TRUEQUE

26 f, 12

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga,  27 de febrero de 2012

                

    El trueque es una de las modalidades más antiguas del comercio. De hecho se utilizaba antes de que apareciera el patrón de cambio (sal, oro, plata, etc.), que finalmente desembocó en la creación de las monedas y el dinero en general.

 

    Nunca ha desaparecido del mundo, especialmente en aquellos lugares de la tierra a los que la ¿civilización? ha respetado. Especialmente, en el medio rural se sigue manteniendo en ocasiones este procedimiento para obtener unos alimentos, útiles, servicios o trabajo en general a cambio de otros. La condición imprescindible para que exista el trueque es la ausencia total de dinero en la operación.

 

     En los difíciles tiempos que vivimos ha vuelto a aparecer esta modalidad comercial fuertemente. Todos hemos escuchado hablar de los “bancos del tiempo”. En Málaga se puso en marcha uno a mediados del 2009 que funciona actualmente con éxito.

 

    Mi buena noticia de hoy me la proporciona  uno de los apartados del programa de Canal Sur “75 minutos”. En el mismo se presenta la vida de una mujer, madre de familia andaluza, con muchos familiares a su cargo y sin ningún tipo de ingresos económicos. Esta mujer, con la inventiva que da la necesidad y la inteligencia que se deriva del hambre, ha pedido permiso a los propietarios de los terrenos cercanos al pueblo para recoger las tagarninas (una planta herbácea propia de los campos de Andalucía que nace espontáneamente y que se utiliza para hacer caldos y potajes)  que se encuentran en las distintas explotaciones agrícolas. Una vez elaboradas unas bolsas rudimentarias conteniendo dichas hierbas, las reparte puerta a puerta en las casas y establecimientos del pueblo. Lo curioso del caso es que no cobra nada; regala el producto. Pero, a su vez, los receptores de los paquetes echan mano de sus neveras y alacenas y entregan a nuestra madre coraje alimentos de todo tipo, sin ningún tipo de pesaje ni tasación; lo que les dicta el corazón.

 

    Como siempre, los protagonistas de estos hechos son gente humilde, por no decir casi tan pobres como la inventora del “negocio”. Está claro, a los pobres solo los entienden los pobres. Comparten sus carencias y sus sufrimientos. Una vez más son un ejemplo para el resto de los españoles que solo nos preocupamos de que no nos quiten nada y que nos arreglen la situación. Y este tema, la crisis económica, como siempre, lo tendrán que solucionar los “pescaitos fritos”. Los políticos, los banqueros y los sindicatos se pondrán las medallas pero los varales de este trono los llevaran los “pringaos”, aunque al final habrá muchos mayordomos y capataces de trono en la foto.

 

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

 

“El lenguaje de los medios”  22-2-12

 

       Aquellos que deberían cuidar el lenguaje; aquellos que deberían enriquecerlo cada día; aquellos que estamos en el escaparate de los que intentan conocer la riqueza del lenguaje castellano; en suma: los medios de comunicación, estamos cayendo en el error de empobrecer nuestro idioma como consecuencia de caer en la tentación de utilizar los términos políticamente correctos.

 

    A mí, personalmente, me repatea un término usado mayoritariamente por los escribas y, como consecuencia, por los interlocutores “modernos”. Se trata de la palabra “pareja”. El diccionario de la lengua recoge entre otras entradas las siguientes:

3. f. Conjunto de dos personas, animales o cosas que tienen entre sí alguna correlación o semejanza, y especialmente el formado por hombre y mujer.

4. f. Cada una de estas personas, animales o cosas considerada en relación con la otra.

 

   El problema surge cuando se utiliza esta palabra para evitar algo de lo que parece ser que nos avergonzamos. De tener “una correlación” seria con el otro. Así evitamos hablar de nuestra esposa, nuestra mujer o nuestra “señora”. Hablamos de nuestro compañero-a o de nuestra pareja, con el consiguiente problema de concordancia, a fin de evitar el decir si es hombre, mujer o progenitor “uno o dos”.

