Intransigentes

30 f, 14

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 1 de diciembre de 2014

 

 

INTRANSIGENTES

 

Así llamábamos en otros tiempos a la persona o grupo de personas que no dudaban en manifestar su rechazo, cuando no su prohibición, de cualquier actividad, postura o idea, que no casaba con sus deseos, gustos o intereses. En la posguerra nos cuidábamos mucho de denominar a nadie “dictador”, por si acaso. Después, una vez llegada la “democracia”, se tiró del lenguaje más radical y se le sustituyó por el apelativo de “fascistas”.

 

Dios me libre de llamar a nadie dictador ni fascista, y mucho menos a los que tienen un “pasado intachable” de actitudes políticamente correctas. Por ello, voy a llamar intransigentes a los políticos efectistas, que trabajan más de cara a la galería que en la búsqueda del bien común. En este caso me voy a referir a dos planteamientos llegados del noreste de España.

 

    El primero surge del anuncio que nos presentan cada año, con motivo de las Navidades, los propietarios de las Cavas Freixenet. Este año las burbujas parece que son de ácido sulfúrico. Los publicistas de la firma han tenido la malhadada idea de rememorar los cien años de su empresa y se ha armado el taco. Sus deseos de que sigamos juntos cien años más (supongo que el cava y sus consumidores) han encendido la polémica. Se han caído la mitad de los “castellets” catalanes y han puesto de luto a la sardana. Los catalanistas radicales se han mesado los cabellos de desesperación pensando que tendrían que convivir cien años más con los “españoles”. Consecuentemente, el tradicional anuncio navideño de Freixenet ha levantado tales ampollas entre los secesionistas, que no han dudado en llamar al boicot contra la marca catalana. Intransigentes.

       Por otra parte la corporación municipal de Tarragona ha prohibido la exposición de los souvenirs de toros y muñecas flamencas en los escaparates tarraconenses. La norma establecida dice sólo pueden ser expuestos en la calle productos dirigidos principalmente a la promoción turística de la ciudad y difusión de sus valores patrimoniales y culturales”, aunque también tendrán un lugar preferente los que “hagan referencia a la cultura popular y tradiciones de Catalunya”. Es decir: tolerancia plena que me da pena. Intransigentes.

    La buena noticia de hoy me la vuelven a proporcionar los “pescaitos fritos”. Esa especie, por suerte con gran recorrido en nuestra sociedad, ha vuelto a volcarse en la Gran Recogida de los Bancos de Alimentos. Miles de voluntarios, jóvenes y mayores, se han puesto el peto de la solidaridad y se han aprestado a vivir un día de servicio y tolerancia bien entendidos. Como siempre, los clientes de las grandes superficies y los pequeños supermercados de cercanía, han aportado alimentos no perecederos que paliarán las necesidades de miles de familias que sufren la crisis, el desamparo y la inexperiencia de cuantos nos rigen.

    Mientras en Cataluña no beberán cava Freixenet. Los turistas no podrán comprar en Tarragona un toro de cartón ni una imagen de Lola Flores de plástico. No se que podrán poner los alemanes, los suecos, los franceses, los americanos, los japoneses o los rusos encima de sus televisores. Que se jodan. El espíritu “democrático” catalán permanece. Alguien ha vuelto a salvar a la patria. ¡Menos mal!

muñeca flamenca

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 27 de noviembre de 2014     

 LA PRUEBA DEL NUEVE

En mis primeros años de colegio, un maestro, D. Francisco Quero, me enseñó a aplicar con habilidad la prueba del nueve. Este “artilugio” se usaba cuando no había calculadoras y los niños aprendíamos a multiplicar y dividir bien -no como ahora, que se las ven y las desean para sumar y restar con los dedos-. Era un instrumento para comprobar los resultados de aquellas larguísimas y complicadísimas operaciones matemáticas de un montón de cifras. Decimales incluidos.

