Cuaresma

23 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 23 de febrero de 2017

Cuaresma

  

   Vivimos en un país que se ha declarado oficialmente laico, pero la realidad es que nos movemos siguiendo prácticamente el calendario litúrgico.

 

He buscado en Internet la definición de “estado laico” para no pillarme los dedos. “Estado laico o secular se denomina al Estado, y por extensión a una nación o país, independiente de cualquier organización o confesión religiosa o de toda religión y en el cual las autoridades políticas no se adhieren públicamente a ninguna religión determinada, ni las creencias religiosas influyen sobre la política”. La verdad es que el estado español cumple con todas estas premisas. Sobre el papel. Los ciudadanos son arena de otro costal.

 

La realización de las actividades laborales y lúdicas está totalmente relacionada con los ancestrales tiempos judeo-cristianos. Seguimos descansando el domingo (el día del Señor). A lo largo del año comenzamos con los Reyes, pasamos por el carnaval (despedida a lo bestia del tiempo ordinario para iniciar la cuaresma), Semana Santa, romerías, festividades veraniegas de la Virgen o los patronos del lugar, día de Todos los Santos (con su contraoferta, halloween), puente de la Inmaculada y, finalmente, las Navidades. Estado laico por real decreto. En el fondo somos cristianos de costumbres o de sentimiento.

 

Estimo que los defensores de una nueva “religión” sin Dios, se estarán estrujando las mentes para ver como pueden cargarse una costumbre popular que les lleva a participar masivamente de esta forma de vida muy cercana a ese Jesús de Nazaret al que, casi sin excepción, todos respetan. Lo que me molesta es que haya personas que sublimen los carnavales sin tener en cuenta la cuaresma para nada; la consideran un transito insufrible entre sus disfraces (para sacar sus sentimientos profundos y a menudo inconfesables tras la careta), sus “dioses” y sus carcajadas, hacia un tiempo de desfiles procesionales. A veces tan solo significa un cambio de imagen.

 

Sigo pensando que los cristianos no nos explicamos demasiado bien. Consideramos la cuaresma como un tiempo de tenebrismo. Para aclarar ideas les remito a un comentario de Aciprensa, en el que puedo leer:la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección”.

 

Dice en otro fragmento: “En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo”.

 

    Estimo que nuestra actitud personal debe basarse en la reflexión y el sentido común. Creo que la cuaresma es un espacio fundamental para pararnos y pensar. La muerte de este hombre viejo que llevamos dentro de nosotros, para buscar el camino de la resurrección al hombre nuevo.

 

cuaresma

Reyes

19 f, 17

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 20 de febrero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

REYES

 

Cuando era pequeño, quizás demasiado pronto, algún impresentable de mi entorno hizo la “gracieta” de desvelarme el aspecto “oscuro” de los Reyes Magos.  Menudo chasco.

A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de observar la evolución de la dinastía española. Mi análisis se inició desde el respeto y admiración que me transmitía el fervor de mi madre por la realeza de nuestro país. Posteriormente, fui observando como, a medida que la sociedad era más trasparente y los medios hurgaban más en sus entresijos, mi fascinación se iba convirtiendo en decepción. Al final, estamos conociendo su lado oscuro.

Que conste que al ser casi coetáneo de nuestro rey emérito, Don Juan Carlos, he comprendido su dificultad para adaptarse a la evolución de los tiempos y de las ideas. Finalmente, me ha decepcionado. Seguí con escepticismo su tambaleo el 23 F y después sus habilidades cinegéticas y amatorias que han terminado de destruirme el mito. Esto no quiere decir que no siga respetando a la persona. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

La siguiente generación es otra cosa. Ha tenido más oportunidades que Don Juan Carlos. Ha vivido una etapa de tranquilidad y expansión económica. Se ha formado y situado en las actividades profesionales de nuestro país. Cada uno de ellos en el papel que le corresponde dinásticamente. Pero a cuerpo de rey. Nunca mejor dicho. Pero no les ha parecido bastante.

