Todos los santos

31 f, 10

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 1 de Noviembre de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

HOY ES FIESTA

    Y no precisamente de Halloween; ese invento irlandés que nos ha llegado a España a través de los americanos. Hoy es la fiesta de Todos los Santos. Una celebración muy arraigada en la vieja España, y que, como todo lo que suene a tradición y a valores, se está machacando concienzudamente desde todos los centros de desinformación y de adoctrinamiento.

    Los obispos ingleses con un desacierto patente, han querido contraatacar esta moda -que presenta a los niños (y a los mayores) de forma horrorosa y patrocina un culto a la muerte y a la mala leche-, con la celebración de fiestas en la que los disfraces sean de santos-santas, con aspectos tan ñoños e impresentables como manifiestan las imágenes que representan a los mismos en la iconografía religiosa. (Véase un San Isidro p.e.). En España se ha intentado insinuar esta idea con un fracaso total y lógico.

    En mi infancia, se celebraba esta festividad, con encuentros familiares, en los que se comían los productos típicos del día y se visitaban los cementerios. Aún recuerdo que aquella noche, los mayores que no se podían ver personalmente, pedían conferencias –con su demora correspondiente-, para felicitarse por seguir vivos y recordar los fallecidos.

    Posteriormente, a mediados de los años 70, escuché por primera vez a alguien que saludaba a una comunidad de católicos con el calificativo de “santos de Málaga”. Aquél saludo me impresionó. El dicente había recurrido al saludo de los primeros Apóstoles a las comunidades incipientes a las que visitaban. El diccionario de la RAE, recoge en su tercera acepción; santo: Dicho de una persona: de especial virtud y ejemplo.

       Y esa es mi BUENA NOTICIA DE HOY; si yo tuviera que hacerlo, vestiría a mis niños de voluntario en África, en Bancosol o en el comedor de Santo Domingo, de trabajador social en Caritas, de madre de cinco hijos de pequeña edad, de mileurista sonriente. De la gente corriente que son ejemplo para todos.

    Yo, personalmente, sigo rezando a los santos del siglo XX con los que he convivido, que me han permitido aprender a ser feliz en la entrega a los demás. Por ejemplo: Juan González León (PETESA) un trabajador de una bodega malagueña que me dio el mejor ejemplo de reconciliación nacional y de una vida dedicada a sus mayores y que le costó una muerte prematura y feliz; a una María Tapia, que respondía a sus problemas de viuda con muchos hijos y muchos problemas, con sonrisas y flores para todos.

    Pienso que tenemos que educar a las nuevas generaciones en el seguimiento de estas personas, los santos del siglo XX, que se encuentran en los altares de nuestro corazón y cuya fiesta celebramos hoy. Sencillamente, disfrazarnos de seres felices. “La virtud más evidente es hacer sencillamente lo que tenemos que hacer”.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 25 de Octubre de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

OTRA SEMANA DE AUPA

    Continúo con mi pretensión de transmitir a mis lectores solo buenas noticias. Esta semana hemos podido constatar algunas extraordinarias. Me ha parecido bien hasta el cambio de gobierno. Ya era hora de que se dieran cuenta de que no se puede regir un país mirando al tendido y con brindis al sol. Tan solo me queda la duda de que lo hayan hecho cara a ganar las próximas elecciones, o – lo que sería lo justo y necesario- mejorar el estado comatoso en que se encuentra España. De momento, se han “cargado” a varios personajes de dudosa eficacia, lo que ya es mejorar. Esperamos que la oposición se ponga también las pilas y nos presente un programa de gobierno alternativo, el cual nos permita recobrar algo de la fe en la clase política que, actualmente, tenemos totalmente perdida.

