Vuvuzela

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 27 de diciembre de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

DE LA VUVUZELA A LA ZAMBOMBA

 

            Una vez más los expertos en publicidad nos han sorprendido con un excelente anuncio encargo de Iberia. Basan su argumento en el encuentro de los naturales de Sudáfrica con la zambomba española a través de la línea aérea española.

            El spot, de por sí excelente, me ha hecho pensar. Las dichosas vuvuzelas nos han hecho pasar un verano de perros con su maldito zumbido. Pero ha valido la pena, el resultado deportivo de nuestra experiencia sudafricana ha sido extraordinario. Nos hemos venido del sur del sur de África al sur del sur de Europa con todos los trofeos habidos y por haber.

            Este suceso, que ha sido un respiro para la maltrecha España, permanecerá en nuestra mente el tiempo justo que pase hasta el comienzo del Campeonato de Europa, la final de la Copa del Rey o la vuelta del Madrid-Barcelona (tempos fugit). Lo mismo sucede con los signos externos, los sudafricanos también han sustituido su instrumento ruidoso y han cambiado la seda por el percal, digo, la vuvuzela por la zambomba.

         Mi buena noticia de hoy, se basa en ese humilde instrumento de barro y caña, la zambomba; no por lo agradable de su sonido ni por su belleza estética, sino por lo que representa: acompaña la conmemoración de LA BUENA NOTICIA única y perpetua. Nos ha nacido El Señor Jesús. Más que un parto sucedido hace unos 2000 años, se trata de una lluvia de Buena Leche que nos ha caído a los habitantes de este mundo en forma de Evangelio=Buena Noticia, que nos indica como ser felices haciendo felices a los demás.

       La vuvuzela ha pasado, la zambomba permanecerá siempre. Los triunfos deportivos son efímeros, la Buena Leche te confiere un baño de buenas intenciones que fructifican en felicidad para los que te rodean y como consecuencia para ti. No es mal cambio, no. Los peces en el río beben agua africana también.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

                              m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 20 de diciembre de 2010

 

EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD

(con perdón)

             Empiezo por pedir disculpas por hablar de lo que actualmente se considera como demodé y políticamente incorrecto. Me tienen hasta las narices los que no se hartan de pregonar su ateísmo militante, su pavor ante las fiestas, los encuentros familiares, las comidas de empresa, los regalos y tantas otras posibilidades de ser felices con los demás.

         Es lógico; como molestan las familias y las instituciones; como no tenemos fe en nada más que el dinero, el poder o el prestigio; como hemos abandonado los sentimientos altruistas y cuantas manifestaciones vitales se alejen del ego-ismo (amor a si mismo); como consecuencia de todo eso, los “modelnos” no se cansan de denostar cuantas manifestaciones navideñas se ponen a su paso.

      Los gobernantes caen también en el error, como no. Iluminan la ciudad con luces que –de ninguna manera- recuerdan en algo lo que se conmemora; ponen trabas a la instalación de belenes en los colegios; presentan unas Cabalgatas de Reyes en la que un montón de gente disfrazada de forma variopinta recuerda vagamente a aquellos tres Magos que adoraban al niño -sus carrozas se inspiran en programas de la televisión o en el Circo del Sol, y cualquier día, nos ponen a la gente de Sálvame o La Noria representando a los “Presidentes del Gobierno de Occidente”: Merkel, Berlusconi y Obama en camino hacia “el Portal de la Moncloa”, donde se esperan las ofrendas en forma de créditos bancarios y puntos en el ranking de la pasta-; se nos intenta colar como símbolo de la Navidad a un señor gordo en cuya nariz se encuentra detallado el mapa de la Rioja, vestido por “coca-cola” y con una inclinación sospechosa a aparecer en los grandes almacenes.

       Mi buena noticia de hoy, me la manifiestan las tradicionales reuniones de amigos y compañeros de trabajo que, desde siempre, se vienen reuniendo en estas fechas para recordar los buenos tiempos vividos y añorar a aquellos que pasaron a mejor vida; la sempiterna fiesta de Navidad del colegio, en la que participamos nosotros mismos, la han vivido nuestros hijos y ahora, la representan nuestros nietos -tan mal como lo hicimos la primera vez, con igual desesperación de las maestras y con la misma gorra ridícula de pastor-; me emocionan los niños extasiados ante los nacimientos; las calles llenas de gente que busca encontrarse con los demás; los buenos deseos; el olvido –aunque solo sea por unos días- de la mala leche y tantas otras cosas que nos convierten en seres humanos de nuevo.

     Maravillosa Navidad; cada año digo lo mismo. Lloraré con el “Qué bello es vivir” de Kapra, no me tocará la lotería, cogeré una media en el hoyo de las agujas en el momento menos insospechado y volveremos a cantar “los peces en el río” las cuatro generaciones familiares juntas. Una vez más, tendremos que hacer un milagro para caber todos en la mesa de Nochebuena.

     Son tiempos de ser felices. El que diga lo contrario, o miente como un bellaco o no ha encontrado a quién querer. El que quiere a alguien nunca está solo. Muchas felicidades para todos.