Por sus hechos les estamos conociendo. La hija mayor nos aparece siempre de vacaciones o en algún espectáculo; de su familia cercana, mejor no hablar. Su ex consorte… de aquella manera. La segunda, Doña Cristina, en los tribunales por los negocios turbios de su marido, al que harán pasar por la trena si Dios –y los jueces- no lo remedian.

El Rey Felipe parece que lo lleva bastante bien. Hasta ahora no ha actuado como sus antecesores en el cargo. Trabaja, no se le conocen líos –recientes- de ningún tipo y no anda de cacerías “africanas”. Bueno, démosle la oportunidad de desempeñar su trabajo sin achacarle los defectos de alguno de sus parientes cercanos y lejanos, actuales y precedentes.

Descargado mi momento de decepción, paso a comunicarles mi buena noticia de hoy: cuarenta y cinco días después de la apertura del centro calor y café gestionado  por Cáritas de Málaga, los resultados han sido excelentes. Lleno a diario. Amén de acoger, ayudar y calentar a sus beneficiarios, ha conseguido devolver a la vida familiar a un tercio de las setenta personas que han recibido la atención de los profesionales y voluntarios que prestan su servicio en dicho centro.

 

Doy fe que los que salen a la vida cada mañana desde calor y café lo hacen con una sonrisa de esperanza en sus labios. Tienen adonde volver. Ya no son invisibles.

 

calor-y-cafe

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 16 de febrero de 2017

Predicar con el ejemplo

 

    Hay una frase que me impacta cada vez que la recuerdo. Tenemos que evangelizar. Y si es necesario… hablar.

 

    Nos movemos en el mundo de las palabras grandilocuentes. Cada vez que habla algún VIP, el pan sube dos reales. Basta con ser cantante, actor, sinvergüenza o político de moda, para crear tendencias o hacernos cambiar de imagen. Está de moda entre dichos vips apelar a la insubordinación, la acracia y el reparto indiscriminado de los bienes. Ojo, de los demás. Desde nuestros hoteles de cinco estrellas, desde el aperitivo de caviar y el Moët Chandón, lanzamos mensajes “enternecedores” y denuncias terribles contra todo lo que se mueve.

 

La gente de Iglesia, o los que así nos consideramos, tenemos famas de pedigüeños. Esto se debe a nuestra pasión por los más desfavorecidos que nos hace servir de intermediarios entre los que más tienen y los que más lo necesitan. Este discurso goza de poca credibilidad cuando se proclama desde la limusina, el palacio, el apartamento de muchos metros y la distancia con los de abajo.

 

El Papa Francisco nos ha puesto al corriente de esta incongruencia desde sus zapatos viejos, su maletilla y el Fiat 500. Comprando gafas de pasta y comiendo con los obreros del Vaticano. Poco a poco, los que intentamos hacer vida el Evangelio de Jesús, vamos entrando en esta dinámica. Hemos descubierto que nos sobran palabras y nos faltan hechos. Cuando descendemos a lo cotidiano desde la cercanía y el descubrimiento del otro, la cosa cambia. Vamos al ejemplo que ilustra cuanto quiero reflejar en este “segmento”.

 

 

El pasado domingo se realizó en nuestros templos una colecta extraordinaria para cubrir proyectos de Manos Unidas. En una misa de pueblo a la que asistí, el celebrante explicó la experiencia del trabajo de Manos Unidas y el proyecto que se auspiciaba en este caso. Inmediatamente se comenzó a pasar la canastilla. Pero surgió el chispazo. El sacerdote llamó al chiquillo que portaba la cestilla, tiró de cartera y pasó a “cotizar”. Tan solo había visto este gesto una sola vez hace años, en un encuentro de diversas diócesis en Jaén. El Obispo celebrante, al conocer que la colecta era para solucionar un problema urgente, paró la eucaristía, se remangó los ropones de su cargo y tiró de cartera.