 

A los cristianos nos gusta mucho los reglamentos, pesos, medidas y clasificación de las faltas y pecados que impiden o dan paso a la vida eterna en los cielos o en los infiernos. Topamos con las bulas, nueve primeros viernes, escapularios, etc., como seguro a todo riesgo. Esto no es nuevo, en los tiempos en los que, ni aquellos que lo intentaban vivir sabían lo que era el cristianismo, el Señor, como en tantas otras ocasiones, explicó con claridad lo que parece muy complicado para el que no lo quiere entender.

 

El evangelio de San Mateo, en su capítulo 25, recoge la prueba del nueve del cristiano. Las condiciones para llegar medio bien al otro barrio. Aquí no hay medias tintas. Habla de “benditos” (santos o bienaventurados), como aquellos que han aplicado las obras de misericordia en su vida a los Cristos vivos que se han ido encontrando.

 

Cuando se entiende esto, sobra casi todo lo demás. Cuando se vive en esta actitud aplicando la aptitud de cada uno, todo es muy fácil y se pasa la prueba del nueve final. Lo importante es empezar a vivir de forma natural las obras de misericordia. Este estadio se alcanza en el momento en que dejas entrar a Jesús en tu vida. ¿Cómo? A través de la oración, la escucha de la Palabra, los Sacramentos y “supra tutto”, por el encuentro con el hermano.

 

Si entras en esta dinámica descubres una serie de obras de misericordia que no vienen en los catecismos. Acoger al emigrante, escuchar a los ancianos, sonreír a los que te encuentras, acompañar al que está solo, aguantar al pesado, ser tolerante, exponer, no imponer, trabajar con alegría, defender a los no-natos, defender la verdad, etc. En una palabra: hacer de tu pequeño mundo, un mundo mejor.

 

Viene a mi memoria un día en el que preguntaba yo al Obispo Buxarrais que como se podría alcanzar las bienaventuranzas; él me contestó: Las bienaventuranzas son la meta; el camino: las obras de misericordia.

 

 

 

 

prueba del nueve

El catarrazo

23 f, 14

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 24 de noviembre de 2014

 

 

EL CATARRAZO

 

Hoy en día hay que tener mucho cuidado ante cualquier alteración de las rutinas vitales. Si encima eres hipocondríaco y acostumbras a leer los prospectos que acompañan a los medicamentos, puedes pedir el ingreso voluntario en la UCI al menor síntoma. Pululan por los medios una serie de informes –casi siempre anónimos o, como mucho, de la Universidad de Massachusset, que no debe de dar abasto- que unas veces consideran una serie de alimentos o de costumbres como perniciosas y, al día siguiente, manifiestan sin pudor lo contrario. Depende de los alimentos, medicamentos o costumbres que tengamos que vender.

 

Con referencia al catarrazo, trancazo, resfriado común, gripe en todas sus variantes, estados febriles en diversos grados, etc., cada maestrillo tiene su librillo y, dependiendo del resto de tu estado de salud te pueden llevar para adelante o ser una buena noticia como es el caso presente. Tengo un hijo médico, especialista en geriatría, socarrón y tranquilo hasta el nivel de huesudo. Ante el resfriado común insiste en que con medicinas se supera a los siete días, y, sin ellas, a la semana. Paracetamol y mucha agua son los coadyuvantes o bálsamo de fierabrás que consiguen el milagro.

 

Mi buena noticia de hoy es que he caído en las garras del resfriado. Un reportaje de buena mañana en la barriada de La Corta han terminado de volcarme. Los inconvenientes del proceso catarral son plenamente superados por las ventajas del tratamiento paliativo y curativo. Tres días metido en la cama, con el edredón hasta el cuello, el pijama de franela, los libros, la tele, la radio, la tablet y el portátil a mano, amén de la botella de Larios 1866 de los casos extraordinarios y la bandejita con caldo, son unas tentaciones a las que es muy difícil sustraerse. Yo, confieso, he caído en el pecado. Y no me arrepiento. Tres días sin ir al colegio. ¡Qué recuerdos! Una vez al año no hace daño. Les dejo. Me tengo que tomar la copita y taparme. Envidia cochina para vosotros. Bastante tengo con las declaraciones del pequeño Nicolás.

