Otro crucificado

28 f, 08

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

Málaga 29 de diciembre de 2008

m.montescleries@telefonica.net

 

FERNANDO

     Posiblemente, su nombre le ha llegado a través de los siglos como una herencia de aquél Rey que envió a sus gentes a evangelizar, y rapiñar de camino, a las otras indias. Fernando es centroamericano, de un país dominado desde siempre: primero por los españoles, después por los mejicanos, los norteamericanos y por la corrupción. De la famosa “fruit company” han pasado a las garras de los “narcos”, la guerrilla y las guerras civiles declaradas. Fernando era policía y católico convencido en su tierra. Harto de “mordidas” y de robos descarados decidió venir a España, donde sus recursos laborales le permitirían multiplicar por diez sus ingresos. O eso le decían las “voces de sirenas”. Con los beneficios de su trabajo pensaba pagar la hipoteca de su vivienda. Para venirse pidió un préstamo a unos “amigos” de 2000 euros. Con ellos pagaría el viaje y podría tirar hasta que se estabilizara económicamente. Los amables “benefactores” que le prestaron el dinero le hicieron firmar un documento con una venta ficticia de su casa (ya hipotecada) y le pusieron un modesto interés del 34%. En fin, un favor inapreciable.

 

     Fernando ha estado trabajando en España unos meses “de aquella manera”. Sin contrato, con salarios injustos, en oficios que desconocía. Finalmente su espalda se ha roto y una traicionera hernia de disco le ha dejado incapacitado para trabajos manuales. Come y duerme en la casa donde su hermana está colocada como interna, Los jefes de su hermana se han portado de maravilla. Le han dado cobijo y le han pagado un billete de vuelta a Centroamérica. Su esposa lavando ropa gana 100 euros al mes, sus hijos han dejado de estudiar y aportan algo y si supera esta crisis podrá vivir de una jubilación por enfermedad y cuatro chapuzas en su país.

        Su único problema: 6.000 euros de deuda en su país con los bancos, “los amigos” y algunos otros. Solución: pagar o a la calle y “algo más”. Y ahí surge la buena noticia de hoy. No vamos a salvar el mundo, pero, no se como, los “pescaitos fritos” vamos a ayudar a Fernando. Ya tenemos más de 1200 euros recaudados entre los de siempre. Vamos a telefonear a los “acreedores” y nos vamos a entender directamente con ellos y a Fernando le vamos a salvar la hacienda o algo más. Ya tenemos experiencia en estas labores. Durante este último año “unos pescaitos fritos” han estado pagando los médicos y la medicina de una argentina gravemente enferma.

 

       Que queréis que os diga, la sonrisa de Fernando se abrió el día que le hablé de nuestro compromiso. La fe en sus hermanos españoles es casi tan grande como la que tiene en Dios. Y no le vamos a fallar. Ahora os toca a vosotros. Tenemos una cuenta que abrimos para la enferma de argentina, sin un céntimo, claro está. Ahí podéis enviar vuestra colaboración. La cuenta es de la Caixa 21004789860200038594, a nombre de  Manuel Montes, Operación Vogt (este nombre es el del síndrome de nuestra amiga argentina anterior).

 

        Pongan un emigrante en su vida. En este caso a Fernando. 47 años, mujer, tres hijos y una situación desesperada que entre todos podemos arreglar. Que vamos a arreglar. Un manojo de “pescaitos fritos” mueve montañas. Y feliz año, para vosotros y sobre todo para Fernando. Nuestro hermano.

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MI NAVIDAD

21 f, 08

LA BUENA NOTICIA DE MANOLO MONTES

Málaga 22 de Diciembre de 2008

m.montescleries@telefonica.net

 

¡A MÍ ME GUSTA LA NAVIDAD!