 

Ole por ambos. A esto le llamo yo “dar trigo… y si hace falta predicar”. Un gran ejemplo que sorprendió a todos. El ejemplo del Papa Francisco nos lleva a todos a salir a las periferias y oler a oveja. Así es.

ejemplo

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 13 de febrero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

 

FIESTA EN EL AIRE

 

Allá por el año 1946 proliferaban los programas de radio dedicados a promocionar a los artistas de la época. Una especie de “Operación triunfo” en blanco y negro. Uno de ellos se denominaba “fiesta en el aire”.

 

Pertenezco a esa generación. Aquella en que las familias nos reuníamos alrededor del aparato de radio –aquellos de capilla y ojo mágico- que poco a poco se fue introduciendo en los hogares españoles. Recuerdo la mesa de camilla donde escuchábamos al padre Peyton, a Boby Deglané, a Matilde, Perico y Periquín, los programas de Pepe Iglesias el Zorro, o los malagueños Tobogán y el “duro de la casa Sobrinos de Félix Sáenz”.

 

Voces a escala nacional como las de Matías Prats y Juan Martín Navas o locales como las de Diego Gómez, Mari Tere Campos, Domingo Mérida o José Luís Navas, fueron creando un mundo maravilloso pegado a la radio o el transistor, al “Simplemente María” o el España-Rusia. A esos discos dedicados de parte de mama, papa o de “quién ella sabe”. A esas películas narradas para los ciegos de Guillermo Jiménez Smerdou desde radio Nacional en Málaga.

 

Todos esos recuerdos y la oportunidad que me brindó Paco Linares de iniciarme como periodista en la “fulminada” Onda 8 de Cártama, me llevaron a dar un cambio de rumbo a mi vida cuando muchos deciden pasar su etapa de jubilados jugando al dominó. Me hice periodista. Y este humilde comunicador, cumpliendo sus sueños, se encuentra en su cuarta temporada en la radio de su programa “la Málaga Solidaria” en Onda Azul, intentando acercar a los oyentes al mundo del corazón. El de verdad, el que te ayuda a vivir.

 

Pero sigo quedándome embobado como radioyente. Me sigue captando la magia de la radio. Ese pequeño aparato que acompaña tu vida en el coche o en el trabajo, mientras andas o corres, de día o en la noche. Ese encuentro en las ondas entre los oyentes y los emisores; entre los tertulianos “sabelotodo” y el campesino desde el tractor. Esos maravillosos programas nocturnos como “Hablar por hablar” o “La noche” de Adolfo Arjona.  Y ahí me tienen embobado escuchando a Carlos Herrera o a Antonio Ismael.

 

La buena noticia de hoy es que esta misma mañana se realizará un “menaje a quatre” entre Gabilondo, Luis del Olmo, José María García y el propio Carlos Herrera, en la COPE. No nos lo podemos perder. Una auténtica FIESTA EN EL AIRE.

 

Por eso no tengo más remedio que gritar desde donde me dejen: ¡Viva la radio!

 

 

radio-2

Rezones

9 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 9 de febrero de 2017

REZONES

 

    Pertenezco al sufrido –y abundante- grupo de los rezones. Es decir, aquellos que andamos musitando oraciones a cada momento.

 

Cuando era pequeño aprendí aquello que nos enseñaron del catecismo Ripalda. Nos decía en el punto 96: “Rezar es levantar el corazón a Dios y pedirle mercedes”.Este catecismo se escribió en el 1616. Por consiguiente su lenguaje y su forma de expresar las ideas están un tanto anticuados. A mí, personalmente, el Señor me hizo caso y mis hijos me regalaron un Mercedes el día que me jubilé. Pero al descubrir que no se trataba del vehiculo, sigo intentando elevar el corazón a Dios.

 

Dejando a un lado la broma, me he convertido en un rezón, de esos que desgranamos muchas oraciones de forma rutinaria. Sin pararnos a pensar, ni escuchar la respuesta, que es la parte más importante de la oración.

 

En mi caso alguna vez lo consigo porque estoy muy atento a lo que sucede a mí alrededor. Escucho la palabra de Dios a través del evangelio escrito y de tantos evangelios vivos que nos rodean. Y, sobre todo, escucho mucho a mi conciencia. Ésta nunca te equivoca. Tan solo hay que dejar discurrir un rato, que se enfríe la mente y aceptar la respuesta.

