Ay, los mayores

30 f, 13

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

A los mayores se les escucha

                                               Málaga 31 de octubre de 2013   

                   … Por la cuenta que les trae. Vengo observando que tanto los medios de difusión, como los políticos, o los financieros, están teniendo en cuenta  a los componentes del “segmento de plata” que protagonizan y dan nombre a esta serie de columnas.

 

Los “que mandan” han caído en la cuenta de que cada vez somos más, estamos más en forma, más preparados y tenemos menos dependencia económica que el resto de los humanos. Hoy por hoy, la economía familiar tiene como pilar básico a los mayores. Estos gozan de una pensión –en la mayoría de las veces- suficiente, atención sanitaria “casi” gratuita, prestaciones sociales y espacios lúdicos suficientes, no dependen de hipotecas y llegan a final de mes sin recurrir a nada ni a nadie.

 

Encima, cada vez son más, tienen más expectativa de  vida y siguen contando con sus derechos civiles en su plenitud. Hasta ahora los que mandan se están aprovechando del “seny” (sensatez) de los mayores, su jerarquía de valores basada en el respeto, la familia y en muchos casos la fe. Pero estamos a punto de decir basta. Tenemos que ser conscientes de la situación actual. La mayoría del voluntariado esta integrada por los mayores, la ayuda personal y económica que prestan los mayores a la familia son inestimables. Es decir, volvemos a ser un pilar de la sociedad, pero tenemos una reclamación pendiente  Aquello que dice “del viejo, el consejo”, sigue cayendo en saco roto. Nos usan, pero no nos escuchan; nos entienden, pero no nos hacen caso. No defiendo la gerontocracia. Pero quiero llamar la atención de cuantos militamos en este segmento, para que seamos conscientes de nuestra fuerza social y sobre todo moral. Y a los demás… que la tengan en cuenta.

 

Por otra parte formamos la base de la Iglesia. Esto trae como consecuencia el que caigamos en la cuenta que si somos Iglesia tenemos que ser transmisores de la fe. No nos quedemos en ser una Iglesia espectadora abocada a vegetar en los bancos del templo. Tenemos que suplir a esa generación intermedia que ha seguido la moda de ser cristianos “apuntados” pero no comprometidos. Tenemos todo el tiempo para ello. En vez de quejarnos de que los templos están vacíos de personas de los cuarenta para abajo, llevémosles el mensaje en plan boca a boca. A riesgo de que no nos entiendan. Empezando por el clero y los más comprometidos. La semana pasada se ha suspendido un encuentro para la primera y la nueva evangelización por falta de clientes. ¿No será que no estamos al loro? Yo he descubierto que cuando se exponen –no se imponen- ideas interesantes, se nos escucha.

 

voluntario

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, veintiocho de octubre de 2013

Una hora da para mucho

 

Este fin de semana nos hemos encontrado con una hora; aquella que perdimos la pasada primavera. Por no se que determinación -que me cuesta mucho trabajo comprender pese a que lo intento-, un par de veces al año nos vuelven locos –y vuelven locos a nuestros relojes- con el mandato de que a las dos son las tres o a las tres son las dos.

 

Esta circunstancia, como tantas otras, me ha hecho pensar. Una hora da para mucho. En una hora se salva o se pierde una vida. En una hora se ama o se desprecia para siempre. Se habla de la hora feliz, la horita corta, una hora perdida, la hora de la verdad, la hora final, etc. Se alquilan personas, vehículos y hospedajes por horas. Pero lo curioso es que el ser humano tiene una capacidad innata para recordar las horas felices y olvidar las horas tristes. Cuantas veces recordamos –aquellos que aun tuvimos la oportunidad de hacer la “mili”- los momentos y las amistades extraordinarios que vivimos en aquella época; jamás nos acordamos de la mala comida, las marchas infernales y el tiempo que nos encontrábamos lejos de nuestra actividad habitual.

