El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net   Málaga 31 de enero de 2019

Monseñor Sebastián

 

 A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de conocer a bastantes cardenales y prelados de la Iglesia Católica.

 

     Mi experiencia con distintos miembros del Episcopado y el Cardenalato ha tenido diversas vicisitudes. Algunos de ellos se han mostrado cordiales y cercanos; otros distantes y poco receptivos. La condición humana es así; cada uno es cada uno y el carácter se puede dulcificar o empeorar, pero difícilmente se puede ocultar.

 

Con Don Fernando Sebastián, recientemente desaparecido, me he encontrado en diversas ocasiones. La primera, fue cuando se hizo cargo de la Diócesis de Málaga provisionalmente. Nos recibió a un grupo de seglares para conocer nuestro trabajo en la primera evangelización. Lo que más me impactó fue una frase que me quedó grabada para siempre: “en el próximo siglo XXI la evangelización la tendrán que llevar a cabo los seglares… o no prosperará”.

 

   Años después le escuché una ponencia en el Ifema, en Madrid, en un congreso nacional de seglares, en el que insistió en la misma idea. Lo tenía muy claro.

 

En tiempos más recientes me lo encontraba en el antiguo seminario, donde vivía ahora. Siempre tenía unos minutos para interesarse por las actividades que nos llevaban allí.

 

Monseñor Sebastián lo tenía muy claro. Tenía un concepto positivo del papel del seglar en la Iglesia y no dudaba en transmitirlo. Para muchos de nosotros –y para mí, especialmente- ha sido una fuente de luz y de guía en este cristianismo que está pasando, como siempre, tiempos difíciles. Descansa en paz.

 

 

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FOTOS

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES               m.montescleries@telefonica.net

Málaga 28 de enero de 2019

FOTOS

    Hemos vivido con angustia, no exenta de serenidad, el rescate del pequeño Julen.

El bellísimo pueblo de Totalán, sito a un tiro de piedra de mis lares veraniegos, se ha visto agobiado por los medios de comunicación, motivados por la desgraciada circunstancia de la caída al pozo de ese niño del Palo.

Los acontecimientos trágicos o luctuosos se convierten en un foco de atención de los telediarios, informativos y tertulias radiofónicas o televisivas. Aunque en mi opinión se pasan a veces. La audiencia manda; un país, en el que los periódicos más leídos cuando aun no existía la televisión eran El Caso y el Marca, a la llegada de la misma, sus fuentes de información han evolucionado de la prensa escrita a la pequeña pantalla. Hoy en día mandan los programas con polémicas judiciales o con análisis de las catástrofes por un lado, o en la búsqueda de conflictos y controversias en lo referente al futbol, por el otro. Ambos con un seguimiento e inmediatez inusitados.

Estos programas han hecho proliferar la aparición de “expertos” a veces reales y otras veces menos cualificados. Políticos e “individuos mediáticos” se presentan y buscan la forma de obtener la foto o el reportaje que les permita permanecer en la “pomada”. Familiares de víctimas de anteriores tragedias, aprovechan estos momentos para recordar “lo suyo”. Al final, casi todos se estiran para salir en la foto.

Los verdaderos héroes de estos momentos han sido los miembros de las fuerzas armadas, la guardia civil, los mineros, los trabajadores de obras públicas y los voluntarios, que han trabajando con denuedo mientras permanecían en el anonimato. Sin olvidar a esas empresas y particulares que han puesto todos sus medios de forma gratuita a disposición de los que los necesitaban hasta culminar con la entrega de los alimentos sobrantes en una entidad de acogida de ancianos.

Desgraciadamente lo más doloroso del tema ha pasado. Pero ahora nos queda la sucesión de entrevistas, visitas a platós y búsqueda de situaciones que permitan seguir obteniendo audiencia. Les auguro un par de meses de machacar en el tema y sacar petróleo –haya o no haya- de la situación.

¡Como es posible sacar una buena noticia de esta desgraciada circunstancia! Pues sí. La hay. Esos cientos, si no miles, de pozos abandonados sin ningún tipo de seguridad en los campos españoles, de los que me consta que hay muchos de ellos en la Axarquía malagueña, van a ser clausurados definitivamente para evitar futuras desgracias como la que hemos vivido.