 

En el evangelio correspondiente al martes, Mc 7, 1-13, se trata claramente de este tema. El comentario que hace Pablo d’Ors aclara mucho el tema: Podemos asistir a una Eucaristía o rezar una liturgia de las horas y en todos los minutos que dura la celebración o el rezo y no haber estado ni un segundo con Dios, porque una cosa bien distinta es estar en Dios que estar en las cosas de Dios”. Para mí, esa es la respuesta. Rezar y sobre todo… escuchar. A tu conciencia, a los demás o al mundo que te rodea. Estar en las cosas de Dios.

 

Me pongo a la tarea. En mi caso, rezar es escribir lo que me dicta mi corazón.

 

 

 

 

rezar

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 6 de febrero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

 

ALGO MÁS QUE COMER

 

Definitivamente los seres humanos somos más felices, tenemos las ideas más claras y sacamos lo mejor de nosotros mismos alrededor de una mesa. Se entiende que provistos de “comercio y bebercio”.

 

Desde tiempos inmemoriales, cualquier tipo de acuerdo, trato, negocio, reuniones de todo tipo y decisiones trascendentes se llevan a cabo antes, durante o después de una pitanza adecuada a la importancia de lo decidido.

 

Tengo un grupo de amigos, a los que ya he referido en ocasiones anteriores, que nos conocemos desde los once o doce años. Un pequeño salón juvenil de los jesuitas en la calle Pozos Dulces de nuestra querida Málaga, nos sirvió de punto de enganche y base para unión que perdura casi sesenta años después. En aquellos tiempos practicamos toda clase de deportes, hicimos teatro, cimentamos nuestra fe, crecimos juntos y creamos una especie de familia. Luego salíamos en pandilla un día tras otro y gastamos las aceras de calle Larios mientras organizábamos el siguiente guateque en casa de quién nos dejara.

 

Nos fuimos ennoviando, casando, descasando y volviendo a casar. Tuvimos hijos, nietos, accidentes, infartos, tronos y alguna riña que terminó con el “no me ajunto”. Risas, lágrimas, penas, alegrías y, desgraciadamente, el fallecimiento de varios de aquellos niños de la “congre”.

 

Nuestro nexo de unión es la comida de los primeros viernes de mes. Sí, la fecha nos recuerda aquel rito de nuestra infancia que nos hacía un seguro de salvación a cambio de comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos. Como decía, cada primer viernes de mes vamos apareciendo por una venta de la vieja carretera de Casabermeja. Pasamos lista y nos preocupamos por el que falta.

 

Este mes nos hemos llevado un alegrón. Ha vuelto al redil uno de los Carlos que llevaba varios años sin aparecer por mor de una espalda maltrecha. De pronto y repasando los asistentes, uno de nosotros sacó a relucir una foto que ha aparecido en un libro de un amigo común. Se nos saltaron las lágrimas y repasamos aquellos que se nos han ido: Salva Arrebola, Pedro Ruiz Pulido, Rafa Pedrosa y Pepe del Río entre otros menos cercanos. Quizás olvide alguno.

 

La buena noticia de hoy me llega a través del whatsapp del grupo. Desde las Canarias nuestro amigo Cayetano, que no está aquí pero como si estuviera, pide urgentemente la foto e información de la comida. No se si le habrá llegado ya. Pero yo le reenvío la que obra en mi poder. Faltan algunos: Carlos Ortiz, Joaquín Orell (que no sale en la foto porque estaba con la ensalada) y Ros han excusado su ausencia. Cayetano siempre se sienta  a la mesa de forma virtual.

 

No importa lo que se come. Sino con quien se come. Bendita amistad. Aquí os dejo el testimonio gráfico. Dedico estas letras a Cayetano. Iremos a comer un día contigo a Tenerife. Te lo prometo. Definitivamente hacemos algo más que comer.

espanita-3-2-17

 

Comida en el “españita”, 3-2-17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 2 de febrero de 2017

¡…ESE PARKINSON!

