Estupor

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El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 30 de octubre de 2014     

 

ESTUPOR

 

No se como calificarlo. Estupor, indignación, vergüenza ajena, rabia, pena… Estas son las distintas sensaciones que me produce el abrir un periódico, contemplar un telediario o escuchar un noticiario radiofónico. De las tertulias, mejor no hablar.

 

Mientras, un cachorro de dirigente político con futuro –el famoso Francisco Nicolás, el “pequeño Nicolás”- invade los medios  de fotografías en las que se encuentra acompañado de la “creme de la creme” política y es representado por una dama con pedigrí: “La pechotes”. ¿Qué está pasando? Que estamos recogiendo los frutos de una transición mal enfocada. Algunos políticos, demasiados, comenzaron poniendo el corazón y descubrieron, o les hicieron descubrir, que también tienen una cartera que rellenar, unas cuentas y unas tarjetas opacas que abrir, los coches de alta gama y las cigalas tamaño concejal.

 

Cada día son más precoces los cachorros políticos que sin apenas formación personal, cultural y docente, estudian la carrera de forma “patatera”, aprendiendo todo lo negativo y descuidando lo positivo que, por otra parte, les cuesta mucho trabajo descubrir. Recuerdo el camino que me enseñaron hace muchos años mis padres en la fe. El cristiano debe optar por los valores evangélicos: compartir, igualdad y solidaridad, que te llevan a una vida plena, en contraposición a los valores que nos venden los “gurus” actuales: dinero, poder y prestigio. Estos últimos solo se pueden conseguir pasando por encima de los demás, explotando a los marginados y mintiendo como bellacos. Estamos hablando de la “puerta estrecha” y la “puerta ancha” del Evangelio.

 

Estas ideas están muy claras. Pero no las trasmitimos a  las generaciones que nos suceden. La vieja copla “tanto tienes, tanto vales” se ha trocado en “para tener y para valer, hay que ser más sinvergüenza que los anteriores”. O salir en pelotas en la tele. O acostarse con… Poco podemos hacer, pero mucho podemos decir y transmitir al que nos quiera escuchar. Al final nos lo agradecerán tanto como se lo agradezco yo a aquél rollo de cursillos que me dieron hace más de cuarenta años. Aquél póster de Jesús me sigue mirando.

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Vermú

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                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 27 de octubre de 2014

 

 

VERMÚ

        

Supongo que casi todos hemos vivido la experiencia de volver a un sitio querido al cabo de los años. Casi siempre lo vemos más pequeño y con menos gracia que lo habíamos venido recordando a lo largo de nuestra vida. En estos momentos, los cinco sentidos sufren un choque entre lo recordado y lo real. Olores, sonidos, personas, paisajes… cobran un valor distinto. Consecuentemente, una especie de melancolía invade nuestros sentimientos.

 

He tenido la oportunidad de comprobarlo con la ingesta de un sencillo vermú a la hora del aperitivo. Dedico la mañana de los viernes a visitar a los viejos amigos, saludarles, tomar café con alguno de ellos y pasear por los lugares malagueños donde se ha desarrollado mi vida estudiantil, comercial y creativa. Saludos y recuerdos aquí y allá. Voy en el autobús desde mi casa a la Alameda y recorro la Málaga de los sesenta o setenta; de tienda en tienda, de añoranza en recuerdo.

 

Llevo mucho tiempo pasando por la puerta de casa El Guardia -en mi camino desde Atarazanas a la Alameda principal- y percibiendo el olor a barril viejo, a mostrador húmedo -mezclado con conchas finas, limón, “busanos”, invasores y mejillones- y a vino moscatel de todas las cosechas y graduaciones. Inmediatamente, viene a mi memoria mi padre, un excelente visitador de tascas, bodegas y bares malagueños. Sin pasarse de rosca. Durante su juventud, la posguerra y los sesenta, visitaba, al cerrar las tiendas, el viejo “refectorio”,  la “paloma”, calle siete revueltas, la Mar Chica, el “brillante”, “la raya” o “casa el guardia”. Allí, en el santo-santorum de las tascas malagueñas, me inició en el consumo del vermú de barrica con soda extraída de la maquinilla niquelada que colgaba del techo. Este néctar era servido en unos relucientes y traslúcidos vasos de cristal tipo “raya”, con una temperatura adecuada procedente de un serpentín que enfriaba la soda. Placer de dioses. Sin desmerecer los “biberones” y albóndigas de D. Francisco o las limetas de montilla, en botellitas de agua de carabaña recicladas, de la raya.

