Ejército

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                       Málaga 30 de Mayo de 2011

                         m.montescleries@telefonica.net

 

“EL EJÉRCITO”

 

     Sí señor, han leído bien. Hoy voy a proclamar el denostado ejército español como protagonista de mi buena noticia. Como siempre suelo hacer con el objeto de dar consistencia a mis escritos, me encamino al diccionario de la RAE y me encuentro con diversas acepciones del concepto enumerado. En este caso me acojo a la 3ª: “Colectividad numerosa organizada para la realización de un fin”. En principio, lo importante es determinar con que fines se realiza esa incorporación de diversos miembros de la sociedad y la calidad de los mismos para determinar si son, o no son, motivo de mi buena noticia.

 

        Gracias a Dios, estos objetivos han ido evolucionado a través de los tiempos. En el caso del ejército español muy lentamente. Hasta la segunda mitad del siglo XX se le consideró bajo el prisma de una actuación puramente de ataque y defensa con las armas; a partir del momento en que se fueron enfriando los ardores patrióticos derivados de la guerra incivil, comenzó la transformación que se plasmó de forma muy ostensible en los últimos años. De las levas, movilizaciones y reemplazos obligatorios, se pasó a un ejército moderno, profesional y adaptado a nuestras necesidades.

     Voy a caer en el tópico de reflejar las “historias de la mili”, que sacamos a relucir los “puretas” en cuanto nos dan opción para ello, pero estimo que mis vivencias pueden iluminar mi reflexión. Mi padre hizo mas “mili” que Cascorro. Se chupó dos años de soldado en la República, con su quinta, en el Alcazar de Toledo; posteriormente fue movilizado en la guerra del 36-39 donde anduvo por las sierras granadinas con un montón de malagueños. Jamás me contó como fue aquello. Lo que sé es que acabo hasta el gorro (cuartelero). Un servidor de Vds. estuvo en las Milicias Universitarias donde juró bandera con diecisiete años y permaneció marcando el caqui tres veranos consecutivos. Estoy orgulloso y agradecido de aquella etapa de mi vida. En esos tres años me salió barba y me independice de casa. Terminé mi carrera y aprobé oposiciones a lo largo de los mismos. Aprendí a conducir vehículos de toda clase (carros de combate incluidos) y desarrolle mi primera actividad mercantil (era el “cosario” de Montejaque, agente de viajes y vendedor de objetos para fumadores de tienda en tienda). En el verano de prácticas enseñé a conducir, a hablar medianamente bien, a moverse por el mundo, a visitar museos y a cuanto pude, a los cien soldados gallegos y andaluces que pusieron en mis manos. Y, sobre todo, procuré evadirme de las prácticas y manías del viejo ejercito. En una palabra: en esa época maduré como hombre y como persona. No era la mejor forma de aprovechar el tiempo, pero era susceptible de serlo. Mis hijos, salvo uno, han pasado olímpicamente del ejército. El mayor fue objetor, el segundo (con quién juré bandera por segunda vez) se incorporó muy gustosamente a un tabor de regulares en Ceuta y los otros dos se han librado sin más.

      Tres generaciones, a lo largo de las cuales ha evolucionado extraordinariamente el ejército español, hasta llegar a la situación actual. De una especie de servidumbre esclavizante se ha pasado a un colectivo de personas preparadas para afrontar cuantas circunstancias difíciles se le puedan producir a nuestra nación.

 

      Mi buena noticia de hoy, es que, afortunadamente, nuestros soldados del siglo XXI están preparados para muchas más cosas que para usar las armas. Este fin de semana, además de celebrar en Málaga su fiesta anual, están batiéndose el cobre en Lorca, ayudando a recuperar aquella ciudad del terremoto; en la extinción del incendio de Ibiza; en los mares del Oriente africano infectados de piratas escoltando a nuestros pescadores; en la Antártida, investigando enla operación Hespérides; en Centroamérica ayudando a los países afectados por la meteorología adversa o participando en la reconstrucción y vigilancia de zonas de guerra en diversos puntos. Se ha acabado ya la mili de asistentes y mano de obra gratuita. De hombres arrancados de sus casas durante dos años. Ahora les sirve, a cuantos se incorporan a él, de plataforma laboral y formativa, de escape del paro, porqué no, y de incorporación a un estamento de personas solidarias que está a disposición de toda la nación, incluidos los que los detestan, para acudir allí donde los necesitan en los momentos difíciles. Yo, personalmente, que no los veo como fuerzas de ocupación, de guerra o de expansión militar, los encuentro necesarios como personal preparado para servir a la comunidad en circunstancias especiales.