           No se si lo habré comunicado anteriormente a mis lectores, pero no me da ninguna vergüenza proclamar a los cuatro vientos, que a mí, me gusta la Navidad. Y eso que no pertenezco al sufrido gremio de los banqueros y especuladores que han permitido aliviar su desgracia económica con la radical disminución de sus impuestos propiciada por los garantes de la igualdad y los planteamientos solidarios. Y eso, que soy un jubilado que se hace periodista y que, como periodista, es re-jubilado  por las circunstancias: un periódico cerrado por la operación Malaya, una antena de Televisión anulada por no adaptarse a los avances de las necesidades técnicas (ja, ja) y,  finalmente, una emisora de radio clausurada por multas y decretos. En fin, un desastre. Dar buenas noticias no es rentable. Pero así tiene más valor el seguir haciéndolo  desde donde sea.

 

         Hoy más que nunca la conmemoración del Nacimiento de Jesús nos anima especialmente. Tengo claro que la Navidad está en nuestras manos. Jesús nace en cada uno de nosotros cuando estamos más pendientes de lo que nos pide el alma que lo que nos pide el cuerpo. Cuando las puertas de la cartera las abrimos con las llaves de nuestro corazón. Tú, y yo, somos la Navidad de los que nos rodean. La esperanza para esos que se ponen a las tres de la mañana en la puerta de una asociación benéfica a fin de pedir un vale de comida que les entregarán, o no, a las 11 de la mañana. De los niños sin leche. De los emigrantes sin mantas. De los mayores abandonados a la soledad y a las residencias. De esos menores inmersos en peleas entre sus padres. De esos padres sometidos a la dictadura de unos hijos enfangados en el consumismo y la desidia. De personas despreciadas por sus opciones sexuales, por su religión, por su raza o por su cultura. Para todos ellos, el Portal de Belén necesita que tú ocupes la plaza de ese Niño Jesús que les transmite amor y esperanza, que les hace más llevadera su pobreza y su soledad, que los hace ser personas dignas. Eso no lo pueden hacer los decretos ni las decisiones políticas. Eso lo podemos hacer tú y yo “pescaitos fritos” a los que nos toca salvar un mundo enfermo. Jesús nace en ti y en mí. Y cuando nos convertimos en sus pies, sus manos, sus ojos, su sonrisa y su compañía, se hace realidad la frase de los pastores. “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra, paz a los hombres QUE AMA el Señor”. Y tú y yo, somos los instrumentos que Él usa para amarnos. Esta es la Navidad que a mí me gusta. Hacer de Jesús de Nazaret.

         

La buena noticia de Manolo Montes

15 de diciembre de 2008.

 m.montescleries@telefonica.net

 

 

NAVIDAD EN ÁFRICA

 

 

               La Navidad es un tiempo “distinto”. Para unos significa fiestas; para otros, regalos; para muchos, derroche; para algunos, añoranza y tristeza; para la mayoría, comida y bebida excesivas; para unos pocos, oración y recogimiento;… y así, sucesivamente.

 

               En el África profunda, esa que apenas sale en los periódicos, llega la Navidad intermitentemente. Para ellos, la Navidad no son las comidas extraordinarias. Simplemente celebran con gran alegría la venida del Niño en forma de comida. Ha caído en mis manos  un artículo editado por la Agencia de noticias africana Afrol News. En el mismo se comunica la preocupación de la organización de ayuda medico-humanitaria Médicos sin fronteras por los 20 millones de niños que padecen en África desnutrición aguda y severa.

 

             No quiero abrumar a los lectores con los datos que pueden detraer fácilmente del artículo publicado en http://www.casafrica.es/actualidad/2008/07/25/nuevacampana-de-msf-contra-la-desnutricion-infantil-en-africa – , así que les resumo lo más importante. Al elevarse los costos de los productos lácteos se les envía menor cantidad de leche en polvo desde Europa. Se ha descubierto un producto -el RUTF – que es económico, no necesita agua para su preparación y que permite la curación de los niños desnutridos menores de dos años en una proporción del 90 % de los casos. Este “potito”, que contiene una pasta alimenticia con los 40 nutrientes principales que precisan los niños desnutridos, solo llega al 3% de los mismos. Se les puede dar de forma ambulatoria por las propias madres y solo los casos más severos precisan hospitalización.

 

       Los equipos de Médicos sin fronteras están tratando a más de 150.000 niños anualmente especialmente en Somalia dende los niños atendidos se incrementa en un 400 % anualmente. En Etiopía se ha producido un cambio radical. “Para los más pequeños es como pasar de la muerte a la vida. Los niños que inician el tratamiento recobran de tal modo el peso y la salud que cuesta reconocerles”, declara Cristina Bosch, responsable de este programa en dicho país.

