mayores y hacemos promesas y propósitos que cumplimos o no. No se nos quita de la boca el ¡Ay Dios mío! El “Oh my God” que escuchamos de los angloparlantes.

 

La verdad es que Dios nace en nosotros de dentro a fuera. Pienso que si lo dejásemos aflorar en más ocasiones nos iría mucho mejor.

 

 

Cartel que he podido copiar del  Materno