 

    Menos mal que aun no he perdido mi capacidad de asombro. Cada día se me presenta la oportunidad de admirarme ante la ilimitada capacidad del ser humano. Aunque se trate de un “mayor”.

 

El parkinson es: Enfermedad crónica y degenerativa del sistema nervioso que se caracteriza por falta de coordinación y rigidez muscular y temblores. El párkinson afecta sobre todo a la gente de edad avanzada”. Bueno y que. Un joven de alrededor de 80 años, Antonio Sánchez, se presentó ante el ¿jurado? del programa de Telecinco: “Got talent” y realizó más de sesenta flexiones en un minuto. Su tesis se basa en que el Parkinson le ha hecho más fuerte, que, en su caso, el que mueve sus manos es el dichoso mal, no su mente.

 

Nos dio una lección de entereza y de capacidad de superación. Nos hablo de vivir cada día como si fuera el último y, por lo menos a mí, me convenció de la necesidad de afrontar las dificultades como un gaje más de la vida.

 

Tiene toda la razón. Los integrantes del “segmento de plata” están solucionando en gran parte los problemas de nuestro país. Los abuelos cuidamos nietos, financiamos préstamos, hacemos chapuzas, nos movemos con facilidad en la bolsa (de la compra) y en las colas de cualquier tipo. Somos máquinas de contestar y transmitir “guasawes”. Somos expertos en cuidar niños y no tan niños.

 

Si miramos a nuestro alrededor, las calles están llenas de nobles “ancianos” que realizan un montón de tareas de todo tipo. Por otra parte los voluntariados basan la mayor parte de su material humano en los “muchachos-muchachas” pertenecientes a la tercera juventud.

 

Por todo ello recomiendo a cuantos tienen “parkínsones” de todo tipo; en el cuerpo, en el espíritu, en la memoria, en la inteligencia o en la voluntad, se apresten a dar cuartelillo al deseo de quedarse en la mesa de camilla quejándose de los miles de males –ciertos o infundados- que nos aquejan. En vez de hablar de pastillas y de médicos, hablar de nuestros esfuerzos de cada día por ser felices y hacer felices a los que se encuentran en nuestro metro cuadrado. Me lo van a agradecer.

 

Menudo tipo el de las flexiones. Le agradeció al “coco” Risto, que le exigiera algo más y que  pusiera pegas a su esfuerzo. Que talento el del bueno de Antonio. Eso le da pie a sobrevivir otro día intentando mejorar. Ole y Ole.

 

antonio-snchez-large570

Políticos

29 f, 17

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 30 de enero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

 

POLÍTICOS

 

Aquellos que pasamos una dura infancia en la posguerra, los pertenecientes a una “baby boom” a la española, hemos podido contemplar a los políticos en todas sus facetas.

 

Creo que, no sin cierta razón, la palabra político ha rechinado  en nuestras mentes desde siempre. Posiblemente porque a lo largo de nuestra infancia y adolescencia participamos de un pavor cerval a todo lo que sonara a política. Cuando se mencionaba algo relacionado con este concepto, se bajaba la voz mientras se miraba a nuestro alrededor con temor.

 

Llegó la transición. Pese a que nuestros mayores nos recomendaban “no meternos en política”, nos llenamos de ilusión y tomamos las opciones oportunas y necesarias para involucrarnos cada uno a su nivel y capacidad. Ya nos advertían los problemas que se iban a suscitar con chistes como el de la diferencia entre madre y madre “política” para definir su “maldad”.

 

En nuestros días, pasada la euforia de lo nuevo y conocidas las barbaridades que han cometido en nombre de la política, hemos llegado al pasotismo total, salvando algunos profesionales, allegados a las clases dirigentes o aspirantes a las mismas. Encima, los medios van destapando situaciones y actitudes que te ayudan a desconfiar de todo lo que huela a político. Libros que te hablan de la influencia de diversos estamentos de otros países que han puesto y quitado gobiernos y gobernantes en España. Choriceos sin fin; relaciones “sentimentales” financiadas por los servicios de inteligencia; políticos y dirigentes de todo tipo encarcelados; contabilidades B; etc. etc.

