Puesta a punto

28 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 28 de septiembre de 2017

PUESTA A PUNTO

      

  Los seres humanos somos como los vehículos. Necesitamos pasar revisiones cada cierto tiempo para conseguir mantenernos dentro de unos parámetros convenientes para la salud. Análisis y revisiones médicas, son una especie de ITV de nuestras condiciones vitales.

 

Nuestro espíritu también precisa de pasarlo por el tamiz de la reflexión y la toma de decisiones para ponerlo en la mejor situación posible. Es lo que tantas veces se ha denominado como “ejercicios espirituales” que tantas veces hemos realizado con más o menos éxito en nuestra vida aquellos que nos consideramos creyentes.

 

Hay otro tipo de “ejercicio espiritual” que consiste en la participación en las actividades de grupos de vida los cuales no necesitan esperar a ciertas fechas concretas para ponerse en marcha. La Iglesia Católica nos ofrece movimientos específicos para cada una de las etapas de la vida. En el caso concreto del “segmento de plata” se trata de su incorporación al “Movimiento de Vida Ascendente”.

 

    Si quieren conocer mejor dicho movimiento, tienen la oportunidad de asistir a las conferencias que se desarrollarán de los días 3 al 6 de octubre, ambos incluidos, en la casa Diocesana en horario de mañana y tarde. A las mismas asistirán participantes y ponentes de Andalucía Oriental.

 

Vida Ascendente nació en Francia, en 1952, en varias parroquias de los alrededores de París, que comenzaron a reunirse en pequeños grupos de personas mayores para orar y profundizar en las exigencias de su fe. Orientados y alentados por monseñor Courbe, obispo auxiliar de Parí­s, esta práctica fue extendiéndose en otras parroquias de Francia, y en 1962, año de la apertura del Concilio Vaticano II, el Movimiento fue aprobado por el episcopado francés con la denominación de «Vie Montante».

 

Vida Ascendente  se implantó en España en el Año 1979, y hoy está funcionando ya en todas las diócesis. En Málaga está radicado ya en muchas parroquias.

 

Pienso que sería una buena idea el aprovechar estos días para hacer una “buena puesta a punto” en nuestra vida espiritual. Para ello nos vendrá muy bien el acudir a este encuentro.

 

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La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  25 de septiembre de 2017

CANTA Y NO LLORES

   

 

     Tenemos aun latente un tremendo suceso al que no se le está dando la importancia que tiene, perdido entre tanto dolor e incomprensión.

 

     Me refiero al terremoto que de nuevo ha fragmentado las entrañas de nuestro querido país hermano: Méjico. Al mismo tiempo un huracán tras otro machaca los países más pobres del Caribe y a los más ricos de Norteamérica, los deja temblando.

 

Para mas INRI, el gobierno de Cataluña se ha empeñado en amargarse la vida y amargárnosla al resto de los españoles. Pero este es un tema que me duele tanto que prefiero soslayarlo. Cada país tiene el gobierno que se merece, porque es el que elige en las urnas. Por eso creo que mis candidatos jamás han ganado unas elecciones. Son de otra galaxia. En mi idea utópica, creo que cualquier gobierno debe estar al servicio del pueblo, no a su propio servicio ni el de su partido.

 

Pero volvamos a mi buena noticia de hoy. Los sufridos mejicanos. Esos que tan bien representaba Mario Moreno en sus actitudes en todas sus películas y, sobre todo, en aquel discurso ante las Naciones Unidas de “su Excelencia”. Montones de voluntarios quitaban escombros el pasado martes-miércoles entre lágrimas y canciones para animarse. Especialmente el “Canta y no llores” que todos recordamos en nuestros “momentos alegres”.

 

Los mejicanos son de otra pasta. Son gente sencilla, amable, alegre y bulliciosa. Me parecen los andaluces de Hispanoamérica. Pero también son sufridos y luchadores. Tienen un gran país con grandes diferencias geográficas y económicas. Grandes fortunas con “pelados”. Suntuosas mansiones y chavolas. Gobiernos que se suceden unos a otros para seguir haciendo lo mismo.

