LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 28 de mayo de 2012

 

FUNCIONARIOS QUE FUNCIONAN

 

              Aun recuerdo aquel día en que con mis escasos once años tuve que comprar una hoja de papel de barba, rellenarla a mano con una plumilla deLa Coronay reintegrarla con una póliza y un timbre. En dicho folio, además de dar unos rimbombantes tratamientos, solicitaba de V.E. a “quién Dios guarde muchos años” la gracia de admitirme en el examen de ingreso en la vieja Escuela de Comercio de Málaga. Posteriormente me encaramaba a una ventanilla defendida por un cancerbero, en forma de funcionario con bigotes, que, tras mirar cuidadosamente la solicitud y asustarme con una “pega” mínima, me extendió el recibo correspondiente.

 

            Así empezó mi relación con los funcionarios de todo tipo; los que amargaron la construcción de mi casa familiar, los que pusieron toda clase de trabas a mi afiliación como autónomo enla SeguridadSocial, los que me liaron en una problema con el IBI que me hizo recorrer todas la oficinas habidas y por haber, etc., etc.

 

           Más, ¡oh milagro!, la cosa ha cambiado. Llevo un tiempo, especialmente los últimos siete u ocho años en los que he tenido que reanudar mis contactos con los funcionarios dela Universidadde Málaga, oficinas donde soy recibido con suma amabilidad, mesas y asiento, se me allanan todos los problemas, ¡me llaman por teléfono para indicarme alguna cosa!, me facilitan su correo electrónico, su número telefónico, su nombre y apellidos y me hacen agradable el encuentro con ellos para resolver cualquier trámite.

 

      Esta es mi buena noticia de hoy, la actitud, la aptitud y la eficiencia de los funcionarios dela UMA. Pese a que no están pasando por su mejores momentos, no transmiten esa sensación a los que como “aquél niño tembloroso del papel de barba” nos dirigimos con temor y temblor en busca del antaño feroz funcionario hoy convertido en diligente administrativo que soluciona tus problemas en lugar de embrollarlos. Mis más efusivas gracias y el mejor de mis reconocimientos a su labor.

 

 

Drogba

24 f, 12

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

24-5-12 Un futbolista distinto

 

        Su intervención en la final de la Copa de Europa fue decisiva. Como lo había sido en su partido previo de semifinales donde eliminaron al Barcelona. Su nombre: Didier Yves Drogba Tébily; su nacionalidad: Costa de Marfil; su edad: 34 años; su religión: Católico ferviente.

 

       Estos datos nos ponen en presencia de un mocetón de 1,89 metros apodado “The dog” (el perro), procedente de una familia africana humilde emigrante en Francia. Un niño de la calle que tuvo la suerte de tener un tío ex futbolista que lo introdujo en ese mundo. Pero lo más sobresaliente de este hombre es su solidaridad consecuente con su fe. En el año 2006 consiguió que un país entero entregara las armas. La selección de su país, después de clasificarse para el Mundial de aquél año, concedió una rueda de prensa. En la misma, Drogba cogió el micrófono y lanzó el siguiente mensaje mientras se arrodillaba ante sus compañeros: “Ciudadanos de Costa de Marfil, del norte, del sur, del este y del oeste, os pedimos de rodillas que os perdonéis unos a otros. Perdonad, perdonad, perdonad”. Esta arenga posibilitó la firma de un alto el fuego entre el gobierno y los rebeldes, tras una estela de miles de muertos. En el 2009 entrego los 3,5 millones de dólares de un contrato publicitario para la construcción de un hospital de huérfanos de guerra de su país.

 

     Aprieta mucho con el balón y nos ha jeringado la copa de Europa. Pero es un gran tipo que no duda en persignarse al salir al campo y en elevar una oración cada vez que mete un gol. Ha rezado un montón.

 

Dación en pago

20 f, 12

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 21 de mayo de 2012

 

UNA REALIDAD MANIFIESTA Y MANIFESTADA

 

       Ha caído en mis manos un documento difundido a través de you-tube. www.youtube.com/watch?v=pmD5bLS4rLw que recoge una realidad incuestionable. Se trata de un manifiesto firmado, leído y distribuido por más de un centenar de misioneros, sacerdotes, religiosos y religiosas de la Diócesis de Murcia. En dicha proclama, leída y respaldada por su propios autores, bajo el título de “Basta ya de desahucios a las familias”, dicho colectivo de responsables de la evangelización en Murcia y desde Murcia, salen al paso de la cadena de desahucios de viviendas habitadas por familias que han pasado al estado de pobreza debido al paro y la finalización de su etapa de subsidios, lo que les impide hacer frente al pago de las cuotas de sus hipotecas.

