LA BUENA NOTICIADEMANUEL MONTESCLERIES

                       Málaga 1 de Agosto de 2011

                         m.montescleries@telefonica.net

 

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA    

 

     En una reciente visita al Museo de Arte Moderno de Nueva York  (MOMA), tuve la suerte de recrearme con la contemplación de una extraordinaria colección de cuadros del genial pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso. Pegué la hebra con una voluntaria que estaba en una mesita cercana dando información; al comentarle que pasaba a menudo porla Plazadela Mercedy que convivo con familiares muy cercanos y casi coetáneos de nuestro paisano más famoso, la señora me miró con envidia asignándonos a sus paisanos parte de los meritos del pintor por simple cercanía. Me sentí orgulloso y valoré, como jamás antes lo había hecho, el arte de Picasso y el sentirme malagueño. Mi generación, por cuestiones ideológicas, nunca fue informada adecuadamente de los valores de un pintor del que nos decían que era medio francés y que repudiaba a España y los españoles. Gracias a Dios la verdad ha resplandecido y hoy se le otorgan los méritos y el espacio que se merece… incluso en Málaga, aunque nos ha costado.

 

       En el plano deportivo sucede tres cuartos de lo mismo, los malagueños que han destacado en cualquier especialidad deportiva, casi siempre, han tenido que forjar sus éxitos fuera de Málaga, volviendo después al final de sus carreras a estrujar sus últimas posibilidades en su propia tierra.

 

     Mi buena noticia de hoy me la proporciona un jugador de baloncesto malagueño. No mide dos metros ni es negro, no se llama Williams ni Petrovich, no viene de una universidad americana ni de un país del este. Se trata de un chaval que se inició en los Maristas y se ha formado en el Unicaja. Un chico sencillo que sigue jugando a la pelota aquí mismo, en la playa de la Torre de Benagalbón, y que seguramente tendrá que examinarse dentro de un mes de algo que quede pendiente por ahí. Estoy hablando de Pepe Pozas, flamante campeón de Europa de Baloncesto sub.20. Al ser de aquí, como siempre, ni le llueven las entrevistas ni los homenajes. Pero yo quiero testimoniar en mi buena noticia mi admiración por él. Es digno nieto de su abuelo (mi añorado Antonio Checa: el primer jugador de hockey de la selección de estudiantes malagueños que acudieron a unos campeonatos de España de la posguerra y que aprendieron las reglas en el tren camino de Madrid). Pepe Pozas ha tenido más oportunidades y ha conseguido ser, en mi opinión, uno de los mejores jugadores de baloncesto que han salido de Málaga, un base digno sucesor de Nacho Rodríguez o de Cabezas. Ojala le valoremos  aquí. Se lo merece.

Menuda tele

24 f, 11

LA BUENA NOTICIADEMANUEL MONTESCLERIES

                       Málaga 25 de julio de 2011

                         m.montescleries@telefonica.net

 

UN OASIS EN EL DESIERTO    

 

   Desde hace años, a mi modesto saber y entender, vengo ejerciendo como crítico de televisión tanto en la radio como en mi tertulia televisiva. Pocas veces me he atrevido a manifestar mis opiniones por escrito, dentro de mi columna deLa Buena Noticia, porque la escasa calidad de los programas de producción propia de las distintas cadenas no me permite considerarlos, ni siquiera, medio aceptables y mucho menos, merecedores de una “buena noticia”. Pero hoy, voy a hacer una excepción.

 

    De vez en cuando se ve aparecer un pequeño oasis en medio de un inmenso desierto o, en lenguaje televisivo al uso, una flor en medio de tanta mierda. Las premisas establecidas por los teóricos de la televisión, en las que se establecen como fines primordiales de las programaciones (formar, informar y entretener), se las pasan por el forro de sus caprichos la gran mayoría de cuantos participan en ellas.

Pero, insisto, de vez en cuando se abren rayos de esperanza en medio de tanta incultura y chabacanería.

