El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net

                       Málaga 29 de diciembre de 2016

UN NIÑO JESÚS ROTO   

     Causa impresión ver los destrozos que han hecho en la figura del niño Jesús de un portal de Belén en Linares.

 

Dice la noticia que en el Santuario de la Virgen de Linarejos, en Linares (Jaén), se ha producido un acto de vandalismo que ha dejado destrozada la imagen del niño Jesús del Nacimiento de la cofradía titular. Hasta aquí la descripción del resultado de la fobia, la ignorancia o, sencillamente, la mala baba  de algún o de algunos “sujetos” que se han puesto la medalla al demerito sin ningún tipo de justificación.

 

Cada vez que se profana un templo, unas formas o unas imágenes sagradas me sorprende la excesiva –aunque comprensible- importancia que se le da en los estamentos religiosos a estos hechos. Quizás porque, gracias a Dios, se producen en escasas ocasiones. Por otra parte vemos la excesiva pasividad y casi indiferencia con la que miramos de reojo el continuo ataque a la vida y la dignidad de las personas, incluidos niños. Esta circunstancia se produce porque su presencia es casi rutinaria en las noticias desgranadas por los medios a diario.

 

La visión del niño Jesús roto me ha hecho recordar la imagen que hemos visto tantas veces de los resultados de un proceso de aborto por uno de los métodos utilizados. En dicho protocolo se colocan los distintos trozos de feto en una bandeja hasta completarlo. Es muy duro, me cuesta trabajo escribirlo, pero es realidad. Niños rotos. Niños utilizados como bombas humanas o como escudos de la barbarie, niños ahogados en al playa huyendo del hambre y la miseria.

 

En Alepo han montado un pequeño Belén en los restos de la Catedral. No hay techo ni ornamentos. Tan solo un montón de maderas bajo el que se ha montado el Misterio. Me gustaría que todos los niños de esa Siria y del resto de los países en guerra tuvieran la oportunidad de poderse hacer un pequeño portal aunque sea de madera, para resguardarse del hambre y del frío.

 

Por todas estas cosas considero tan importante -o más- la defensa de esos niños imágenes de Jesús vivo. El secreto está en la Y. Aplaudo que reparen ese pedacito de barro cocido con amorosas manos y respeten y apoyen a esas madres coraje que luchan cada día por sacar adelante a esos niños que parte de la sociedad estima que no tienen derecho a la vida. Que acojamos a esos niños de la guerra que se merecen un poco más de amor y comprensión por parte de los países “civilizados”.

 

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 26 DE DICIEMBRE de 2016

 

m.montescleries@telefonica.net

 

SE REPITE LA HISTORIA

 

 

Hace dos mil años largos nacía en Belén un niño en unas circunstancias difíciles y con un futuro poco prometedor. Y eso que Él era la esperanza y la redención.

 

El mundo andaba muy revuelto en aquellos tiempos. Unos países ejercían su tiranía sobre otros. A escala más cercana, los prebostes de la época sojuzgaban y explotaban a sus paisanos. Se preocupaban de controlarlos, no para mejorar sus vidas, más bien lo hacían para sacarles los cuartos en forma de impuestos. La atención social de la época estaba en manos de la buena voluntad de los vecinos. El viajero se exponía a todo tipo de vicisitudes. Pero había que viajar para cumplir las leyes. Finalmente, los pobres hicieron sitio a los pobres y el más importante de los nacidos vino al mundo en una modesta cueva para demostrarnos un estilo de vida que contrastaba con la mala leche que imperaba, e imperará, por los siglos de los siglos. Si Él no lo remedia.

 

Se repite la historia. El mundo sigue necesitando de la buena voluntad de algunos para contrarrestar la mala baba imperante. Mirando a vuela pluma las noticias de la semana, nos encontramos con un atentado en Berlín, una explosión en Méjico, el bombardeo de cada día en Siria, un avión ruso que se estrella, la pelea de los políticos por el quítate tú que me ponga yo, el odio visceral de algunos por lo que huela a Navidad, el consumismo exacerbado, etc., etc.

 

De África nos siguen llegando miles y miles de aspirantes a refugiados que pretenden vivir en ese mundo feliz que pueden ver por la tele, donde se puede elegir donde vivir, donde trabajar, lo que comer y beber e irse de vacaciones. Unos saltan las vallas, otros cogen la patera y los más se ponen en manos de los traficantes de esclavos de la época. Después, la realidad es otra bien distinta.

