“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

 

La revolución de terciopelo

Málaga 1 de agosto de 2013   

El pasado domingo participé de una Eucaristía que fue tan auténtica como todas y diferente a la vez. En lugar del celebrante de costumbre, apareció por el centro del templo un treintañero con un alba en el brazo. Más que de sacerdote, daba la pinta de pívot de la NBA. Rubio, más de dos metros de altura, hablando un español bastante aceptable, pero con un extraño acento que quise identificar con Irlanda o Inglaterra. Finalmente nos comunicó que era checo.

 

Se adueñó en seguida de la atención de niños y de mayores, con una gesticulante presentación de todas las oraciones de la Misa que nos llevaron en volandas a prestar suma atención a la homilía. No nos defraudó. Como todos saben, el domingo se proclamaba el Evangelio en que Jesús enseña a sus apóstoles a rezar el Padrenuestro. Por circunstancias pastorales conozco esta catequesis muy bien. En los Cursillos de Cristiandad intentamos analizar esta oración, me ha tocado hacerlo en casi un centenar de ocasiones a quienes lo han querido escuchar.

El cura-pívot-checo, (lamento desconocer su nombre, pero supongo que pertenece a la orden de San Vicente de Paúl y estaba en el Colegio La Marina de campamento con jóvenes), nos contó la eficacia del rezo comunitario  del Padrenuestro, como punto de partida para la Revolución de terciopelo, un movimiento pacífico que se desarrolló en Checoslovaquia a la caída de la pereztroika en 1989. Una serie de manifestaciones por parte de los estudiantes y los políticos culminaron con la declaración de la República Checa sin el derramamiento de una sola gota de sangre. Todo se consiguió, nos decía el celebrante, cuando en una concentración de más de un millón de personas, un ser anónimo cogió el micrófono, pidió a todo el mundo que se cogieran de la mano y, todos juntos, rezaron el Padrenuestro.

 

        Extraordinario ejemplo de la eficacia de la oración propuesto por el sacerdote que podía haber sido pívot del USK Praha. Nos dejó un extraordinario sabor de boca. Pero además, dijo como si nada, que la propuesta del encuentro de Abraham con Dios para salvar a Sodoma y Gomorra era un excelente ejemplo de la capacidad de negociar del pueblo judío con Dios. Lo que nos tenía que servir como modelo de oración. Yo doy un pasito y Tú me perdonas otro. Una Misa inolvidable. Una invitación a vivir Una revolución de terciopelo en nuestra vida.

 

rev de terciopelo

Anuncios

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 29 de julio de 2013

Los “pescaitos fritos” damos la talla

Dentro del Ministerio de “Agricultura, pesca, excursionismo y otras flores del campo” existe un departamento dedicado al “control e inspección pesquera”, en el que se aplican los criterios de aplicación del “Real Decreto 560/1995 de 7 de abril, en el que se establecen las tallas mínimas de captura y consumo de las diferentes especies pesqueras”. Todo este preámbulo es para argumentar que los “pescaitos fritos” hemos dado la talla y nos podemos considerar dentro de la legalidad y pasaremos el control,

 

Digo que hemos dado la talla, porque si leemos con atención la noticia del “inicio de recuperación” de la economía española, publicado a bombo y platillo en estos días, cuando se nos comunica de forma oficial que en el primer semestre del año 2013 se han recuperado más de 200.000 puestos de trabajo, podemos observarla mayor parte de las altas en el INEM corresponden a los sufridos autónomos=pescaitos fritos. Sin embargo el empleo público parece que ha descendido.

 

No quiero abrumarles con datos (que bastante lo hacen ya los telediarios), sino hacerles caer en la cuenta que al final, sucede lo que llevo vaticinando desde que empezó la crisis. Esto nada más que lo podemos arreglar los españolitos de a pie, aquellos que nos hemos amarrado el cinturón, tirado de tortilla, sandía y sombrilla en las vacaciones, recuperados esos vestidos tan monos que teníamos del año de la polca y la vuelta al tinto con gaseosa a la puerta de la casa, que hace mucho fresquito. Los “innombrables” que tienen que arreglar esto seguirán con el “tú más”, repartiéndose los sitios privilegiados de las cárceles españolas donde al final van a ir a parar un montón de ellos. Así, hasta que se nos olvide y nos vuelvan a engañar con hipotecas, preferentes e inversiones en negocios piramidales. Mientras estos salen de la cárcel –que saldrán pronto-, otros salvadores de la patria nos embaucarán y dirán que somos “pezqueños”. Nos “ayudaran a crecer y se volverán a hinchar a costa nuestra. Así ha sido siempre. Pero ahora, en los momentos difíciles los “pescaitos fritos” hemos dado la talla. Esto es una buena noticia.      