 

 

catarro

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 20 de noviembre de 2014     

 ESCUPIR HACIA ARRIBA

Se ha puesto de moda denostar y descalificar a la Iglesia Católica. Los mismos que dirigieron y disfrutaron del nacional catolicismo, después fueron demócratas de toda la vida, chaqueteros siempre, hoy aprueban, cuando no apoyan descaradamente, a los anticlericales. Pero sus críticas se quedan tan solo en el cristianismo; en lo referente al Islam, la Cienciología o cualquier religión oriental o exótica en general, un respeto exquisito. ¿Por qué será?

 

Jamás he escuchado a ningún graciosillo oportunista mofarse, reírse, hacer chistes asquerosos o sacar imágenes inadecuadas de Alá, de Mahoma, de Buda o de Confucio. Lo cual me parece muy bien. Pero en lo referente a nuestra fe se ha abierto la cámara de los truenos. En un par de cadenas de televisión generalistas, en programas televisivamente muy bien realizados, con inteligencia en los guionistas o presentadores, se recurre a efectos y chistes fáciles –que yo no haría ni sobre mi peor enemigo- poniendo como protagonistas a la Virgen a Jesús, al Papa o al sursum corda. Después de soltar la burrada, el graciosillo de turno, pone cara de escandalizado y dice que no se lo tengan en cuenta.

 

Estoy hasta las narices de esa falta de respeto a mi Padre, mi Madre o mi Hermano, en una palabra, a todo lo que para mí, y para muchos, es sagrado. También me molestaría que plantearan la visión de los padres de Buenafuente haciendo el trenecito o cruzando dos imágenes de ellos de cierta forma.

 

En cada una de las regiones y nacionalidades españolas existe una institución de control de las emisiones televisivas. En el caso de Cataluña se trata del Consell de l’Audiovisual de la Generalitat de Cataluña. Si entran en su página web, podrán observar la defensa a ultranza de lo que para ellos son valores: la discriminación racial, lingüística, de género o política; la publicidad y sobre todo la defensa del catalanismo. De las faltas de respeto a lo sagrado, ni hablar.

 

Se que estas letras no sirven para nada. Pero el que calla, otorga. Y no me da la gana de callarme. Y de decirles que su actitud es como la del que escupe hacía arriba. No llega a ninguna parte y le caen encima sus desprecios. He dicho.

 

 

 

 

 

 

escupir hacia arriba

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 17 de noviembre de 2014

 

 

CONTINENTE Y CONTENIDO

 

La vida está llena de momentos en los que tenemos que optar entre el continente y el contenido. Es decir, elegir entre lo que es la envoltura o el regalo, el caparazón o la langosta, el chasis o el motor, la ropa o la persona que lleva debajo, la carne o el espíritu.

 

Nos encontramos inmersos en una sociedad de signos externos, que son manejados premeditada y conscientemente por los dictados de los modos y las modas y gestados en los despachos del poder político, económico o educacional. Con bastante anticipación, deciden lo que hemos de vestir, comer o decir; a quién tenemos que aplaudir o denostar; que nos tiene que divertir o aburrir y cuantas otras chorradas nos permitirán estar en “la pomada”, “el mercado” o “en la foto”. Se trata de convertirnos a todos en unos neo “mocitos felices” que no sabemos para que, pero estamos allí.

 

La última moda que hemos “descubierto” de los americanos, es la de la petición de mano… o de matrimonio, lo de la mano ya va por delante. Hemos visto un par de series en los que un tipo se pone de rodillas en medio de un comedor y, haciendo guardar silencio a toda la sala, hace una petición formal de matrimonio a una prójima con la que lleva conviviendo catorce años. Otra “novedad” consiste en, pagando, hacerse enfocar por las cámaras en un evento deportivo y, dirigiéndose a ellas, realizar la petición ante cien mil espectadores. O haciendo volar un avión que proclame el deseo. Hay quien riza el rizo; días atrás, en medio de un concierto en el Teatro Cervantes de Málaga, un caballero, aprovechando la oferta del director de la orquesta para que hicieran alguna petición musical, el interfecto, ni corto ni perezoso, pidió matrimonio a su acompañante entre el aplauso general.

