MI MÉDICA

18 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 18 de octubre de 2018

 

MI MÉDICA

Para mí, esta si que es la mejor médica del mundo.

 

   Estos días se habla mucho de una médica de familia –Verónica Casado– que ejerce en Valladolid. Ha sido considerada la mejor médica de familia del mundo por el WONKA FIVE STARS, después de haber sido considerada la mejor médica de familia de Europa en el pasado año 2017, y en marzo del presente año el mejor médico de familia de Hispanoamérica. Unos honores plenamente reconocidos y merecidos.

 

Mi médica, Pilar, no se si será la mejor médica de familia del mundo. Para mí, lo es. Nunca tiene prisa y los pacientes, que lo sabemos, somos dignos de este nombre: paciente. Sabe cuando empieza la consulta, pero nunca cuando la va a terminar. Es imposible que en los cuatro minutos que nos asigna la seguridad social siquiera le de tiempo a saludarnos. Ella echa su cuarto de hora o lo que sea necesario. Y nosotros, esperamos pacientemente.

 

Entiendo y apruebo totalmente su actitud. Los médicos no están para ganar ningún record de velocidad, ni siquiera tan solo para diagnosticar y recetar. Esa conversación tranquila, esa mirada pausada y esa actitud que te hace sentirte querido, comprendido y acompañado vale por todo un tratamiento de fármacos.

 

He conocido a varios médicos de este estilo, cercanos, queridos y añorados cuando se jubilan o cambian de destino. Nunca saldrán en los papeles. Quizás estén ya hartos de nosotros, pero mientras estén, su sola presencia en la consulta te hace comenzar a mejorarte. Al final se establece una relación casi familiar.

 

Estoy convencido que estos médicos han entendido las palabras evangélicas de Jesús recogidas en el evangelio de San Lucas (su médico predecesor): “Curad las enfermedades en el nombre de Dios”.

 

Cuando se junta la ciencia y la fe en una persona sin prisas se consigue el milagro. Se palian enfermedades y se da esperanzas. Especialmente a nosotros los mayores.

 

 

 

Anuncios

La pregunta

11 f, 18

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 11 de octubre de 2018

 

LA PREGUNTA

Hay veces que se plantea uno la pregunta: ¿Sirve esto para algo?

 

   En ocasiones se siente uno como un “bicho raro”. Totalmente desubicado. Hasta el punto de caer en la tentación de dejarlo todo y dedicarse al “dolce far niente” (frase que dice el diccionario que significa: Expresión italiana que significa “ociosidad que resulta agradable”).

 

Escribir durante años una opinión sobre la importancia de pertenecer al “segmento de plata” y el jugo que se le puede sacar al mismo, termina por cansar las agotadas meninges y decidir tirar por la calle de en  medio. Uno se plantea si las reflexiones personales -transmitidas a tus amigos y lectores, por si les sirven- son dignas de estar recogidas en alguna publicación.

 

. Cada día –y con toda razón- se manifiestan los jubilados para solicitar la adaptación de sus pensiones a las necesidades básicas del siglo XXl, cuando se ha producido el hecho, totalmente desproporcionado, de que la administración se basa en una cotización en pesetas para devolver una prestación en euros. Como mínimo el euro ha tomado el lugar de las 100 pesetas. Una pérdida de casi el 70%.

 

A mi me pasa lo mismo. Voy a seguir erre sobre erre –mientras me lo permitan- haciendo pensar a los mayores que me rodean que son útiles y capaces de rendir mucho más a la sociedad. Días pasados se lo explicaba así a los asistentes a la reunión anual de los miembros de Vida Ascendente de Andalucía y Murcia. Con mis torpes palabras intentaba animarlos a aprovechar su tiempo y su capacidad. Me miraban con aprobación. Lo que no se, es si después, pondrán en marcha su labor en la Iglesia, en la familia y en la sociedad en general, que por otra parte es imprescindible.

 

Bueno, creo que me he desahogado. Seguiré contando mis elucubraciones por si le sirven a alguien. Con vergüenza, vayan a crearse que quiero ser maestro de nada. Tan solo intento que lo hagan mejor que yo.

 

 

 

 

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 27 de septiembre de 2018

PREMIOS NOBEL… PLATEADOS

  Recibo con alborozo la concesión del último premio Nobel de Medicina a dos “plateados”.

