NOTICIAS

18 f, 19

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 18 de julio de 2019

 

NOTICIAS

Aquellos que me han leído alguna vez saben que me considero un periodista de “buenas noticias”

    

     Cuando por fin pude dar rienda suelta a mi vocación periodística, después de pasar por los mejores años de mi vida en la Universidad, me juramenté para escribir –a ser posible- solo buenas noticias. A eso he dedicado los últimos quince años de mi existencia con gran satisfacción por mi parte y alguna de mis lectores.

 

Todos los alumnos de la facultad sueñan con ser grandes comunicadores, en una profesión en la que las circunstancias actuales te obligan a conocer a fondo todos los medios existentes: prensa, radio, televisión y las redes sociales. El excelente profesorado con el que cuenta la UMA te permite formarte adecuadamente, amén de propiciarte el paso por algún medio como becario. Yo no tuve esa suerte, dada mi edad, y directamente me puse a trabajar –desde mi estado de jubilado- como colaborador en diversos medios. Una experiencia inolvidable.

 

Días atrás pude leer en la prensa que uno de los “periodistas” de cierto programa de la tarde en televisión, había generado unos ingresos de dos millones de euros en los últimos años. Su formación la ha realizado en un gimnasio, una tienda de tatuajes y muchas discotecas, amén de diversas relaciones, íntimas o publicas, aireadas a los cuatro vientos. Eso es lo que hay. Mientras, generaciones de buenos periodistas aumentan las listas del paro.

 

Esta semana se ha publicado por diversos rotativos los premios a los mejores expedientes académicos de la facultad de Ciencias de la Comunicación malacitana. Uno de ellos le ha sido concedido a una estudiante que ha estado de becaria en la delegación de medios de  comunicación de la Diócesis de Málaga. Se trata de Victoria Zulema Pérez Moya. Creo que su paso por esa redacción habrá incrementado sus valores profesionales y personales, aprendiendo de un grupo de periodistas jóvenes y entusiastas que han conseguido –con escasos medios- un grado de perfección sensacional basado en la iniciativa y la renovación –cuando no, creación- de espacios periodísticos valorados en toda España.

 

A nuestra amiga Victoria le costará tiempo y esfuerzo meter la cabeza en algún medio. Le falta caradura, tatuajes y mala leche. Pero poco a poco, el buen hacer la pondrá en el lugar que se merece.

 

Enhorabuena, compañera. A transmitir buenas noticias. O noticias buenas, fidedignas.

   

                   

 

 

Anuncios

 

El segmento de plata
Por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net
Málaga 11 de julio de 2019

“EL ALMA SE SERENA”

La televisión en blanco y negro de finales de los sesenta terminaba sus programas con una reflexión bajo el título de “El alma se serena”.

Era una llamada al “pararse y pensar” antes de acogerse al sueño reparador. Esa costumbre la sigo practicando pese a la desaparición de aquel espacio. Hoy la tele nos despide -antes de enviciarnos con bingos, ruletas y similares- con crónicas de asesinatos, violaciones y peleas varias entre políticos y tertulianos de todo tipo.
Debido a los problemas de mi fastidiada espalda, mi caminata matinal a lo largo de la playa se ve reducida a la mitad de su recorrido; como compensación, he duplicado mi tiempo de admirar el paisaje siempre cambiante de la mar mediterránea.
Esta abstracción del mundo que me rodea permite que me olvide de los problemas, grandes o pequeños, que la vida diaria me trae. Por un largo cuarto de hora miro hacia mis adentros y agradezco los maravillosos regalos que he recibido de mi gente y del mundo que me rodea.
Por un rato aparto de mi mente un mundo que va en declive y con muchas posibilidades de auto-defenestración. Me alejo de los problemas de las familias rotas, las persecuciones religiosas, la crisis económica, los marginados y tantas situaciones que nosotros, pobres criaturas, somos incapaces de resolver.
Después me meto en la mar y el agua fría me vuelve a la realidad. A mi metro cuadrado que yo, solamente yo, tengo que cuidar. Y a la inquietud por servir a cuantos me rodean en la medida de mis posibilidades. Con la ayuda de Dios se puede más de lo que pensamos.
Este es mi “rollo” de hoy, queridos amiguitos. Pararos, pensad y soñad mirando al mar por un buen rato. Podréis observar que “el alma se serena”. ¿Lo de después? Se hará lo que se pueda. Dios mediante.

dav

PERSECUCIÓN

4 f, 19

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 4 de julio de 2019

 

PERSECUCIÓN

En el segmento de hace varias semanas comentaba lo difícil que es vivir con miedos.