 

Hoy he caído en la tentación. Con el descorazonador resultado obtenido casi siempre en la vuelta al pasado. El dependiente de “casa el guardia” me ha mirado desdeñosamente cuando le pedí el “vermú de barrica”. Me ha espetado –querrá decir de la casa- bueno –contesté yo. ¿Con hielo? –bueno- afirmé de nuevo. Se dirigió a una maquina de hacer bebidas refrescantes, llenó medio vaso de agua carbonatada y aportó una bebida de una botella que sabía a vermú y un cubito de hielo prefabricado.

 

Me bebí el brebaje con cierto pudor –no entro jamás a los bares solo- y salí de allí con pena. -Menos mal que no ha venido mi padre- pensé con cierta alegría. No se puede volver al pasado con añoranza; ni esperar la felicidad del futuro. Hay que vivir el presente con alegría.

 

Al final la buena noticia de hoy estriba en que he descubierto la verdad. El vermú no estaba malo. El que estaba malo era yo. Me faltaba mi padre. Lo compensaré tomándome una hamburguesa con mis nietos. Nos sabrá a gloria.

 

 

casa el guardia

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 23 de octubre de 2014     

 

EL SÍNODO DE LA ESPERANZA

 

“Según el Canon 342 del vigente Código de Derecho Canónico, el sínodo de los Obispos sínodo episcopal es una asamblea de Obispos escogidos de las distintas regiones del mundo, que se reúnen en ocasiones determinadas para fomentar la unión estrecha entre el Romano Pontífice y los Obispos.”

 

En este caso el sínodo de este año se reunía bajo el lema: “Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización”. Un tema candente que compete a la gran mayoría de familias católicas que pretendemos iluminar evangélicamente las situaciones que vivimos, ante la incertidumbre de cómo afrontar las nuevas circunstancias que se producen a diario.

 

Recuerdo con estupor como hace más de veinticinco años un grupo de personas redactamos un informe sobre el cambio de modelo de familia, de la vieja estructura patriarcal a la flamante familia nuclear, totalmente superado en la actualidad. Un término y unos conceptos que han sido ampliamente superados por las nuevas familias: monoparentales, excesivamente pluriparentales, desestructuradas, etc., etc.

 

Las familias que intentamos vivir lo más evangélicamente posible, hemos procurado poner nuestro amor personal en los distintos estamentos que no estaban contemplados por el acogimiento oficial de la comunidad, que aunque lo hacía de una forma solapada no lo podían manifestar de un modo formal.

 

El Papa Francisco, a lo largo de sus intervenciones antes y después de ser promovido al pontificado, manifestó su criterio acogedor que comparten la mayoría de los cristianos. Ahora, en este Sínodo, ha decidido ratificar sus deseos procurando fomentar la unión estrecha entre el Romano Pontífice y los Obispos”. Sus conclusiones son esclarecedoras. Me he tomado el trabajo de leerme el comunicado completo del boletín de la Santa Sede  al respecto:

file:///C:/Documents%20and%20Settings/Pc/Mis%20documentos/conclusiones%20sinodo%202014.htm

No voy a caer en el error de sacar a la luz las conclusiones que más me impactan. Creo que la única forma que tenemos de entender el documento es leyéndolo entero, pero no me privo de transmitiros alguna de las observaciones que más me han impactado tomados de un excelente informe de aleteia:

http://www.aleteia.org/es/religion/articulo/las-12-claves-del-sinodo-sobre-la-familia-5831800454643712?

