BODAS DE ORO

25 f, 10

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 26 de abril de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

               

CINCUENTA AÑOS DE COLORES

           Se ha puesto de moda recurrir a la memoria histórica cuando no se pueden justificar las actitudes presentes. No es este el caso. Hoy voy a rememorar lo que ha significado para Málaga el trabajo de una serie de hombres y mujeres que durante cincuenta años han estado transmitiendo La Buena Noticia.

           Me refiero al trabajo de Evangelización de un grupo de cristianos que pusieron en marcha el Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Málaga y lo han seguido manteniendo  durante medio siglo.

           Cuando yo era un  adolescente, allá a principios de los sesenta, observaba que los templos se llenaban de hombres que, librito pequeño de pastas de cartón en ristre, rezaban con voz potente en las Iglesias. Ya no se quedaban junto a la puerta de salida y guardaban un silencio respetuoso. Se hacían partícipes de las oraciones y se acercaban a comulgar. Las gentes les miraban como si de una secta se tratara. Eran los “cursillistas”. Poco después los hospitales, los asilos, las caritas, las parroquias, todas las asociaciones benéficas se nutrieron y se llenaron de ellos. Su consigna era “La fe sin obras es una fe muerta”, “Cristo y yo, mayoría aplastante”. Y transformaron el mundo. Aquél mundo. Viviendas baratas, comedores sociales, parroquias del extrarradio. Los hombres y mujeres de todas las clases sociales se mezclaban, rompían los tratamientos y se perdonaban los unos a los otros.

          Paso el “boom”. Pero el método y el espíritu permanecieron. Y continúan permaneciendo. Los últimos cuarenta años los he vivido junto a ellos y para ellos. Doy fe de que se ha seguido transmitiendo el mensaje. 15.000 personas de Málaga y su provincia, emigrantes en Suiza y en Bélgica, creyentes y no creyentes, pobres –muchos pobres- y ricos, parados y marginados, presos y hombres libres, han recibido el Mensaje de Esperanza del Evangelio a través de los, humildes pero orgullosos, labios de cientos de seglares que se han convertido en los pregoneros del mejor de los mensajes con su palabra y sus obras. Desde D. Francisco Carrillo, pasando por el gran impulsor del movimiento D. Ángel Rodríguez Vega, hasta Fernando Jiménez, actual Consiliario, La Iglesia de Málaga ha prestado los servicios de sus mejores sacerdotes. Y se le ha devuelto un resultado, a la Diócesis y a la provincia de Málaga, inestimable.

        Los días 30 de Abril, 1 y 2 de Mayo, vamos a conmemorar en el Seminario Diocesano los 50 años de aquél primer Cursillo. Especialmente el sábado 1 vamos a celebrar la Ultreya conmemorativa. Os esperamos. A vosotros que un día encontrasteis el verdadero significado de vivir DE COLORES. A los que aun se os pone un nudo en la garganta al encontrar aquella foto, aquél Crucifijo y aquél librito rojo y gastado por el uso que os ayudó y os ayuda a ser felices. Hasta siempre, DE COLORES.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 19 de Abril de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

LOS PANES Y LOS PECES

      La lectura de un trozo del Evangelio de San Juan, correspondiente a uno de los pasados días de esta semana, como siempre, me ha hecho pensar. Se trata de aquél en el que el evangelista relata un milagro de Jesús en el que, como si un David Copperfield de la época se tratara, saca de unas canastas sin fondo peces y panes para alimentar a una multitud.

      Muchas veces, de tanto leer el mismo texto, pasamos por alto el mensaje, vivo y adecuado a cada momento, que contiene. Por ejemplo, hace unos días leíamos un Evangelio en el que Jesús se manifiesta como el inventor de la “moraga” que aun se “cultiva” en las playas malagueñas. Después de la pesca, se reúne a las orillas del lago con sus discípulos a comer pescado “espetao” y a hablar de temas importantes.

      En este caso, el de la multiplicación de los panes y los peces, he sacado mis propias conclusiones. Estimo que la Palabra  de Jesús, la Buena Noticia, mueve el corazón de los miles de personas que le acompañaban para escucharle. Eran gente sencilla, campesinos, estaban en su terreno. No hay ninguna persona de estas características que salga al campo sin una “taleguilla”. Movido su corazón por las palabras de solidaridad de Jesús, tiraron de reservas y aportaron cuanto tenían. Cuando todos entregaron lo que poseían, sobró comida. 

      Esta exégesis mía,  barata y mal hilvanada, lo confieso y pido perdón por ello, me hace aterrizar en el momento actual. Como sabrán mis escasos pero fieles lectores, soy voluntario de BANCOSOL, el banco de alimentos de Málaga y provincia. A lo largo del último año hemos ido viendo como prácticamente se ha duplicado el número de beneficiarios propiciado por las necesidades actuales a consecuencia de las crisis (estimo que nos encontramos ante la conjunción de varias crisis).

     Nos hemos movilizado más todavía. Al proyecto de Cheques Menús que en los últimos meses ha puesto al servicio de todos los andaluces 1.500.000 € en forma de comidas dignas, le sigue un ambicioso plan que esta semana se pone en marcha: Los lotes-familia. La aportación de los malagueños de forma particular, a través de las empresas o las instituciones y los colegios profesionales, de 100.000 Kg. de alimentos al mes, mediante aportaciones pecuniarias a través de mensajes SMS, compra directa de vales de 10 o 20 €, o donaciones directas en Unicaja, etc., harán posible la consecución de este reto.