 

peces

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

 

El verdadero alcance de las palabras

Málaga 25 de julio de 2013   

Cuando asisto a la Eucaristía dominical, observo como una buena parte de los fieles participantes alteran las palabras a la hora de rezar el Gloria. Yo era uno de ellos, hasta el día en que escuché una homilía atinada y totalmente esclarecedora sobre dicha frase. Como sabemos, el ritual de la Misa, en unas de los párrafos que se proclaman en dicha oración celebratoria en la que se ensalza a Dios dice lo siguiente: Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.  Gran parte de los participantes en la celebración cambia esta última frase y dice “los hombres que aman al Señor.  Nos consuela mucho más el verdadero sentido de la frase.

El cambio de palabra trae consigo también, en mi modesta opinión, un cambio trascendente en nuestras vidas: la paz no llega solo a los hombres que aman al Señor, sino a todos aquellos que se dejan amar por Él. Tenemos la suerte de tener un fuente de Amor permanente de la que tan solo tenemos que abrir el grifo para empaparnos de la presencia del Padre que te quiere y te acepta como eres, aunque pretende que seas feliz y hagas felices a los demás.

Os dejo esta reflexión porque a mi me ha venido muy bien. Os la brindo gratis et amore. Para mí fue un descubrimiento el sentirme amado por el Padre. Aunque a veces, no le haga caso.

amor de Dios

julio del 36

21 f, 13

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 22 de julio de 2013

              Julio del 36

A lo largo de aquellos calurosos días de julio del 36, –calidos en lo climático y calientes en lo político-, dos muchachas malagueñas de veintipocos años se presentaron en la “Normal” de la Plaza de… (no se como se llamaba entonces, ha tenido tantos nombres. Hoy es la Plaza de la Constitución malacitana). Su objetivo era opositar al Magisterio. Ambas hermanas: Encarnación y Josefa Cleries Torralvo –esta última es la que años después dio a luz al ceporro que escribe estas letras-, consiguieron demostrar los méritos suficientes y obtuvieron su flamante título de Maestras Nacionales firmado por el entonces Presidente de la República Española. Dicho reconocimiento les sirvió de poco por el momento, dado que no fueron homologadas por el nuevo gobierno; a Tita Encarna tan solo para que, una vez concluida la guerra incivil, se le tuviera en cuenta como base de unas nuevas oposiciones, que también gano brillantemente y se convirtiera en la maestra y tía solterona de la familia. Su carrera fue un  recorrido por los pueblos más remotos de la geografía andaluza, desde Escañuela en Jaén a una escuela prefabricada en las playas de La Carihuela, donde los años y los achaques la jubilaron a sus muchos años. A mi madre, Pepita Cleries, como le gustaba hacerse llamar en su juventud, el matrimonio, los hijos y la vida familiar la apartaron del magisterio y permaneció como ama de casa hasta que, una vez viuda, con la llegada de la democracia, descubrió que las maestras de su promoción habían sido rehabilitadas y le daban la oportunidad de volver al magisterio activo. Y ahí vemos a la Sra. Pepa, con más de sesenta años estudiando cada día las clases que tenía que impartir en su flamante puesto de maestra. Varios años; hasta su jubilación. Genio y figura.

 

Yo no he salido a ellas. Cada vez que he tenido que ejercer labores docentes, lo he hecho con dificultades. No tengo el carisma ni la habilidad necesaria para ejercer la enseñanza. Sin embargo, la vida me ha bendecido con que tres de mis hijos han optado por ser maestros. La buena noticia de hoy es que 37 años después, la más pequeña de mis docentes, Maria del Mar, ha superado con brillantez las oposiciones y hoy es Maestra Nacional o como se llame ahora. Me da igual. Lo importante es que Tita Encarna y la Abuela Pepa desde el “apartamento” que comparten en la Basílica de la Esperanza, se habrán sentido orgullosas de Coco, una niña dulce, sensible y frágil, pero con dos pantalones como el caballo del Espartero.

 

¿Por qué les cuento esto? Porque de lo que abunda el corazón habla la boca. Estoy en una tesitura en la que hablar de políticos, economía, religión mal entendida y polémicas en general me da grima. Me doy el gustazo de presumir de mi gente. Esto es lo que hay.

coco

Casualidades

17 f, 13

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

 

Casualidades

Málaga 18 de julio de 2013   

Al atardecer del martes, un año más, me acercaba a la playa del “Rincón” para acompañar a la Virgen María en su advocación más marinera. A fin de no perder la concentración mientras luchaba con una multitud para poder seguir las Eucaristía en un templo atiborrado de fieles, me puse a rememorar mis relaciones con la Virgen del Carmen a lo largo de muchos años. Tres hechos puntuales acudieron a mi memoria.