 

     Es más, dado que la dación en pago del bien hipotecado no libera a los propietarios del total de la deuda, encima de que se quedan sin vivienda, arrastran un compromiso de pago que les impide levantar cabeza en el futuro. En España las leyes no recogen la posibilidad de  liquidación de la deuda con la entrega del bien, aunque algún juez ha determinado que, en algún caso concreto, era suficiente.

 

   Los defensores de esta alternativa apelan a la legislación de algunos Estados de EEUU en los que está recogida dicha opción, así como en algunos países europeos (en Francia existe una ley del 2003 que contempla la segunda oportunidad o la aplicación de la Ley Neiertz de 1989 que faculta por vía ejecutiva la imposición de condiciones de negociación entre entidades bancarias y particulares).

 

    Para mi el manifiesto de los clérigos murcianos es una buena noticia que la prensa no ha significado suficientemente. Una vez más, miembros de la denostada Iglesia Católica han salido en defensa de los más necesitados firme y evangélicamente. Creo que es de justicia que las entidades bancarias, que tanto lloran en las cuestas abajo y que van a acabar con nuestras maltrechas economías, comiencen a mantener el tipo y piensen que hay que saber ganar y perder. Y si no saben, que les enseñen nuestros defensores públicos. Que cada palo aguante su vela. La dación en pago o la suspensión del mismo es hasta buena para los bancos. Que esperen a que se recuperen los niveles de empleo, concediendo una moratoria a los propietarios de las viviendas –que se las van a cuidad mejor que nadie- y cuando se vuelvan a recuperar los trabajos perdidos, reanuden el cobro de las cuotas correspondientes. ¡Para que quieren viviendas vacías que no va a comprar nadie!

 

    Posiblemente he escrito otra tontería. Pero es una tontería tan respetable como tantas otras que se están diciendo, y lo que es peor, están cometiendo nuestros puñeteros próceres.

 

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

17-5-12  Tiempos difíciles.-

 

        Parto de la base de que ninguna etapa que haya vivido la sociedad haya sido fácil o difícil. Hay que responder a la pregunta: ¿en relación con cuál de ellas? Siempre las ha habido mejores y peores. Estoy seguro que mis padres que vivieron la preguerra, la guerra y la posguerra hubieran dado media vida por gozar de las circunstancias que rodean nuestra vida. Pero creo que “cada perro tiene que lamerse sus heridas” y yo voy a reflexionar sobre la problemática que rodea al “segmento de plata”.

 

     Pertenecemos a una generación cuyo nivel económico, de conocimientos, de relación, de integración en la sociedad, de libertades y de otras muchas condiciones vitales ha ido mejorando de forma gradual y constante. Así se desarrollo la segunda parte del siglo XX y los primeros años del XXI. El atentado de las torres gemelas en Nueva York marcó el inicio de una etapa de cambio y una vuelta atrás que no sabemos en donde va a acabar.

 

    Pero hay algo más. Los mayores no estamos acostumbrados a la evolución en las costumbres, especialmente en lo referente a la unidad familiar. Habíamos asumido el paso de la familia patriarcal a la nuclear con ciertas reticencias. Pero bruscamente, apoyados fuertemente por los lobbys más influyentes- especialmente por los medios de comunicación-, han surgido nuevas expresiones de convivencia, nuevos intentos de planteamientos “familiares” que nos han desorientado. Es más, la facilidad con que se rompen o anulan las familias tradicionales, hasta el punto que hay más divorcios que bodas en nuestro país en estos momentos y estamos a la cabeza de las separaciones y divorcios per cápita de Europa, ha hecho mella ya en nuestros familiares más cercanos.

      Otro tanto sucede con la “salida del armario” o sea el reconocimiento de sus tendencias homosexuales por parte de muchos que hasta ahora lo habían ocultado temiendo el rechazo de la comunidad.

 

     Tenemos que estar preparados para ello. Tenemos que tirar de la tolerancia y la comprensión. Nuestra generación se ha movido en otra cultura, otros valores y otras ideas. Nos cuesta mucho trabajo entenderlo. Pero tenemos que tolerarlo y aceptarlo con el Amor y la mayor naturalidad posibles. Sin rasgarnos las vestiduras. Pero tampoco tenemos que entrar en el juego de aplaudirlos o sobrevalorarlos. Son decisiones personales que posiblemente hayan costado muchos sufrimientos a sus protagonistas.  