  • El Papa ha pedido a los presentes en el Sínodo, cardenales, obispos, sacerdotes y laicos, hablar con la máxima libertad, lo que según los presentes esto se ha dado. “No tengáis miedo a hablar, dijo el papa Francisco. Tener presente que la familia, cualquiera que sea su situación o sus crisis, debe ser acogida, escuchada y acompañada,porque la Iglesia tiene siempre las puertas abiertas a todos los hombres, por muy irregulares o difíciles que sean sus vidas, por muy cercanas o alejadas de Dios.
  • El papa Francisco ha estado en silencio. Quería escuchar y no quiere pronunciarse hasta que los temas planteados maduren y estén mejor planteados en el próximo Sínodo Ordinario de 2015.
  • Jesucristo no fue a buscar a los buenos, sino a los publicanos y a los pecadores. Hay que salir a las periferias, sin descuidar a las familias que sirven de modelo y testimonio a otras familias.
  • El matrimonio esuna vocación auténtica y como tal requiere fidelidad y coherencia,

 

      Creo que es muy interesante que conozcamos estos datos y, sobre todo, que sigamos sus recomendaciones. Ahora muchas personas sufren la incomprensión de muchos por sus opciones de convivencia o por sus familias rotas. Vivamos intensamente el punto primero. En mi familia lo estamos haciendo y tenemos mucha esperanza en que se avanzará mucho en este aspecto.

    

 

                 

 

 

 

 

 

 

sinodo 2014

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 20 de octubre de 2014

 

 

TIMADORES… DESCUBIERTOS

        

La fauna de timadores, chorizos, ladrones, embaucadores, mangantes, poseedores de tarjetas opacas, políticos de diversa ascendencia y toda clase de robaperas, no termina de incrementar sus miembros. Desde aquellos que se cuelan en las fotos y se ponen morados de croquetas en los eventos… hasta los que se meten a saco en tu cuenta corriente. El patio de monipodio se ha incrementado con los pícaros foráneos, amén de los lazarillos hispanos del siglo XXI, que no nos faltan. Espabilados del este y del oeste se han acomodado en la nómina de estafadores de nuestro país. Las redes sociales son un excelente caldo de cultivo.

 

Este es el último timo que me han intentado endosar. Como sabrán mis lectores, trabajo como voluntario en distintas ONGs. La pasada semana en una de ellas hemos recibido dos cargos bancarios por el pago de sendos recibos de pólizas de seguros, en distintas compañías o agencias, sobre vehículos de matrícula supuesta. Como es natural, la compañía desconoce al tenedor del seguro. Alguien se lo ha vendido con un nombre supuesto.

 

Tan fácil como tomar el número de la cuenta corriente de nuestra ONG, que tenemos recogida en nuestra página Web para los ingresos, anónimos o nominales, que nos hacen con cierta frecuencia nuestros benefactores, y cargar los recibos en la misma. Como es natural hemos bloqueado los cargos en la cuenta, hemos avisado a las compañías de seguros, asuntos sociales, etc., y hemos presentado la denuncia correspondiente.

 

¿Cuál es la Buena Noticia de hoy?: Que seguimos recibiendo pequeñas y grandes aportaciones en efectivo o en especie, de Cruz Roja, de Bancosol o de la Obra Social de la Caixa o de nuestros modestos socios y colaboradores. Gracias a ellos nuestros 250 niños del Biberódromo se nos siguen criando limpitos y rollizos, también sus madres se están formando como madres y como personas. Ole.

 

 

biberódromo

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 16 de octubre de 2014     

 

PIOVE… PORCO GOVERNO

 

Es muy corriente escuchar esta frase en la bella Italia. Y tendrían razón si quitaran los puntos suspensivos y la contemplaran como dos descripciones diferentes, pero sin relación alguna. En Italia están muy acostumbrados a tener un “porco governo”. A las pruebas y al omnipresente Sr. Berlusconi me remito.

 

En España hemos cogido la costumbre de achacarles todos los males al gobierno de turno y, especialmente, al político que nos cae peor o que los tertulianos marquen con una cruz. Nunca mejor dicho. En el devenir del contagio con la maldita ébola, desde el principio, le han buscado los tres, los cinco o los dieciocho pies al gato. Empezaron con los gastos de repatriación de los dos hermanos de San Juan de Dios que, desgraciadamente y pese a los esfuerzos de la medicina, pasaron al Padre. Una vez superada esta etapa de dimes y diretes, surge la desventurada circunstancia de la contaminación de la enfermera. En ese momento se hunde el cielo con la tierra. Se cruzan los epítetos descalificantes, las declaraciones más desafortunadas, la culpabilización sobre las personas más insospechadas y la declaración del que habla, en la que manifiesta que si hubieran dejado en sus manos o en las de los gestores de “otros países”, lo habrían bordado.

