LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 27 de febrero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

 

FEBRERILLO EL LOCO

 

El mes de febrero siempre ha tenido fama de revoltosillo. Quizás es porque no nos acordamos de un año hasta otro. Pero el del 2017 ha sido especialmente puñetero.

 

Si repasamos lo sucedido este año nos podemos cortar las venas. Dos tormentas terribles, una lluvia de barro, olas de tres metros, frío inesperado, inundaciones, derrumbes y demás desgracias, incluidas algunas “gracietas” carnavaleras. (Sentí vergüenza como malagueño de cierta aparición en un escenario de una drag queen impresentable). La mar llena de cadáveres de hermanos que buscaban la vida. Los dirigentes poniendo todas las pegas para no acogerlos.

 

Mientras, los tribunales se han convertido en escaparate de chorizos, butifarras, mangantes y casquería variada, protagonizados por miembros de la familia real y de ahí para abajo, pasando por todas las regiones y partidos. Descubrimos que los que se encuentran en el poder luchan por sus asientos como si en ello le fuera la vida. Por su escaño… matan (a lo Belén Esteban). Por los demás… que se la apañen como puedan.

 

Una vez perdida la confianza en las instituciones, tenemos que volver la mirada hacia los hombres de a pie que dan el callo a diario por los que lo necesitan. La semana pasada hice una entrevista a un tipo perteneciente al denostado clero. Un tal Ramón Burgueño. A los curas los españoles los seguimos con velas o con palos. No hay término medio. En este caso me encontré con un hombre normal que practica lo anormal. Escribe, canta, predica, dibuja, sale en youtube, celebra misa, ayuda a los enfermos de Carlos Haya, acompaña a los fallecidos y sus familiares en el cementerio, trabaja a distancia con los enfermos mentales de Bolivia o de Ghana y está preparando un container para llevárselo a este país africano para montar una escuela, un dispensario y lo que haga falta. Sobre todo… ríe, ríe contigo.

 

Pues no es tan malo febrero. Me ha dado a conocer esta buena noticia de hoy. Además, he cogido al vuelo las declaraciones de un alcalde italiano que esta encantado con los inmigrantes que han acogido en su pueblo. Se los contaré la semana próxima. Esta he recuperado el pulso. Menudo tipo Ramón.

 

ramon

Cuaresma

23 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 23 de febrero de 2017

Cuaresma

  

   Vivimos en un país que se ha declarado oficialmente laico, pero la realidad es que nos movemos siguiendo prácticamente el calendario litúrgico.

 

He buscado en Internet la definición de “estado laico” para no pillarme los dedos. “Estado laico o secular se denomina al Estado, y por extensión a una nación o país, independiente de cualquier organización o confesión religiosa o de toda religión y en el cual las autoridades políticas no se adhieren públicamente a ninguna religión determinada, ni las creencias religiosas influyen sobre la política”. La verdad es que el estado español cumple con todas estas premisas. Sobre el papel. Los ciudadanos son arena de otro costal.

 

La realización de las actividades laborales y lúdicas está totalmente relacionada con los ancestrales tiempos judeo-cristianos. Seguimos descansando el domingo (el día del Señor). A lo largo del año comenzamos con los Reyes, pasamos por el carnaval (despedida a lo bestia del tiempo ordinario para iniciar la cuaresma), Semana Santa, romerías, festividades veraniegas de la Virgen o los patronos del lugar, día de Todos los Santos (con su contraoferta, halloween), puente de la Inmaculada y, finalmente, las Navidades. Estado laico por real decreto. En el fondo somos cristianos de costumbres o de sentimiento.

 

Estimo que los defensores de una nueva “religión” sin Dios, se estarán estrujando las mentes para ver como pueden cargarse una costumbre popular que les lleva a participar masivamente de esta forma de vida muy cercana a ese Jesús de Nazaret al que, casi sin excepción, todos respetan. Lo que me molesta es que haya personas que sublimen los carnavales sin tener en cuenta la cuaresma para nada; la consideran un transito insufrible entre sus disfraces (para sacar sus sentimientos profundos y a menudo inconfesables tras la careta), sus “dioses” y sus carcajadas, hacia un tiempo de desfiles procesionales. A veces tan solo significa un cambio de imagen.