 

La buena noticia de hoy me llega en forma de otro “niño Jesús”. Una niña en este caso. La hemos visto en brazos de una temblorosa y asustada, aunque sonriente, madre. Estaban en medio del mediterráneo, cuando un “portal de belén” en forma de fragata de la Armada -quién lo diría-, la acogió en su seno y le ayudó a nacer con luz y taquígrafos, recios, aunque temblorosos, médicos militares y una corte de pastorcillos con lepanto. Esa niña se va a llamar Navarra, en homenaje a sus salvadores. Solo por este hecho, entre otros, tenemos que tener mucho respeto y agradecimiento por los militares de nuestro tiempo.

 

La segunda buena noticia de hoy me la proporcionan los reyes magos que a lo largo de todo el año –especialmente en estas fechas- inundan de alimentos, ropas y juguetes las sedes de las ONGs de reparto. Nos ha llegado una familia que ha pedido a sus gentes que los regalos para su niño recién nacido consistan en aportaciones en especie para el Biberódromo. Nada de cheques regalos o trajecitos repetidos. Solidaridad.

 

La tercera buena noticia de hoy, me llega con la apertura de Calor y Café. Un portalillo de Belén abierto todo el año para quién lo necesite. Un café, un sillón, una manta y mucho amor.

 

Se repite la historia. Sigue naciendo esperanza en un mundo convulso. Como decían Lole y Manuel:

De lo que pasa en el mundo
Por Dios que no entiendo nada
El cardo siempre gritando
Y la flor siempre calla

Que grite la flor
Y que se calle el cardo
Y todo aquel que sea mi enemigo
Que sea mi hermano

 

Vayamos por esa senda…

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net

                       Málaga 22 de diciembre de 2016

ME HA TOCADO LA LOTERÍA   

     No se preocupen, no se trata de la de Navidad, que ya me vendría bien. Me refiero a la lotería de la vida.

 

     En el año 2005 decidí dar un cambio de rumbo a mi existencia. Fue cuando tuve que aceptar que me estaba incorporando al “segmento de plata”. Sí, ese grupo de personas que pasamos a la categoría B de la vida. Los que parece ser que no somos útiles para el trabajo remunerado, pero que lo somos –y mucho- para el trabajo voluntario y el servicio a los demás.

 

Han pasado once años. Me ha dado tiempo a todo. A experimentar, a realizar, a equivocarme, a cabrearme, a disfrutar… En una palabra a vivir. Mientras, tu familia va creciendo. Pasas a un segundo plano. Tus hijos ya no son “los hijos de”. Ahora tu eres el “padre de”. Los jóvenes te miran por encima del hombro sin darse cuenta el privilegio que trae consigo el ser mayor y haberlo disfrutado.

 

Una hija mía me ha hecho un regalo. Un regalo envenenado. En este caso se trata de un libro que tengo que rellenar con mis propias vivencias. Se denomina “querido papá”. Uno se espera cuatro poesías y cuatro lugares comunes propios de la Navidad. Nada de eso. El subtítulo ya aclara mucho: “entre tú y yo”. Vaya tela. En sus páginas tan solo está escrito el primer renglón. Tú tienes que redactar el texto de acuerdo con sus premisas. Por ejemplo: “¿Como conociste a mamá?”, “¿qué querías ser de mayor?”, “dime lo que gusta de mí”, “como te gustaría que te recordaran”. Etc. te pone a cavilar. Sobre todo si quieres ser honrado en tus respuestas.

 

Gracias por el libro, Inma, me has puesto a pensar en positivo estas vacaciones. Ya me dirás que te parece lo que recojo. Voy a ser completamente honrado. Esta vez… me la juego.

 

Esta ha sido la lotería que me ha tocado este año. ¿Qué se creían ustedes? Se trata de gozar de una posibilidad de que me conozcan mejor.

 

  1. D. El libro es una traducción del inglés. Editado por la empresa “cuéntame tu vida”. No llevo comisión.querido-papa

 

 

 

 

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 19 DE DICIEMBRE de 2016

 

m.montescleries@telefonica.net

 

MIS COLEGAS DE LOS 60

 

 

Cada año me reúno con motivos de las navidades con mis colegas de hace más de 50 años. ¡Qué mayores están todos! Y yo también. Hace dos años escribía algo parecido. Pero las buenas noticias hay que recogerlas aunque sean repetitivas.

 

Ciertamente es una costumbre estupenda y muy enriquecedora. Me gusta llegar de los primeros e ir observando la entrada de cada uno de ellos, la reacción que suscita en los presentes y la sonrisa de complicidad de unos y otros. ¡Qué bien estás, fulano! Señal inequívoca de que estamos para el arrastre.