    A mí, que no me agrada su presencia en las procesiones, tampoco me gusta que se burlen de ellos en manifestaciones de individuos con escopetas de caña. Los respeto siempre. He dicho.

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

                       Málaga 23 de Mayo de 2011

                         m.montescleries@telefonica.net

 

LA REBELIÓN DE LOS“PESCAITOS FRITOS”

        Hace años que me vengo refiriendo a la “gente corriente”. Aquella que no sale jamás en la televisión como no sea de público; aquella que tan solo se tiene en cuenta en tiempo de elecciones a fin ser objeto de engaños y mentiras; aquella cuya economía depende de las veleidades de banqueros y políticos; aquella cuya única esperanza consiste en llegar a fin de mes; resumiendo: aquellos que ni son VIPS, ni sindicalistas, ni políticos, ni parientes de estos, ni se acuestan con toreros o con marquesas; aquellos que, en una palabra, pasan por la vida sin hacer ruido. Sí, estoy hablando de los “PESCAITOS FRITOS”. Esa turbamulta de seres anónimos a los que de pronto nos dicen que hay que ser de derechas y levantamos el brazo con la mano erecta mientras intentamos aprender el “Cara al Sol”, o se nos plantea que hay que ser de izquierdas, cerrar el puño y cantar la Internacional; a los que se nos empuja a ir detrás del clero, unas veces con velas y otras con palos; aquellos que, como me contaba mi madre, unos días les enseñaban a gritar “Viva Azaña”  y otros, “Viva España”; suena casi igual y lo vociferaban los mismos.

      La buena noticia de hoy, (escribo esto mientras el personal está votando, todavía no se ha producido el milagro de que todos los partidos estén satisfechos por haber ganado), es que, al final, “los pescaitos fritos” se han hartado. Como los boquerones victorianos   -que de ser un humilde pececillo, se convierten en un abanico de plata al freírse en manojitos-, los españolitos corrientes, los de las hipotecas y los ERE, los de la cola del paro y los mileuristas, los jubilados sin futuro y casi sin presente, los jóvenes cuya única salida es la emigración o el trapicheo, los cabreados en suma, digo, se han unido. El pueblo unido jamás será vencido, gritábamos con esperanza en los setenta, y se consiguió que España creciera comola espuma. Pero los dirigentes cambiaron el corazón y la ilusión por la cartera y la poltrona, y los ciudadanos, incitados por los de siempre, volvieron a dividirse, se reabrieron viejas heridas y nos han dejado al borde del abismo.

     Los ciudadanos cabreados se han vuelto a sentir protagonistas de su propia vida y de la de nuestro país y así lo han reivindicado, unos con motivo de las elecciones, yo, humilde y personalmente, en mis comentarios de años en prensa, radio y televisión. Bienvenida sea esta revolución, pacífica pero imprevisible; sencilla, pero eficaz.

     Por desgracia ahora surgen las voces de los que no quieren soltarse de la teta, reivindicando la actuación de los pescaitos como suya propia. Lo malo es que  ya están cayendo en la trampa los “cabreados”. Han permitido que se les “metan” los que se apuntan a un bombardeo: los inadaptados, los antisistema, los ecologistas coñazo y la corte de los milagros de aquellos que han vivido, viven y vivirán del cuento y la subvención. Estos, al final, lo estropearan todo. De todas formas, les reto a que dentro de unos meses, cuando no se anuncien elecciones, cuando se pueda estar menos manipulados, nos volvamos a agrupar, de forma pacífica pero firme, otra bandada de boqueroncitos malagueños para apoyar a la gente corriente como si de Belén Esteban se tratara; a los emigrantes sudamericanos como si fueran Baptista; al africano de la patera como si fueran Obama o el Jeque de Qatar, a los niños del “Biberódromo” como al de Penélope Cruz; a los gitanos como si fueran Camarón y a todo el mundo cono si fueran Vips o estuviéramos en campaña electoral.  Ojalá. Les reto a que volvamos a hablar de esto dentro de tres meses. Si los “pescaitos fritos” están en la calle. Yoestaré con ellos. Ahora… es lo políticamente correcto.   