 

Hoy, a mis tropecientos años, valoro mucho más cada hora de mi vida. Procuro vivirla basándome en lo bueno que me da, e intentando soslayar las circunstancias adversas que, también, se nos presentan a menudo. Tenemos que apurar las vivencias de cada día y valorarlas adecuadamente.

 

  Mi buena noticia es que hoy me he encontrado con una hora. Con sesenta hermosos minutos. Con tres mil seiscientos segundos. En una hora puedes amar, compartir, consolar, acompañar, reír, jugar, disfrutar, cantar, bailar, actuar, comer, beber, andar, correr (poco), mirar, ver, pensar, leer, aprender, enseñar, escribir, hablar, escuchar. De todo un poco. Aun estoy pensando en que la voy a aprovechar. Me ronda la idea de dormitar oyendo una buena música mientras me bebo una copita de algo. O darme un largo paseo con mi perro “Gaspar”. O echar una partida de “rummicub” con mi Ani.  O mecer a mi nieta en el columpio hasta agotarme. O…

 

No quiero acordarme de la primavera. Entonces me faltará una hora, jolín.

 

hora más

Se puede

23 f, 13

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

Se puede

                                               Málaga 24 de octubre de 2013   

                 Esta tarde me muevo entre la sorpresa de descubrir como se puede jugar con las leyes y la cantidad de “guena gente” que hay por el mundo. En primer lugar observo como una serie de señores muy empingorotados, ataviados con cubrecabezas inverosímiles, ponen en la calle a lo “mejor” de la clientela de los penales españoles: asesinos, violadores, criminales y ladrones de todo tipo, condenados a cientos de años de privación de libertad por sentencias firmes, acogiéndose al sentido menos común de la justicia. Pienso que esta lo que debía de intentar es apartar a las manzanas podridas del resto de la humanidad y no mantenerlas, darles estudios y a la calle. Y lo que más me sorprende: la celeridad en aceptar el tema por la justicia española. Cosas veredes…

 

Por otra parte me asomo a un programa de la primera de TVE y me encuentro con un programa que hemos exportado desde Andalucía a la cadena pública española más importante. En principio no me gusta que se aireen las penalidades de ninguna familia y se apele a una especie de caridad o solidaridad popular. Pero en este caso, en mi modesta opinión, el fin justifica los medios. Sin perjuicio de lo excesivo de la parafernalia reinante, la presentadora consigue hacer conectar a los maltratados por la economía y por la vida con las personas de buena voluntad.

 

Los resultados son espectaculares, en el caso que he visto hoy han ofrecido hasta cuatro empleos fijos por un año para ambos cónyuges, una casa gratis durante cinco años, el pago del alquiler de un piso por valor de 8400 euros y un montón de ayudas que, a ojo de mal cubero, han superado los diez mil euros. Naturalmente el caso se ha solucionado; una familia sin problemas, es para que todos nos sintamos contentos.

 

Este hecho viene a reforzar mi idea de que esta situación la podemos mejorar entre todos, poniendo ese poquito de buena voluntad y compartiendo lo que somos y lo que tenemos, sin esperar que lo hagan las instituciones de cualquier tipo. Cuando se rasca en el corazón de la persona más dura del mundo, aparece por detrás lo divino que tenemos cada uno, ese sentimiento que nos hace amar al prójimo como a ti mismo. Me suena no se que historia de panes y de peces. Se puede dar de comer a la multitud. Lo que hace falta es que cada uno ponga sus dos panes y cinco peces.

 

toñi moreno

Indignado

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   LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, veintiuno de octubre de 2013

“Indignado”

       Hace casi diez años (como pasa el tiempo) decidí dedicar la mejor parte de mi vida a transmitir, de la mejor forma posible, las ideas, sensaciones y noticias que surgieran a mi alrededor, utilizando los distintos medios de comunicación. Para ello –pensé- sería bueno formarse mediante los correspondientes estudios universitarios. Y a ello dedique los siguientes seis años de mi vida a fin de obtener el máximo de conocimientos del oficio. Mientras tanto, participación y colaboración en las distintas opciones de llegar a la opinión pública, mediante prensa, radio, televisión e Internet. Esos estudios y esa experiencia vital me han permitido adquirir cierto criterio para valorar los medios de comunicación que se presentan actualmente.