 

Estoy hablando del continente. El contenido, al parecer de las encuestas, cada día es más efímero. Se realizan más divorcios y separaciones que bodas. La duración de los matrimonios cada vez es más corta y el terror a cualquier vínculo formal va en aumento. Es decir, que posiblemente nos preocupamos más de las formas externas, del aspecto físico o económico, que de lo que las personas llevamos por dentro. Lo interior, esas actitudes y aptitudes, permanecerán para siempre. Ahí está la diferencia entre el amor y la atracción. La atracción se queda en lo que pasa. El amor en lo que permanece.

 

La buena noticia de hoy me la siguen transmitiendo ese tipo de parejas que luchan con denuedo por situarse decentemente en la vida, con gran esfuerzo común, con muchas tardes de bocadillos y paseos por el puerto, con una sucesión de ilusiones y deseos, de aceptación de los defectos y determinación para saber envejecer juntos. No se si  recodaran ustedes su experiencia. Yo sí. Una tarde de agosto de hace muchos, muchos años, en el viejo Antonio Martín, con cuarenta duros en el bolsillo, con un vermouth blanco y unas aceitunas por medio, nos dijimos mi parienta y yo que íbamos a compartir la vida. Hace cuarenta y siete años. Seguimos envejeciendo juntos. Con dignidad. Y sin aspavientos públicos. No nos ha ido tan mal.

 

 

 

petición de mano

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 13 de noviembre de 2014     

 COFRADES Y COFRADIAS

 

Tengo cierto conocimiento sobre el tema. Soy cofrade de toda la vida. Hace años que recibí la medalla conmemorativa de los cincuenta años como hermano. He sido nazareno, insignia, mayordomo ambulante y hombre de trono muchos años. He sido consultor en algún momento, pero jamás he salido con un bastón, con la cara descubierta ni he dado ningún pregón. Solo una vez hablé en un triduo de los “moraos” de Alhaurín el Grande y por poco me pegan.

 

Dada esta trayectoria, me atrevo a opinar sobre estos temas con cierto pudor y la sensación de inestabilidad por gozar de una amplia dosis de ignorancia. Así que lo dejo en manos de los expertos. Dice la RAE que cofradía es: “congregación o hermandad que forman algunos devotos, con autorización competente, para ejercitarse en obras de piedad”. La wikipedia añade: “Una cofradía o hermandad es una asociación de fieles católicos, pública o privada, establecida conforme a los cánones del Título V del Código de Derecho Canónico Las cofradías reúnen a los creyentes en torno a una advocación de Cristo, de la Virgen o de un santo, un momento de la Pasión o una reliquia, con fines piadosos, religiosos o asistenciales.

 

La cosa está bastante clara. Y yo no me atreveré a añadirle a estos conceptos ni una coma. Los malagueños estamos lo suficientemente formados y tenemos una gran experiencia en cofradías, avalada por cientos de años de vivencia. Pero hay veces que se nos olvida. Como en tantas otras cosas de la Iglesia, creo que tenemos que radicalizarnos, volver a las raíces. Ver para que nacimos como cofradía y obrar en consecuencia. Lo de los cargos, los bastones y las fotografías hay que dejarlos para otros ámbitos. A veces de los pregones  cofradieros se pasa a los pregones corraloneros.  Insisto en el mensaje de Jesús: compartir igualdad y solidaridad, en una palabra, amar. A veces este precepto divino lo hemos deformado y convertido en poder y prestigio; figurar.