Ya descansa en paz Julen y nos queda la tranquilidad de que se ha hecho lo posible y lo imposible. Ahora, renunciemos a los personalismos y las fotos. Ya está bien.

 

 

 

 

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net   Málaga 24 de enero de 2019

Fran; un gran tipo

 

 Algunos espacios nos reconcilian con la televisión.

Como otros tantos mayores disfruto cada día con un programa de televisión que lleva en sí todos los elementos necesarios para considerarse excelente y dentro de los cánones clásicos: formar, informar y entretener.

 

Por eso lleva tanto tiempo en antena. Un presentador simpático, inteligente, poco ampuloso y cercano, sirve de nexo de unión con unos participantes cultos, de una memoria prodigiosa y de una capacidad de reacción inmediata. Encima son arropados por gentes de la cultura y el espectáculo que dan variedad a la primera parte del programa.

 

La segunda parte del mismo, el rosco maldito, nos pone a prueba a todos los “enterados” que presumimos de saberlo todo (como dice un amigo mío, sabemos hasta quién era aquel legionario de la canción). Ahí caemos como chorlitos. Llegamos a un par de decenas de respuestas, como mucho, y… nada más.

 

Últimamente hemos tenidos dos jóvenes que se salen del común de los mortales. El primero: David Leo García, malagueño, hijo de un viejo amigo mío, nos dio una lección magistral a lo largo de todo su paso triunfal por el programa. El segundo: Fran González, un joven biólogo asturiano (29 años), con un aspecto de “poquita cosa”, sin parecerse ni por el forro al estereotipo de los chicos que pululan por la televisión en busca de fama, nos ha demostrado una simpatía y un conocimiento de todos los palos, encomiable. Sabe de música clásica y ultramoderna, de historia y de geografía, en fin lo que podemos denominar como un “Pitagorín”.

 

Pero lo que más me ha asombrado ha sido su sencillez. Sus lágrimas del final, reconociendo el esfuerzo y la voluntad como fuentes de su vida, su cercanía a los compañeros (en una ocasión dejó de contestar a una pregunta que sabía para beneficiar a su contrincante), en fin un buen concursante para un excelente concurso y un excepcional presentador: Cristian Gálvez.

 

¿Qué tiene esto que ver con los mayores del segmento de plata?  Pues que me parece un excelente ejercicio para realizarlo en familia, especialmente con los jóvenes. La mente se regenera, tiramos de enciclopedia y liamos con el tema a los adolescentes. ¡Qué más se puede pedir! Enhorabuena Fran, eres un crack.

 

 

INVESTIGADORES

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES               m.montescleries@telefonica.net

Málaga 21 de enero de 2019

INVESTIGADORES

    No, los investigadores a los que me refiero, no se dedican a buscar las miserias de los demás.

Gran parte de los medios dedican toda su investigación a denigrar a todo bicho viviente. No voy a caer en ese error. Hoy voy a comentar el trabajo callado y constante de tantos y tantos investigadores españoles que dejan retazos de su vida en la búsqueda de soluciones a los males de este mundo. Casi siempre sin el reconocimiento debido.

La mayoría tenemos en nuestra mente a los que se dedican a la investigación, bajo la imagen de unos sabios distraídos, especie de ratas de laboratorio entre probetas, escondidos tras unos lentes de culo de vaso y ataviados con una bata raída. Hoy en día se trata de gente joven, dinámica, que viaja, hace deporte, trabaja y se divierte como cualquier hijo de vecino.

Días atrás tuve la oportunidad de entrevistar en mi programa de radio a dos de ellos pertenecientes al departamento de psiquiatría del Hospital Carlos Haya. Un médico y una enfermera (Fermín Mayoral y Jessica Goodman) especializados en la investigación de sistemas de aplicación de “herramientas para facilitar el soporte a distancia de personas con problemas de memoria”.