 

    Mi buena noticia de hoy, me la proporcionan un programa y dos presentadores que, a mi entender, cumplen de sobra con su misión de comunicadores de cultura y entretenimiento. El programa se llama “Atrapa un millón”. Un espacio para toda la familia, blanco, sin frases de doble sentido, sin adoctrinamiento y sin culto a la personalidad del presentador, Carlos Sobera, que, por otra parte, esta preparado sin ser pedante, y es simpático, sin hacerse el gracioso; cualidades por las que consigue establecer una corriente de complicidad entre los espectadores, los concursantes y él mismo. Ya tenemos un programa y un presentador.

 

    La otra presentadora es un auténtico milagro del “savoir faire”, de la corrección, de la sonrisa y el de sobrevivir y pasar indemne en medio de un lodazal de ignorancia, chabacanería, mala leche, odios, puñaladas traperas, exhibiciones vergonzosas y de la manifestación de lo  más bajo de los instintos humanos buscado con avidez, nocturnidad y recreación desde la dirección de la cadena. El programita (ya lo habrán ustedes adivinado) es de Telecinco y se llama “Supervivientes”. En medio de un tornado caribeño de pasiones, de odio y de mal entendida supervivencia, mientras desde los platós españoles se aviva el ojo del mismo para que no pierda fuerza en su maldad, cada pocos minutos aparece un oasis de calma, en forma de presentadora, que intenta transmitir una paz, una belleza y una serenidad encarnadas en una radiante sonrisa permanente, un atuendo adecuado y unas palabras medidas, conciliadoras y sin estridencias, tan bien elegidas y transmitidas, que le hacen reconciliarse a uno con  el medio televisivo y el trabajo de comunicador. Se trata de Raquel Sánchez Silva una licenciada en periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca que le da a uno esperanzas de que algún día en esta profesión se valore la calidad y no la merdellonería y la mala leche.

 

    Iba a hablar del único participante que ha tenido rasgos de ser humano en el “realita-show”, pero al final, cuando este se ha visto en el plató lo ha estropeado todo. Se trata de Toni Genil, un hombre del pueblo, obrero del espectáculo, con amor a sus raíces, a las que no renuncia, y con capacidad de perdonar y pedir perdón. Un “friki” que canta de rodillas para presentar menos blanco ante los tomatazos y que no ha abandonado su “fe del carbonerillo” (en forma de estampa del “Nazareno” de Puente Genil), en ningún momento, pero, ay, las cámaras y los contratos pueden mucho. Al bueno de Toni los “vampiros de los platos”, en cuanto han podido, le han sacado lo peor de su triste historia de muchacho andaluz que medio canta y que para sobrevivir tiene que pasar por todas.

 

      Me quedo con Sobera y Raquel Sánchez Silva como ejemplo de presentadores y “Atrapa un millón” como espacio divertido y recomendable. Ya metido en gastos les sugiero que echen un vistazo a mi último descubrimiento: ¡Ahora caigo! Otro programa que les gustará. No, si la tele no es tan mala.

Un Ángel fuerte

17 f, 11

LA BUENA NOTICIADEMANUEL MONTESCLERIES

                       Málaga 18 de julio de 2011

                         m.montescleries@telefonica.net

 

UN ÁNGEL FUERTE

 

         Tenía en mente escribir hoy dela Reinade los Mares,la Virgendel Carmen, pero una noticia importante, que me ha llegado de forma indirecta, me ha hecho cambiar de opinión cuando me aprestaba a hacerlo. Al final voy a hablar de un ángel.

          Creo que hasta ahora los artistas plásticos no han sabido plasmar la imagen que yo tengo en mi mente de los ángeles. Se que se trata de espíritus puros, pero nos los pintan como tiernos infantes de una ñoñería aberrante, de jóvenes asexuados, cuando no afeminados, o de ángeles adultos caídos con aspecto de cabreados. El diccionario dela RAErecoge la siguiente definición de ángel en su cuarta acepción: “Persona en quien se suponen las cualidades propias de los espíritus angélicos, es decir, bondad, belleza e inocencia”. A ella me acojo.