 

Sigo pensando que los cristianos no nos explicamos demasiado bien. Consideramos la cuaresma como un tiempo de tenebrismo. Para aclarar ideas les remito a un comentario de Aciprensa, en el que puedo leer:la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección”.

 

Dice en otro fragmento: “En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo”.

 

    Estimo que nuestra actitud personal debe basarse en la reflexión y el sentido común. Creo que la cuaresma es un espacio fundamental para pararnos y pensar. La muerte de este hombre viejo que llevamos dentro de nosotros, para buscar el camino de la resurrección al hombre nuevo.

 

cuaresma

Reyes

19 f, 17

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 20 de febrero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

REYES

 

Cuando era pequeño, quizás demasiado pronto, algún impresentable de mi entorno hizo la “gracieta” de desvelarme el aspecto “oscuro” de los Reyes Magos.  Menudo chasco.

A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de observar la evolución de la dinastía española. Mi análisis se inició desde el respeto y admiración que me transmitía el fervor de mi madre por la realeza de nuestro país. Posteriormente, fui observando como, a medida que la sociedad era más trasparente y los medios hurgaban más en sus entresijos, mi fascinación se iba convirtiendo en decepción. Al final, estamos conociendo su lado oscuro.

Que conste que al ser casi coetáneo de nuestro rey emérito, Don Juan Carlos, he comprendido su dificultad para adaptarse a la evolución de los tiempos y de las ideas. Finalmente, me ha decepcionado. Seguí con escepticismo su tambaleo el 23 F y después sus habilidades cinegéticas y amatorias que han terminado de destruirme el mito. Esto no quiere decir que no siga respetando a la persona. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

La siguiente generación es otra cosa. Ha tenido más oportunidades que Don Juan Carlos. Ha vivido una etapa de tranquilidad y expansión económica. Se ha formado y situado en las actividades profesionales de nuestro país. Cada uno de ellos en el papel que le corresponde dinásticamente. Pero a cuerpo de rey. Nunca mejor dicho. Pero no les ha parecido bastante.

Por sus hechos les estamos conociendo. La hija mayor nos aparece siempre de vacaciones o en algún espectáculo; de su familia cercana, mejor no hablar. Su ex consorte… de aquella manera. La segunda, Doña Cristina, en los tribunales por los negocios turbios de su marido, al que harán pasar por la trena si Dios –y los jueces- no lo remedian.

El Rey Felipe parece que lo lleva bastante bien. Hasta ahora no ha actuado como sus antecesores en el cargo. Trabaja, no se le conocen líos –recientes- de ningún tipo y no anda de cacerías “africanas”. Bueno, démosle la oportunidad de desempeñar su trabajo sin achacarle los defectos de alguno de sus parientes cercanos y lejanos, actuales y precedentes.

Descargado mi momento de decepción, paso a comunicarles mi buena noticia de hoy: cuarenta y cinco días después de la apertura del centro calor y café gestionado  por Cáritas de Málaga, los resultados han sido excelentes. Lleno a diario. Amén de acoger, ayudar y calentar a sus beneficiarios, ha conseguido devolver a la vida familiar a un tercio de las setenta personas que han recibido la atención de los profesionales y voluntarios que prestan su servicio en dicho centro.

 

Doy fe que los que salen a la vida cada mañana desde calor y café lo hacen con una sonrisa de esperanza en sus labios. Tienen adonde volver. Ya no son invisibles.

 

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 16 de febrero de 2017

Predicar con el ejemplo

 

    Hay una frase que me impacta cada vez que la recuerdo. Tenemos que evangelizar. Y si es necesario… hablar.

 

    Nos movemos en el mundo de las palabras grandilocuentes. Cada vez que habla algún VIP, el pan sube dos reales. Basta con ser cantante, actor, sinvergüenza o político de moda, para crear tendencias o hacernos cambiar de imagen. Está de moda entre dichos vips apelar a la insubordinación, la acracia y el reparto indiscriminado de los bienes. Ojo, de los demás. Desde nuestros hoteles de cinco estrellas, desde el aperitivo de caviar y el Moët Chandón, lanzamos mensajes “enternecedores” y denuncias terribles contra todo lo que se mueve.