 

Después llega la etapa de los recuerdos. ¿Te acuerdas de fulano… de aquél día que hicimos aquello… del pobrecito mengano que ya no está entre nosotros? Disfrutamos de lo lindo rememorando lo jóvenes y felices que éramos; nuestras esperanzas –cubiertas a medias por todos nosotros-; nuestras familias incipientes hoy llenas de hijos y nietos.

 

Comemos aquello que no podíamos pedir en nuestras frugales comidas a catorce pesetas en Intelhorce. Bebemos hasta ponernos alegrillos y cantar a coro. Nos deseamos un feliz año y nos vamos pensando si volveremos el próximo.

 

Claro que sí. Volveremos. Los que confiesan cumplir más de ochenta años, más de setenta… y todos, gracias al montón de pastillas que tomamos cada día para poder movernos de una forma medio decente.

 

¡Ay mis niños de Intelhorce! Donde realicé mi primer trabajo recién salido de la Escuela de Comercio. Donde me concedieron permiso un verano para completar mis prácticas de milicias. Aquellos que pusimos en marcha con ilusión, compromiso político, conocimiento y mucha alegría la fábrica textil más completa y más grande de Andalucía. Después vino la huida para algunos y la decepción para todos por la pésima gestión política y comercial de una maravillosa empresa que nunca gustó a nuestros “entrañables amigos” catalanes y que estos compraron por dos pesetas para acabar cargándosela entre todos.

 

La buena noticia de hoy la baso en la vida plena de un montón de puretas (diecisiete en este caso) que continuamos viviendo con la esperanza de que, un año más, nos reunamos en cualquier restaurante en diciembre del 2017, siempre esperando al día en que Roberto Abad pueda venir desde Marruecos para acompañarnos. Gracias a Paco Caballero. Sigue siendo el interventor de todos nosotros. Nos controla perfectamente.

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Foto de la Navidad del 2015, cedida por Gaeta

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net

                       Málaga 15 de diciembre de 2016

SOLSTICIO DE INVIERNO   

      Mi admirado Carlos Herrera suele hablar de los “tontos contemporáneos”. Los suele someter a una terapia con el “desfibrilador de gilipuertas”.

 

     Me han entrado ganas de comprarme uno aprovechando el famoso “viernes barato” o “Black Friday” (otra “majaroná”) que “mola mucho”. Pero no se sí porque estoy mayor o porque soy mayor, hay cosas que ya no soporto. Me explico.

 

He recibido una felicitación de una agrupación política de la provincia de Málaga. Este hecho siempre es de agradecer, pero, en este caso, me ha puesto de los nervios. La susodicha felicitación proclama a voz en grito: “feliz solsticio de invierno”. Menuda “gilipolluá” que dirían los desgraciadamente fallecidos Tip y Coll.

 

Los ateos militantes no saben como hacer notar su descreimiento. Pero siempre sin dejar de aprovechar la oportunidad –las vacaciones, la paga extraordinaria, etc.-, para intentar llevar el agua a su molino. Esta vez con un servidor, le ha salido el tiro por la culata. Los he considerado emisores de correos “non gratos” y a esparragar.

 

En mi casa, una vez más, hemos puesto un Belén y nos aprestamos a vivir intensamente el cumpleaños de Jesús de Nazaret. Mi mujer lleva varios meses ahorrando tabletas de turrón de chocolate. Lo que no sabe es que mis nietos y yo hemos descubierto el escondite y nos las estamos comiendo anticipadamente. La verdad es que no me acuerdo para nada del solsticio de invierno. ¡Menudo pegote!

 

Decididamente, este año voy a pedir a los Reyes (a Papa Noel, a San Nicolás o a –perdón, no sé quien trae los regalos en el solsticio de invierno- así que le llamaré “el proveedor desconocido”),  un desfibrilador de tontos. Me va a ser muy útil.

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 12 DE DICIEMBRE de 2016

 

m.montescleries@telefonica.net

 

TRABAJO EN CADENA

 

 

Parece ser que el trabajo en cadena lo inventaron los americanos de la factoría Ford allá por los tiempos del cuplé. Aquello cambió la industria del motor.

 

El método es muy eficaz para aligerar las tareas. Se utiliza para mejorar los sistemas de producción, montaje y embalaje. Precisa de una coordinación y un desarrollo exquisitos. Cuando funciona bien da gusto observar su desarrollo.

 

Esta semana he tenido la oportunidad de presenciar “in situ” las labores de un grupo de voluntarios (trabajadores que no cobran) clasificando los alimentos y artículos de aseo y limpieza recaudados durante la pasada gran recogida para el Banco de Alimentos Malagueños (BANCOSOL). Un trabajo en cadena perfectamente coordinado.