 

    He escuchado como sufría una gran locutora de radio hablando de su “contrario” (otro palabro de moda). Se refería a él como: “mi pareja que es valenciana”, perdón… de Valencia… es un hombre. Menos mal que no se atrevió a decir: ”mi parejo valenciano”.  

 

     Tenemos que recuperar el sentido de las palabras. Hablar con orgullo de nuestra esposa-esposo, nuestra mujer-marido, etc. Y darles el valor que tienen. El que se conforme con un compañero-compañera; pareja-parejo o progenitor uno o dos, peor para él. Perdamos la vergüenza de ser normales. Eso también es moderno. Otro día hablaremos de los ex o del “padre-madre de mis hijos”.

BABY-BOOM

24 f, 12

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

 

“LA GENERACIÓN DEL BABY-BOOM”  24-2-12

 

       Así se denomina a la generación nacida en los Estados Unidos de América después de la segunda guerra mundial. Estos niños de los 40-50 están ahora recién jubilados y gozan de todos los privilegios que de por sí da el país en el que viven y los planes de retiro y jubilación de los que disfrutan en USA. Forman un “lobby” con una gran fuerza política y cultural en aquella sociedad y, como consecuencia, son muy tenidos en cuenta.

 

   En España nació también una generación baby-boom tras nuestra contienda incivil. Esa “hornada”, en la que me incluyo, las pasó canutas al principio, más tarde, no todo fue un paseo militar. Nunca mejor dicho. Hicimos una mili o un servicio social,  en los que nos escaqueamos cada uno como pudo, accedimos a unos estudios primarios, casi todos; secundarios, muchos y universitarios, algunos. Formamos una familia que casi todos conservamos y una situación económica que crecía junto a nosotros, unos en la emigración interior, otros en la exterior, nos mudamos  del campo a la ciudad y del arado al cemento, pasamos de la alpargata a la bicicleta, de la bicicleta al mosquito, de la moto al seiscientos y del seiscientos a coche nuevo cada x años. Empezamos a salir de vacaciones, a viajar a las costas y al extranjero y a ahorrar. Compramos una vivienda decente y pagamos hasta la última letra.

 

    Hoy tenemos cubiertas, más o menos, nuestras necesidades vitales, pero tenemos una generación por detrás que se ha dado completamente la vuelta en lo referente a su estabilidad. Son esclavos del paro, de las hipotecas, del consumismo y de los políticos.

Y ahí está nuestro boom. En el volver a sufrir con ellos. Pero, ojo, no podemos renunciar a nuestros derechos adquiridos. Acompañar, no sustituir; ayudar con el consejo y con el ejemplo de sobriedad que vivimos en nuestra época. Finalmente saldremos hacia delante. La sociedad vive ciclos. Ahora estamos en recesión. Razón de más para que volvamos a tirar de los valores degradados por el consumismo y el pelotazo: el trabajo, el respeto, la solidaridad, la familia y Dios. Ese Dios que nos acompaña porque nos quiere.

 

    El “segmento de plata” tenemos mucho que decir, y que trabajar, aunque no cobremos. “Gratis et amore”. Nosotros podemos.

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

 

“LA NOCHE DEL MAYOR” 24-2-12

 

       Los mayores dormimos menos. Quiero decir que, a medida que vamos coleccionando bloques de almanaque, las noches se nos hacen más largas, y los periodos de sueño continuado, más cortos. Este hecho, estudiado científicamente, proporciona al “segmento de plata” unas horas “extras” de tiempo libre que los medios llenan a su antojo.

 

    Tenemos dos periodos claves; el que nos lleva hasta que nos rinde el sueño y el que se produce cuando nos despertamos espontáneamente a muy temprana hora. Los dueños de la “caja tonta” se han dado cuenta inmediatamente de que el primero de ellos lo aguantan muchos mayores a pie de televisión. Inmediatamente surgen en todas las cadenas una serie de concursos de respuestas sumamente fáciles en los que se hablan de premios suculentos que nunca tocan a nadie. El truco está en recibir llamadas y mantenerlas el mayor tiempo posible cargando el costo en la cuenta telefónica del llamante. Estos espacios, que podemos comparar a maquinas tragaperras instaladas en nuestro salón, se han completado con bingos en el teletexto y otras lindezas que limpian los bolsillos de muchos incautos, especialmente los que están desvelados. Mientras, las emisoras de radio transmiten programas del tipo “Hablar por hablar” que empezaron como un servicio público ante la soledad y que se han convertido en un refugio de frikis y de exhibicionistas.