      He tenido que desplazarme a la provincia de Sevilla estos últimos días y he podido observar que gran parte de los sevillanos se ha tomado muy en serio el hacer patente su disconformidad con la celebración en la Ciudad del Betis del “Congreso del aborto y la anticoncepción”. Un encuentro de personas, a mi entender equivocadas, que piensan mucho en las mujeres y muy poco en los niños. Yo estoy con los galenos (que de eso saben algo). El Colegio de Médicos de Málaga ha duplicado el número de los profesionales de la medicina que se declaran objetores a la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo. Y también estoy con los facultativos madrileños que ayudaron a nacer a un niño cuya madre había fallecido a causa de un atropello en la provincia de Madrid. Una buena noticia que posteriormente se ha visto empañada por la muerte del niño a causa de los golpes recibidos en la cabeza en el accidente. Los sanitarios han hecho cuanto han podido para dar alguna posibilidad de vivir a esa criatura. Para eso están.

      El jueves por la noche, presencie otra buena noticia en la televisión. Inopinadamente, un espacio que se dedica a sacar lo peor de los seres humanos -en Antena 3-, se encontró con la horma de su zapato. Trajeron a cuatro mineros, representantes de los que fueron rescatados en Chile la pasada semana. Los distintos periodistas y expertos en “follones” les fueron interpelando en busca del morbo, las acusaciones y las descalificaciones. Se encontraron con cuatro hombres recios, serios, rocosos, inteligentes y formales. No dieron ni una sola posibilidad de “armarla”. Incluso aquél que fue señalado como una especie de bígamo, explico su situación con sencillez, apoyado por su ex-esposa y la que lo será en el futuro. Solo hablaron de gratitud, de fortaleza, de esperanza y sobre todo de una fe manifiesta y proclamada. Extraordinarios. Resultado, 5% de audiencia. Mientras, en Tele 5, una panda de impresentables (que pretenden ser la imagen de nuestra juventud), manifestaba sus carencias culturales, afectivas y personales; hacía gala de una vagancia y falta de principios manifiesta y conseguía una audiencia extraordinaria. Esto es nuestro país teledirigido. No hay más cera que la arde; pero me sigo quedando con los mineros. Y con una maravillosa gente que hay en España, que pertenece a esa mayoría silenciosa, que a Dios gracias no es VIP ni famosa. Ni falta que le hace. En mi casa, todos sus miembros, sin excepción, hemos vuelto hoy a la mina. Somos gente corriente. La Milá, no nos haría ni caso. Pero yo me siento orgulloso.

      Termino con una noticia de alcance: Vicente del Bosque ha vuelto a dar la talla. Enhorabuena a un hombre bueno.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga, 18 de octubre de 2010

 

m.montescleries@telefonca.net

          NEW YORK-NEW YORK (2)

   Les decía en mi artículo anterior que esta semana les iba a hablar de la gente y  la cultura de “La ciudad que nunca duerme”. Nueva York es una ciudad con muchos atractivos. Para mí, el que más me llama la atención, como ejemplo a imitar por Málaga, es la manera en que vive; por y para el turismo. Los foráneos nunca se sienten perdidos; a menos de 20 metros a la redonda hay alguien que les ayudará amablemente, que les contestará en su idioma y les acompañará el tiempo necesario. La simplicidad de su esquema ciudadano, con números en las calles (perfectamente rotuladas) y el diseño de las mismas, totalmente rectas, permite localizar rápidamente lo que busques.

    Nosotros hicimos caso de alguien que nos recomendó que nos convirtiéramos en unos turistas puros y duros. Sacamos nuestros boletos de los autobuses abiertos para dos días, lo que te permite realizar los cuatro recorridos que te ayudan a conocer Manhattan y Brooklyn bastante bien. Te vas bajando y subiendo donde prefieras y acabas muerto… pero lleno de sensaciones. Y andar, mucho andar y colas, muchas colas. Y dólares por todo… muchos dólares.

   En Nueva York, todos los transeúntes son turistas. El resto de los que te encuentras por las calles, o están trabajando para el turismo, o se encuentran realizando un break-coffee en la puerta de su trabajo. Todo lo que ves te resulta conocido (lo has observado en alguna película), pero hay tres lugares que te sorprenden: La estatua de la Libertad, Wall Street y Times Square.