 

Esos mejicanos que están luchando contra el tiempo en la búsqueda de nuestro paisano Jorge Gómez Varo, un malagueño de Pedregalejo que sigue enterrado entre los escombros de ese edificio que se ha desmoronado en Méjico-capital. Esos que día y noche siguen moviendo escombros mientras susurran “canta y no llores”. Esos que no entienden de banderas ni de independencias. Ellos son mi buena noticia de hoy.

 

El sábado ha vuelto a temblar la tierra en Méjico. En el estado de Oaxaca han fallecido varias personas. Desde Caritas se está enviando ayuda ya desde España a ese “Méjico lindo y querido”. Nosotros mientras perdiendo el tiempo y las fuerzas a banderazos… País.

 

 

la vida sigue

21 f, 17

La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  18 de septiembre de 2017

LA VIDA SIGUE

   

 

Escribo esta reflexión sin saber si algún día será publicada. Entro en mi tercera semana en la que no dispongo de Internet. Pero, curiosamente, la vida sigue.

 

      Aunque he renunciado por completo a recibir información política, aunque en vez de ver los telediarios me estoy inflando a observar subastas de trasteros en manos de norteamericanos que no se encuentran muy allá, aunque cambio de dial cuando las emisoras desgranan sus informativos, me siguen llegando noticias desesperanzadoras de la situación del noreste de la antiguamente llamada España.

 

No voy a caer den el error. Ni voy a hablar de “las Españas” ni de la fiesta taurina a la que también le quedan tres pelados. Pero la vida sigue. He leído un artículo en el diario Sur que les recomiendo. En él, se recuerda a D. Ramón Buxarrais Ventura, Obispo emérito feliz y hoy conviviendo con los pobres de Melilla. Tengo la suerte de conectar con él con frecuencia. Incluso de visitarle. Aun recuerdo la entrevista televisiva de casi una hora que le hice para Onda Azul hace un par de años. Don Ramón siempre es una buena noticia.

 

La otra buena noticia es que hay vida después del Internet. Se puede vivir (mal) sin acceso a las www. Con el correo del móvil y con el WhatsApp se va tirando. Pero me pregunto ¿porqué puñetas los señores de MoviStar (antes telefónica) son tan inaccesibles? Es imposible tener un dialogo con alguien que pueda decidir y piense en algo más que un cuestionario basado en una pobreza de idioma.

 

Será una buena noticia de verdad cuando este artículo llegue a sus manos. Es señal de que me habrán devuelto mi línea telefónica secuestrada por la técnica desde hace quince días. Espero que, por lo menos, vuelva a casa por navidad. Mientras, la vida sigue.

 

  1. Finalmente los señores de Movistar se han apiadado de mí. Ya mde puedo poner en comunicación con Vds.

 

                      

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 21 de septiembre de 2017

     CADA DÍA TIENE SU AFÁN                                                    

   De vez en cuando nos encontramos en la encrucijada ante la pregunta ¿qué hacer?

 

La respuesta se encuentra recogida en la frase de San Mateo (6-25) que nos indica explícitamente que cada día tiene su afán. Es decir, que tenemos que estar atentos a lo que sucede a nuestro alrededor porque, en cada momento, el Espíritu nos irá diciendo claramente lo que tenemos que hacer.

 

Si vamos mirando con atención lo que se encuentra a nuestro alrededor, sin prejuicios ni itinerarios marcados, llegaremos a lo que comentaba el hoy denostado José María Pemán en el Divino Impaciente: “La virtud más evidente, es hacer sencillamente, lo que tenemos que hacer”.

 

     Cuando acaba el verano y tenemos que volver a la rutina habitual nos encontramos un poco desubicados. Basta con ponerse al “loro” y observar en que podemos ser útiles. Sin darte cuenta, de pronto, te encontraras de nuevo con la vida llena de proyectos, realizaciones y necesidades.

 

Entonces procede a actuar como me indica mi esposa cuando me ve agobiado: “una cosa detrás de otra”. De pronto descubres que se puede actuar sin agobios. Sin prisa… pero sin pausa. Os puedo decir que, aunque he renunciado a algunas cosas, mi vida, inmediatamente, se ha vuelto a ocupar de una manera efectiva y creo que eficaz. Espero que así sea. Y estaré atento, porque “cada día tiene su afán”.

 cada día tiene su afán

                    

 

 

Vuelta al tajo

14 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 14 de septiembre de 2017

VUELTA AL TAJO

      

    Los pertenecientes al “segmento de plata”, pese a que nos encontramos en el status de “jubilados”, no estamos siempre de vacaciones.