     Mi buena noticia de hoy está bien clara. Se va a volver a reeditar la multiplicación de los panes y los peces. Protagonistas: los malagueños. Tan solo tiene que dar un poco de lo que les sobra y algo de lo que les falta. Algún día, aquél que recoja los evangelios del 2010, lo comentará con orgullo. La mano de Dios, una vez más, se hace presente. El milagro se produce. 

  

A mis amigos

11 f, 10

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 12 de Abril de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

LOS DEDOS DE LA MANO

     Se ha puesto de moda presumir de no tener amigos. Parece que es un mérito  no depender de nadie, no necesitar de nadie, ni que nadie necesite de ti. Se proclama a los cuatro vientos, como si de una hazaña de nuestra vida se tratase, que los escasos amigos que tenemos, los podemos contar con los dedos de la mano. ¡Y nos sobran! Aseveramos ufanamente.

      Y es que nos movemos en una sociedad que quiere dejar de serlo para convertirse en la conjunción de muchas unidades independientes. Hasta, a veces, nos da vergüenza decir que tenemos una amplia familia y que vivimos en ella, con ella y para ella. Se han buscado sinónimos que despisten. Se habla de mi pareja, en vez de mi mujer o marido; de familia ¡unipersonal!, o de la formada por una persona, un perro, un televisor y un coche, de mi ex, de la madre de mis hijos,  etc. etc.

      Con referencia a la amistad, al descubrir que dicho vocablo viene del amor, también se  ha buscado el truco para evitarlo. Se habla de colega, compinche, compañero, tronco, pariente-parienta, salgo-con, ligue,  tío-tía y otras lindezas. Claro todos estos nombres nacen del egoísmo. Los sujetos “contrarios” solo nos sirven para sacarles algo, no para dárselo.

    Mi buena noticia de hoy es personal y transferible. Me ha costado una vida,

mas puedo aseverar que tengo que utilizar muchas manos que me proporcionen infinidad de dedos con los que  contar mis amigos. Amigo, según mi criterio, es  “aquella persona que te aprecia y te acepta a pesar de tus defectos”. La que te quiere tal como eres, la que te ayuda a ser más persona y más tú. No tiene nada que ver con el “pasteleo”, el compadreo y el “cumploymiento”; con la consiguiente caricia por el lomo y la puñalada trapera. Con la “amistad” interesada. Tu amigo de verdad está siempre. En los momentos de alegría y en las penas. En los fáciles y en los difíciles.

      La amistad, me ha permitido vivir esta semana una experiencia agradable. Llego a un lugar, donde apenas aporto nada en comparación con lo que recibo; los amigos se arremolinan a tu alrededor, te saludan, te expresan su cariño, pero, sobre todo, te hacen evocar momentos compartidos, terribles o maravillosos, largos o efímeros, pero vividos en común. A veces, te hacen recordar las maravillas que se pueden realizar cuando un grupo de personas se encuentra en un proyecto común. Entonces, el milagro de la amistad se reproduce. No es necesario estar todo el día juntos, ni siquiera revueltos. La amistad se cultiva admirablemente en la distancia.

    Dicen que el que tiene un amigo, tiene un tesoro. Yo me siento supermillonario. Y esa fortuna no paga impuestos. Es más, se multiplica a diario.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 5 de Abril de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

EL BIG BANG

        Durante la pasada semana, se ha producido  un hecho relevante que ha estremecido las portadas de los periódicos. Es más, ha conseguido eclipsar en parte los comentarios sobre la Semana Santa en la que conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Mientras que en gran parte de España se celebraban los desfiles procesionales (muchos), oraciones y penitencias (menos), con acompañamiento de militares y de tipos engolados con bastón de mando, del que disfrutan por un día en sus vidas anónimas, (el famoso minuto de gloria de los teóricos de la comunicación), los físicos de todo el mundo se han reunido en Suiza para hacer un “remake” del Big Bang.

     “Los humanos podemos jugar al fin a ser dios”, recogía un diario malagueño el pasado Miércoles Santo. Y continuaba diciendo “este pensamiento burbujeó ayer por la mente de más de un científico”. A estos sabios no les ha salido el Big Bang a la primera. El año pasado tuvieron un fiasco que retrasó todo el experimento, pero al fin, parece ser que ahora lo han culminado con éxito. Casi han encontrado agujeros negros. Han descubierto que partícula da masa a la materia, como es la materia oscura y donde está la antimateria. ¡Y yo, con estos pelos! ¡Y la gente quejándose del paro!

     Mi buena noticia de hoy, es más sencilla. Menos rimbombante. Me la transmite mi hija menor, matrona novata del Hospital Clínico de Málaga. Se produce en uno de los paritorios. Una chica joven, blanca, da a luz un niño color café con leche. Su padre, negro, musulmán, asiste tembloroso al parto. Apenas nace el niño -una preciosidad-, lo coge delicadamente en brazos su padre y se retira a una esquina del recinto buscada escrupulosamente. Se hinca de rodillas y eleva el recién nacido hacia el cielo mientras recita cadenciosamente unas oraciones. Todo el personal sanitario presente le mira con respeto y cariño y algunos sueltan lágrimas furtivas en silencio. Una vez más, otro Big Bang se ha producido. El milagro de la vida en directo. El ser humano se convierte, casi sin quererlo, en el Creador. Esta es la gran obra de Dios. Felices Pascuas a todos