 

Ha fallecido un ángel fuerte, un ángel-hombre que responde a la descripción dela RAE.Estoes lo que era para mí Ángel Rodríguez Vega. Para miles de malagueños ese nombre, tan solo ese nombre, significa el paso por nuestra vida de un cura carismático y kerigmático, valiente y sincero, duro y cariñoso, de Zamora y de Málaga, de la playa y de la capital, de los pobres y de los ricos. Un hombre que había entendido el mensaje de Jesús de Nazaret y lo había puesto en práctica en su vida.

 

      Conocí a D. Ángel enla Escuelade Comercio y ya no le perdí la pista. Cuando se pusieron en marcha los Cursillos de Cristiandad en Málaga le nombraron Consiliario y ahí permaneció durante los primeros 200 que se celebraron. En todos y en cada uno. Mientras, rompió con todo lo establecido y se colocó de mozo de carga en el Mercado de Mayoristas de Málaga en un almacén de patatas; después, se hizo cargo de Caritas (donde creó una residencia para trabajadores inmigrantes); más tarde, dela Parroquiadel Rincón dela Victoria(parece que lo estoy viendo a bordo de la barca que transportala Virgen), fue Vicario, encargado dela Iglesiadel Cristo dela Saludy acabó su vida activa como Párroco de Carranque. Ahí también dio la talla: cambióla Parroquiade arriba abajo, conquistó a la gente del barrio y, sobre todo, abrió sus puertas a todos los marginados. Creó una especie de embajada de África en Málaga y empezó a dar asilo a cuantos pasajeros de las pateras aparecían por Málaga; los vestía, los alimentaba, los educaba, los albergaba en su casa y les solucionaba, en lo que podía, sus problemas. Los capitostes malagueños no le veían con muy buena cara, pero a él le daba igual. Aguantaba el tipo y la buena gente le apoyaba y le respondía adecuadamente.

 

     D. Ángel en sí era, y es, una buena noticia. Yo, personalmente, cuando me veía un tanto “perjudicado”, me iba a cualquiera de las misas que celebraba de las que volvía con un “chute” de amor en forma de sentido común y con la capacidad renovada de pedir perdón y de perdonar. La última vez que le vi, estaba ya viviendo en la Residenciadel Buen Samaritano. Iba a bordo de un carrito de ruedas y provisto de una gorra que le resguardaba del sol mañanero. Le llevé el libro de los cincuenta años de Cursillos de Cristiandad en Málaga, y me repitió una frase que me había dicho cuarenta años antes. Tú, sigue. D. Ángel ya está con el Padre. Tendremos que seguir su estela.

LA BUENA NOTICIA DEMANUEL MONTESCLERIES

                   Málaga 11 de julio de 2011

 

                       m.montescleries@telefonica.net

 

¡!SANDÍA!!

 

   Esta grito estentóreo era el santo y seña que sonaba en todo el recinto de una urbanización a pie de playa en los veranos de los 80 del siglo pasado. Era como una alarma que avisaba de la presencia de una visita inmediata y amenazadora a uno de aquellos apartamentos.

 

    La visita no era protocolaria, se trataba de familias completas integradas por tres o cuatro adultos acompañados de media docena de niños que venían para quedarse todo el fin de semana. El primer componente de este grupo blandía una sandía de respetable tamaño como carta de presentación y pasaporte para acceder a todos los servicios de la familia visitada. Los receptores de la caterva se sentían invadidos en ese momento por una especie de hordas devastadoras que penetraban en sus dominios arrasando sus maltrechas economías.

 

     En estos años, mucho más críticos económicamente, han vuelto a reproducirse las visitas “sandiarias”. Los niños de aquella generación se han convertido en adultos y han roto todas las estadísticas de natalidad. Se te presentan en forma de familia “Cebolleta” y todos a la vez. Cada fin de semana te dejan las neveras vacías y los bolsillos maltrechos.

 

    Pero no te importa demasiado. Sabes de sobra que si vivieras en lo alto de la sierra te pasarías el verano hablando con las moscas. El vivir en la playa es un tributo que tienes que pagar. Pero lo haces gustoso, al fin y al cabo tú eres el administrador de las pocas cosas que te pertenecen de momento y que no te las vas a llevar a la otra vida. Así que hay que decir con entusiasmo “carpe diem”. Mañana Dios dirá.

