Por si acaso…

22 f, 13

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

Por si acaso

                                                       Málaga 22 de agosto de 2013   

Vengo observando que, pese al distanciamiento casi generalizado a la vivencia del cristianismo, por parte de las personas e instituciones de nuestro entorno, se sigue viviendo, cada vez más, un sentimiento de religiosidad popular alrededor de los acontecimientos lúdicos de cada día. Corporaciones de todo signo político han seguido manteniendo e incrementando su participación en actos de exaltación y presentación ante lo sagrado. Y así vemos que comienza la feria de Málaga con una ofrenda a la patrona en la que los medios resaltan especialmente lo que sucede antes y después del evento. En las plazas de toros, con lo que ha caído, se sigue manteniendo la Capilla a la que acuden muchos de los protagonistas –casi todos- de la corrida, antes de iniciar la misma. Los equipos deportivos también comienzan sus temporadas con ofrendas a sus respectivos patrones, así como también se han instalado en la mayoría de los estadios deportivos -modernos o antiguos- capillas a las salidas de los vestuarios. Casi como en los barcos, donde nunca falta una Virgen del Carmen con un farolillo encendido.

 

Todo esto me trae a la memoria una conversación que mantuve con un cofrade acérrimo, muy veterano, ya fallecido, en la que, en un rasgo de sinceridad, me confesó que no creía en nada. Al manifestarle mi extrañeza ante dicha incongruencia, me dijo que, además de sentir una gran devoción por la imagen de su Virgen, el pensaba que “podía” haber algo. Por eso continuaba en la brecha. Por si acaso.

 

      Me da pena de esta situación que es manifiestamente mejorable. Tan solo hay que dejar hablar más al corazón que a la cabeza. Vivir más los sentimientos que los pensamientos. Dejarnos invadir por el amor que Dios nos tiene y olvidarnos de las posturas ambiguas.  Normalmente esta situación llega a cada uno de nosotros ante las tribulaciones o la enfermedad. Entonces recurrimos a la oración que nos enseñaron nuestros abuelos o a la plegaria apresurada a la imagen religiosa de nuestra preferencia. Es curioso que cuando presenciamos en directo las reacciones de los espectadores de alguna catástrofe –que ahora vemos casi todos los días a través de videos aficionados- se escucha siempre la frase en Ingles “Oh my God”. Que podemos traducir por “Ay, Dios mío” castellano. Por si acaso.

 

Y sobre todo: respeto y congruencia. Por si acaso. Lo de la “procesión legionaria” de calle Larios, en plena feria y con participantes cercanos al mundillo cofrade, es amén de desagradable, censurable. Aunque algunos pasen la mano diciendo que es “cosas de la feria”.

capilla malagueta 2

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: