La madre

28 f, 14

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 29 de diciembre de 2014

                             

                                  LA MADRE

 

A primera vista parece que vamos a iniciar un culebrón o un remake de la novela de Mario Puzo. Ni siquiera vamos a rememorar la bellísima canción de Charles Aznavour. Nada que ver con mi reflexión de hoy. Me ha surgido esta idea mientras nos reuníamos cuatro generaciones de mi familia alrededor de las reinas de la casa: bisabuela, abuela, hijas y nietas. Queramos o no queramos, mientras haya madre, la familia se reunirá. Es el nexo de unión, la fórmula magistral, la maquina de hacer caldo con tarañetas y pavo asado, sopa de mariscos y sanjacobos, l a que mantiene reunidos y sobre todo unidos a los miembros de la familia. El patriarca, que en este caso soy yo, se esfuerza en proclamar el discurso de Navidad con escasa expectación y poco éxito. Pero finalmente, la madre pone el pegamento de la sonrisa, el abrazo y la mirada.

Durante todo el año las familias luchan contra los imponderables, las hipotecas, las divergencias familiares, la ambición o el paro, el egoísmo y la política. Pero esa noche, esa noche familiar, es mágica. Percibes esa candela que nace del corazón de la madre y que te da calor para el resto del año. Ella, al final de la noche, tengas la edad que tengas, te volverá a recomendar que te abrigues la boca y que vayas con cuidado con el coche.

Me voy a permitir copiar un trozo de la carta de San Pablo a los corintios, cambiándole la palabra amor por madre. Vale la pena hacer la experiencia de meditarla:

       La madre es sufrida, es benigna; la madre no tiene envidia, la madre no es jactanciosa, no se envanece;

 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

 La madre nunca deja de ser.

 

       Desgraciadamente, la que me parió, falleció hace muchos años. Pero a mi alrededor proliferan las madres coraje que dan sentido a mi vida. Y si no, ahí está la que celebramos en estos días. Aquella muchacha que nació en Belén y nunca te abandona. María la Madre de Dios.

 

 

https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=video&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=0CCEQuAIwAA&url=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DJ_0IhTGiRxo&ei=8X2eVKS8DpbtaJn1gIAP&usg=AFQjCNERt0gk_UF6cz2WtbbFJ5CG6Cb34g&bvm=bv.82001339,d.d2s

(enlace para escuchar La mamma de Aznavour)matriarcas

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