 

Lo “conseguido” por un programa de máxima audición emitido una cadena generalista española es indignante. Se trata de un programa que se puede presenciar en horario infantil y que, tarde tras tarde, vive de poner al desnudo lo peor de cada uno de los presentadores, copresentadores, chonis, y demás miembros de la fauna Vips que pululan por los platós. Últimamente se han simplificado en sus fuentes. Basta con ir sacando la vida y milagros de sus presentadores hasta que se los van cargando uno a uno. Si caen en la batalla, los “recargan” en alguna clínica mientras explotan hipócritamente las lagrimas por su ausencia. Los “formatean”, los “reciclan” y los exhiben de nuevo para seguir pegando “leña al mono”. La base temática de esta cadena es la retroalimentación de sus miserias.

La máxima que dice: “a quién encumbra la fama, aniquila el famoseo”, tiene aquí su máxima expresión. Pero mientras paguen por el striptease ante las cámaras, por mentir descaradamente ante los polígrafos o por la venta descarada de vida, milagros y bajezas, seguirán medrando los capos televisivos a costa de la perdida de la escasa dignidad de sus victimas.

 

De ahí que me encuentre totalmente indignado. Ya está bien. Y lo curioso es que tenemos los medios para conducir a la cordura a cuantos están haciendo lo posible y lo imposible por llevar a la profesión a lo más profundo de la ignominia. Se trata de los Consejos Audiovisuales. Tenemos uno nacional, así como distintos regionales en cada uno de los estados y autonomías españoles. Sus resultados se circunscriben a una serie de informes y algún expediente sancionador que se muere en las nubes de la burocracia. Viven en unos despachos e instalaciones suntuosas (que conozco) y de un reparto de actividades en función de la “camiseta” política. Pero estos miran de soslayo la cutre televisión que presentamos y la sinvergonzonería patente, mientras están pendiente de que a un pobre medio local le falten cuatro papeles y una póliza para cargárselo inmediatamente. Por cierto, una de estas Academias ha otorgado un premio al Sr. Vasile, al que este ha renunciado con una postura de falta dignidad.

 

Hasta ahora, que yo sepa, no ha habido muertos, solo heridos; pero todo llegará. En ese programa, varios “personajes” (para que voy a decir el nombre), ya han pasado por el psiquiátrico y la desintoxicación. Y lo que te rondaré morena. Mientras, un montón de auténticos profesionales están pasando más hambre que un caracol en un espejo, pero siguen transmitiendo noticias fidedignas y haciendo programas coherentes y enriquecedores en los medios que les dejan.

 

Mi “buena noticia de hoy” me la proporcionan esos auténticos obreros de la comunicación que, sin otras posibilidades, dan lo que tienen, lo que saben y lo que son a través de pequeños periódicos sin apenas difusión, emisoras locales de radio y televisión que están siempre al pie de la noticia y publicaciones digitales que cobran poco, mal y tarde. Pero jamás pierden la dignidad. Animo, compañeros.

 

  periodistas anónimos

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

“La vida es un regalo”

                                               Málaga 17 de octubre de 2013   

  El libro recientemente publicado bajo el título que encabeza este escrito, iba a ser presentado hace unos días en Sevilla por su autora María de Villota. Este evento no fue posible. La maltrecha anatomía de la creadora de este libro-reflexión dijo “hasta aquí hemos llegado”; y la bellísima piloto pasó a correr junto al Padre.