     La primera, porque te ayuda a comprender el ansia de los emigrantes por poder llegar a “el dorado” de los siglos XIX y XX. La segunda, porque es el corazón (enfermo) del mundo moderno lleno de templos al dios dinero. El tercer lugar, me ha parecido el ombligo del mundo cibernético; el ara del minuto de gloria (por una módica cantidad puedes poner tu imagen y tu mensaje en una de las grandes pantallas de las fachadas de los rascacielos); el escaparate de la fusión de razas.

      Nueva York es el paraíso de los vendedores y de las colas; de los templos y los restaurantes; del respeto a las etnias y la mezcla de ellas; de los grandes almacenes y los chiringuitos; de la Quinta Avenida y Canal Street (un mercadillo en pleno China-town). Puedes comprar la última moda de Paris y las mejores imitaciones del mundo del producto que quieras. Puedes ver el mejor espectáculo de Broadway y unos cíngaros con un tambor y una cabra.

     No les canso más. Mi Buena Noticia de hoy, me la proporciona el mundo cultural. Por debajo del “Skyline” nos encontramos un oasis de bibliotecas, de jardines limpios y cuidados, de museos de todo tipo, de exposiciones y manifestaciones culturales y sobre todo… mi gran descubrimiento: el MOMA, el museo de arte moderno. Allí pasamos varias horas un viernes por la tarde (gratis). Seis plantas con lo mejor de lo mejor. Reflejo someramente: Matisse, Miró, Duchamp, Andy Warhol, etc. Pero sobre todo, Picasso. Pero no cuatro cositas, Picasso a tope; grabados, esculturas, cerámicas, cuadros. Todas las etapas. Para volverse locos. Cuando dije a un experto, que andaba por allí, que yo era de Málaga, me miró con veneración, como si yo fuera pariente de D. Pablo Ruiz y hubiera nacido en la Plaza de la Merced. No le comenté que aquí tenemos ”poca cosita”. Para qué.

          Termino con mi recomendación final. No dejen de subir a lo más alto del edificio Rockefeller, crucen el puente de Brooklin andando y pateen la quinta Avenida de noche. Me lo agradecerán. Por cierto, en Nueva York hay una Catedral más manca que la de Málaga. Doblemente manca. Le faltan por terminar las dos torres. Se trata de The Cathedral Church of St. John the Divine, en 1047 Amsterdam Avenue info@stjohndivine.org  También tienen esto.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

                              m.montescleries@telefonca.net

Málaga, 15 de octubre de 2010

 

VIVEN

              Por segunda vez en pocos días, voy a romper mi costumbre de recoger solamente una buena noticia por semana transmitida a Vds. en un artículo que ve la luz los lunes. Pero es que ha habido motivo para ello. El pasado lunes estaba de viaje; hoy no tengo más remedio que comunicarles mis emociones y sentimientos provocados por el rescate de los treinta y tres mineros enterrados en el desierto de Atacama.

            Observando los datos, he encontrado una serie de similitudes con el accidente que se produjo el 13 de octubre de 1.972 en la cercana cordillera de los Andes. Un avión de pasajeros, procedente del vecino Uruguay, que se dirigía a Chile transportando 45 personas, la mayoría deportistas y estudiantes, se estrelló en una zona de difícil acceso donde estuvieron 72 días perdidos. En el aterrizaje forzoso sobrevivieron 33 personas, de las cuales, solo 12 pudieron ser finalmente rescatadas.

            Treinta y ocho años después, un grupo de 33 mineros quedan atrapados en una zona de escape a gran profundidad dentro  de una mina chilena. Era el 8 de agosto de 2010  la fecha fatídica en la que una explotación de oro y cobre, con unas condiciones deplorables, se cerró sobre ese grupo de trabajadores. Casi 70 días después, el 13 de Octubre de 2010, son rescatados con un amplio despliegue de medios y masiva presencia de  políticos.  

    ¡Qué casualidad! Muchas de las cifras coinciden, pero eso no es lo importante. Para mí, la excelente buena noticia la proporciona la actitud de los mineros y la entereza con que han afrontado las dificultades. Me han sorprendido por su respeto en el trato, sus educadas palabras en un excelente español, la actitud de los capataces y del  último responsable, el amor a un país que no les trata demasiado bien, la humildad en sus declaraciones: somos mineros no artistas”, pero sobre todo su fe: “Dios y el diablo lucharon, me agarré a la mano de Dios y gané”, dijo en sus declaraciones Mario Sepúlveda.

     En ambos accidentes han seguido la recomendación recogida en la frase que me inculcaron, hace muchos años, mis padres en la fe: “Hay que utilizar los medios humanos como si no existieran los divinos… y hay que confiar en los divinos como si no existieran los humanos”.

 

    Un gran ejemplo para la humanidad. Esos hombres han dado toda una lección a cuantos no hacemos más que quejarnos y echarle la culpa a los demás. Enhorabuena, con seguridad podemos decir que estos hermanos chilenos VIVEN.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 12 de Octubre de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

NEW YORK-NEW YORK (1)  

      Hasta ahora, cuando me preguntaban cuantas veces había estado en América, invariablemente contestaba: -Una o ninguna-. Así evitaba el sonrojo de, a mi edad, no haber cruzado el charco.

      Hoy puedo contestar con orgullo -“he estado en Nueva York, he cruzado el charco”-. Una experiencia extraordinaria que, por primera vez en varios años, me ha impedido ponerme en contacto con mis lectores cada fin de semana. Todo tiene su precio.

      He viajado a Nueva York en plan “joven, con escasos recursos”. He sufrido horas de espera en los aeropuertos por motivo de llevar billetes de avión baratos y abiertos. Me han perdido la maleta, (recuperada a las 48 horas), me he hospedado en un albergue en la zona deprimida de Manhattan, he comido perritos calientes en los quiosquillos callejeros y me ha pateado kilómetros de calles interminables. Toda una experiencia.

     Solo les voy a hablar de sensaciones: un gran país, sensibilizado por la seguridad, educado y limpio, donde trabaja todo el mundo, son amables y educados, adoran a los turistas y es el paraíso del consumismo y de la comida. Todos los transeúntes van comiendo y bebiendo por la calle; ojo, nada de alcohol, es carísimo. Apenas se fuma, solo los recalcitrantes. Los escasos fumadores parecen parias callejeros en las puertas de los “buildings”. Tienen devoción por los policías y bomberos participantes en la catástrofe de las “torres gemelas”. Aquella zona está de nuevo en ebullición y el cercano Wall Street está que arde de actividad.

     Mis tres buenas noticias de esta semana. La primera: el gran respeto a todas las religiones, la proliferación de templos de todas las confesiones y la participación de muchos neoyorquinos en los diversos cultos.

      La segunda: mi asistencia a un Servicio de una Iglesia Protestante en Harlem. Con un marcado acento Gospel, pero con una apertura total. Me pidieron que me presentara, me aplaudieron y me dieron la paz, uno a uno, todos ellos, endomingados y enjoyados. En un momento, cuando los cantos van “in crescendo”, entran en trance. Por un momento me recordaron la Semana Santa o el Rocío. Duración: dos horas.

      La tercera: La Misa dominical de la Parroquia de la Ascensión en el West Side. Una celebración bien preparada, animada por un trío de cuerda con música de jazz, con un celebrante que dominaba el tema y una comunidad que inmediatamente detectó a cuantos no éramos asiduos. Nos sugirieron que nos presentáramos, lo cual, yo personalmente, hice con mucho gusto. Duración: más de una hora. En las celebraciones dominicales no tienen prisa.