 

El primero sucedió hace más de treinta años. Vivíamos en la playa del Rincón, en la plazoletilla del “aquí t’áspero”, justo al lado de la vía. Cuando llegaba a casa se me cruzaron dos chavales en una moto que chocaron contra mi coche y volaron por encima de él hasta el asfalto. Para matarse. Me tiré toda la noche en el Hospital hasta que me informaron de que solo tenían unas contusiones y esperé con ansias la apertura del templo rinconero para darle las gracias a la que había escuchado mis oraciones.

 

La segunda fue el 16 de Julio de 1987. Ya ha llovido. Esperábamos

nuestro octavo hijo. Con alegría y con miedo. Como todos. Los “listos” de siempre, nos habían dado todas las recomendaciones y reprimendas que ni queríamos, ni les habíamos pedido. Al ver pasar por delante de nosotros el trono (una barquita) de la Virgen marinera, nos pusimos de acuerdo inmediatamente. Esta se llamará Carmen. Y hoy Carmen, mi octava hija, es una matrona, sin plaza, que ayuda a nacer niños y a criarlos cuando la contratan.

No hay dos sin tres. Un día de principios de julio del año 2.000, el año del Jubileo, otra hija mía, Ana Pilar, se encontró con una peritonitis galopante que se comía sus entrañas. Operación a vida o muerte, días en la UVI, difícil recuperación y una fea cornada en el vientre que aun persiste. Nuestro consuelo: una Virgen del Carmen que se trasladaba a la Catedral de Málaga con motivo del jubileo. Yo andaba por allí coordinando voluntarios y recibí de la imagen una sonrisa especial de complicidad.

 

Tres casualidades, pueden pensar muchos. Pero a mí, cuando escucho la Salve marinera en las voces de los hombres de la mar, se me siguen escapando las lágrimas de agradecimiento a esa Madre que nos acompaña y nunca nos abandona. Casualidades. Jamón de casualidades que decía D. Ángel Rodríguez Vega.

 

momento-procesion-virgen-carmen-rincon

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 15 de julio de 2013

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 15 de julio de 2013

Xavi…Un “buen samaritano”

Estoy harto de leer las vidas y aventuras de los futbolistas mediáticos. Qué si Messi debe a hacienda. Qué si Iker esta en las Seychelles. Qué si Ronaldo tiene un músculo nuevo. Qué si Neymar se ha rizado el flequillo. ¡Ya está bien! Nos bombardean con noticias intrascendentes que los ¿comunicadores? transforman en importantes. Mientras se nos ocultan las esenciales para dar un giro de 180 grados a una España corrupta, arruinada y desgobernada.

 

Hoy he descubierto una buena noticia que, curiosamente coincide con la que la Iglesia Católica nos indica como referencia y norte para esta semana. En las Eucaristías de este domingo se predica la parábola del “buen samaritano”. Algo parecido se ha vuelto a vivir por una figura futbolística de las de verdad. Un joven del pueblo –que comenzó yendo en metro a los entrenamientos, siendo ya del equipo grande del Barça– y que ha crecido como futbolista y como persona, lo que le ha llevado a ser capitán de su equipo y de la selección. Se trata de Xavier Hernández Creus (Xavi).

 

La noticia publicada en El diario vasco.com. dice textualmente:

“El futbolista barcelonista Xavi Hernández y su pareja Nuria Cunillera, que se casarán el próximo sábado, entregarán las donaciones recibidas como regalo de su boda para financiar la construcción del nuevo Hospital de Día del Hospital de Sant Joan de Déu”.

 

    Inmediatamente se ha producido el efecto llamada; la reseña sigue diciendo: “Según ha anunciado el citado hospital en un comunicado, la Obra Social de ‘La Caixa’ se ha sumado a la iniciativa y también contribuirá económicamente a la iniciativa con una primera aportación de 30.000 euros para hacer realidad el nuevo proyecto”. “Se trata de la construcción del nuevo Hospital de Día, una unidad donde niños y niñas con enfermedades graves pueden recibir tratamiento sin necesidad de permanecer ingresados”.

 

     ¿No les recuerda algo al buen Samaritano? No se si se casa por “lo civil”, lo militar o por la Iglesia. Lo que me transmite esta noticia es que se casa desde el amor y dando el amor. Espero que los 180 invitados se estiren y paguen generosamente lo que se coman, beban y disfruten. Enhorabuena. Me ha caído bien este chaval desde siempre. (Finalmente he visto la foto de la boda. Ha sido civil).