 

    La vida de esta mujer, especialmente los últimos catorce o quince meses, es digna de estudio y de admiración. Aquella tarde, hace poco más de un año, María Villota sufrió un accidente en Inglaterra, que provocó el montón de fracturas y traumatismos que finalmente le han costado la vida. En ese momento, se inició la segunda y mejor parte de su existencia. En estos meses le ha dado tiempo a casarse, valorar la vida, ponerse en paz con el mundo y ponerse mucho, pero mucho, más guapa. No se puede llevar un parche con más gracia, ni sonreír con más dulzura.

 

Su fallecimiento repentino, aunque no inesperado, lo han entendido y aceptado con resignación sus familiares y su círculo más cercano. Ellos la han definido como “un ángel”. En el comunicado emitido por la familia se decía que “María tenía que ir al cielo como todos los ángeles” y “damos gracias a Dios por el año y medio de más que la dejo entre nosotros”.

 

Los tiempos de Dios son distintos a los nuestros. La tuvo entre nosotros el espacio justo para que dijera lo que tenía que decir; para dar el amor que se desbordaba de su corazón; para escribir unas bellas páginas para la posteridad y para poner de moda, primero en la tierra y después en el cielo, los parches en el ojo derecho que ahora adornan la anatomía de algunos seres celestiales.

 

Tan solo una pega. Me sigue molestando mucho la expresión “allá donde esté” que han aplicado la mayor parte de los que han tenido un recuerdo para ella. Está junto al Padre. Para llegar junto a Él tan solo le hacía falta soltar lastre. Lo decía en sus declaraciones: “Me he agitado. Me he quitado todos los complejos y armaduras”…

“Ahora que tengo solo un ojo, quizás percibo más cosas que antes”… Ahora si tengo un mensaje que transmitir. No tengo ni que explicarlo: las secuelas van conmigo”…  Vamos a llamar las cosas por su nombre. Incluso los creyentes, todos tenemos un pudor especial para nombrar la vida eterna.

 

     María de Villota que estás en los cielos….

       

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Sagrado

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   LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, catorce de octubre de 2013

“Sagrado”

   Días pasados hemos escuchado proclamar a voz en grito: ¡Sagrado! …. ¡Sagrado! Inmediatamente me he dirigido al diccionario de la RAE a fin de entender que querían decir las interpelantes ante el Congreso de los Diputados. La respuesta que recibo es la siguiente:

1. adj. Digno de veneración por su carácter divino o por estar relacionado con la divinidad.

2. adj. Que es objeto de culto por su relación con fuerzas sobrenaturales de carácter apartado o desconocido.

3. adj. Perteneciente o relativo al culto divino.

4. adj. Digno de veneración y respeto.

   De verdad que no consigo adaptar el grito de “aborto sagrado”, lanzado por las “gritonas” ante el Parlamento, con ninguna de estas definiciones. El aborto podrá ser respetable, aceptable, realizable, compartible, repudiable, odioso, inducible y otras muchas cosas. Lo que nunca puede ser, es de carácter divino ni objeto de culto, ni está relacionado con fuerzas sobrenaturales, ni, tan siquiera, venerado. Como mucho puede ser digno de respeto, en lo referente a la persona que lo sufre, pero jamás de veneración. Sin entrar en más disquisiciones, me gustaría que escogieran mejor el lenguaje y su significado.

    Mi buena noticia de hoy me la proporciona una política coherente. Se trata de Rosa María González Luzón, hasta ahora Secretaria del área de Subvenciones de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol. Esta señora ha presentado la renuncia a su cargo alegando que “no tiene sentido su permanencia en el puesto de trabajo que ocupaba porque el presupuesto anual de dicha área es de 3.500 €, mientras el sueldo para ese cargo es de 31.500 €”. No voy a localizar quién la nombró ni para qué. Lo que sé es que han alegado (los barandas del asunto) que se ha marchado diez minutos antes de que la echaran; proclaman que no ha querido hacer frente a otras obligaciones. Me da lo mismo. Ese puesto estaba pensado (me supongo) para desempeñar un trabajo de administración de unos recursos para un fin determinado. Al no existir estos es totalmente obsoleto. Bien por la ex. Pertenece a un partido político pero, ante todo, ha hecho prevalecer s      u derecho a ser una persona digna. O al menos así lo parece. Lo que desde luego no es,… una persona o actitud Sagrada.