 

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 13 de Diciembre de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

SERVIR HASTA EL FINAL

    Hay formas de vivir y formas de morir; casi siempre las unas se parecen a las otras. A nadie le está permitido elegir el día ni la hora, pero, lógicamente, si vives para servir, mueres siendo útil.

   Ha llegado a mis manos un estudio realizado por la psiquiatra suiza Elizabeth Kübler-Ross, publicado con el nombre: “On life after death”, -Sobre la vida después de la muerte-. De dicho trabajo he detraído los siguientes pensamientos:

   “Morir es como nacer de nuevo”; “morir es mudarse de una casa a otra más bella”; “nadie muere solo”; “todos encuentran el cielo que se han imaginado; “la vida en la tierra es una escuela y se abandona cuando se gradúa uno en amor, cuando se aprende a amar”.

 

       El libro recoge la experiencia científica de la Dra. Kübler adquirida en sus conversaciones con más de 20.000 personas que han estado al borde de la muerte, muchas de ellas, pertenecientes al grupo de los que han pasado el “túnel”. “La luz es asombrosa y la compañía es deliciosa”. Manifiestan muchos de ellos.

     Dirán Vds. ¿Dónde está la buena noticia de hoy? La respuesta es obvia; en la esperanza, en la seguridad que el Dios-Amor que intuimos en la tierra, nos acompaña y recibe en el segundo nacimiento.

    Estas reflexiones mías, han venido provocadas por el fallecimiento de un gran hombre, amigo y compañero en las tareas de Bancosol. Joaquín Mañas, un director escolar jubilado. Murió en acto de servicio el martes 7 de diciembre. Mientras media España se peleaba con la otra media a consecuencia del puente vacacional frustrado y los dichosos controladores, el bueno de Joaquín desempeñaba su trabajo como voluntario en el Banco de Alimentos de Málaga. En la misma puerta, a la hora de volver a su casa, un infarto traicionero le hizo pasar el túnel de forma definitiva. ¿La buena noticia? Hizo el transito como vivió… sirviendo. Se graduó en amor. Un gran ejemplo. Descansa en paz. Nosotros, mientras seguimos bregando con los controladores, los controlados y los que de verdad nos controlan. ¿Hasta cuando? Parece ser que aun no hemos descubierto el secreto de la vida. Y mucho menos el de la muerte.

HOY HE DECIDIDO

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    Hoy he decidido escribir en mi blog lo que se me ocurra. Como cada día hablo menos – y consiguentemente, digo menos tonterias- me he propuesto escribir lo que se me ocurra.

    La gente escribe en twitter y facebook. Yo como no entiendo esas tecnologías, bastante tengo con aprovecharme de las enseñanzas de mi profesora de la Facultad (Bella, por dentro y por fuera) que me pusieron en contacto con esta página.

     Hoy estoy hasta los mismos de los controladores, los políticos y, especialmente del Sr. Banco que me tiene negro. Un amigo decía en un artículo que contra Franco se vivía mejor. Lo ratifico. Los “retras” que nos gobiernaqn´- y los que están en la oposición. van a acabar con nosotros. Yo me sigo quedando con la paella que hice ayer y el barrilito de cerveza que tengo en la nevera. Por hoy que les vayan dado a los que nos dirigen. 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                   Málaga 6 de Diciembre de 2010

                       m.montescleries@telefonica.net

 

40 AÑOS

    Parece ser que la cifra 40, acompañada de la palabra años, da pié a todo tipo de reflexiones y sugerencias. Siempre he creído que se refería al tiempo aproximado que nos duró la “oprobiosa”; (por cierto, cada día me entero a través de los finos analistas políticos -que no la vivieron- de lo mal que lo pasamos). A lo que íbamos, he entrado en internet y me he encontrado con un montón de artículos refiriéndose a “la crisis de cumplir los cuarenta”; otros, hablan de la “crisis matrimonial de los cuarenta” con los siguientes epígrafes: 12 síntomas de la crisis matrimonial de los 40 años, 10 causas que originan la crisis matrimonial de los 40 años y soluciones para la crisis matrimonial de los 40 años. Una delicia.

    Mi buena noticia de hoy, con el perdón de los lectores, la vuelvo a personalizar. De lo que abunda el corazón… habla la boca. El próximo 8 de Diciembre celebramos, mi sufridora y yo, las Bodas de Rubí; 40 años de convivencia, mejores y peores, llenos de luces y de sombras, pero vividos intensamente y aprovechados suficientemente. El secreto de no haber tirado por la calle de en medio, tan de moda hoy en día, consiste en entender que amar es convivir. Vivir con, soportar lo que no nos gusta del otro, lo que queda totalmente compensado con lo que nos agrada. Preocuparse de dar, que el recibir se nos dará por añadidura. Los cuarenta años de casados, llegan en plena tercera etapa del matrimonio: “envejecer juntos”. Quizás, en la que más se valora la convivencia. 

    Me ha salido un artículo ñoño demodé y políticamente incorrecto. Lo siento en el alma. Peor es hablar de los controladores. Prometo no darles la lata con mis cosas hasta las bodas de oro. Diez años pasan volando. Y no necesitan espacio aéreo.