 

La gente de Iglesia, o los que así nos consideramos, tenemos famas de pedigüeños. Esto se debe a nuestra pasión por los más desfavorecidos que nos hace servir de intermediarios entre los que más tienen y los que más lo necesitan. Este discurso goza de poca credibilidad cuando se proclama desde la limusina, el palacio, el apartamento de muchos metros y la distancia con los de abajo.

 

El Papa Francisco nos ha puesto al corriente de esta incongruencia desde sus zapatos viejos, su maletilla y el Fiat 500. Comprando gafas de pasta y comiendo con los obreros del Vaticano. Poco a poco, los que intentamos hacer vida el Evangelio de Jesús, vamos entrando en esta dinámica. Hemos descubierto que nos sobran palabras y nos faltan hechos. Cuando descendemos a lo cotidiano desde la cercanía y el descubrimiento del otro, la cosa cambia. Vamos al ejemplo que ilustra cuanto quiero reflejar en este “segmento”.

 

 

El pasado domingo se realizó en nuestros templos una colecta extraordinaria para cubrir proyectos de Manos Unidas. En una misa de pueblo a la que asistí, el celebrante explicó la experiencia del trabajo de Manos Unidas y el proyecto que se auspiciaba en este caso. Inmediatamente se comenzó a pasar la canastilla. Pero surgió el chispazo. El sacerdote llamó al chiquillo que portaba la cestilla, tiró de cartera y pasó a “cotizar”. Tan solo había visto este gesto una sola vez hace años, en un encuentro de diversas diócesis en Jaén. El Obispo celebrante, al conocer que la colecta era para solucionar un problema urgente, paró la eucaristía, se remangó los ropones de su cargo y tiró de cartera.

 

Ole por ambos. A esto le llamo yo “dar trigo… y si hace falta predicar”. Un gran ejemplo que sorprendió a todos. El ejemplo del Papa Francisco nos lleva a todos a salir a las periferias y oler a oveja. Así es.

ejemplo

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 13 de febrero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

 

FIESTA EN EL AIRE

 

Allá por el año 1946 proliferaban los programas de radio dedicados a promocionar a los artistas de la época. Una especie de “Operación triunfo” en blanco y negro. Uno de ellos se denominaba “fiesta en el aire”.

 

Pertenezco a esa generación. Aquella en que las familias nos reuníamos alrededor del aparato de radio –aquellos de capilla y ojo mágico- que poco a poco se fue introduciendo en los hogares españoles. Recuerdo la mesa de camilla donde escuchábamos al padre Peyton, a Boby Deglané, a Matilde, Perico y Periquín, los programas de Pepe Iglesias el Zorro, o los malagueños Tobogán y el “duro de la casa Sobrinos de Félix Sáenz”.

 

Voces a escala nacional como las de Matías Prats y Juan Martín Navas o locales como las de Diego Gómez, Mari Tere Campos, Domingo Mérida o José Luís Navas, fueron creando un mundo maravilloso pegado a la radio o el transistor, al “Simplemente María” o el España-Rusia. A esos discos dedicados de parte de mama, papa o de “quién ella sabe”. A esas películas narradas para los ciegos de Guillermo Jiménez Smerdou desde radio Nacional en Málaga.

 

Todos esos recuerdos y la oportunidad que me brindó Paco Linares de iniciarme como periodista en la “fulminada” Onda 8 de Cártama, me llevaron a dar un cambio de rumbo a mi vida cuando muchos deciden pasar su etapa de jubilados jugando al dominó. Me hice periodista. Y este humilde comunicador, cumpliendo sus sueños, se encuentra en su cuarta temporada en la radio de su programa “la Málaga Solidaria” en Onda Azul, intentando acercar a los oyentes al mundo del corazón. El de verdad, el que te ayuda a vivir.

 

Pero sigo quedándome embobado como radioyente. Me sigue captando la magia de la radio. Ese pequeño aparato que acompaña tu vida en el coche o en el trabajo, mientras andas o corres, de día o en la noche. Ese encuentro en las ondas entre los oyentes y los emisores; entre los tertulianos “sabelotodo” y el campesino desde el tractor. Esos maravillosos programas nocturnos como “Hablar por hablar” o “La noche” de Adolfo Arjona.  Y ahí me tienen embobado escuchando a Carlos Herrera o a Antonio Ismael.