 

                   

                             femen

9 f, 13

“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

La Isla

                                               Málaga 10 de octubre de 2013   

Soy de la opinión de que cada uno de nosotros es una isla. Cada vez más, queremos convertirnos en seres independientes aislándonos de los demás. Que pena. El ser humano es eminentemente social y sin embargo pretende separarse de cuantos les rodean.

Estos días se ha puesta de moda una isla desgraciadamente. La isla de Lampedusa, la más grande del archipiélago de las Pelagias. La palabra pelagia designa una especie de medusa transparente cuya abundancia puede haber sido el origen del nombre de estas islas.

Ésta isla se encuentra en medio del Mediterráneo a una distancia equidistante entre Túnez o Libia  e Italia. Su situación geográfica le hace convertirse en el primer lugar que encuentran y el acceso más fácil a Europa con el que se topan los barcos, atestados de emigrantes ilegales, que intentan alcanzar el “paraíso europeo” por este lugar. No es tan accesible como las fronteras de Ceuta o Melilla o las costas andaluzas, pero a los sin papeles que han alcanzado esos países norteafricanos (especialmente Túnez) les ofrecen unas embarcaciones más grandes y una promesa de alcanzar Europa muy apetecibles.

Hasta aquí la base de la información. La noticia es que, una vez más, y ésta pensamos que de forma más terrible, cientos de hombres, mujeres y niños se han ahogado y se encuentran presos de la embarcación naufragada en medio del Mediterráneo.

Los capitostes europeos no han dudado en presentarse en la isla para hacerse la foto. Mientras, los habitantes isleños  sufren cada día la impotencia ante la muerte de unos congéneres que tan solo pretenden vivir como los europeos tal como les muestra la televisión cada día; gritan su sufrimiento de forma desesperada y abuchean a los políticos que quieren aparecer ahora como salvadores. El Presidente de la comisión Europea José Manuel Barroso ha declarado  Europa no puede mirar a otra parte cuando son barcos que llegan y se están destruyendo esperanza y vidas”.  “Los retos de Lampedusa e Italia son retos europeos”. Finalmente, ha dejado su testamento: “haré todo lo que pueda, con los medios que tengo, para cambiar la situación” y ha anunciado la aportación a Italia de fondos adicionales de hasta 30 millones de euros, e inmediatamente ha vuelto a su confortable posición y hasta la próxima.

 

      El Papa Francisco, una vez más ha dado en el clavo; “solo me viene la llamada vergüenza, es una vergüenza”. Según relata en su Twitter el diario vaticano L’Osservatore Romano, el limosnero del Papa Krajesci lleva “una ayuda a cada uno de los sobrevivientes para proporcionar las exigencias más inmediatas”. Primo indemnizare e dopo parlare d’amore.

 

Para mí, esta noticia es un toque de atención. Los seres humanos, yo el primero, nos convertimos en islas para cuantos están a nuestro alrededor. Dejamos que naufraguen los demás en su intento de ser personas o personas medianamente felices, poniéndoles los riscos de nuestras costas en forma de indiferencia, lejanía o “ese es tu problema”. Como mucho nos acercamos a su entierro como personas felices,… y a prometer, de boca para afuera, que en adelante vamos a hacer lo que podamos. Lo primero que tenemos que hacer es “poner un emigrante en nuestras vidas”. Hace años que practico esta filosofía y dos mujeres, una musulmana y  una hispanoamericana se han integrado como uno más en nuestra familia. Si cada uno de nosotros acepta en su isla a algún forastero nos irá mejor.

 

El mundo es injusto. No seamos injustos nosotros. No seamos medusas. Tenemos que aceptar que la única forma de arreglar la situación es repartir mejor lo que hay. Porque hay suficiente para todos.