LA BUENA NOTICIADEMANUEL MONTESCLERIES

                       Málaga 16 de Mayo de 2011

                         m.montescleries@telefonica.net

 

LA NOCHE ENBLANCO

        Ha caído en mis manos un programa de “La noche en blanco” que se celebró en Málaga el pasado sábado organizado por el Ayuntamiento malacitano. Los actos que se ofrecían eran muchos y variados. Desde las ocho de la tarde hasta muy altas horas de la madrugada los ciudadanos presentes en nuestra ciudad pudieron asistir a un total de ¡¡132!! espectáculos o visitas culturales de muy diversa índole. Les detallo a continuación alguno de ellos por su exotismo: exposición “a propósito de Barbie”; “Poróm pom pom”; “Pecha Kucha Night”, perfo-poesía “Poesías en vinagre”; cata artística “Toca, Danza y ríe”;”Advocanciones” en el Cementerio Inglés y ”El Cementerio Inglés a la luz de la luna”; etc. Por otra parte, hubo un montón de conciertos, representaciones teatrales, visitas guiadas, exposiciones y museos con entrada gratis y otros. Un montón de actividades de todo tipo que dieron posibilidad para participar a cuantos lo quisieron. Una excelente noticia. El programa era magnifico en su variedad.

     Desgraciadamente esta pasada semana los habitantes de Lorca han pasado muchas noches en blanco mucho menos lúdicas que los malagueños. La desgracia en forma de terremoto se ha cebado sobre ellos, especialmente sobre los habitantes de viviendas baratas, muchos de ellos emigrantes, que han visto como se arruinaban las mismas y que, al no poder volver a ellas, se apiñan en carpas y barracones militares. España y sus gobernantes se están volcando con ellos para animarles. Dentro de un mes, ya veremos.

      No me recato de terminar esta “Buena Noticia” con otro dato. Durante la noche en blanco, otro montón de profesionales malagueños se la pasaron cuidando de los demás, como cada noche. Sanitarios, policías, bomberos, empresas de servicios urgentes, etc., responsables de centros de acogida, etc., permanecieron al pie del cañón. Pero hoy quiero señalar especialmente a los voluntarios, esos 100 colectivos que participaban hace unos días en “La semana del voluntariado”. Las gentes de protección civil o de los voluntariados de servicio permanente están ahí. Siempre; día y noche. Doy fe. Yo me pasé la noche en blanco; (de21 a9 de la mañana) como orientador del teléfono de la Esperanza, escuchando problemas y acompañando soledades. Y me sentí feliz. Os lo recomiendo. El servir a los demás no está pagado con “ná”.

       

LA BUENA NOTICIADEMANUEL MONTESCLERIES

                       Málaga 9 de Mayo de 2011

                         m.montescleries@telefonica.net

 

¿PERIODISTAS?

 

        La duda me corroe. No se si a la vejez me he vuelto a equivocar de camino. Me las prometía muy felices cuando tome la opción de dedicar la tercera parte de mi vida a formarme como periodista y actuar como tal. Siempre he sido un lector impenitente de periódicos, por consiguiente, he sentido -y sigo sintiendo- gran admiración por los que transmiten las noticias en letra impresa. Leer a Capmany o al maestro Alcántara, entre otros, ha sido y es un placer para el intelecto. Con sus escritos se cubren los preceptos sagrados del periodismo: formar, informar y entretener.

     A lo largo de esta semana he tenido que reconocer que el gremio ha tomado un rumbo nefasto con la proliferación de periodistas “hooligans”. El “hooligan” es una especie asilvestrada que nace en Inglaterra procedente de la evolución antinatural del aficionado: se convierte primero en hincha, después en forofo y, finalmente, termina en hooligan. Extraigo esta definición de hooligan de la red Internet: “seguidores de equipos de fútbol que han producido disturbios o realizado actos vandálicos, que en ocasiones pueden derivar en tragedias”.

     En mi opinión, buena parte de los periodistas deportivos españoles han caído esta semana en las redes de los agitadores futbolísticos formadas por entrenadores “llorones”; jugadores teatreros, rompepiernas y maleducados en general; directivos que mezclan la política con el deporte, etc. y han pasado al último estadio del tirón. He sentido vergüenza ajena con algunos “periodistas-hooligan”, individuos que se han puesto de moda en los tiempos actuales y que cobran, en fama y en dinero, de forma proporcional a las burradas que dicen y a lo enervados que ponen a sus oyentes o lectores. Otro día comentaré los “periodistas hooligans políticos”.