 

   Pienso que nuestra misión es acompañar, intentar comprender y, sobre todo, querer. Querer al estilo de Jesús de Nazaret.     

 

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

13-5-12  Por favor, dadnos la lata.

 

        La semana pasada estuve en Getafe con motivo de la comunión de un nieto mío. Getafe es un pueblo al sur dela Comunidadde Madrid con una población mayor que la mayoría de las capitales de provincia españolas. No ha perdido el encanto pueblerino aunque actualmente es la sede de una diócesis, tiene una universidad y un equipo de fútbol de primera división.

 

     Sus habitantes proceden en su mayoría de Extremadura y de Andalucía, y, sobre todo, son inmigrantes procedentes de África, Sudamérica y la Europadel este. Mi nieto hizo la comunión en su Parroquia, cuyo altar mayor está rodeado por las banderas de los doce países de los que son originarios sus feligreses junto a niños de diversos colores y nacionalidades. Todos perfectamente integrados y aceptados. Los sacerdotes encargados dela Parroquia, que a su vez son inmigrantes franceses en su mayoría, pertenecen ala Congregaciónde Hijos dela Caridadque tiene misiones por todo el mundo. Esto les permite moverse en este ambiente como peces en el agua.

 

    Me sorprendió cuanto vi un cartel que llenaba un lateral del altar mayor. “ESTA SEMANA DENOS LA LATA”, decía en su leyenda. Y efectivamente, los feligreses habían llenado unas cajas situadas al pie del cartel de latas de conservas de todo tipo. El lunes siguiente las distribuirían desde Caritas. Con parroquias así no me extraña que los niños dejaran la mitad de los dinerillos “recaudados” en su comunión para los pobres. Es normal y natural. Se crían y educan en la solidaridad. Enhorabuena a los premiados.

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 14 de mayo de 2012

 

DÍAS DE SOL Y TORTILLA.

 

     Nada que ver con la película dirigida por Blake Edwards y protagonizada por Jack LemmonLee Remick allá por los años sesenta. En aquél memorable film, merecedor de un Oscar a la música de Mancini y de multitud de premios en diversos festivales, se planteaba la vida de un matrimonio poseído por el alcohol que acaba redimido por Alcohólicos Anónimos.

 

    En este caso me refiero a que estamos volviendo a los añorados tiempos en que nuestras madres nos preparaban una hermosa tortilla y nos encaminábamos –andando, por supuesto- a la estación de los suburbanos, allá junto a la entrada principal del puerto donde nos encaramábamos al tren que recorríala Costadel sol oriental. Unas veces era “la cochinita”, y otras el tren “de humo”, que preferíamos todos. Una vez llegados al Rincón dela Victoriasentábamos nuestros reales en el merendero (nada de chiringuito) del “sillero”, donde, por una módica cantidad en forma de consumo de coca-cola o tinto con gaseosa,  nos permitían echar el día con siesta y dominó incluidos.

 

   En la crisis actual se está volviendo a salir a la búsqueda de un paraje acogedor en los campos cercanos a Málaga o a las playas paradisíacas de toda la costa. Pero sobre todo, que nos salga baratito. Ahora ya no cogemos el tren, primero porque desgraciadamente ha desaparecido y después porque todos tenemos vehículo y un par de litros de gasolina para la ocasión. Pero, eso sí, vamos provistos de la reglamentaria tortilla y los filetes empanados de rigor. Como en los merenderos no admiten comidas, vamos pertrechados de neverita o nos surtimos en el chino cercano, siempre abierto, de las bebidas correspondientes.

 

    Mi buena noticia de hoy se basa en que cambian las circunstancias lo que nos hace radicalizarnos; es decir, volvemos a nuestras raíces.  Y somos felices. Para redondear la situación, solo nos falta volver a organizar el “Corpus Chico” en mi viejo y añorado barrio dela Trinidad. Queen la calle Mármoles Vieja se vuelva a abrir la farmacia de Carmela Soto y que Pepe Carrasco traiga un acordeón, una guitarra, un “yambar” y una vocalista para amenizar el baile de todos los vecinos hasta que nos de el sol a través de las cadenetas de papel, pegadas con agua y harina, que concienzuda y cariñosamente hayan confeccionado los vecinos en las tardes de primavera.