 

La buena noticia de hoy es que esta misma mañana se realizará un “menaje a quatre” entre Gabilondo, Luis del Olmo, José María García y el propio Carlos Herrera, en la COPE. No nos lo podemos perder. Una auténtica FIESTA EN EL AIRE.

 

Por eso no tengo más remedio que gritar desde donde me dejen: ¡Viva la radio!

 

 

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Rezones

9 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 9 de febrero de 2017

REZONES

 

    Pertenezco al sufrido –y abundante- grupo de los rezones. Es decir, aquellos que andamos musitando oraciones a cada momento.

 

Cuando era pequeño aprendí aquello que nos enseñaron del catecismo Ripalda. Nos decía en el punto 96: “Rezar es levantar el corazón a Dios y pedirle mercedes”.Este catecismo se escribió en el 1616. Por consiguiente su lenguaje y su forma de expresar las ideas están un tanto anticuados. A mí, personalmente, el Señor me hizo caso y mis hijos me regalaron un Mercedes el día que me jubilé. Pero al descubrir que no se trataba del vehiculo, sigo intentando elevar el corazón a Dios.

 

Dejando a un lado la broma, me he convertido en un rezón, de esos que desgranamos muchas oraciones de forma rutinaria. Sin pararnos a pensar, ni escuchar la respuesta, que es la parte más importante de la oración.

 

En mi caso alguna vez lo consigo porque estoy muy atento a lo que sucede a mí alrededor. Escucho la palabra de Dios a través del evangelio escrito y de tantos evangelios vivos que nos rodean. Y, sobre todo, escucho mucho a mi conciencia. Ésta nunca te equivoca. Tan solo hay que dejar discurrir un rato, que se enfríe la mente y aceptar la respuesta.

 

En el evangelio correspondiente al martes, Mc 7, 1-13, se trata claramente de este tema. El comentario que hace Pablo d’Ors aclara mucho el tema: Podemos asistir a una Eucaristía o rezar una liturgia de las horas y en todos los minutos que dura la celebración o el rezo y no haber estado ni un segundo con Dios, porque una cosa bien distinta es estar en Dios que estar en las cosas de Dios”. Para mí, esa es la respuesta. Rezar y sobre todo… escuchar. A tu conciencia, a los demás o al mundo que te rodea. Estar en las cosas de Dios.

 

Me pongo a la tarea. En mi caso, rezar es escribir lo que me dicta mi corazón.

 

 

 

 

rezar

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

 

Málaga 6 de febrero de 2017

 

m.montescleries@telefonica.net

 

ALGO MÁS QUE COMER

 

Definitivamente los seres humanos somos más felices, tenemos las ideas más claras y sacamos lo mejor de nosotros mismos alrededor de una mesa. Se entiende que provistos de “comercio y bebercio”.

 

Desde tiempos inmemoriales, cualquier tipo de acuerdo, trato, negocio, reuniones de todo tipo y decisiones trascendentes se llevan a cabo antes, durante o después de una pitanza adecuada a la importancia de lo decidido.

 

Tengo un grupo de amigos, a los que ya he referido en ocasiones anteriores, que nos conocemos desde los once o doce años. Un pequeño salón juvenil de los jesuitas en la calle Pozos Dulces de nuestra querida Málaga, nos sirvió de punto de enganche y base para unión que perdura casi sesenta años después. En aquellos tiempos practicamos toda clase de deportes, hicimos teatro, cimentamos nuestra fe, crecimos juntos y creamos una especie de familia. Luego salíamos en pandilla un día tras otro y gastamos las aceras de calle Larios mientras organizábamos el siguiente guateque en casa de quién nos dejara.

 

Nos fuimos ennoviando, casando, descasando y volviendo a casar. Tuvimos hijos, nietos, accidentes, infartos, tronos y alguna riña que terminó con el “no me ajunto”. Risas, lágrimas, penas, alegrías y, desgraciadamente, el fallecimiento de varios de aquellos niños de la “congre”.