 

       La situación aun empeora cuando el miedo se basa en factores exógenos que escapan del control del perseguido. Hay distintas maneras de ser acosado y violentado por una o por varias personas,  en cuyo caso,  es aun peor.

 

Al miedo se sobrevive solo o con la ayuda de los demás. Pero la realidad es que nos cuesta mucho trabajo involucrarnos en los problemas ajenos. “Ande yo caliente…”. Pero a veces hay auténticos héroes que se sobreponen a las dificultades y dan la talla. Un ejemplo de esta actitud nos lo proporciona Carola Rackete, la capitana del Sea Watch, una nave humanitaria que ha depositado en el puerto italiano de Lampedusa a los 42 inmigrantes que llevaba a bordo en contra de la prohibición decretada por las autoridades locales. Se ha jugado el ir a la cárcel, pero, finalmente ha quedado en libertad.

 

Otro caso sangrante lo tenemos muy cerca. Aquí, en plena Axarquía, Jesús Gudapati un sacerdote católico de origen indio que pasa miedo a diario por culpa de unos energúmenos que le hacen la vida imposible desde su llegada. ¿Sus delitos? Ser de otro país, de piel oscura y poner la otra mejilla.

 

Ayer fui a visitarle. Apenas pude hablar con él. Está angustiado y enfermo. Tiene la tensión revolucionada y lleva días sin dormir. Viene de un país con muchos conflictos de tipo religioso y se enfrenta a la incomprensión de los, que en teoría, creen en lo mismo que él.

 

Supongo que el tema se solucionará. Que volverá a tener paz y ser feliz. “La felicidad es la ausencia de miedos”, frase de Punset que les recordaba hace días. Durante el día le rodean algunas personas de buena voluntad. Se han hecho fotos con él para demostrar su solidaridad. Pero las noche… ¡ay la noche! Es larga y oscura. Espero que las autoridades solucionen pronto este problema. Los periodistas le rodeamos con cierto morbo, pero este humilde escribidor se ha limitado a visitarle y rezar con él y por él. Aquí también hay persecución. Y amenazas.

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 27 de junio de 2019

 “POR SUS FRUTOS LES CONOCERÉIS”

   Esta frase lapidaria que recoge el evangelio de Mateo es el resumen de la vida de un cristiano.

 

    Sí, ya sé que nuestra vida se debe basar en el trípode de “formación, oración y acción”. Pero, aunque las tres actividades son importantes, al final, la que propicia el Reino de Dios en la tierra -del que Jesús es el inicio-, es la práctica del amor a los hermanos hecha realidad por un estilo de vida.

 

Esa reflexión viene a mi memoria -y me tomo la licencia de compartirla con vosotros- a raíz de dos programas de radio de la serie de “La Málaga Solidaria” que realizo y presento en Canal Málaga. El primero de ellos tuvo por protagonista una niña de Costa de Marfil y de apenas dos años. Esta chiquilla nació muy enferma del corazón y tenía un trágico destino a corto plazo. Una ONG católica malagueña, “Más nunca es menos”, encomendándose a Dios, se trajo a Málaga a la pequeña AWA para operarla y devolverla a una vida normal. Se han ido directamente al tajo.

 

Si Antonio Machín la hubiera conocido, se habría inspirado en ella para sus “angelitos negros”. Awa es un torbellino de color que se abraza con cariño a cuantos nos acercamos a ella y que ha aprendido a bailar un zapateado flamenco-africano que llevará a su lejano país, animado por un corazón nuevo. Un milagro real que me permite seguir teniendo fe en el amor de Dios transmitido.