 

Todo ello nos ha llevado a hacernos perder la ilusión y las ganas de mojarnos. Tenemos que superar esta etapa de indiferencia y volver a creer en lo público y en los gestores. Pero es que nos lo ponen muy difícil. De momento nos llega de Yankilandia un señor Trump -como mal menor para los americanos, o eso piensan ellos-, y nos hace rasgarnos las vestiduras, mesarnos los cabellos y buscar un hueco perdido en la montaña para pasar nuestros últimos días.

 

Mi buena noticia de hoy  me la proporcionan, una vez más, esos seres corrientes que viven su lucha diaria con las situaciones injustas desde el anonimato. El pasado viernes fue inaugurado un economato solidario en el Palo. Allí un abnegado ex maestro, Fernando, desde su asociación  Amfremar, ha conseguido, auspiciado por el Ayuntamiento y otras muchas instituciones, abrir un establecimiento, al estilo del ya existente Corinto de los cofrades, en el que las familias necesitadas pueden comprar sus alimentos y artículos varios con unos precios muy económicos y, sobre todo, sin perder su dignidad.

 

Allí estábamos todos los “fiebres” que nos movemos en ese “mundillo”, encabezados por nuestro alcalde, Don Francisco de la Torre, y las buenas gentes de Asuntos Sociales. Políticos-gestores que se dedican a servir y no a ser servidos. Ellos nos permiten mantener un hilo de confianza en un sector, el político, que se empeña en que perdamos las esperanzas que pusimos en ellos hace ya más de cuarenta años.

 

[1]

[1]amfremar

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 26 de enero de 2017

EL ÓBOLO DE LA VIUDA      

  Supongo que todos los seguidores de este “segmento de plata” conocen suficientemente el pasaje evangélico que recoge el comentario de Jesús ante la escena que presencia en vivo y en directo.

 

Estoy seguro que, si nos movemos un poco por este mundo, habremos sido testigos presenciales de circunstancias como la narrada en el evangelio de Lucas. La primera vez que pude comprobarlo sucedió a consecuencia de una locura juvenil que realizamos hace muchos años en la parroquia de Santo Domingo. Un grupo de jóvenes nos lanzamos a pedir puerta por puerta dinero para unos necesitados. Recibimos perras gordas, reales y pesetas en los corralones y las calles angostas del Perchel. Cuando salimos a la zona de calle Mármoles y las casas con portales y ascensores, la cosa varió. Posiblemente fue una casualidad. Pero me dio que pensar.

 

Desgraciadamente hoy sucede lo mismo. El común de los mortales esta menos apegado al dinero, quizás porque lo maneja poco. El rico, no el adinerado, lo es posiblemente porque tiene su corazón puesto en el atesorar, sin tener en cuenta que no se lo va a llevar para arriba. Al final se descubre que se sube con mucha más facilidad cuando uno deja pocas ataduras en esta tierra.

 

Al llevar años trabajando en organizaciones no gubernamentales dedicados a los más necesitados, me he convertido en una especie de pedigüeño. No se me da muy mal, porque no fuerzo a nadie y les explico que les estoy haciendo el favor de ser solidarios. El método funciona cuando presentas resultados.

 

Este fin de semana he tenido una experiencia única. Ando pidiendo por los diversos estamentos unas casullas para una iglesia pobre. Acudí a unas monjas de clausura, pobres, pobres, a ver si tenían por allí alguna o me podían confeccionar una de forma sencilla. Al no poder atender mi petición, me sorprendieron con un sobrecito conteniendo una cantidad exagerada para sus posibilidades. Recordé como rebuscamos en nuestros bolsillos para echar una monedita en la ofrenda y se me cayó la cara de vergüenza.

 

Una vez más he podido vivir una realidad. Para predicar la palabra de Dios a los pobres, hay que ser pobre. Pobre de dinero, o de conocimientos, o de influencias o de orgullo. Entonces se comenzará a dar de lo que nos falta, no de lo que nos sobra.