 

Nuestro nexo de unión es la comida de los primeros viernes de mes. Sí, la fecha nos recuerda aquel rito de nuestra infancia que nos hacía un seguro de salvación a cambio de comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos. Como decía, cada primer viernes de mes vamos apareciendo por una venta de la vieja carretera de Casabermeja. Pasamos lista y nos preocupamos por el que falta.

 

Este mes nos hemos llevado un alegrón. Ha vuelto al redil uno de los Carlos que llevaba varios años sin aparecer por mor de una espalda maltrecha. De pronto y repasando los asistentes, uno de nosotros sacó a relucir una foto que ha aparecido en un libro de un amigo común. Se nos saltaron las lágrimas y repasamos aquellos que se nos han ido: Salva Arrebola, Pedro Ruiz Pulido, Rafa Pedrosa y Pepe del Río entre otros menos cercanos. Quizás olvide alguno.

 

La buena noticia de hoy me llega a través del whatsapp del grupo. Desde las Canarias nuestro amigo Cayetano, que no está aquí pero como si estuviera, pide urgentemente la foto e información de la comida. No se si le habrá llegado ya. Pero yo le reenvío la que obra en mi poder. Faltan algunos: Carlos Ortiz, Joaquín Orell (que no sale en la foto porque estaba con la ensalada) y Ros han excusado su ausencia. Cayetano siempre se sienta  a la mesa de forma virtual.

 

No importa lo que se come. Sino con quien se come. Bendita amistad. Aquí os dejo el testimonio gráfico. Dedico estas letras a Cayetano. Iremos a comer un día contigo a Tenerife. Te lo prometo. Definitivamente hacemos algo más que comer.

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Comida en el “españita”, 3-2-17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 2 de febrero de 2017

¡…ESE PARKINSON!

 

    Menos mal que aun no he perdido mi capacidad de asombro. Cada día se me presenta la oportunidad de admirarme ante la ilimitada capacidad del ser humano. Aunque se trate de un “mayor”.

 

El parkinson es: Enfermedad crónica y degenerativa del sistema nervioso que se caracteriza por falta de coordinación y rigidez muscular y temblores. El párkinson afecta sobre todo a la gente de edad avanzada”. Bueno y que. Un joven de alrededor de 80 años, Antonio Sánchez, se presentó ante el ¿jurado? del programa de Telecinco: “Got talent” y realizó más de sesenta flexiones en un minuto. Su tesis se basa en que el Parkinson le ha hecho más fuerte, que, en su caso, el que mueve sus manos es el dichoso mal, no su mente.

 

Nos dio una lección de entereza y de capacidad de superación. Nos hablo de vivir cada día como si fuera el último y, por lo menos a mí, me convenció de la necesidad de afrontar las dificultades como un gaje más de la vida.

 

Tiene toda la razón. Los integrantes del “segmento de plata” están solucionando en gran parte los problemas de nuestro país. Los abuelos cuidamos nietos, financiamos préstamos, hacemos chapuzas, nos movemos con facilidad en la bolsa (de la compra) y en las colas de cualquier tipo. Somos máquinas de contestar y transmitir “guasawes”. Somos expertos en cuidar niños y no tan niños.

 

Si miramos a nuestro alrededor, las calles están llenas de nobles “ancianos” que realizan un montón de tareas de todo tipo. Por otra parte los voluntariados basan la mayor parte de su material humano en los “muchachos-muchachas” pertenecientes a la tercera juventud.

 

Por todo ello recomiendo a cuantos tienen “parkínsones” de todo tipo; en el cuerpo, en el espíritu, en la memoria, en la inteligencia o en la voluntad, se apresten a dar cuartelillo al deseo de quedarse en la mesa de camilla quejándose de los miles de males –ciertos o infundados- que nos aquejan. En vez de hablar de pastillas y de médicos, hablar de nuestros esfuerzos de cada día por ser felices y hacer felices a los que se encuentran en nuestro metro cuadrado. Me lo van a agradecer.

 

Menudo tipo el de las flexiones. Le agradeció al “coco” Risto, que le exigiera algo más y que  pusiera pegas a su esfuerzo. Que talento el del bueno de Antonio. Eso le da pie a sobrevivir otro día intentando mejorar. Ole y Ole.

 

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