 

 

 

buen samaritano xavi

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

 

ESCLAVOS DE NUESTRAS PALABRAS

Málaga 11 de julio de 2013   

 

Los que solemos hablar o escribir mucho, hemos de tener muy en cuenta el adagio que pontifica: “somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras”. Los políticos, ni caso. Nos han enseñado a tergiversar el significado de aquello que dijeron en su día y niegan la mayor. Pero el pueblo sencillo, el que escucha pacientemente, guarda en su memoria aquello que se le dijo, especialmente si afecta al sentido de su vida o de su futuro.

 

Las personas estamos sometidas a los avatares de nuestro sino. Las circunstancias, a veces, nos llevan a actuar en contra de lo que sentimos, proclamamos o pedimos –cuando no, exigimos-, a los demás. Pero ya el Evangelio de San Mateo –que no fue escrito ayer, precisamente- nos advierte: “ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen”.

 

Este preámbulo viene a cuento de la experiencia vital de los mayores. Tenemos que seguir dando la talla. Pese a lo que pese y pase lo que pase. Personalmente estoy pasando una racha bastante mala en lo que respecta a mi auto-estima. Lo que provoca un desequilibrio que, sin querer, se transmite a tu alrededor. A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de proclamar –en la medida de mis posibilidades- mi fe y mis conocimientos a muchas personas, quizás a demasiadas y, con seguridad, no todo lo bien que hubiera debido. Entre otras dedicaciones, he impartido cientos de Cursillos Prematrimoniales en el Arciprestazgo de Miraflores con el cura Diego y Rafael Linares (que en paz descansa). En uno de ellos, mi mujer y yo nos encontramos en la primera fila a una de nuestras hijas que preparaba su inminente boda.

 

Aquella charla fue muy especial. En ella nos jugábamos mucho. Al terminar, mi hija, que es tan llorona como yo, se nos abrazó emocionada. De eso hace casi seis años. Hoy recibo una carta de esta hija mía que me pone firme. “Que el sol nunca se ponga en nuestro enfado”. Una frase que se me ocurrió decirle –no sin razón- a los receptores de aquella charla.

Hoy mi hija me lo recuerda –lo cual agradezco infinitamente- y me pide cuentas de mis palabras. ¡Que no digan de nosotros –todos los que nos dedicamos de alguna forma a comunicarnos con los demás- que nos quedamos en unas palabras vacías que no se refrendan con hechos! Y si no, nos callamos. Calladitos estamos más guapos. Habrá que hacerle caso.

 

ejemplo

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, 8 de julio de 2013

Familias de acogida

Supongo que muchos de los sufridos lectores a los que llegan las páginas de los digitales en los que colaboro, o aquellos que reciben mis colaboraciones semanales a través de las redes sociales, o los que las leen directamente a través del correo electrónico, en el momento que ven lo de “La buena noticia…”, les sonará a tostón. Posiblemente se trata de un canto a la parte positiva de la vida que no les interesa. Sin embargo, hay otros a los que les parece un pequeño soplo de esperanza dentro del mundo hostil que nos rodea; un ambiente que nos proporciona a diario un montón de malas noticias, cuya reiteración acaba por deprimirnos. Yo, sigo en mis trece. Y seguiré buscando aire fresco.

 

Mi buena noticia de hoy me la transmite un matrimonio de mediana edad que ha optado por llenar su vida de preocupaciones a cambio de la alegría de salvar la existencia de un pequeño ser humano de apenas tres meses. El hacerse cargo de un niño abandonado, en las manos de las instituciones oficiales, por unos padres que no pueden, no saben o no quieren hacerse cargo del mismo, ya es complicado. Si además, el niño está aquejado de una enfermedad de las que se llaman “raras”: síndrome de Apert http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001581.htm -, la cosa se torna más peliaguda.

 

 

El encuentro con Julia y Ramón –los padres que han acogido en su casa este niño- me ha proporcionado unos ratos de risas y lágrimas, de pesimismo y de esperanza, de dolor y de ternura. Una familia con tres hijos -que ya han superado la adolescencia- y que acogen con alegría a este niño. Lo curioso es que acaban de “poner en luz” a otro bebé que cogieron con un día y lo han entregado a unos padres adoptivos con seis meses. Ellos son voluntarios de Hogar Abierto.

 

Hogar abierto de Málaga –http://www.hogarabierto.org/ – es una de esas instituciones que suena demasiado poco para lo mucho que hace. Necesitan que les conozcamos mejor. Por eso, no tengo más remedio que darle gracias a Dios porque me ha permitido hacerme periodista –a mi edad- para poder transmitirles las maravillas que voy descubriendo en este mundo puñetero. Hoy, de la labor callada de muchas familias malagueñas. Prueben a ser solidarios y verán que bien se quedan.

Lee el resto de esta entrada »