 

obolo-viuda

BOCAIRENTE

22 f, 17

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 23 de enero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

 

BOCAIRENTE

 

Bocairente es una preciosa ciudad de la provincia de Valencia. Estos días ha salido en todos los telediarios con motivo del parto de un niño en medio de una gran nevada.

 

Este antiquísimo pueblo, heredero de un montón de culturas desde el neolítico, se hizo grande durante el paso de los musulmanes por la zona. De ellos tomó su nombre de inspiración totalmente árabe (Bekirent).

 

Lo que no conoce el común de los mortales es la vinculación (por lo menos en lo afectivo) de Bocairente y Málaga. Todo nace de su mayor industria, la de fabricación de mantas, hoy desgraciadamente casi desaparecida. Lo que le permitió conseguir en el siglo XVI el título de Real Fábrica de Mantas, de manos de Felipe II, ni más ni menos.

 

Allá por el principio de los años setenta, tuve la oportunidad de contactar con el principal fabricante de mantas bocairentino. Me nombró su representante en Málaga. Iniciamos nuestro negocio con una visita a Málaga; con “ca er Cabra” como lugar de encuentro. Los chanquetes y los espetos crearon un vínculo entre nosotros que ha perdurado hasta el día de hoy. Ora en el cabra, ora en “Miguelito el cariñoso”, se cerraron las mejores operaciones de venta que llenaron Málaga de mantas de Bocairente. En los tiempos en que se vendían mantas españolas.

 

No todo era negocio. Aquellos días de la gran inundación de Málaga, allá por finales de los 80, cientos de mantas bocairentinas vinieron gratis a nuestra ciudad para ser repartidos entre los necesitados. Ojo, sin pedírselas siquiera.

 

Pero mi buena noticia de hoy me voy a permitir basarla en mis recuerdos vitales. Un pueblo precioso, en medio de la Sierra Mariola, separado de la carretera general por un puente defendido por la estatua de un lugareño que ha cambiado el abrigo o la pelliza por una manta que le cubre la cabeza y la espalda. Siguen manteniendo una preciosa plaza de toros incrustada en la montaña donde el encargado de la puerta de corrales viste ropa malagueña. En lo más alto del pueblo se ubica una iglesia antiquísima donde se celebra en estos días la fiesta de San Blas, el patrono del pueblo y de los que tenemos una garganta débil.

 

En estos días también se viven las tradicionales fiestas de moros y cristianos. Vestidos con sus mejores galas se pelean por conquistar un castillo sito en la plaza principal. Esta lid les permite inflarse a comer y  beber, así como realizar la fusión de todo el pueblo. Sin acepción de personas ni economías, de pobreza o de riqueza, de patronos y de obreros.

 

La filá de los Contrabandistas va pertrechada de mantas y trabucos al estilo rondeño y unos catites adquiridos en la malagueña casa de Pedro Mira. Los malacitanos que, como yo, hemos aparecido por aquellas tierras, hemos podido disfrutar de la hospitalidad de aquellas gentes. En alguna ocasión, creo que en todas, he terminado el día en alguna de los hogares de las diversas filás, desfilando con un sable o tocando los platillos de una de las muchas bandas de música. Allí suena “Paquito el Chocolatero” de otra forma. La venta “el borrego”, el hotel de la Estación o la cercana Agres, en cuya fonda me he ventilado las mejores paellas de mi vida (que son muchas), son para mí recuerdos imborrables.

 

La nieve y una ambulancia trasladando a una parturienta a la cercana población de Onteniente en medio del temporal, me han retrotraído a mis vivencias de aquellos años en que las mantas eran un nexo de unión entre los malagueños y las buenas gentes de Bocairent. Termino prometiendo que en cuanto pueda volveré a rematar la paella con una copa de ese licor de hierbas que resucita a los muertos.

 

Esta es la auténtica fusión. Moros y cristianos revueltos. Todas las filás juntas. Moros y cristianos del bracete. A ver si aprendemos.

 

Vitol al Patrón Sant Blai.

 

bocairente-2