 

En la foto vemos dos tipos de embarcaciones que, desgraciadamente conviven.

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Encarcelados

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   LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

Málaga, siete de octubre de 2013

“Encarcelados”        

No salgo de mi asombro. He abierto el periódico de hoy y he descubierto una serie de “caras” de individuos, con mucha cara, que se han ido de rositas. Definitivamente en España se medra, se especula; en una palabra, se roba a gran escala sin sufrir una condena proporcional al delito cometido. Las condenas dictadas hoy para los integrantes de la “Operación Malaya” me producen estupor, cuando no indignación, por las “rebajas” obtenidas.  Conste que no soy experto en leyes y quizás me estoy columpiando, pero el poco sentido común que me queda esta cortocircuitado en estos momentos.

Pero para todos no es lo mismo. Lo digo con conocimiento de causa. He seguido la vida de un chaval que conocí en la Ciudad de los Niños desde que era un chiquillo. Hoy tiene aproximadamente cuarenta años y tan solo ha estado en libertad apenas unos meses entre condena y condena. Hoy es un enfermo terminal en un penal gaditano. Sus condenas son por robos de menor cuantía de frutas, maquinas tragaperras y cosas así. Veinte años en la trena.

Por otra parte, la televisión nos está emitiendo durante varias semanas un programa que, a mi parecer, es extraordinario. Se trata del espacio de La Sexta “Encarcelados”. Una serie grabada en las cárceles centro y sudamericanas, donde se recoge las vivencias y dificultades de los cientos de presos españoles que allí han sido ingresados en prisión por condenas definitivas o preventivas, casi siempre motivadas por ser sorprendidos en el transporte de drogas desde Hispanoamérica a Europa. Los llamados “mulas”.

El perfil de los reos es muy diferente al de los involucrados en la “Operación Malaya”. Hombres y mujeres con graves problemas económicos y familiares, impelidos al delito por las necesidades de todo tipo y captados por las redes del tráfico de drogas, muchas veces utilizados como gancho para evitar otras detenciones. No hemos podido ver ningún capo de cierta talla. Tan solo hemos visto allí algún jefecillo de medio pelo.

La vida en estas prisiones es indescriptible. No se puede vivir peor ni más degradado. No atienden sus necesidades mínimas. Ni siquiera las sanitarias. Son cadáveres ambulantes que sueñan con una libertad lejana en el tiempo y sin esperanza de visitas o de redención. Y eso que para los demás internos, los presos españoles son unos privilegiados, porque de alguna forma son atendidos por los diversos consulados y sus familiares les envían algún dinero desde España.

Hemos presenciado un programa duro, pero televisivo al cien por cien. Un bombazo periodístico de denuncia que ha sido premiado por la atención de los espectadores y espero lo sea también por los críticos y los que conceden galardones.

Mi “buena noticia” de hoy  me la presentan los resultados obtenidos inmediatamente por este programa. Su denuncia ya ha tenido respuesta. Leo en la página web de La Sexta: “Tras pasar cinco años en la prisión de Palmasola Lola ya está en España; tras recibir el indulto en Bolivia, Lola Sánchez ha llegado a Madrid “muy feliz de estar en casa” y asegurando que “los errores se pagan muy caros”. Lola, con un cáncer de mama terminal, ha sido recibida por su hijo, Alejandro, y otros familiares y amigos.  Hasta aquí la noticia. Lola descubrió su cáncer ante las cámaras. Había apelado a los médicos de la cárcel que no le habían hecho caso. El Consulado le estaba dando largas. El programa han hecho sonrojar a “alguien” y la cosa ha funcionado.

Ojalá no perdamos el mensaje de alerta que nos manda el espacio “Encarcelados”. Esta es otra servidumbre de la droga. Al final siempre caen los mismos y, mientras tanto, siguen brindado con Moet Chandon los otros. Creo que su consumo ha subido esta fin de semana en la costa malagueña. Así es la vida.