    Mi buena noticia de hoy, es que todavía hay muchos profesionales “fetén” ejerciendo el noble oficio del periodismo. Tan solo hay que entrar en la red digital y descubrir los cientos de periodistas de investigación o de opinión que a diario plasman en sus escritos la realidad de la vida; o ese montón de “negros” (yo conozco a alguno), que pierden la noche y las pestañas en las redacciones para escribir noticias (a tanto la palabra) que después firman otros a los que les da tiempo para estar en todas las partes y en todas las fotos. Tengo que reconocer que hay periodistas coherentes, formados e informados, serios y profesionales que se tragan ruedas de prensa en las que no les dicen nada y luchan por transmitir la verdad con las direcciones de los periódicos, más preocupadas de la pela que de la veracidad.  

      Por cierto, no me puedo resistir a comunicarles una sencilla “buena noticia”: en una perdida calle de Alhaurín el Grande, la tierra de mi abuelo, leo en la puerta de un taller de fontanería: “una vez a la semana, se hacen reparaciones gratuitas a una familia necesitada, apuntaros aquí”. Sin comentarios. Seguiré siendo periodista de buenas noticias. Vale la pena.   

LA BUENA NOTICIADEMANUEL MONTESCLERIES

                       Málaga 2 de Mayo de 2011

                         m.montescleries@telefonica.net

 

AGUA, LUZ Y VIDA

   Llueve. Llueve mucho. Como el día que enterraron a “Bigote”. Pero nunca llueve a gusto de todos. Los cofrades y cuantos sus menguadas economías dependen de las ventas de Semana Santa están tan cabreados como aquél cura de pueblo que sacó la imagen de San Isidro en rogativa para que lloviera sobre el campo sediento de agua, y pudo observar que ninguno de los fieles acudió a la misma con paraguas. La realidad es que “nunca llueve a gusto de todos” ni se ve a un “campesino harto de agua”. Los chubascos han metido de nuevo a los cofrades en los templos -de los que fueron invitados a abandonarlos por cierto obispo malacitano con poca vista- con la consiguiente posibilidad de dar más sentido a su encuentro con la fe.

      Lo cierto es que estas lluvias nos han llegado como “agua de Mayo”… La primera buena noticia de hoy –agua- se trata de que los pantanos están a rebosar, que el maravilloso regalo en forma de líquido elemento no nos va a faltar en los próximos años y que el campo se ha convertido en la más preciosa “naturaleza viva” que ha podido pintar nuestro Padre Dios. Dice el refrán: “Abril mojado, de panes viene cargado”. Por lo menos el refranero nos da más opciones que la encuesta de población activa que, con la poca vergüenza y el descaro habitual, es recogida por los gobernantes como “punto de inflexión”, ¡tendrán cara! Otro dicho popular recoge: Agua de nube, a unos los baja y a otros los sube”. A ver si esta vez acierta y por una vez baja el paro y sube las posibilidades de tener un gobierno “normal”. Saludemos la lluvia con agrado… que ya la echaremos de menos.

     La segunda buena noticia de la semana se está produciendo en estos momentos. El papa viajero, aquél que ayudó a romper el telón de acero, el que viajó desde Cuba a Australia; desde Kosovo hasta Uganda. El Papa bueno que reía como un chiquillo ante un payaso. El que nos dio un ejemplo de vida, pasión y muerte, ha sido beatificado. Para los cristianos, los Santos no son imágenes ni estampitas, son ejemplos a imitar. Karol Józef Wojtyła ya es reconocido públicamente como tal. Se lo ganó a pulso. Es luz para todos.

    En tercer lugar recojo una buena noticia que me ha emocionado. Se trata del primer trasplante de vivo en cadena celebrado en España. Por el mismo, tres pacientes se han podido beneficiar del procedimiento. Tres pacientes han recibido un riñón. Los donantes: dos mujeres y un hombre. Ellas, esposas de los trasplantados; él, soltero. Las mujeres hicieron la donación en vivo a otra persona, mientras su marido recibía a su vez un riñón. El hombre no, él no tenía esposa. Lo hacía de forma altruista y generosa. Era un religioso anónimo. Un santo que transmite Vida. Los buitres de la prensa no han reparado en ello. Esta noticia no vende. Los niños del caprichoso Bosé, sí.