 

Parece que los expertos de USA también la han “c…do”. Dos enfermeras se han contaminado y una de ellas ha viajado tranquilamente en un avión con más de cien pasajeros. Ahora se han acordado en serio del problema africano y quieren “ayudarlos voluntariamente” desde sus bases en España. En seguida surgen los “defensores de la patria”: Como van a aterrizar los aviones en Morón. Piove… porco governo.

 

Menos mal que la enfermera, la principal protagonista del tema, sigue dando la talla: En cuanto me ponga buena seguiré atendiendo a los enfermos de ébola que se presenten. Se va a curar. Seguro.

 

      Lo mejor de todo, es que, ante el temor de que llegue la enfermedad a los países “civilizados”, se están aprestando a atacar la enfermedad en su origen. Lo que habían tenido que hacer hace años. Mientras seguiremos pidiendo dimisiones, casi siempre con razón. Pero no porque lo vayan a hacer mejor. Es por coger el sillón y sus prebendas. Piove… porco governo.

 

piove

OPORTUNISTAS

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                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 13 de octubre de 2014

 

 

OPORTUNISTAS

        

Los califico así por no caer en el mismo error en el que incurren los que aprovechan la menor –o la mayor- oportunidad para atacar y descalificar con epítetos malsonantes a “todo lo que se menea”. Esta actitud se manifiesta en los medios de comunicación, las redes sociales, las tertulias, las intervenciones de los adversarios políticos y, finalmente, en los comentarios a pie de calle. Cuando te pones en una cola, como la que guardé yo días pasados, escuchas los disparates más insólitos con referencia a los últimos acontecimientos, aseverándolos con la garantía de que “lo he escuchado en la radio o lo he visto en la televisión”. Estamos totalmente desinformados. O informados parcial y maliciosamente.

 

Estamos sufriendo con pena, no exenta de un miedo personal, la desgraciada situación de la enferma que ha contraído la maldita enfermedad del ébola que se ha puesto de moda cuando la estamos sufriendo en nuestra cercanía. Aunque en África llevan años sufriéndola ante nuestra indiferencia. En la gestión del suceso en España espero que cada palo aguante su vela, caiga quién caiga, pero, sobre todo, espero que se mejoren los afectados.

 

Por otra parte, leemos entre líneas y sin darle importancia, la muerte de nueve personas (y una posible décima) en Cataluña victimas de la legionella. Esta noticia pasa como de puntillas entre las bombas de humo de la consulta sobre la soberanía, las tarjetas opacas y la crítica sobre la actuación de los políticos del partido contrario, que tienen la culpa de todo. Si hubieran muerto nueve personas por el ébola en España nos había echado del mapa de Europa y habrían caído varios gobiernos. A la legionella ya nos hemos acostumbrado y, además… solo palman los viejos. Vergüenza ajena y poca vergüenza propia. Espero ver a los tertulianos pedir dimisiones. Oportunistas.

 

    La buena noticia de hoy me la han proporcionado unas imágenes del hospital donde están tratando a los posibles receptores del virus maldito. Un hombre joven, internado preventivamente, se ha asomado a una ventana haciendo el gesto de victoria mientras enseña un control de temperatura favorable. La radio me acaba de transmitir –hoy domingo por la mañana- un parte médico muy esperanzador sobre el estado de la única enferma contagiada actualmente: Teresa Romero. Pido a Dios con mis escasas fuerzas que se ponga buena. Y el resto de los enfermos también, de cualquier enfermedad. Del cuerpo, del alma y de la mala leche. Así sea.

 

hospital carlos III

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 9 de octubre de 2014     

 

RASGARSE LAS VESTIDURAS

 

Cuando escucho la palabra hipocresía, en seguida me viene a la memoria una de las imágenes más explicitas que manifiestan dicha actitud. Se trata de los gestos de intransigencia de los próceres de la época ante la verdad desnuda, proclamada por Jesús de Nazaret, que recogen los evangelios. Hablan de mesarse los cabellos y rasgarse las vestiduras.