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“El segmento de plata” por Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net

Primo indemnizare…

                                               Málaga 3 de octubre de 2013   

Tenía previsto esta semana comentar la celebración de la fiesta del “Mater Dei” en nuestra ciudad, pero estimo que ya ha sido extensa y convenientemente  comentado por personas con más y mejor criterio que un servidor. Yo, que a mi provecta edad, no estoy por la celebración de procesiones en exceso, me tuve que rendir ante el alarde de buen gusto, exquisita presentación y ajustada adaptación de nuestro carácter “semanasantero” a este otro tipo de conmemoración en el que, gracias a Dios, se ha huido de la parafernalia y los lugares comunes, dando una imagen a toda España de una celebración extraordinaria. A mí personalmente me emociono sobre todo la despedida del trono de Maria Reina de los Cielos con el que se cerró la procesión. El canto de un Avemaría a pulmón pleno por cuantos abarrotaban la plaza del Obispo me hizo recordar muchas etapas de mi vida y me puso los vellos de punta.

 

Pero a lo que íbamos. El Papa Francisco I es uno de los componentes del “segmento de plata”. Como les he dicho muchas veces el “segmento de plata” recoge a los miembros de esa generación que tienen edad para estar jubilados, pero capacidad para seguir en activo a pleno rendimiento. Él es un digno representante del grupo de mayores en plena forma y, bien sabe Dios, está dando la talla.

 

La última noticia que me ha llegado de él, me ha reconciliado con el Vaticano; un espacio que a veces que parece que está habitado y regido por extraterrestres que no han aterrizado en este mundo. Ante la grave situación producida por las recientes inundaciones en Méjico, no ha dudado en transferir inmediatamente 100.000 dólares desde el pontificio Consejo “Cor Unum”. El Papa, ha puesto en practica el dicho popular con el que comienzo este artículo: “primo indemnizare e dopo parlare d’ amore”. Primero ha enviado los fondos que ha podido y después les ha expresado su consuelo y solidaridad con Méjico así como la petición urgente a los Obispos y católicos en general de aquél país de que continúen en la línea de ayuda que han iniciado: “Hondamente preocupado por las dramáticas consecuencias del paso de los fenómenos”, el obispo de Roma se suma así a los esfuerzos de la Iglesia católica en México, que, “como lo ha hecho siempre en situaciones semejantes, desde el comienzo de la desgracia ha estado cerca de quienes han perdido a sus seres queridos y se han quedado sin hogar y sin patrimonio”.

 

     Me permito reflejar a continuación que es y a que se dedica el anteriormente citado Consejo “Cor Unum”: El Pontificio Consejo Cor Unum para la promoción humana y cristiana es una parte de la Curia de la Iglesia Católica. Fue establecida por el Papa Pablo VI el 15 de julio de 1971. El nombre del pontificio consejo significa “un solo corazón”, un nombre que explica Pablo VI en un discurso pronunciado en 1972: “Así que fuimos capaces de darle a su acción eclesial de ayuda el nombre de un corazón, un corazón que late en ritmo con el corazón de Cristo, cuya compasión por las multitudes hambrientas les llega incluso en su hambre espiritual”. Su misión es “el cuidado de la Iglesia católica hacia los necesitados, que se favorezca la fraternidad humana y se manifieste la caridad de Cristo”, y se compromete a esta misión mediante la realización de operaciones humanitarias de socorro después de los desastres, el fomento de la caridad, y fomentar la cooperación y la coordinación de otras organizaciones católicas.

Bien por el Papa. Ha hecho lo que tenía que hacer y ha sacado a la luz instituciones que están por ahí y suenan poco, quizás por aquello que “no se entere la mano…”, o bien porque estaban un poco en stand by. Viva el Papa. Que viva muchos años y le dejemos hacer lo que le manda su corazón y le dicta su espíritu. Lo está bordando.

 

inundación méxico