 

Mi segundo programa ha tenido como protagonista a una política. Una mujer que ha llegado a un alto cargo en nuestra provincia de una forma poco usual. En estos tiempos los jóvenes que aspiran a un cargo político se incluyen en las nuevas generaciones de su partido y hacen la carrera pegando carteles, aplaudiendo en los mítines y a la sombra de los pesos pesados del partido.

 

Nuestra protagonista Mercedes García Paine (Nena Paine, por el nombre que la conoce casi todo el mundo), es una mujer valiente, solidaria y emprendedora. Ha basado su carrera en el trabajo y la fe en los demás. Desde siempre ha estado volcada en el servicio a los desfavorecidos, especialmente a los más pequeños. Desde su comienzo, con unas clases particulares a un reducido grupo de niños, su trabajo ha culminado con una Asociación que recoge a miles de personas pertenecientes a familias con problemas a los que se les da educación, alimentos y ayudas de todo tipo.

 

Hoy, y gracias a su trabajo, sus esfuerzos han sido valorados por el gobierno andaluz y la han nombrado delegada en Málaga de la junta de Andalucía en los campos de educación, política social, deporte, igualdad y conciliación. ¡¡Para entretenerse!!

 

Dos ejemplos de la puesta en práctica de las recomendaciones evangélicas. Los del “segmento de plata” a la tarea. Nos corre prisa.

 

B.B.C.

23 f, 19

LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries         m.montescleries@telefonica.net      Málaga 24 de junio de 2019               

B.B.C.

 

No voy a comentar los avatares de la cadena inglesa de televisión. Me refiero a las bodas, bautizos y comuniones.

    Cuando conseguí mi primer empleo, allá por finales de los sesenta, me encontré con una empresa nueva y con unos empleados jóvenes. Cada fin de semana se celebraban eventos, de los recogidos en la BBC, que menguaban de una forma alarmante nuestros precarios ingresos.

Uno de los empleados más mayores de la fábrica decidió contestar a cada invitación con su negativa a participar como “paganini” de ninguna celebración. La idea fue cundiendo hasta que se hizo firme tras la boda de una compañera que se compró un 600 con los billetitos recaudados y, posteriormente, se trasladó de ciudad y ¡¡no se casó!!

Estas tonterías han venido a mi memoria tras la semanita de bodas horteras que nos han endilgado. Me han recordado aquellas que se celebran en un pueblo de Sierra Morena. Allí se casó un sobrino mío. Cuando durante el banquete trajeron el décimo plato, pregunté el porque de tanto comercio y “bebercio”. Me contestaron que había que servir algo más que en las celebradas anteriormente.

La exhibición televisiva y el excesivo e innecesario gasto derrochado han chirriado en mi mente. Sí, ya sé que cada uno hace con su dinero lo que le da la gana y a mí que me importa. Pero es que esos mismos medios y los participantes en esas fastuosas celebraciones apelan constantemente a una solidaridad que solo se queda en palabras y buenas intenciones.

Lo de los bautizos y comuniones se ha convertido en algo similar. El empeño en imitar a esos “guías”  (influencers) que proliferan en las redes, ha llevado a convertirse unas celebraciones que debían ser familiares y entrañables, en una especie de lucha por “el quiero y no puedo” que desequilibra los presupuestos de varios años.

Como compensación de tanto fasto mediático, ayer me encontré con un bautizo celebrado en una pequeña capilla de la costa malagueña. Una endomingada familia se reunió alrededor de la pila bautismal para “echarle el agua al niño”. Un par de docenas de familiares y vecinos celebraban con alegría la llegada de un nuevo ser a la comunidad.

Mi buena noticia de hoy me la transmiten esas gentes corrientes, que no salen en los papeles, pero que mantienen las viejas tradiciones de celebrar los momentos importantes de su vida alrededor de un altar en un sacramento. La palabra sacramento significa encuentro-promesa con y para lo sagrado. Cuando se entiende el fondo… poco significa la forma. Una vez más hay que distinguir entre lo accesorio, lo importante y lo esencial. El cogollo, que decía mi maestro García Pérez.