 

     La buena noticia de hoy estriba en que el verano es tiempo de acercar a las familias (con sandía o sin ella), de disfrutar de la naturaleza y de servir a los demás. Jesús de Nazaret decía “he venido a servir no a ser servido”. Amén, que no significa así sea, quiere decir así es.

LA BUENA NOTICIA DEMANUEL MONTESCLERIES

                   Málaga 4 de julio de 2011

 

                       m.montescleries@telefonica.net

 

SOMOS DIFERENTES

 

     El español es un ser diferente al resto de los humanos, parece que está hecho de otra pasta. Basta con dar un repaso a la historia para descubrir que somos una simbiosis entre el “Lazarillo de Tormes”, “Don Quijote”, Viriato, Gainza, “Manolete”, “el Lute”, “Agustina de Aragón”, María Zambrano, el doctor Marañón, Guardiola, Ramón y Cajal, Bibiana Aido y otros. Así nos va.

 

    Mi buena noticia de hoy me la proporciona un alto ejecutivo de una de las Cajas de Ahorros más importantes de España. Me amonesta cariñosamente indicándome que en mis artículos no me hago eco de los éxitos obtenidos por las empresas españolas en el extranjero. Y lleva razón. Quizás por desconocimiento, o porque estamos más atentos a lo que pasa en la piel de toro, no le damos relevancia a lo que hacen los españoles allende las fronteras.

 

     El español desde siempre ha sido, en frase de mi abuela, “candil de puerta ajena”. Es decir, que hemos prestado más atención -o realizado más eficazmente- nuestro trabajo fuera de España. Los hispanos liberaron Tierra Santa en las Cruzadas, crearon rutas económicas en el Mediterráneo durante siglos, se asentaron en todala Europaconocida de los inicios de la edad moderna, descubrieron, colonizaron, llevaron el idioma e intentaron culturizar casi toda América, mantuvieron su presencia en las colonias hasta principios del Siglo XX, y finalmente, a mediados de dicha centuria, realizaron otra nueva invasión, esta vez en forma de trabajadores emigrantes ala Europapoderosa económicamente, y mientras, España hecha unos zorros. De todas esas empresas volvimos con los pies fríos y la cabeza caliente. En todas partes dejamos una impronta de españoles universales sustentada en la conjunción entre los diversos personajes reflejada al principio de este artículo. Pero estoy cansado de escuchar y de vivir presencialmente que los españoles somos unos excelentes trabajadores… Allí. Que si aquí desarrolláramos nuestros conocimientos y capacidades de la misma forma, el milagro alemán se quedaría chico. Lo mismo pasa con nuestra empresas. Todo el mundo reconoce que la industria española de la construcción y las obras públicas trabaja maravillosamente. Sus proyectos y realizaciones son admiradas y requeridas en todo el mundo, incluidos los países más desarrollados. Enhorabuena.

 

     Pero ¿por qué no actúan de la misma manera cuando lo hacen  en España? Aquí ya aparece la picaresca y el negocio fácil. Y se desarrollan obras comola Autopistadel 92 o el recientemente descubierto pufo en el Puerto de Málaga, donde desaparecen y adelgazan misteriosamente pilares y columnas. ¡Valiente chapuzas! ¿A quién echamos la culpa: a los constructores, a los políticos… a los técnicos? Entre todos la mataron…

 

    Insisto, enhorabuena a las empresas de obras públicas españolas que trabajan en el extranjero Mi reconocimiento a los parados españoles que han tenido que recurrir de nuevo a la emigración (conozco cuadrillas de albañiles paleños que han estado trabajando enla Europadel este, en la península arábiga y ahora se marchan a Shanghai, en extremo oriente, a buscarse las habichuelas). Pero, digo yo, ¿por que no empezamos a desarrollar en España las habilidades que demostramos fuera de ella y creamos un país tan floreciente como aquellos a los que vamos a darlo todo? Los españoles, somos diferentes.