 

    Cuando me encuentro con alguna persona mayor que piensa que su vida activa se ha acabado me “pongo de los nervios”. Los integrantes del “segmento de plata”, esa generación que da titulo a esta columna, son personas tan útiles y eficaces como lo eran antes de pasar la barrera “terrorífica” de la jubilación. De hecho hay muchos, como yo mismo, que siguen haciendo lo mismo –pero sin cobrar- que hacían antes. Otros se han reenganchado en la vida laboral e investigadora “mientras el cuerpo aguante”.

 

Hemos recibido con esperanza y alborozo la concesión del premio Nobel de medicina a dos investigadores que pertenecen a este grupo de edad. Se trata de los Doctores James P. Allison de EEUU y Tasuku Honjo, japonés. Se lo han concedido por su trabajo en equipo sobre la liberación de células inmunes que atacan a los tumores. Un paso gigantesco en la lucha contra el cáncer.

 

Lo notable, en este caso, es que tienen 70 y 76 años respectivamente. Si al pasar la edad de jubilación se hubieran dedicado a echar de comer a las palomas o en vigilar las obras municipales, este descubrimiento se habría quedado en el deseo.

 

Se que no somos aspirantes a ningún premio Nobel, pero somos útiles y capaces de realizar un montón de actividades que mejoren la vida de los que nos rodean y la nuestra propia. Tenemos tiempo para realizar nuestros hobbies y terminar aquello que dejamos inacabado por falta de tiempo. Pero, finalmente, lo que nos sobra son horas para dedicarlos a los demás. En cristiano, a realizar las obras de misericordia. Sí, aquellas corporales y espirituales que estudiamos en el Ripalda.

 

Démosle un repasillo al catecismo de nuestra vida y obremos en consecuencia.

 

La torre de…

27 f, 18

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 27 de septiembre de 2018

LA TORRE DE…

  El pasado fin de semana disfruté de la proyección en la 2 de TVE de una película española: “La torre de Suso”.

 

   Este filme fue estrenado en el año 2007 y cuenta con una excelente dirección e interpretación. Pero a mí, lo que más me interesa es el mensaje que dimana de la misma: la diferencia que hay entre contemplar el paisaje y los avatares de una zona minera asturiana, vistos desde el puñetero suelo y la altura de miras que proporciona una torre por pequeña que sea.

 

Al final de la película, los protagonistas descubren que el esfuerzo común por conseguir una atalaya desde donde observar al alrededor, sin prejuicios ni ataduras, les permite afrontar el futuro con esperanza y dignidad. Por otra parte el matrimonio mayor, roto por los años y el alcohol, descubre su revivir desde el dialogo y la aceptación.

 

Llevado a nuestras vidas, este filme me ha permitido entender los últimos años de mi amigo Valentín. Sí, ese héroe del que yo comentaba su enfermedad terminal, su operación y su actitud vital hasta el último momento. Se nos fue el pasado sábado. Mejor dicho: subió su último escalón hasta el Padre este fin de semana.

 

Juntos habíamos trepado por los escalones de la vida con minúsculas y la Vida con mayúsculas. Juntos habíamos llevado la Palabra de Dios allí a donde se nos había indicado. Juntos lloramos la muerte de Maribel. Juntos hacíamos el teatro de ficción y luchábamos por un escenario de la vida más feliz para todos. Estuve junto a él en el primer cursillo de cristiandad, en decenas de ellos y en el último que vivimos juntos.

 

Me ha adelantado en el último tramo de su torre. Tenía prisa y necesidad de llegar. Desde allí ve la dimensión de la vida en su totalidad. Lo interesante del tema estriba en que a medida que se construye y se suben escalones, nuestro metro cuadrado se va ampliando hasta ver las cosas y las situaciones en su perspectiva real.

 

Desde ese último escalón ¡Sí que se ve la vida DE COLORES! Descansa en paz, amigo, hermano.

 

LA OPERACIÓN

20 f, 18

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 20 de septiembre de 2018

LA OPERACIÓN

  Hace muchos años que un tío mío me explico lo que significa “el metro de la vida”.

 

Nos encontrábamos en un comercio de tejidos. Él tenía por entonces menos de cincuenta años. Puso en el mostrador un metro de aquellos de madera. Señaló el dígito de su edad en centímetros y sentenció: “mira lo que llevo vivido (hacia la izquierda) y lo que me queda que vivir como mucho” (fue pasando el dedo por las muescas del metro y se detuvo en los 80). Acertó de pleno.