                

 

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 20 de junio de 2019

UNA SEMANA INTERESANTE

    Se ha iniciado con la fiesta de la Santísima Trinidad y sigue con el “catón” del cristiano.

 

       Las lecturas evangélicas de esta semana por sí solas, son un excelente medio para la formación de aquellos que, pese a nuestra edad (segmento de plata), aun necesitamos esa formación católica que tanto nos ayudará.

 

Comenzamos el domingo con el misterio de la Santísima Trinidad. Siempre recordaré con pavor la explicación de la misma por mis queridos padres agustinos en el templo del colegio de mi infancia. Aun persisten en mi mente -y en el templo- sus imágenes de la parte alta del altar mayor. Un Dios Padre barbado y de un aspecto terrible. Un Jesucristo tradicional y un Espíritu Santo en forma de paloma que nos costaba reconocer como Dios.

 

Sin embargo, ya de mayor, el estudio, la meditación y la oración, me han permitido visualizar y casi entender este misterio que se le negó hasta a los más grandes santos, teólogos y padres de la Iglesia como, por ejemplo, San Agustín.

 

Aunque pecando de simplista, la imagen del Dios Padre-Madre contemplada por el Papa Juan Pablo I, me ayudó mucho a asumir ese Ser Superior que guía mi camino y me acompaña siempre. Jesús es mi ejemplo de vida y el modelo a seguir. El Espíritu Santo es la conciencia que me hace verme tal como soy y me ayuda a optar por el buen camino, que siempre puedo tener en mi mente a poco que me mire en el espejo de mi alma.

 

Durante la semana estamos contemplando los primeros capítulos de San Mateo. Me parecen un excelente “manual de instrucciones” del cristianismo que, unido al capítulo XIII de la carta de San Pablo a los Corintios, son una fabulosa guía para seguir a Jesucristo, apoyados y queridos por el Padre y aconsejados por el Espíritu.

 

 

LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries         m.montescleries@telefonica.net      Málaga 17 de junio de 2019               

EL PADRE CACHO (2)

 

Una vez más me veo obligado –de buena gana- a escribir algo sobre el Padre Cacho.

Como resaltaba hace un año, en otra buena noticia, el Padre Cacho es un “cura de escopeta y perro”. Una rara avis entre los que comparten su vocación. La de fraile-sacerdote-misionero y un poco loco.

José Luís Cacho es de una región norteña de España, bien distinta de aquella en la que ha desarrollado la mayor parte de su trabajo en España. Desde su llegada hace ya muchos años a Málaga, destacó por su cercanía con los más marginados. Fue párroco fundador de la Parroquia del Buen Pastor. Comenzó en un templo instalado en un bar del sector de la calle Los Negros. Fue director del Teléfono de la Esperanza y capellán de un montón de instituciones. Creo una cofradía para acoger a una banda de niños de la calle que encauzó hacia la música.

Después de un paso por Méjico ahora se encuentra en Venezuela. En una especie de favela de Caracas. Allí su vida es muy difícil… pero maravillosa. Si se sigue su página de Facebook se le puede ver en un montón de celebraciones y siempre entre los más pobres.

Cacho viene todos los años a Málaga. Presenta su libro recién redactado, visita a los médicos que le hacen un repaso de “chapa y pintura” en su gastado y maltrecho cuerpo, pero, sobre todo, busca recursos para paliar la pobreza del lugar donde desarrolla su trabajo. Este invierno colaboré con él en la compra de instrumentos para una banda musical que recoge a los jóvenes de su parroquia. Al final, con la ayuda de los oyentes de la COPE, pudo cumplir su propósito.

El 29 de Junio se celebrara una marcha solidaria, organizada por la Fundación El Pimpi, para obtener recursos para ayudar a paliar las necesidades de su parroquia, allá en Caracas. Un lugar tercermundista pleno de violencia y de injusticia. Una vez más el pueblo malagueño cooperará con este sacerdote-misionero que engrandece su trabajo con una dedicación plena basada en una opción por los más pobres.