 

   En todo esto, gracias a Dios, no pueden intervenir ni los europeos, ni el FMI, ni la prima de riesgo de la madre que la parió. Los “pescaitos fritos” malagueños sabemos ser felices con un manojo de boqueroncitos muy “masticaitos”. Como decía el Piyayo. Y vamos a entrar en Europa con el Málaga. Como en otras ocasiones hemos bajado a segunda con dignidad. Pero siempre habrá alguien que te haga una tortilla de papas. El sol nos lo pone Dios gratis. Que buena noticia.

 

Eduardo Gómez

6 f, 12

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 7 de mayo de 2012

HURRA POR EDUARDO GÓMEZ

 

    El bueno de Eduardo es uno de esos obreros del celuloide y la pequeña pantalla. Siempre le hemos visto en esos papeles secundarios que tan bien reflejaba Fernán Gómez en su Viaje a ninguna parte. Sus apariciones eran cortas y puntuales en las películas españolas de los últimos años. Una especie de cameo que realizó en la serie Aquí no hay quien viva le catapultó a integrar el elenco –entre los actores principales- de la serie La que se avecina, de José Luís Moreno,  que se ha estado emitiendo en Telecinco.

 

    Eduardo es un tipo estrafalario, de cierta edad -nació en 1951-, pero de una personalidad muy acusada. Se autodefine como metro-sexual e intelectual, pero lo que verdaderamente le caracteriza es ser una excelente persona con mucha gracia. Estoy convencido que, o bien mete muchas morcillas en su guión, o bien los guionistas escriben su papel pensando en la persona y no el personaje. La realidad es que jamás defrauda. 

 

    Mi buena noticia de hoy me la ha proporcionado su intervención de esta semana en un programa blando que nos está emitiendo Telecinco para lavar su imagen. Se trata de un espacio denominado Hay una cosa que te quiero decir, que dirige Jorge Javier Vázquez, Un talk-show con la presencia de personajes a los que se les enfrentan con personas desconocidas por el gran público, pero que tienen gran influencia en su vida.

 

    Su encuentro con Alfonso, un chico que lucha con el cáncer desde hace once años y al que conoció casualmente en el hospital, –su madre le pidió un autógrafo a Eduardo y éste decidió entregárselo en mano-, fue determinante en la vida de ambos. Eduardo se ha convertido en el bastón en que se apoya Alfonso para luchar contra la enfermedad y la soledad. –Es mi único amigo- decía el chaval.

 

    Tienen una complicidad que les hace irse de juerga –sic-  en cuanto se lo permiten los médicos: -cogemos mi coche, lo descapotamos y nos vamos a la aventura- decía Eduardo mientras Alfonso transformaba su aspecto demacrado con una sonrisa de oreja a oreja.

 

    La frase que terminó de romperme la lanzó el actor en medio del encuentro: Las visitas a este chico me hacen sentirme feliz y dan sentido a mi vida. Extraordinario actor y extraordinaria persona. Hurra por Eduardo Gómez.  

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

La segunda Comunión. Una asignatura pendiente.- 6-5-12

      En nuestra querida España sigue respetándose, en la mayoría de las familias, la tradición, de bautizar a los niños y de prepararlos y acompañarlos enla PrimeraComunión.Se preocupan de que reciban la catequesis, a ser posible sin tener que involucrarse demasiado y organizan el acontecimiento con pompa y boato. Aunque sea empeñándose hasta las cejas.

    Algunas familias se encuentran con la “pega” de que para hacer la comunión es necesario que el niño sea bautizado. Un “pequeño detalle” que algunos han olvidado y que intentan superar de la mejor manera posible. Si no lo consiguen hacen la comunión “por lo civil” y aquí paz y después gloria.

   Espero que mis lectores no pertenezcan a este último grupo. Pero, por otra parte, la mayor parte de las familias,  a pesar de que preparamos adecuadamente a los niños, olvidamos ese pequeño detalle de que la vida del cristiano necesita dela Eucaristíadominical yla Comuniónfrecuente. Y aquí entramos los abuelos. Tenemos que mantener la participación en los Sacramentos de los que hacen su primera Comunión. Para ello nada más fácil –y más difícil- que buscarle una Celebración adecuada en la que se tenga en cuenta a los niños y, sobre todo, acompañarles si no lo hacen los padres. Difícil tarea pero que se nos recompensará con creces al comprobar que es difícil, pero se puede, mantener la llama viva dela Comuniónen los neo-comulgantes.