En otras palabras, la instalación de un pequeño aparato en su televisor que les permite seguir tratamientos, cuidados e instrucciones a los cuidadores a través de los rayos catódicos. Una especie de médico y de enfermero que se encuentran permanentemente en casa.

Para ello han puesto en marcha un programa piloto, pionero en Europa, financiado por la comunidad europea, en el que participan, además de nuestro hospital, cuatro países europeos: España, Rumania, Italia y Suiza. En dicho programa tratan de incorporar a 200 participantes que ya están reclutando en nuestra ciudad.

Una no buena, sino excelente noticia de hoy, para los mayores de 60 años malagueños; aquellos que necesitamos mejorar nuestra memoria, sufrimos un posible deterioro cognitivo leve, o, simplemente padecemos el desgaste mental que nos produce el solo hecho de vivir más años que nuestros ancestros.

Hasta aquí mi buena noticia de hoy. Si lo necesitan, indaguen sobre este proyecto. La caja tonta, en este caso, deja de serlo. Les doy un teléfono para quién le interese, el 600162764.

 

 

 

SANTA BÁRBARA

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net   Málaga 17 de enero de 2019

SANTA BÁRBARA

     

  “Todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena”.

Parece ser que este refrán tiene su origen en una Santa del siglo III con una historia de rayos y truenos, muy de la época, que fue adoptada como patrona por los artilleros, hasta el punto de llamar al pañol donde guardan los explosivos: “la santabárbara”.

 

Hay otro refrán que dice: “a Dios rogando y con el mazo dando”, que no necesita traducción: reza y trabaja. Cierto día escuche una frase que me cierra la idea que quiero desarrollar: “Agotar los medios humanos como si no existieran los divinos y confiar en los medios divinos como si no hubieran los humanos”.

 

Toda esta retahíla viene a colación del paso por el quirófano, por dos veces en estos días, de un gran amigo mío. Él es uno de mis padres en la fe. De su mano he conocido el cristianismo cercano y solidario, activo y comprometido. Con él he participado en aventuras apostólicas que nos trajeron problemas y satisfacciones.

 

Mi amigo se ha peleado con muchas instituciones de todo tipo. Esa actitud le ha convertido en una especie de “foxterrier” humano; que ladra mucho, pero no quiere hacer daño a nadie. Un cordero con aspecto feroz.

 

Días atrás, y ante su última intervención, nos pidió a los “creyentes y a los no creyentes” que rezáramos por él. Cosa que hemos hecho muy gustosamente. Y con un resultado espléndido. Entre los facultativos y la Virgen del Carmen de su devoción, le han sacado adelante.

 

Enhorabuena hermano. No se puede renunciar a la leche que mamamos. Ni a nuestra medalla, ni a ese Cristo crucificado ante el que hemos consumido muchas horas.

 

Que Dios te siga bendiciendo con tu talento y tu oración profunda. Te lo mereces porque te lo has ganado. Ahora nos ponemos a orar por Julen, ese chiquillo que ha caído en el pozo de Totalán. Pero apretando a todos los medios humanos para que lo encuentren y lo saquen. Estamos con ellos.

 

GENTE DE ORDEN

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES               m.montescleries@telefonica.net

Málaga 14 de enero de 2019

GENTE DE ORDEN

Con esta frase denominaba mi padre a ese gran grupo de ciudadanos que están dedicados solamente a lo suyo.

Consecuentemente, él dividía a los españolitos de los años 50 y 60 en dos grandes grupos, la gente de orden y los otros, a los que camuflábamos bajo el nombre del “partido”  en general, a los que no conocíamos ni tampoco nos interesaban demasiado.

Después, llegó la democracia, y con ella la proliferación de partidos y facciones divididos a su vez por siglas difíciles de descifrar. Grupos y grupúsculos de todo tipo al estilo de los que recoge la desternillante película de los “Monty Python” “La vida de Brian” (1979). En ella cambian las siglas de los partidos, su ideología y sus programas cada cinco minutos.