El Padre Cacho es siempre una Buena Noticia y un ejemplo para todos. Hay que seguirle de cerca… y ayudarle en lo posible.

                 

                      

                        

 

ID Y PREDICAD

13 f, 19

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 13 de junio de 2019

                                         Id y predicad      

En estos días las lecturas evangélicas nos recuerdan este mandato.

 

    Curiosamente son los únicos pasajes que nos muestran un Jesús hablando en imperativo. Habitualmente a lo largo de sus enseñanzas hacía recomendaciones para alcanzar la felicidad en esta tierra y, posteriormente, en la Vida eterna. Pero se ponía especialmente directo en el compromiso de sus seguidores con la expansión de su mensaje.

 

Los mayores hemos vivido diversas etapas de la evangelización. En la posguerra se vivía un cristianismo obligatorio y adaptado a la situación política. Se llegó a una sacramentalización casi obligatoria y necesaria para poder participar de las actividades comunes. Era un cristianismo de cumplimiento (cumplo y miento), de grandes manifestaciones públicas y de Eucaristías como guindas de todos los pasteles de la sociedad.

 

En los años cincuenta surgieron los Cursillos de Cristiandad que, nacidos para los jóvenes, cuajaron en la vida cristiana de los mayores de la época. Los templos se llenaron de hombres que rezaban alto y claro y que pasaron de los bancos del final a los primeros puestos de las celebraciones. Fue una especie de movimiento revitalizador que consiguió un éxito extraordinario.

 

La alternativa política produjo una gran revolución en la Iglesia Española. Yo pienso que para bien. Trajo consigo una desmasificación en la comunidad de los creyentes y una radicalización en algunos movimientos de Iglesia. La Iglesia ha perdido fuerza en la evangelización. Ha pasado de la Acción Católica a una especie de nuevas catacumbas en las que se evangeliza a pequeñas comunidades. Una vuelta a un cristianismo más coherente entre el pensar, decir y hacer. En muchos casos se sigue sacramentalizando sin conversión previa, pero en otros se procede a un proceso lógico de catequización que ayude a la búsqueda de la fe.

 

Por otra parte se nota una gran preocupación de la Iglesia Católica por adaptarse a los tiempos actuales. El Papa Francisco es un gran ejemplo de ello. Y los seglares tenemos que ponernos a la tarea. Decía el llorado Cardenal Fernando Sebastián que “la evangelización del siglo XXI se hará contando con los seglares o no se hará”. La transmisión de la Buena Noticia se deberá efectuar a través del boca a boca y de los medios de comunicación más cercanos. Las redes sociales, el WhastApp, Internet, el Facebook, los blogs o los diarios digitales son un medio rápido y eficaz de difusión.

 

Una vez más apelo a la integración de los mayores en el mundo cibernético. No podemos circunscribirnos a la homilía dominical como llamada a la propia evangelización y estar atentos a los signos de los tiempos usando mucho el ordenador. Debemos olvidarnos del miedo a manifestar nuestra fe. Especialmente con el ejemplo, que las palabras se las lleva el viento.

LA CARTA

6 f, 19

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 6 de junio de 2019

 

LA CARTA

       Hacía muchos años que no recibía una carta manuscrita. La semana pasada me encontré con una en mi buzón.

 

Se trataba de un escrito procedente de un viejo amigo que es un poco mayor que yo. Hemos compartido muchas vivencias, especialmente en el campo del servicio a los demás. Se trata de un hombre sencillo, trabajador infatigable y con la fe del carbonerillo.

 

Mi amigo –cuya nombre omito por respeto- está pasando una mala racha. No se trata de problemas personales, sino de su percepción de la situación del mundo en general. En su escrito se hace una pregunta: “¿Cómo está el mundo? Sobre todo en España. ¿Qué pasa con la política, la Fe, la Iglesia o la familia?”. Continúa preguntándose: “¿Hacia donde vamos?, veo los telediarios, la situación de los matrimonios rotos, los nuevos tipos de familia y recuerdo como lo pronosticábamos en nuestros encuentros con los emigrantes”. Termina diciéndome que no tiene “celular” ni sabe entenderse con el Internet.