 

       El gobierno español se ha comprometido en la cumbre de la FAO celebrada el pasado mes de Junio en Roma a establecer la seguridad alimentaria de los niños africanos menores de 5 años. No se si después de poner el famoso techo de Barceló en Ginebra nos han quedado fondos, pero supongo que aun nos quedará algo para cumplir esta palabra.

 

       Los cien niños que atendemos en Málaga en el Biberódromo son como una gota de agua en medio de tanta hambre infantil en el mundo. Mientras, la mitad de los habitantes del planeta estamos a régimen para no engordar y la otra mitad, lo está por narices. Creo que debemos buscar el equilibrio. Que alegría de contar con instituciones como la FAO el Banco de Alimentos y Médicos sin Fronteras, ellos son una buena noticia por si mismos, pero la podemos mejorar con nuestra colaboración. Nunca tu esfuerzo será más compensado que cuando consiga la alegría de un niño. Decía mi abuela “barriga llena a Dios alaba”. Consigamos que para esos niños llegue la Navidad alguna vez.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

Málaga 9 de diciembre de 2008

m.montescleries@telefonica.net

 

EL ALMA SE SERENA

     Hay años en que no está uno “pa ná”.  Las circunstancias ajenas, los años propios y la visión de varios telediarios lo ponen a uno con tendencias “suicidas”. Te ponen en la alternativa de optar entre cortarte las venas o dejártelas largas. Sin embargo, siempre te queda el clavo ardiendo al que poder agarrarte.

      La vida está tan bien estructurada que siempre te abre un resquicio a la esperanza. Lo importante es estar atento y no pensarlo. Subirte al tranvía que te pase por delante, por muy desvencijado que parezca.

 

        Cuando abres los ojos y miras a tu alrededor descubres que el túnel en que te encuentras tiene lo oscuro hacia adentro y la luz se encuentra en el exterior de tu mente. Este fin de semana, sumido en pequeñas dificultades (tipo rozadura, que no te mata pero te fastidia y te impide andar con facilidad), me abrí a participar de las sensaciones de los que me rodean y mi alma se ha serenado.

 

        El encuentro con las personas que sufren, el acompañarlas en su soledad, incomprensión y dificultades te permite sentirte útil y valorar todo cuanto de bueno hay en tu vida y cuantas gracias que tienes que dar a Dios por todo lo que tienes. El otro, aquél a quien ayudas a encontrar su propia felicidad, transforma su imagen como si se tratara del boceto de un retrato. Unos rasgos difuminados y oscuros se ven iluminados por los colores de la esperanza.

 

         Una vez más, y esta es la buena noticia, el poner sobre la mesa el Evangelio de Jesús, sin complementos ni interpretaciones, sin condenas ni reprobaciones, ha hecho encontrar a 38 personas el “Inicio de la búsqueda del camino de la felicidad”. Treinta y ocho personas jóvenes y mayores, hombres y mujeres, casados, solteros y “descasados”, creyentes, ateos y “mediopensionistas”. Personas ricas y pobres de dinero y de ideas, de conocimiento y de amor, llenas de soledad y hartas de malas compañías, hemos buscado juntos la luz y descubierto que cuando una persona vuelve a hacerse como niño descubre la Buena Noticia. Que Dios le quiere a él tal como es, con sus defectos y sus virtudes. Y entonces EL ALMA SE SERENA. Os recomiendo la experiencia, si os interesa… preguntadme. Por cierto, en estos actos funciona la “Alianza de Civilizaciones”, la Cruz de Cristo une mucho, treinta y ocho personas de siete nacionalidades.

       

         P.O. Mi maestro y compañero de columna  José García Pérez se extrañaba de la ausencia de mi buena noticia este lunes. Estaba cargando pilas. De esto y de otras muchas cosas sabe él mucho más que yo. En  muchas ocasiones hemos remado juntos en la misma barca. Sigo vivo y con más fuerza. Gracias por tu preocupación.