 

Volvemos al tajo como todos. Nuestro trabajo en “la bolsa” y como “traidores” se pone en marcha de nuevo. Sí; aquello de “coge la bolsa y me haces la compra” o “tráeme a los niños del colegio” entra en el pan nuestro de cada día.

 

Ya se ha acabado aquella generación de “abuelitos” paseando por el parque o haciendo croché. Hoy en día estamos totalmente activos, hacemos deporte y trabajamos activamente en las tareas domésticas, en asociaciones de ayuda o en la educación de la próxima generación o la siguiente.

 

Por ello, por lo menos para mí, se ha acabado la caminata y el baño de primera hora de la mañana, las tres partidas de dominó, el baño del mediodía y la siesta solemne.

 

A partir de mañana volverán las actividades en las que los mayores estamos involucrados de una manera imprescindible. Tan solo hay que echar un vistazo a las calles en las horas de más afluencia. Mayores a una prudente velocidad que no van de paseo. Van a realizar sus tareas. Acudid a Caritas, Banco de Alimentos o algún otro voluntariado: mayores.

¡Que decidles de la formación! Las aulas de las universidades y los cursos para mayores se llenan de profesores eméritos y estudiantes en la tercera etapa de su vida. Cada vez hay más alumnos en los cursos de crecimiento personal, informática, idiomas y tantos otros. Los estudios de formación para catequistas, estudios bíblicos, etc., están llenos de mayores, que después forman parte de los equipos de catequistas y evangelizadores.

 

Por eso estimo que es muy importante el “segmento de plata”. Nos tiene la sociedad a su servicio durante quince o veinte años. Que nos cuiden. Somos muy importantes para la sociedad. Les dejo; tengo que hacer una mudanza.

 

Cincuenta años

10 f, 17

La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  11 de septiembre de 2017

Cincuenta años

   

 

      Es una cifra redonda. Corresponde al tiempo que ha transcurrido desde aquél día del verano del 67 en el que por primera vez me tuve que enfrentar con las auténticas dificultades de la vida. Era el día de la Virgen de la Victoria.

 

Hasta ese momento todo me había ido muy bien, estudios, milicia y carrera terminadas, trabajo estable, novia formal. El paraíso de cualquier veinteañero de mi generación. De repente todo se truncó. A mi padre le llegó el infarto galopante y todo cambió de la noche a la mañana. Pasé a ser cabeza de familia, responsable de la economía familiar y heredero de un trabajo que desconocía.

 

Esas circunstancias dan un giro de noventa grados a tus deseos e ilusiones; a tu forma de pensar y de vivir; en una palabra: trastocan tu futuro. Tuve que dejar Intelhorce para lanzarme a la vida de los negocios textiles e inventarme un trabajo que se basa mucho en lo personal, la constancia, el esfuerzo y la capacidad de riesgo.

 

Aquel muchacho divertido, miembro de la tuna, participante de las actividades de una gran pandilla -que en parte conservamos- cambió sus horarios, su forma de vivir, de divertirse y hasta de vestirse. Uniforme de chaqueta y corbata a diario.

 

Supongo que esta es una historia simple que habrán vivido muchas personas a vuestro alrededor o aquél que está leyendo estas letras. Pero es digna de tenerse en cuenta. Lo importante para aquellos a los que se le tuerce el destino, es saber poner al mal tiempo buena cara y asumir la realidad con gallardía.

 

Por eso hoy quiero resaltar en mi buena noticia los 22 años de ejemplo que me dio mi padre. Un hombre hecho a sí mismo, que se crió sin madre, que vivió la mili en la república, fue movilizado de nuevo en la guerra incivil, sobrevivió a las penurias de la vida de familia en la posguerra y formó, mantuvo y educó a sus hijos decentemente, en medio de muchas dificultades. Un hombre de aquella generación “de escopeta y perro” que pudo superar la situación muchos años después. Empezó a conducir con más de cincuenta años y murió con las botas puestas. El maldito infarto le pilló abriendo el maletón de muestras en un cliente.