 

Esto es lo que sucede en la actualidad entre los políticos, los tertulianos, los periodistas, los profesionales de la medicina y cuantos se atreven a calificar la actuación de cuantos han intervenido en la dolorosa gestión de la epidemia de ebola que sufrimos.

 

Mientras que los problemas se circunscribieron a un suceso lejano y casi habitual, se observaron desde la distancia como una situación marginal. Después, cuando pidieron ayuda dos misioneros, se cuestionó su repatriación por los costos y hasta por su pertenencia a la Iglesia Católica. Ahora surge, desgraciadamente, la transmisión de la enfermedad a una sanitaria que les atendió y la consiguiente alarma general.

 

Ahora sí. Ahora surgen los “salvadores de la sociedad” diciendo: “ya os lo decía yo”; tiene que dimitir hasta el apuntador –siempre que no sea de mi partido-; etc. Pero sobre todo: “hay que salvar al perro”. Esto parece lo más importante. Ahora se han movido a fondo las redes sociales. Que conste que toda mi vida he tenido perro o perros. Soy un gran amigo de los animales. Que le pregunten a “Gaspar”, mi arrugado shar pei, como le tratamos en casa. Pero la actitud de los medios es un reflejo de la hipocresía y la incoherencia general.

 

Parece que se han olvidado las decenas de centenares de muertos en África, victimas de esta epidemia, la falta de medios para su tratamiento y el montón de médicos, enfermeras, misioneros y voluntarios que conviven con la enfermedad en pésimas condiciones. Estoy escuchando por la radio la entrevista de Carlos Herrera a un misionero en Sierra Leona. En mi vida he oído un testimonio más desgarrador. Nos ha dicho, por derecho y mucho mejor que lo expresaría yo, cuanto pasa por mi mente. Cientos de niños muertos la pasada semana. “Solo os habéis preocupado en el tema cuando os ha estallado en la cara”.

 

       En nuestro país se ha procurado hacer las cosas lo mejor posible. Pero, al parecer, ha habido errores. La solución que dan los “listos”: que dimitan, que dimitan todos los que no sean de nuestra cuerda. Que se quiten ellos para ponernos nosotros, que lo haremos igual o peor.

 

Basta ya de rasgarse las vestiduras. Abordemos todos juntos el problema y aunemos los esfuerzos. Esto nos permitirá mejorar la atención y aprender para futuras contingencias. De momento, pidamos a Dios por los enfermos y por todos nosotros, que lo necesitamos. Y, si se puede, salvemos al perro. Y si es necesario para estudiar mejor la enfermedad, estoy seguro que el perro dará gustosamente la vida por sus amos. Los animales son menos hipócritas que las personas.

 

Nuestro misionero si que nunca nos falla. El estaba, está y estará allí. Junto al dolor. Sin que se lo tengan que recordar las redes sociales. Que fácil es darle al intro.

 

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Tarjetas

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LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 6 de octubre de 2014

 

 

TARJETAS

        

Hasta ahora cuando se hablaba de tarjetas discutibles nos referíamos a las que mostraban desde hace años los árbitros de fútbol. Las primeras eran blancas, posteriormente se sustituyeron por las amarillas y las tan temidas tarjetas rojas que indican el camino de los vestuarios.

 

Ya hace años que aparecieron las tarjetas de crédito, de débito y de “choriceo directo”. Estas últimas constituyen la nueva forma de justificar la lucha por el poder y la inclusión en los consejos de administración de algunos –quizás demasiados- políticos. En cierta entidad bancaria –espero que no haya proliferado el sistema- entregaban una tarjeta milagrosa que parecía una reproducción laica del “milagro de los panes y los peces”. Satisfacían todas las necesidades del tenedor de la misma y se regeneraban expontganeamente sin solución de continuidad. Una reedición de aquellas películas tales como “El billete de un millón de libras” o “Un gángster para un milagro” de Capra. Un pozo sin fondo.