 

Allá por el 2008 escribía un comentario referente a dicho banco: UN BANCO CON MUCHO INTERÉS. En esta entidad no se puede operar por Internet ni recoger los intereses en efectivo. En este caso hay que aparecer en persona, remangarse, apelar a la buena voluntad de las gentes y hacerse cargo de sus aportaciones. Cuando los bancos apenas dan el 1 por ciento de interés, la ayuda a los demás premia con el ciento por uno.

 

Bancosol ha tenido que ampliar sus instalaciones, en el malagueño polígono Trevenez, con el alquiler de una gran nave. En ella, en turnos de cuarenta personas voluntarias, realizan su trabajo con desbordante alegría y la dirección y coordinación de dos puntales del Banco, Jesús y José María (que curioso: casi un portal de Belén). Mientras, furgonetas y camiones llenas de alimento, salen en dirección a las entidades de reparto que llevan a cabo el trabajo final de distribución a los beneficiarios.

 

La buena noticia estriba en esta ocasión en el valor añadido de las aportaciones realizadas. Se ha entendido el mensaje. No solo van garbanzos, pasta y lentejas. Aceite, queso, chacinas, conservas, etc. han llenado los carros de la solidaridad y van a llegar a las casas de los más desfavorecidos. Esto es predicar y dar trigo. BANCOSOL: un banco con mucho interés.

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COMUNIDAD VIVA

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net

                       Málaga 8 de diciembre de 2016

        ¡COMUNIDAD VIVA!

      Cada vez que entro a un templo cualquier domingo y me encuentro con una escasa asistencia, integrada casi por completo por personas mayores, me siento culpable de no haber sabido transmitir los valores de la comunidad a esta generación.

 

Sin embargo hay ocasiones en las que no tengo más remedio de manifestar mi alegría al encontrar parroquias que han conseguido encontrar los medios y el equilibrio necesario para sacar el máximo rendimiento de su comunidad.

 

Para ello tienen que coincidir varias circunstancias que no son comunes en todas ellas. En primer lugar contar con un templo acogedor. Esos espacios oscuros, llenos de imágenes y de incienso son muy indicados para la oración y el recogimiento, pero son muy poco útiles para una comunidad viva llena de familias, niños y mayores en un encuentro festivo. En segundo lugar se debe de tratar de una feligresía relativamente fija, que se vean en el templo y en la calle, que convivan en los colegios y en los comercios, que se conozcan. En tercer lugar deben contar con un pastor con sentido común, con una mano en el cielo y otra en el suelo, que deje trabajar a los seglares (que se fíe de ellos) y al que no le molesten los niños en las celebraciones (en las que participan activamente). En cuarto lugar unos espacios en la parroquia en los que se puedan reunir, rezar, merendar, jugar o estudiar.

 

En un viaje a Suiza encontré ya el sumun. Aquella parroquia contaba con un teatro, una cafetería, comedores y un refugio antiatómico. Eso ya es para nota. Pero volviendo a mi parroquia ideal, el pasado sábado, minutos antes de la tormenta del siglo, me topé con ella en … Cártama Estación.

 

De verdad que aquello si que fue una auténtica lluvia de ideas. Pude asistir a una Eucaristía a templo lleno, sin prisas pero con risas, con ceremonial y sencillez, con participación de personas de todos las edades, con canciones, pantallas con las letras, carritos de niño y familias. Familias completas. Una bendición de Dios. Gracias Paco González, Así se crea comunidad. Una comunidad viva.

 

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 5 DE DICIEMBRE de 2016

 

m.montescleries@telefonica.net

 

UN NIÑO EN UN CONTENEDOR

 

Un grupo de jóvenes vascos han rescatado un bebé de un contenedor. Tras ser tratado en un hospital cercano, se ha recuperado de la hipotermia que sufría.

 

Una vez más nos encontramos ante la triste noticia del abandono de un bebé. Esta vez, cosa que no ocurre siempre, compensada por la alegría de su rescate y la salvación de una muerte segura. Si no hubieran oído su llanto unos vecinos, el camión de recogida de basuras lo hubiera mezclado y triturado con el resto del contenido del mismo.

 

El hecho se ha producido en San Sebastián. Ángel Expósito, desde la cadena Cope, comentaba que los que lo encontraron, fueron tres hermanos que, en su día, habían sido abandonados y recogidos por una familia que los había criado. Menuda casualidad.

 

Uno, que es más mayor que la “ruá”, recuerda cuando las basuras eran recogidas puerta a puerta por unos carros inenarrables que se encargaban de ese servicio sin ningún tipo de control. Después aparecieron los contenedores comunes, los específicos y, finalmente, los que se ocultan tras el pavimento. Pero ninguno debe ser un lugar donde depositar un niño. Gracias a Dios en España hay las suficientes instituciones para hacerse cargo de esas criaturas que tienen derecho a la vida. De hecho ya existen tornos en algún convento que están preparados para ello.