Ahora sucede algo de lo mismo. El cambio de chaquetas y la descalificación de los que no son “los suyos” proliferan por doquier. Donde dije digo…  digo Diego y si te vi no me acuerdo. Antiguamente la pedrea política consistía en los nombramientos de los capitostes de segunda fila. Ahora el segundo paso consiste en descubrir cuentas “raras”, títulos obtenidos “de aquella manera” y el visto bueno (o malo) del Sr. Villarejo.

Todo este lío nos hace añorar la simplicidad de aquellos tiempos en los que el ser considerados como “gente de orden”, nos  permitía andar por la vida sin excesivos sobresaltos. Gente que se preocupaba del trabajo, la familia, la honradez, la tradición y la ayuda –dentro de lo posible- a los demás. Son los que hoy yo califico de una forma menos anticuada: “gente corriente”.

     La buena noticia de hoy se basa en el sentido común de la mayoría de los españoles. Ya nos hemos hartado de tanta mandanga y comenzamos a observar cómo nos estaban tomando el pelo y a votar no a favor, sino en contra de aquellos que nos han tomado por tontos y han confeccionado de su capa un sayo. Que tomen nota. “Menos samba y más trabajar”. La gente corriente estamos observando.

 

DIETAS

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net   Málaga 10 de enero de 2019

DIETAS

     

     No se preocupen. No voy a hablar de las que cobran algunos por el solo hecho de ir a trabajar.

 

Hoy me quiero referir a la obsesión por el peso, que sufrimos de forma inducida o de “motu propio”. Todo el mundo recurre a la báscula para descubrir que no es que le haya encogido la ropa; es que han engordado una media de tres kilos en las navidades.

 

Inmediatamente surgen los diversos planes de alimentación alternativa, sustentados en “especialistas” de todo tipo, que te indican una serie de alimentos milagrosos con los que se llega al final del primer mes de seguimiento con una respuesta lacónica a la pregunta clave: ¿Qué has perdido? Treinta días.

 

Un servidor está a régimen desde que nació. Primero la dictadura y después la democracia alternativa. Y de comidas también. La alcachofa, la ausencia de pan y azúcar, el Atkins, las barritas alimenticias, el Modifast, el Biomanán, la dieta del cartucho, etc.

 

Lo peor estriba en las alternativas que nos ofrecen los dietistas: Hoy dicen una cosa… para mañana decir lo contrario. Azúcar mala, sacarina buena… o viceversa. Aceite oliva sí, aceite oliva no. Pan si, pan no. Patatas sí, patatas no. “Pa” volverse loco. Al final lo más acertado es lo que decía el doctor Grande Covián: “Lo que adelgaza es lo que se queda en el plato”.

 

La última recomendación, que he recibido con alegría, reconoce que no es tan importante el peso ideal para los miembros del segmento de plata. Con no pasarse demasiado es suficiente. Los años te hacen descubrir que necesitas comer menos e hidratarte más. Y, sobre todo, para que nos sirva de consuelo, podemos observar que tenemos mejor aspecto cuando pesamos un poquito más de la cuenta que cuando estamos “chupados”.

 

Para terminar, una máxima que he descubierto por mí solito. “Los alimentos no engordan; los que engordamos somos nosotros”.

Suerte con las dietas… y poco caso a la báscula.

 

ILUSIÓN

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES               m.montescleries@telefonica.net

Málaga 7 de enero de 2019

ILUSIÓN

Se han empeñado en amargarnos la vida. Les sigue interesando más el tener que el ser.

    Hay muchos cenizos a los que les molesta todo lo que huela a cristianismo. Se afanan en cargarse la Semana Santa, la Navidad, los belenes y ahora, la han tomado con los Reyes Magos… y con los otros.

Lo han intentado suplantar con el tipo de las barbas que vuela en trineo y se bebe hasta los floreros. Los sacan en medio de cabalgatas llenas de seres extraños vestidos de cosas raras, bichos voladores que asustan a los niños y bailarinas diversas vestidas de Pedroche en fin de año. Lo de Madrid se pasa un montón. La cabalgata de Málaga ha sido este año una maravilla como espectáculo; lujosa, bien organizada… pero a mi entender con demasiada dedicación a la fantasía de todo tipo que, a veces, nos hace perder de vista lo esencial.