 

Así que no he tenido más remedio de contestarle por correo postal (que antiguo). Después temiendo que no le llegara la carta, me he apresurado a visitarle. Tanto en mi carta como en mi visita le he dicho lo mismo. Le he manifestado la certeza de que los mayores, más que nadie, tenemos que estar muy atentos a los signos de los tiempos. Esto conlleva el aceptar las nuevas situaciones de todo tipo, aunque no las compartamos. El dejar de ser analfabetos mediáticos –lo cual no es nada difícil- y seguir practicando la técnica del ejemplo y el boca a boca.

 

También a nosotros nos chirrió al principio la finalización del franquismo, la transición, el paso de la familia patriarcal a la nuclear, la guerra fría, el Vietnam, el muro de Berlín, la guerra en el cono sur de América o la crisis de los misiles en Cuba. Veíamos con temor la llegada de los partidos políticos y las manifestaciones. Después hemos visto que no eran tan fieros los leones como nos los pintaban.

 

El recientemente fallecido sabio y hombre de sentido común demostrado, Eduard Punset, manifestaba que “la felicidad se basa en la ausencia del miedo”. Siempre que ha “llovío” ha “escampío”. Todos los tiempos pasados no han sido mejores, ni los actuales los peores. Creo que los mayores -a los que nos queda menos tiempo de vivir, por razones naturales y de edad- lo que tenemos que hacer es aprovechar cada día viviéndolo a tope y disfrutando de nuestra jubilación (palabra que viene de júbilo) gozando de nuestras familias y ayudando en lo posible a nuestro pequeño o gran mundo.

 

Carpe diem, decían los latinos, vive el momento y deja el futuro en las manos de Dios. Pero sobre todo no magnifiquemos la situación, sino afrontémosla con valentía. No tengamos miedo a la muerte… ni tampoco a la vida.

 

HOMILÍA

30 f, 19

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 30 de mayo de 2019

 

HOMILÍA

Se denomina sermón u homilía al género de la oratoria que consiste en un discurso de tema religioso, por lo general pronunciado durante el culto cristiano.

 

     Así recoge la Wikipedia este término. La RAE es menos explícita: “f. Razonamiento o plática que se hace para explicar al pueblo las materias de religión”.

 

En la actualidad la palabra sermón tiene un sentido más peyorativo y da una imagen de discurso más tedioso. Por eso, en estos tiempos se usa preferentemente la palabra homilía. En las diversas celebraciones religiosas, especialmente en las eucaristías dominicales, se procede a la proclamación de una homilía cuyo tema suele estar relacionado con las lecturas del día.

 

Los celebrantes hacen uso de sus estudios de homilética, sus condiciones naturales, su preparación lejana e inmediata, su estado de ánimo y las características de los fieles asistentes a la Misa. No es lo mismo un auditorio infantil, juvenil o de adultos; una Eucaristía de Gloria que un funeral. Por eso no hay dos homilías iguales ni siquiera proclamadas por el mismo sacerdote.

 

Estimo que, amén de ser una presentación del discurso evangélico, tiene mucho que ver con un género literario muy difícil. Necesita unas medidas justas y un equilibrio suficiente para captar la atención de los fieles y para aclararles dudas.

 

El pasado domingo, en el templo de mi barrio disfrutamos de una homilía fantástica. En apenas diez minutos, el celebrante enlazó las lecturas maravillosamente, las aplicó a nuestra vida y creó las expectativas necesarias para enlazar con las del próximo domingo. Una aportación a la Eucaristía que le dio más sentido si cabe.

 

Los curas mayores decían que “en tiempos de melones… cortos los sermones”. En tiempo de melones… y en todo tiempo, una homilía “breve y esperanzadora” realza y aclara la Palabra de Dios, que, a veces, se nos hace difícil entender.

 

Sí, ya sé que no soy nadie para hacer este tipo de recomendaciones, pero una excelente homilía me ha dado pie a reflejar estos pensamientos. Perdonen la osadía.