 

La buena noticia de hoy me la proporcionan, una vez más, los miembros de Hogar Abierto de Málaga. Tuve la oportunidad de entrevistar el pasado martes a una trabajadora social y una familia de acogida de esa institución. Me sorprendió que la familia en cuestión fuera la misma a la que había realizado un reportaje televisivo la pasada temporada. Habían cambiado las circunstancias; no era un niño, sino tres hermanillos –la menor de meses- los acogidos por este matrimonio de mediana edad. La otra cara de la noticia con la que inicio este artículo. En este caso se trata de un “contenedor”  acondicionado con cariño y dedicación.

 

El Hogar Abierto de Málaga sigue necesitando familias que puedan hacer esa labor de acogida provisional para esos niños que la vida ha depositado en un contenedor, en este caso adecuado, que les mime, mantenga sanos y les permita seguir disfrutando de su infancia con felicidad. Es el momento de dar el paso adelante aquellos que puedan y quieran.

 

Les acompaño el enlace de dicha entrevista por si quieren tener más información al respecto.

http://www.ondaazulmalaga.es/radio/podcast/la-malaga-solidaria-muy-cerca-de-ti/53822

 

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Antonio Pelayo

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net

                       Málaga 1 de diciembre de 2016

ANTONIO PELAYO

 

   Antonio Pelayo, premio especial “Bravo” de la conferencia Episcopal Española por su trayectoria como periodista corresponsal de diversos medios en la Santa Sede.

 

    Esta noticia que llegó a mis oídos escuchando la Cope, me ha hecho volver a una tarde del pasado mes de junio, que ha quedado grabada en mi mente para toda la vida. En ese día, tuve la oportunidad de conocer más de cerca a dos hombres que son, para mi modesto criterio, el paradigma de lo que debe ser una edad, pasado los setenta, llena de vida y de servicio a la Iglesia.

 

Me encontraba en Roma con motivo de la celebración del Jubileo de la Misericordia. Era martes. Iba acompañado de dos amigos. Uno cura, Pepe Amalio y otro seglar, Augusto. Este último, amigo de Antonio Pelayo, había quedado con él para que nos facilitara las invitaciones de acceso a la audiencia papal del día siguiente. Nos citamos en la Embajada de España –en la romana plaza del mismo nombre-. La cita era a las cinco. A las dos nos estábamos poniendo de grana y oro en un restaurante situado justo enfrente de la embajada. Tras ser expulsados varias veces de la puerta de la legación por unos soldados, provistos de metralletas, que impedían arrimarse a la misma, pudimos conectar con Antonio. Creo que en una hora aprendí más que un master de periodismo cristiano. Nos invitó a café en un local sito en los bajos de su domicilio –a cincuenta metros de la embajada-. Nos habló de su sacerdocio, del Papa, de España y sus circunstancias, de la ilusión por la vida y por su trabajo. En un momento paró en su conversación, se levantó y nos presentó al Embajador de España en Italia, D. Francisco Javier Elorza, que se unió a la conversación unos minutos, y Antonio, con gran sencillez, nos dio su tarjeta, se ofreció para cualquier cosa y nos despidió con afecto. Bravo por Antonio. Es ¡más mayor que yo! y sigue en la brecha.

 

No perdimos el resto de la tarde. Nos fuimos a saludar al superior de los Franciscanos Españoles, cuyo convento se encuentra en pleno Trastévere. Le conocí en el año 2000 con motivo del Jubileo. Me acogió en dicho convento con el amor que se desprende de los seguidores de San Francisco de Asís. El Padre Manuel nos recibió con la hospitalidad de siempre y nos habló con sencillez de su trabajo: dirigir un convento lleno de franciscanos que estudian en Roma; dar clases en la Universidad de San Juan de Letrán de la que es catedrático emérito y un servicio que nos sorprendió: realizar una visita semanal al Vaticano donde se encuentra con alguien de muy arriba del escalafón, pero que al parecer habla castellano y viste de blanco al que administra el Sacramento de la Penitencia. No lo reconoció en ningún momento.

 

Lo que hablamos ha quedado grabado en nuestro corazón para siempre. A mí, personalmente, me transmitió fuerzas para seguir trabajando con mis modestas fuerzas por la transmisión del Evangelio de Jesús. Hoy vuelvo a adherirme por ese bravo por Antonio Pelayo y un hurra por el padre Manuel.

 

 

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