 

Aquello marcó el pensamiento de un niño que se enfrentaba con el misterio de la vida y de la muerte, del más allá y del más acá. Empecé a elucubrar sobre el metro de mi vida y veía muy lejanos aquellos últimos centímetros hasta la contera.

 

Han pasado muchos años. Me he acostumbrado a convivir con una generación que, pese a que físicamente ha mejorado mucho, comienza a hacer aguas por muchos lados. La sufrida generación de la posguerra, amén de ser los culpables de todo lo que nos pasa a escala política y económica, de haber mantenido el país en sus peores momentos, ahora nos tenemos que enfrentar con los años y las enfermedades.

 

Sí, ya saben mis lectores que soy un defensor acérrimo del “segmento de plata”. Somos de plata, pero no de diamante. Hay veces que la vida raya nuestro exterior y penetra en lo más profundo de nuestro cuerpo. Días atrás operaron a mi amigo del alma durante ocho horas para reconstruir un aparato digestivo maltrecho que hace años le habría conducido al más allá. La ciencia –y la mano del Padre- han hecho milagros con él. Le ha mantenido durante tres años y le ha mejorado lo suficiente para asumir esta macro-operación.

 

Han pasado cuarenta y ocho horas, sigue en la UVI, pero nos han dado noticias que alimentan nuestra esperanza. Lo importante estriba en que mi amigo Valentín está preparado para todo. Tiene la maleta hecha para irse o para quedarse. Buen tipo y ejemplo para todos. Creo que seguiremos haciendo teatro juntos… mientras el metro de la vida nos lo permita. Como siempre… Dios ha estado grande.

 

 

 

 

 

 

CURAS DE ORO

13 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 13 de septiembre de 2018

CURAS DE ORO

  Me refiero a aquellos que cumplen sus “bodas de oro” con el sacerdocio.

 

Leo en la prensa local la relación de sacerdotes que llevan cincuenta años ejerciendo su ministerio en la Diócesis de Málaga. Entre ellos -muchos conocidos, son de mi quinta- se encuentra mi amigo –que digo, mi hermano- Sergio Ferrero.

 

Sergio es un cura nacido en Valencia dentro de una familia “de posibles” a la que abandonó pronto para integrarse en una comunidad de frailes: los Pasionistas. Esta comunidad da carácter. A casi todos, los que conozco, que han recibido su formación se les nota una impronta especial. Sergio es el prototipo de los mismos.

 

Hubiera sido un maestro del renacimiento. Es artista por los cuatro costados. Dice que le hubiera gustado ser médico o actor. Ambas disciplinas las ha ejercido. Medico de almas y de espíritu; actor comprometido con sus roles. Doctorado en Comillas, Viceprovincial en su comunidad. Visitante de sus frailes en la América latina. Posteriormente se incardina en la diócesis malacitana como cura raso. Crea la parroquia de Santa María Goretti en unos bajos comerciales de la zona. Entonces le conozco y comienzo a trabajar con él. Párroco de Casabermeja, del Buen Pastor, primer párroco de San Ramón. Consiliario de Cursillos de Cristiandad. Director-fundador del Teléfono de la Esperanza. Etc. Etc.

 

Mientras, su vena de artista sigue moviendo sus impulsos vitales. El mejor belenista que conozco realiza creaciones innovadoras en ese campo que le llevan a ganar diversos premios provinciales y locales. Excelente pintor y maravilloso ceramista, especializado en murales realizados con teselas. Fundador y director de la escuela de artes plásticas de Casabermeja. Director del grupo de teatro “el carromato”. Asesor religioso y “párroco” de los feriantes y circos que vienen a nuestra ciudad. Capellán de Colichet y del Buen Samaritano. Y sobre todo un amigo. Siempre preparado a escucharte… aunque ahora está un poco sordo.

 

Sergio ha pasado una mala racha de salud. Ha tenido que volver a su Valencia natal para ser operado en varias ocasiones de distintas dolencias. Lo ha pasado mal. Pero ha renacido de sus dolamas como siempre. No se si podremos realizar algún día nuestro sueño. Recorrer los pueblos en una carreta predicando la palabra de Dios. Quién lo sabe. Enhorabuena Sergio. Cincuenta años de cura bien aprovechados.