Añoro aquellas cabalgatas pobres, pero honradas, de mis años de infancia. Cuatro bateas con los Reyes Magos y el portal de Belén. Media docena de vespas de correos y un seiscientos con un megáfono proclamando la llegada de sus Majestades de Oriente. Caramelazos de menta y paraguas panza arriba.

En algunas familias aun se mantiene la ilusión. Aquella que nos hacía esperar con ansiedad la llegada de los reyes y sus regalos. Yo he visto entrar alguno por mi ventana a los seis años. Te traían una pelota de goma, un fort comanche y las cosas del colegio. O una pepona, dos vestiditos, cromos y… las cosas del colegio: un estuche (plumier) de dos pisos con lápices alpino, una goma milán y un lápiz tinta que te ponía negra la boca. A lo largo de mi vida he visto como un matrimonio de mayores -Pepe Jiménez y Carmina- se tiraban todo el otoño buscando, consultando a todos y preparando su regalo de Reyes.

Mi buena noticia de hoy es que en mi casa seguimos manteniendo la tradición. Los Reyes Magos de Oriente siguen dejando regalos para todos. Por las esquinas se han ido escondiendo misteriosos paquetes que son aportados por los pajes de los reyes adultos. Esa mañana todos aparecen por casa. Nos juntamos unos cuarenta para realizar la ceremonia de entrega y apertura de los regalos. Un salón lleno. Una caja de pilas nuevas por si acaso. Unos cuantos roscones de Reyes con y sin nata. Chocolate y felicidad a gogó. Que no nos falte nunca. Amén.

 

Propósitos

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net   Málaga 3 de enero de 2019

               PROPÓSITOS

     

     Iniciamos cada año con el planteamiento de unos propósitos maravillosos.

 

Y una vez más, cuando termine el mismo, podremos comprobar con desilusión que no hemos cumplido la mayoría de los mismos.

 

Esto no nos tiene que crear una mala conciencia. Los propósitos se formulan para intentar cumplirlos; pero después vienen los despropósitos y la realidad de cada día. El hombre propone… Por eso este año me he preocupado de meditar detenidamente mi propuesta de mejora de todos los aspectos de mi vida, a fin de no sentirme fracasado al final del 2019.

 

Mi primer propósito es muy a corto plazo. Solo por hoy… mantenerme vivo. Este es primordial. A la edad que manejamos, la supervivencia se consigue solo de milagro. En segundo lugar preocuparme más del metro cuadrado que me rodea que del resto de la humanidad; si no lo hago yo mismo, es muy difícil que otros lo puedan hacer.

 

No preocuparme –sino ocuparme- de las cosas que pasan. Para ello tengo que conseguir distanciarme de los telediarios, los políticos y los gurús sociales de las tertulias. Envenenan nuestras ideas –y lo que es peor, nuestras conciencias- y nos pontifican una cosa para al siguiente rato decirnos lo contrario.

 

Aceptar que el dinero no es fin, sino un medio. Los hijos vuelan solos y la seguridad social nos va a seguir manteniendo con nuestras hermosas pensiones. De hecho, aun podremos compartir un poco con los necesitados.

 

Finalmente, pensar más y hablar menos. Así tendremos la oportunidad de equivocarnos en menor medida. Escuchar, que es más difícil que opinar. Intentar amar al prójimo como a ti mismo y seguir contando con la presencia de Dios en tu vida. Todo ello compartiéndolo con las personas de tu entorno. La circunstancia de la que hablaba Ortega. El propósito común es más llevadero.

 

Como verán poca cosa. Decía Warren Bennis, -un pensador contemporáneo estadounidense-: “Las personas necesitan un propósito que tenga significado, Esa es nuestra razón de vivir. Con un propósito compartido, somos capaces de conseguir cualquier cosa”.

 

     Deseo a mis lectores del segmento de plata que les sirvan  estas letras como orientación y luego sigan proponiéndose lo que les de la gana. ¡Quién soy yo para meterme en sus vidas!