     La semana que viene les hablaré de la gente y del mundo de la cultura. Me han sorprendido.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 4 de Octubre de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

TOREROS    

       No me gusta el ambiente que vivimos. No me gusta la forma en que estamos gestionando este país. No me gustan las jerarquías de valores vigentes y los consiguientes conceptos prioritarios establecidos por  los seres humanos en general. En una palabra, estoy mosqueado. -Y a mí que me importa- responderá el amable lector. -Pues sí que le importa-  contesto inmediatamente. Estamos hablando de nuestro mundo y nuestra España.

     La semana ha sido de aupa. Se han cubierto de gloria los políticos, los sindicalistas, los trabajadores rasos, los empresarios y todo quisque. He vuelto a ver caras de ira y gestos de odio entre personas que, aisladamente, se saludarían con exquisitez. He visto a activistas anti-sistema convertidos en animales, versión corregida y aumentada del “cojo manteca”. He visto un futbolista, campeón del mundo, transformado  en actor teatral, entrenadores “sicólogos” y “bocazas” así como árbitros que no desentonarían en la ONCE. He visto a políticos superados por las circunstancias y a silencios cómplices. A periodistas con carnet y a comunicadores sin vergüenza. Un juicio vergonzoso en el que son cuestionados los jueces y presentados los delincuentes VIP como personajes “famosos” por los medios.

   Para colmo, nos la han dado todas en el mismo lado en la preselección como capital cultural europea. Ya lo vaticinó el pregonero de la feria, cuando presumió de una Málaga “merdellona” y pedestre, incompatible con dicha calificación como ciudad espejo de cultura.  

      ¿Quién me transmite la buena noticia? Los toreros de siempre. Reconozco mi debilidad por el mundo de los toros compartida con D. José Ortega y Gasset. Decía el pensador: La historia del toreo está ligada a la de España, tanto, que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda”. La gente del toro está hecha de una pasta especial. Son muy “buena gente”. (Me refiero a los que sienten el toreo de verdad, no los mediáticos ni los “iluminados”). Mientras que los medios de comunicación nos presentan la vida y aventuras de individuos que solo aportan miserias y malos ejemplos a la sociedad, siguen existiendo en España esos personajes totalmente “distintos”.

       El pasado fin de semana, los espectadores andaluces pudimos disfrutar de un par de corridas de toros disfrutadas por estos lares. En la primera de ellas, “El Juli” dio un ejemplo de lo que admiro en los toreros. Tuvo que lidiar cinco toros por la cogida de su compañero en el primer toro en el “mano a mano” de Pozoblanco. Tuvo un enorme éxito. Pero después de la muerte de cada toro, cuando era preguntado y felicitado por la  faena -a cual mejor-, contestaba entristecido, manifestando su preocupación por la cogida del compañero.

    En el siguiente festejo que pudimos contemplar, dos grandes figuras del toreo, Ponce y Padilla, además de dar una lección taurina, trataron con un respeto exquisito a Ruiz Miguel, un torero de 61 años que tuvo el coraje de enfrentarse con dignidad y arte a dos cinqueños. Entretanto, en el micrófono, Jesulín (mediático consorte), no le apeaba el tratamiento de Usted y de Maestro al veterano Ruiz Miguel. Por cierto, el torero de la Isla se ha destapado como un extraordinario comunicador, que desde el respeto y el conocimiento ilumina las corridas de toros con gracia y desparpajo, dentro de una sencillez y una humildad compatible con sus deseos de ser auténtico.

    No he visto a un grupo humano más entrañable que el de los toreros y cuantos les rodean. Su única ambición cuando comienzan,

 -casi todos desde el hambre, el campo o el andamio-, es tener un mercedes y un cortijo. Situar a sus familias y torear todo lo que les echen. Son el único gremio que reconocen a tiempo sus carencias y no tienen ningún reparo el descender de categoría y volver a ser banderilleros o mozos de espada. Pero son toreros para siempre, con su fe de carbonerillo expresada en sus capillas y medallas, su respeto a los mayores y a las tradiciones. Muy buena gente. Una buena noticia.