 

Por otra parte, podemos observar como en el deporte proliferan los “chanchullos”. Se compran y venden partidos, títulos, combates, directivos, periodistas, jugadores y hasta “forofos”. En cuanto se profundiza en el tema, se descubren las peores cualidades de unas personas que deberían ser modelo y ejemplo de cuantos les admiran.

 

¿Dónde está la buena noticia hoy? Pues la hay. Tuve la oportunidad de asistir y disfrutar de un discurso de Javier Imbroda el día de la presentación de la fundación que lleva su nombre. En dicha intervención, un entrenador de baloncesto que ha llegado al cenit de su profesión, que tiene ofertas de equipos que le pueden aportar dinero, poder y prestigio, el maestro y entrenador, manifiesta que ha tomado una opción por su primitiva vocación: la  enseñanza. Se dedica en la actualidad a formar a cientos de jóvenes en los estudios y los deportes desde el MEDAS (formación profesional en el campo del deporte) de la Universidad Isabel I, así como en la propia fundación Javier Imbroda con becados y equipos de jóvenes. Su tesis es la promoción de los valores humanos, tales como el respeto, la educación, la familia, la superación, etc. Este es el deporte al que nos apuntamos todos.

 

Por otra parte Vicente del Bosque, días pasados, en el Hormiguero, dio una lección de humildad, saber perder y reconocer los errores propios. No conforme con ello promocionó la creación del tercer espacio lúdico para los niños que padecen largas enfermedades que les obligan a permanecer en los hospitales. Han obtenido fondos para construir el tercer jardín-parque-ludoteca infantil en las azoteas de los grandes hospitales. Una extraordinaria iniciativa.

 

A estos deportistas hay que sacarle la “tarjeta de colores”. Han conseguido trocar el blanco de vacío y el negro de la poca vergüenza de las tarjetas de “latrocinio político y deportivo”, por los colores del compartir y servir a los demás. Enhorabuena.

 

imbrodadel bosque y hospiital

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 2 de octubre de 2014     

 

A LOS HIJOS NO LOS EDUCAMOS…

 

A principio de cada curso me sorprende la cantidad de actividades complementarias con las que se carga el horario vespertino de los escolares y estudiantes en general. Los padres y abuelos realizan un maratón cada tarde para poder llevar a los niños a piano, baloncesto, danza, inglés, chino, ruso, catequesis, gimnasia, pintura, judo, papiroflexia, fútbol y demás actividades.

 

Pienso que queremos proyectar en nuestros descendientes las carencias con las que nos educamos en una etapa en la que, como mucho, asistíamos a clases de refuerzo de francés y matemáticas. El resto era jugar al fútbol en la “parcela” y al futbolín en los billares modernos o en los estanislaos.

 

La experiencia de muchos años y muchos hijos me hace ver que todo esta parafernalia no sirve para nada si no se complementa con una dedicación y acompañamiento personal y familiar. Los padres piensan que a los niños se les tiene que formar y educar a base de actividades impartidas por otros, que para eso las pagamos. La realidad es que tenemos que caer en la cuenta de que a los niños no los educamos, nos imitan.

 

Habréis observado que a medida que somos más mayores nos parecemos más a nuestros padres en nuestra forma de pensar, razonar y decidir; en la forma de hablar y comportarnos y hasta en los gestos y el aspecto físico. Es más, esto sucede hasta en los hijos adoptados. Es un mimetismo inconsciente y no deseado pero al final, aceptado y agradecido.

 

Por lo tanto tenemos que tener buen cuidado de conseguir que nuestros consejos coincidan con nuestros actos. No podemos pedirles que trabajen, ayuden en casa, no lleguen tarde, no sean jugadores, bebedores, mentirosos, violentos, murmuradores, etc., si nosotros lo somos o lo hacemos. No podemos esperar que sean generosos, desprendidos y solidarios… si nosotros no lo somos. Como nos portemos con nuestros mayores se portaran ellos en el futuro con nosotros. En una palabra: estamos modelando a nuestros hijos a nuestra imagen y semejanza.

 

Al final, cada año, de esto doy fe, nos suspenderán como padres en junio y en septiembre, pero procuraremos enmendarnos y progresar adecuadamente. Me ha salido una historia del abuelo cebolleta, pero de que abunda el corazón, habla la boca.

 

 

educar en familia