 

Años después, la gente mayor del textil me sigue hablando con admiración de Manuel Montes Abolafia (1909-1967), un jiennense que encauzó mi vida con unos valores que me gustaría transmitir y que fue ejemplo como marido, como padre, como profesional, como cristiano y como hombre cabal. Hoy la estaría pasando canuta con tanto irresponsable e impresentable. Me consta que descansa en paz.

 

HABLAR DE DIOS

7 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 7 de septiembre de 2017

HABLAR DE DIOS

      

    El 24 de febrero del 2012 me comprometí con unos amigos -y conmigo mismo- a escribir una columna semanal en la que recogiera las vicisitudes que sufrimos, los pertenecientes al “segmento de plata”, en nuestro encuentro con Dios y con los hermanos.

 

Han pasado cinco años y medio. Casi 200 “segmentos”. No he faltado ni un solo jueves a este contacto personal con mis lectores. Más o menos acertadamente he intentado transmitir mis sensaciones y elucubraciones nacidas de mis apreciaciones de los Evangelios y sus destinatarios. He procurado ser respetuoso con mi Iglesia, la que me ha transmitido la fe que intento mantener. He dado gratis lo que he recibido gratis y me siento muy satisfecho por todo ello.

 

Sin embargo, este ejercicio de recapacitación me ha hecho convertirme en un ser algo crítico con aquellos que, a tontas y a locas, sabiendo o ignorando peso y contenido, se lanzan a predicar desde todo tipo de foros, púlpitos incluidos. Observo como se manejan las palabras del Papa a gusto del consumidor y se vuelve a criterios, diatribas y descalificaciones propias de otros tiempos de tenebrismo y castigos de Dios.

 

Después de cincuenta años de búsqueda de la Verdad, he llegado a mi pequeña verdad, basada en la misericordia de Dios y el amor que Él nos tiene y que tenemos que hacer llegar a todos sus hijos. Cada día me cuesta más trabajo condenar o rechazar a nada ni a nadie. Cada vez me cuesta más trabajo cuantificar el encuentro con el Señor en minutos de oración, en número de rosarios y comuniones y en  fechas señaladas. Cada día me siento más libre y más en sintonía con ese Dios infinitamente bueno que mandó a su Hijo para liberarnos. De una forma especial a los pecadores que hacemos lo que no debemos y no hacemos lo que deberíamos hacer.

 

Espero haber tenido cuidado en lo que he dicho y no escandalizado a nadie. Espero que los que saben más que yo, en sus homilías, no sigan presentando tan solo al Dios castigador que tanto nos ha costado desechar. Dios es amor y perdón.

 

CONTADOR

3 f, 17

La buena noticia

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga  4 de septiembre de 2017

Contador

 

       Allá por los años de mi infancia y juventud, cuando el (NODO) “el mundo entero al alcance de todos los españoles” nos presentaba una España en blanco y negro, pudimos ver a un ciclista acostumbrado a subir las cuestas de Toledo cargado con dos cántaros de leche.

 

     Le vimos pararse en la cima de una etapa del tour para tomar un helado mientras esperaba a sus perseguidores. Era Federico Martín Bahamontes.

 

Algo así me pareció ver el pasado jueves observando con entusiasmo como un Alberto Contador, en la última etapa de su carrera como ciclista profesional, tiraba de garra y de coraje y subía las empinadas cuestas del Torcal dejando atrás a lo más granado del ciclismo mundial.

 

La Mancha es tierra de Quijotes. De grandes hombres, artistas y deportistas. Gente sencilla como Contador y Bahamontes en el ciclismo, Iniesta y Morientes en el futbol, José Mota en la tele, etc. Gente salida de la base en una tierra dura y sin grandes recursos.

 

Contador es mi buena noticia de hoy. Ha entrado como ganador en los campos Eliseos, en Milán y en Madrid. Ha ganado todo lo que se puede ganar en ciclismo. A los 38 años ha decidido retirarse de la competición, pero a lo grande. En el Torcal y en la Pandora. Subiendo hasta reventar, dando la talla ante un extraordinario Froome.

 

Lo mejor de todo se basa en su sencillez. Desde su pueblo Pinto ha creado la fundación Alberto Contador para promocionar el ciclismo juvenil. Una buena noticia de un deportista. Ya era hora.