 

Las cofradías han evolucionado en todos los campos. Y muy positivamente. Se ha acentuado en el concepto de la atención a los necesitados, la oración y la formación. Se han democratizado las cofradías que ya no son de algunas familias o grupos. Se han incorporado de forma extraordinaria las mujeres. Pero aun, de vez en cuando, escandalizamos a los que no nos conocen con actitudes intransigentes y con posturas poco evangélicas. Creo que se solucionaría mucho el tema con la corrección fraterna y la humildad. Empezando por mí. Pido disculpas si molesto a alguien. No es mi intención.

nazareno

 

 

 

El anillo

9 f, 14

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 10 de noviembre de 2014

 

 

EL ANILLO

 

Parece ser que al Obispo emérito de San Sebastián, Monseñor Uriarte, le han afanado el anillo episcopal mientras le besaban la mano ceremoniosamente. Algo así como cuando le “mangaron el peluco” al Rey Don Juan Carlos en Sevilla con motivo de la inauguración de la Expo del 92.

Hay gente “pa tó”. La nómina de robaperas, desde la antigüedad a nuestros días, se ha venido incrementando de forma asombrosa. Ya lo dice “La Venganza de Don Mendo”: “Nunca ha de faltar un noble que robe más de la cuenta”. Nobles y plebeyos pugnan por encabezar el ranking de los ladrones de guante blanco, ladrones informáticos, ingenieros “bursátiles”, carteristas, trileros, espadistas, sablistas, etc. Toda una serie de expertos especializados en el innoble arte del robo.

Este otoño nos ha regalado en cada telediario con uno o varios imputados. juzgados. La frase bíblica “cada día tiene su afán” se ha trocado en “cada día nos trae un defraudador-blanqueador de capitales-prevaricador-político corrupto nuevo”. Como dice el “Mendo”: lo mismo el rey que la sota quedan prendidos en él”.

La buena noticia de hoy es que están saliendo a la luz uno por uno. Se ha destapado el tarro de las “esencias”. Unos denuncian a otros y otros denuncian a uno. Afortunadamente entramos en una etapa en la que se contendrán en sus “afanes recaudatorios para su provecho propio” y el dinero de todos será para uso público y no privado. He leído unas declaraciones del Sr. Cayo Lara en las que reconoce que “España se ha corrompido por encima de sus posibilidades”. Por fin se han dado cuenta. ¡Qué buena noticia! Parece ser que volveremos a corrompernos a unos niveles menos escandalosos. Ole. Y mi ahijado Fernandito pudriéndose en una institución carcelaria por robar aguacates. Cosas veredes.

(Como tantas veces he coincidido en el tema con mi amigo Pepe García, parece que sintonizamos. Lo siento y me alegro).

 

ladrones

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries. m.montescleries@telefonica.net

                                Málaga 6 de noviembre de 2014     

 TODOS LOS SANTOS

 

Desde tiempo inmemorial la humanidad ha querido resaltar diversas fechas para conmemorar los hechos trascendentales acaecidos a lo largo de la historia. Muchas veces han aprovechado la conjunción de planetas, los cambios de estación climática o el día en que se supone que sucedieron los hechos. Así se nos ha ido llenando el calendario de días de…, de semanas…, de puentes y vacaciones varias, etc. Los cambios culturales o religiosos han ido adaptando esas fechas a sus deseos o conveniencias y hablamos de Semana Santa vs. fiestas de primavera, Navidad vs. vacaciones invernales y, por último, festividad de Todos los Santos vs. Halloween.

 

Esta última, amén de llenarme de indignación, dada su procedencia y desarrollo actual, consigue enervarme. Se ha convertido en una fiesta chabacana, nacida para los niños y arramblada por los mayores y que, sobre todo, desvirtúa la tradición cristiana de culto a los Santos y recuerdo de los difuntos.

 

Olvidando las interferencias, me quiero ceñir al concepto de Santos que, como tantos otros no tenemos demasiado claro. A mí, personalmente, me sorprendió la primera vez que un orador, procedente de otra ciudad española, se dirigió a un nutrido grupo de católicos malagueños con el siguiente calificativo “santos de Málaga”. No hizo otra cosa que utilizar el que recogen los Hechos de los Apóstoles como preámbulo de algunos discursos recogidos en los mismos. La palabra Santos no se refiere tan solo a los que se encuentran con el Padre, sino a aquellos que viven en comunión con la Iglesia.