 

    A primeras horas de la mañana solo nos queda la radio. Noticias, política y poco más. La televisión repite programas y da noticias. Nos queda Gran hermano 24 horas.

   Llevo años proponiendo, a quien me quiera escuchar, que el segmento de plata (un tercio de la población) necesita un canal temático o fragmento de programación (especialmente la noche) en el que se les atienda personalmente con una programación adecuada y una mayor dedicación por las emisoras de radio. Pero de eso hablaremos en otro artículo.

Cuéntame

24 f, 12

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

 

“CUÉNTAME” 24-2-12

 

       Sigo la serie Cuéntame con interés desde su inicio. Refleja una época y unas actitudes similares a las sufridas o disfrutadas por nuestra generación. Como en estos momentos se les acaban los argumentos para el adoctrinamiento político (la presentación de “lo políticamente correcto), está realizando una incursión en otros terrenos más complicados. Los últimos capítulos están presentando la lucha de la protagonista (Mercedes) contra el cáncer en la primera etapa del tratamiento con quimioterapia.

 

       El capítulo de la pasada semana mostró un ejemplo de lo que en comunicación se denomina “metábasis súbita”, es decir: un suceso que produce un cambio espectacular en el desarrollo de la trama. En este caso, la enferma experimenta una mejoría muy apreciable tras la vehemente y desesperada oración de la madre y el esposo de la protagonista. Ambos “mastican” un Padrenuestro con autentico fervor.

 

    Finalmente, los guionistas desde la voz en off, se plantean tres soluciones aceptables para explicar la mejoría experimentada por la enferma. Las dos primeras son: la unión y la preocupación de los familiares o la oración esperanzada de los mismos. Al final ambas son producto del Amor. El narrador opta por la tercera vía. Más asumible por los medios y menos comprometida: la presencia de “Campanilla”, (el personaje de Peter Pan), que anda mariposeando por todo el capítulo. “Cosas veredes”. Una vez más se ha salvado la modernidad. Y se quedan tan tranquilos.

“EL SEGMENTO DE PLATA” 24-2-12

 

       Desde que a una provecta edad me decidí por ampliar mis conocimientos en el campo de la comunicación, me sentí atraído por la relación entre los mayores y los medios de difusión. Por eso me dedico a conocer más a fondo como se desenvuelven en su espacio lúdico los integrantes del “target” denominado por mí como “segmento de plata”.

 

     Este nombre nace de la búsqueda de una denominación adecuada. A los integrantes de este sector de audiencia, no les gusta la palabra mayor, tercera edad y mucho menos, anciano. Los pertenecientes a este grupo humano son personas que gozan de una merecida jubilación, una situación económica estable, una vivienda libre de hipotecas o con una renta baja, atención sanitaria adecuada y gratuita y una pensión que cubre sus gastos. La sociedad les ha dotado de lugares de encuentro: hogares, comedores, peñas, etc., en los que pueden realizar cuantas actividades lúdicas o formativas deseen. En fin, tenemos una vida ciertamente envidiable.

 

    La sociedad ha decidido que debemos dejar paso a la siguiente generación, pero conste que estamos casi tan en forma y con las mismas ilusiones que hace diez años. No somos un “segmento de oro”, pero formamos orgullosamente parte del “segmento de plata”. La plata es tan fuerte como el oro. Tiene unas características similares pero es un metal más humilde que está en un discreto segundo plano para lo que haga falta.

 

     Seguiremos aportando realidades y proyectos para este segmento. Me comprometo a ello.