 

 

 

 

 

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 6 de septiembre de 2018

EL DÍA DEL SEÑOR

 

  Se han empeñado en quitar la Misa dominical de la parrilla de TVE.

 

No se si ya lo han conseguido. Pero estoy seguro que lo conseguirán. Y es lógico. Hay que dejar espacio para airear las alegrías y miserias de los “grandes hermanos”, “mujeres, hombres y viceversa”, la cría del galápago viudo en el congo ex belga y la búsqueda y traslado de los restos de los fallecidos en España desde la llegada de Viriato al poder.

 

Nos lo tenemos bien merecido. Nos hemos acostumbrado a asistir a la Misa “a la carta”. A la hora que nos conviene, con el celebrante que nos gusta y en el banco que hemos usado “desde siempre”. Hemos visto normal el incluir la celebración de la Eucaristía en cualquier acto civil o militar que se precie. Dándole más importancia a las formas que al fondo.

 

Siempre recordaré como nos contaban algunos amigos sacerdotes malagueños en la Diócesis de Cumaná, en Venezuela, su experiencia para llevar la Celebración a cientos de kilómetros donde les esperaban a lo largo de muchos días para poder vivir los Sacramentos.

 

Nos tenemos que ir acostumbrando a valorar la Eucaristía que podamos celebrar y allá donde sea posible. Templos no nos faltarán, pero celebrantes y fieles disminuirán día a día. Peor lo pasan otros. Esos que se juegan la vida en los países en los que ser cristiano es casi delito.

 

Así que daremos gracias a Dios porque seguimos teniendo el canal 13 donde se celebra diariamente la Eucaristía y algún que otro canal de pago que también la emite. Nuestros mayores y enfermos lo agradecerán y al que no les llegue que cuenten con que alguno de nosotros le acompañará un rato y le transmitirá la palabra de Dios. Yo me comprometo personalmente para el que me necesite.

 

Por tanto estad preparados: el Día del Señor Jesús se va a transformar en el día del Señor Presidente del Gobierno de turno. Cosas veredes.

 

 

 

LA IGLESIA

30 f, 18

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 30 de agosto de 2018

LA IGLESIA

 

Hablar de la Iglesia es fácil. Intentar ser coherente con ella es muy difícil.

 

Especialmente en los tiempos que vivimos. Los que peinamos canas desde hace muchos años, pertenecemos a una generación en la que ser miembro de la misma y vivir la sacramentalización rutinaria era lo natural. Nos declarábamos “católicos, apostólicos y romanos” sin pestañear.

 

Llegó la transición y el cambio de chaquetas. Los ateos y anticlericales, con ideas de “toda la vida”, sacaron a relucir sus armas de rechazo y se pasó a estar mal visto sentirse y demostrar a los demás el ser cristiano comprometido. Siguieron las pompas y boatos pero disfrazados de cultura y tradición. Finalmente ahora, se tira a degüello.

 

Pero me preocupa más el “fuego amigo”. Con un Papa que pone en valor las verdades evangélicas, el verdadero sentido del mensaje de Jesús, que se centra en el cogollo y no se anda por las ramas, los defensores del reglamento sin amor y de la paja en el ojo ajeno andan revolucionados y diciendo tonterías a cual más grande.

 

Todo el mundo le quiere enmendar la plana al Papa Francisco porque dice verdades como puños. Quieren que solucione en un “pis-pas” los viejos vicios de una Iglesia que ha tapado desde siempre sus defectos. El capítulo cinco del Evangelio de Mateo nos da la clave de lo que está pasando. El que quiera lo puede entender. No hace falta ser teólogos.

 

Decía San Agustín que la Iglesia es “casta y meretriz”. A los que nos ha tocado defenderla públicamente durante muchos años con el rollo de Iglesia, nos ha sido preciso profundizar mucho en su análisis para mostrar el bello rostro de Jesús reflejado en su Iglesia. A mi, personalmente, me aclaró mucho las ideas el libro “La alternativa cristiana” de José María Castillo.

 

Creo que es cuestión de seguir mirando a la luna y no al dedo que la señala. Que los árboles no nos impidan ver el bosque.

 

La matrona

23 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 23 de agosto de 2018

LA MATRONA

     Esto del Facebook tiene sus ventajas.