 

La wikipedia recoge, sorprendentemente, una definición bastante atinada de la palabra Santo: Se rinde culto a los santos y se vinculan con la relación que hay entre los cristianos como Cuerpo de Cristo, de modo que vivos en cuerpo y alma o solamente en el alma son considerados igualmente miembros de la iglesia. Al decir ‘todos los santos’ se incluye a los santos que viven aún corporalmente como los que no, mientras que el Día de los Fieles Difuntos se recuerda especialmente a aquellos que ya han muerto corporalmente, pero que tienen la esperanza de la resurrección.” Es decir, que hay Santos aquí y allí.

 

En la homilía que disfruté el pasado sábado, el celebrante aclaró mucho el tema. Los Santos que vemos en los altares ejercen su mediación con el ejemplo de su vida. Que se trata de los que reconoce la Iglesia como tales por sus hechos ya pasados y que, también, hay muchos por la calle siguiendo el camino de Jesús.

 

    Me puse a pensar en nombres, en caras, en ejemplos  y mi santoral se llenó de apellidos, gestos, apodos y milagros de cada día. Los que yo conozco son más de 144.000. Es que San Juan no tenía ordenador.

Así que me acordé de San Antonio Checa, Santa María Tapia (fallecidos) y Santa María de los Ángeles Vicuña, San Ramón Buxarrais y la hermana Santa Paciencia Melgar entre otros.

 

 

santos

POR FIN….

2 f, 14

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 3 de noviembre de 2014

 

 

YA ESTÁ TODO SOLUCIONADO

        

Hemos vivido con preocupación los hechos ocurridos durante los últimos días a lo largo y a lo ancho de la geografía española (países limítrofes incluidos). Robos, mordidas, comisiones, tarjetas opacas, evasión de capitales, cuentas en paraísos fiscales, navajazos virtuales entre políticos, quemaduras de manos puestas al fuego, pérdida de memoria con referencia a los inculpados, más tú y más yo, etc.

 

Ciertamente estamos pasando el quinario. No sabemos a que conduce esta situación. El futuro de los jóvenes es más incierto cada día. Los valores y las instituciones están totalmente en crisis. Me duele la rodilla y me estoy quedando calvo. ¿Qué más me puede mandar el Señor? Como Job tiro de paciencia y pongo al mal tiempo buena cara.

 

¿Donde está la buena noticia de hoy? La escuché una madrugada mientras me despertaba con el programa de Carlos Herrera. Por fin una decisión sensata, liberadora, esclarecedora, solidaria, progresista, meditada, trascendente… se me acaban los adjetivos. La emoción me invade; mi animadversión hacia la clase política en general se diluye como un azucarillo en agua; mi temor al futuro desaparece y renace la esperanza en mí.

 

No os la oculto más. El pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado la ordenanza contra el ruido, la contaminación acústica y las vibraciones. En ella se prohíbe jugar al dominó en las terrazas de los bares y, supongo,  en las de los hogares del jubilado. Esta decisión, por fin, equilibra las diferencias entre la casta y la plebe, los administradores y los administrados y nos hace sentirnos y ser más europeos.

 

¡Qué los jubilados vuelvan al interior de sus cuevas aunque estén en plena canícula a 42 grados a la sombra! ¡Qué el terrible estruendo del choque de unas fichas contra otras sea erradicado de una vez para siempre de nuestras calles y plazas! Enhorabuena a los premiados. Como políticamente es menos correcto, los próceres sevillanos han sido más sensibles con las cofradías, hermandades y romerías. Les han autorizado a tirar cohetes de 9 a 23 horas. Pero todo se andará. Me imagino que el asesor de los políticos y empresarios habrá tenido algo que ver con esto. Sí, el que todos ustedes suponen: “el pequeño Nicolás”.

 

                                   domino 2