Colichet

19 f, 12

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga,  20 de febrero de 2012

 

COLICHET

 

        La mayoría de los malagueños y, mucho menos, el resto de los mortales, desconocen que hay detrás de ese nombre. Si entráis en Internet os encontraréis una página sencilla en la que se reconocen los rasgos fundamentales de la institución radicada en dicho cortijo ubicado en las afueras de Churriana. Una escueta explicación manifiesta cual es su objetivo: el tratamiento integral de los enfermos del SIDA. Así se expresan en dicha página:

    

       “El SIDA no es un hecho exclusivo de los sectores sociales en exclusión, pero, es en estos colectivos donde las consecuencias, son si cabe más graves, pues las posibilidades reales de acceso al conjunto de recursos necesarios para cubrir el objetivo de la “calidad de vida” son más complicadas. Pretendemos darle el valor a la dignidad de la persona independientemente de sus circunstancias personales, creencias, etc. La enfermedad es sólo una circunstancia y no el centro de la persona. En estos últimos años, paralelamente a los avances que la ciencia ha experimentado en el campo de los tratamientos de esta enfermedad, las necesidades de muchas personas que viven en “Colichet”, han ido evolucionando desde una demanda principalmente sanitaria, a otra con un mayor carácter psico-social. Así, el concepto de “normalización” se ha ido ampliando cada vez más a los aspectos psicológicos y sociales de estas personas. Han dejado de ser claramente enfermos terminales para ir propiciando en ellos un proyecto de vida con, prácticamente, todas las posibilidades de re-inserción social. La Casa de Acogida “Colichet” seguiremos evolucionando para desarrollar con eficacia esta tarea evangélica, creyendo firmemente en las posibilidades de integración de todas las personas”.Como resumen; en Colichet cuatro ángeles con apariencia de monja aplican un tratamiento integral a los enfermos de SIDA.

    

       Este programa de trabajo es uno de los muchos que realizala IglesiaCatólica.En este caso se trata de una Comunidad de Hijas dela Caridad.Nacea petición de un grupo de médicos del Hospital Carlos Haya que se ponen de acuerdo con el Obispo y con Caritas Diocesana. Desde entonces cuatro monjas dela Ordende San Vicente de Paúl se hicieron cargo de esta misión y en ella siguen. Con su ejemplo, nos han enseñado a muchos malagueños a convivir con una enfermedad desconocida que “goza” de una excesiva mala prensa.

 

 

      Mi buena noticia de hoy la constituyen estas mujeres que desde el silencio siguen dando calidad de vida a esos enfermos a los que la sociedad margina especialmente. Esa casa y la vecina “El buen samaritano”, también regentada por Caritas, son un ejemplo para todos del amor vivido de forma evangélica y nos proporcionan un respiro entre tantas noticias de egoísmo e insolidaridad. De hecho, me consta que uno del os sacerdotes de nuestra Diócesis, al que conozco muy bien, cimentó su vocación ayudando a estas monjas en sus ratos libres.

 

     Que les pregunten a ellas si echan de menos ser madres o dar y recibir cariño. Benditas sean.

 

 

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga,  13 de febrero de 2012

 

BARRIGA LLENA A DIOS ALABA

(y una declaración de amor)

 

           Como todos los refranes españoles, esta sentencia contiene una verdad como un puño. El ser humano es feliz por naturaleza; pero lo es mucho más, cuando disfruta del placer de la mesa (que no tiene nada que ver con alimentarse). Los que nos criamos en la posguerra valoramos mucho más un trozo de pan, un muslo de pollo o una pastilla de chocolate que lo hacen los de la generación del yogurt y las hamburguesas. Pero, sobre todo, y es a lo que vamos, gran parte de la satisfacción que produce una mesa bien pertrechada, además del condumio, se obtiene de las personas con las que compartes el evento.

 

         Es más, y a riesgo de ser anatematizado, posiblemente con razón, considero el rito de la comida entre amigos como un sacramento. Un lugar de encuentro con el Dios-Amor, en la presencia del “hermano de buena leche” que, por unas horas, pospone sus problemas y encuentra la conversación y, porqué no, el tinto cómplice.