 

Huroneando por la red me he encontrado este escrito-pensamiento que me ha vuelto a poner los pelos de punta.

    

     “Ayer viví creo que el momento más duro que he vivido en mi profesión. Un parto natural, en cuclillas, otra cultura, una mujer agradecida, que te abraza, te da besos y en su idioma te bendice, un bebé sano que se agarra a la vida nada más nacer, un tú a tú… Y cuando llegaba la calma algo se truncó. Sorpresa, incertidumbre, duda, culpa, miedo… todo inundó aquel lugar que hace un momento estaba tan lleno de vida… profesionales que como héroes llegan a tiempo… y cinco horas interminables donde solo podía rezar y abrazar a un pequeño de casi 4 Kg. que parecía darse cuenta de la situación y no daba un ruido… el milagro sucedió… Y aunque no hubo una explicación que nos convenciera a ninguno de los que allí estábamos, Imane revivió, volvió como si todo hubiera sido un sueño, y desde la UCI le mandaba besos a una foto que le enseñaba en mi móvil de su bebé… Hoy seguro que ya lo tiene entre sus brazos. Qué mañana más mala y más buena a la vez… una vez más la vida me pone señales que me demuestran cómo debemos disfrutar de la vida minuto a minuto… Porque en uno solo de ellos puede cambiar por completo. Sed felices”.

    Esto lo escribe una matrona joven -de “ventipocos” años- que cada día se enfrenta con la tarea de ayudar a dar vida. Una especie de oración que nace del alma y que demuestra el amor y la solidaridad humana. En un hospital español una africana tiene la suerte de dar con un equipo que la lleva en volandas hacia la felicidad.

 

Estos jóvenes, a diferencia de algunas manadas, si que nos dan ejemplo a los mayores y nos reconcilian con una generación que, con mucho esfuerzo, hemos generado nosotros. Especialmente esta matrona coraje. Mi hija Carmen Montes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El barco escoba

16 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 16 de agosto de 2018

EL BARCO ESCOBA

El Aquarius se ha convertido en el barco escoba del Mediterráneo.

 

A todos nos suena la frase: “coche escoba” de las vueltas ciclistas. Se trata de un vehiculo en el que se van recogiendo aquellos participantes que abandonan la carrera, bien por caídas o bien por cansancio.

 

Por el Mediterráneo navega un barco solidario –el Aquarius- que va recogiendo a todos los migrantes que se encuentran “tirados” en medio del Mare Nostrum. Ni los buques mercantes, ni los barcos de pasajeros, ni los modestos pesqueros los recogen, porque después no saben a donde llevarlos… ni nadie quiere acogerlos. Los países costeros se hacen el sueco y miran para otro lado.

 

Al final, antes de que se les caiga la cara de vergüenza, los que recibieron con música y flores la anterior “remesa”, se reparten con otros seis estados costeros los 141 “pasajeros”. Inmediatamente los catalanes ofrecen acoger los que nos tocan en “el reparto”.

 

Otra operación de propaganda para el gobierno español y el catalán, gestada desde el Parque de Doñana, Mallorca y la sierra de Guadarrama. Entretanto cientos de pateras llegan cada día a las costas andaluzas  cargadas de migrantes que se pueden contar por millares.

Andalucía es el Aquarius permanente. Sin dar gritos de angustia ni sacar pecho. Cada mañana llegan a nuestros puertos barcos de Salvamento Marítimo cargados de africanos ilusionados por vivir en el país de Messi y abandonar el hambre y la penuria. Al final nuestras costas se convierten en el barco escoba de cuantos pueden embarcarse en cualquier cosa que flote para cruzar el Mediterráneo. Y aquí estamos nosotros las ONGs apolíticas que procuramos asumir nuestra parte de responsabilidad en este mundo enfermo a fin de hacerle algo mas llevadera la vida a esos que se han creído que aquí atamos los perros con longaniza.

 

Creo que ahí tenemos que estar los cristianos. Si este año no podemos mejorar nuestros templos o nuestros cultos… Dios lo entenderá. Hoy por hoy, sus hijos africanos son prioritarios. La gente sencilla, policías, voluntarios, parroquias de nuestros pueblos, los gitanos del Campo de Gibraltar, etc., son el ejemplo a seguir. Y sin ponerse medallas.