 

      He tenido dos comidas memorables en los últimos días; la primera en el almacén de unos amigos que me prestan su territorio y sus esfuerzos para guardar los alimentos de una ONG. en la que colaboro. Todo fue tan sencillo como llevar una paellera grande, los avíos oportunos y una gran dosis de buena voluntad. De allí salí un poco perjudicado de comer, beber y compartir. Después de una sería operación quirúrgica viene bien.

 

     La segunda, y es mi buena noticia de hoy, la protagoniza una mujer sencilla, sin grandes experiencias religiosas ni aspavientos rituales. Pero se trata de una de las mejores “manos de Cristo” que conozco. Sabe decir la palabra justa en el momento oportuno. Sabe estar al quite en los momentos difíciles y, además, hace el rabo de toro como los propios ángeles.

 

     Tengo la suerte de compartir con ella 44 años de mi vida. Y es lo mejor que me ha podido pasar. No la traspaso por nada del mundo. Creo que esta es la mejor declaración de amor que puedo hacerle en el día de los enamorados. Una buena esposa es otro Sacramento. Barriga y corazón lleno a Dios alaban.

pregones

5 f, 12

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga,  6 de febrero de 2012

 

PREGONES

       La Real Academia de la Lengua Española recoge claramente las diversas acepciones de la palabra pregonar. Las cuatro primeras recogen una labor de divulgación y enaltecimiento de las bondades de una persona, o de los artículos que intenta vender el pregonante. La quinta entrega se acerca más al término que usamos en Andalucía como “definición”: Declarar a alguien malhechor…”.

     Últimamente pregonamos a cualquiera por el más mínimo motivo. La prensa y la televisión vive prácticamente de denostar y poner en la picota a unos y otros. Es decir, casi vive del “pregón”. Inclusive aquellos pregones que no son sospechosos de vituperio, tales como los pregones literarios –que son aquellos que se proclaman como anuncio de cualquier evento que tenga que ver con las artes o con la religión- se convierten en un elemento que es mirado con lupa tanto en su continente como en su contenido y, sobre todo, es investigado a fondo el encargado de manifestarlo. Y tiene su porqué. Es lógico que aquél que hace el anuncio conozca y asuma el contenido de lo expuesto y el fin pretendido con el acto. Sería totalmente anacrónico que el pregón de una feria taurina fuera defendido por el presidente de la liga antitaurina, o aquél que ha de ensalzarla Semana Santa de una ciudad se manifieste ateo militante.

    Sentada esta premisa, voy a manifestarles cual ha sido mi buena noticia de hoy, parece ser que el Ayuntamiento de Málaga, gracias a Dios, se ha vuelto atrás de su prohibición de pregonar la mercancía que se vende en los mercados municipales. En mi modesta opinión, se trataba de una auténtica aberración. El pregón es una delicia para los oídos e incluso un apéndice musical relacionado con los cantes malagueños. Recuerdo con añoranza los pregones callejeros que, a veces, eran difíciles de identificar con el producto, pero que siempre se relacionaban con el tiempo atmosférico o con el “buen o mal bajío”. Los botijos de la rambla, quesos de la mancha, boquerones y chanquetes del copo, leche de cabra, perchas y plumeros, la Tardeeeee con la lista, el rico Kaki americano, las almendras tostadas y saladas, las almencinas y el palodú, a los frescos, gordos y “reondos”, etc. etc. El que casi todos temíamos escuchar era el del “afilaoooor”; calino seguro: se corta la mayonesa y se pincha el coche.

       Que no nos quiten los pregones. Ese “niña: gambas de la bahía”,  chirimoyas que se crujen, ajos y limones: que me los quitan de las manos, pan de Almogía o huevos de la recova, personajes como Matías, “el percha”, o los marisqueros de las tabernas,  nos hacen volver a nuestra infancia y acercarnos a aquella Málaga más humana. Gracias a Dios todavía no se vende los chumbos por ebay.

      Que los que mandan se pregonen menos entre ellos y dejen hacerlo a quienes tienen maravillas que pregonar.