CUATRO VERDADES

31 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 31 de mayo de 2018

CUATRO VERDADES

    Cuando nos ponemos “farrucos”, en medio de una discusión, acabamos con la frase: “te voy (o le voy a decir) cuatro verdades”.

 

     Con esa decisión hemos puesto una pica en Flandes y nos consideramos en posesión de la verdad absoluta que amenazamos dejar caer sobre la cabeza del otro. Mientras escribo estos pensamientos, políticos de todas las facciones, en el Congreso, están esgrimiendo sus “verdades absolutas” que ponen a los demás de “chupa de domine” y olvidan por completo sus propios errores (u horrores).

 

       Personalmente, a medida que pasan los años, cada vez me atrevo menos a asegurar que voy o que vengo, que lo hago bien o que lo hago mal. Huyo de de ese maniqueísmo de buenos y malos que tanto daño me hacen. Los mayores nos movemos en la incertidumbre de lo mal que lo hemos hecho en el pasado, lo mal que lo hacemos ahora y lo que venga. Nos sentimos criticados en su día por la generación de la guerra y nos arrepentimos por lo realizado por los del baby-boom por mor de la crítica de las generaciones que nos han seguido, que nos achacan todos los males habidos y por haber. Mientras, tenemos la percepción de que cada vez lo hacen peor los dirigentes actuales.

 

Esta situación provoca en mí un sentido de la culpabilidad excesivo. Me hice periodista para recoger buenas noticias y estoy a punto de tirar la toalla porque me siento y siento a mi generación como fracasados que no han hecho una a derechas. Cada día encuentro menos motivos para escribir.

 

Por todo ello, vuelvo a cultivar mi pequeña verdad absoluta. No ser infiel a mi mismo ni a los demás. Intentar aceptar lo que Dios me manda cada día y no convertirme en un viejo gruñón y amargado. Espero que alguno de mi generación me secunde y fundemos el partido de los descabreados con esperanza. Así se lo pido a Dios cada día en medio de mi conato de desesperación.

 

San Agustín y Santo Tomás escribieron auténticos tratados sobre la verdad, pero en el fondo solo pudieron reseñar “cuatro verdades”. Como tú y como yo. Juntemos nuestras cuatro con las que aceptemos de los otros y, finalmente, tres días después de muertos y por la tarde, encontraremos la verdad.

 

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LA JUNGLA URBANA

27 f, 18

 

La buena noticia de Manolo Montes

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

LA JUNGLA URBANA

                                                      Málaga 28 de mayo de 2018

  

    No se dan cuenta los señores políticos que han perdido por completo la credibilidad para el común de los mortales. Cada día nos desayunamos con alguna circunstancia que nos pone al borde del precipicio político o económico y llega el momento en el que nos deja de ocupar y, mucho menos, de preocupar. Vivimos en una jungla urbana en la que se suceden las escaramuzas.

 

    Lo están haciendo tan rematadamente mal que nuestra apuesta se circunscribe a determinar cual de ellos lo hace peor. Cada día se descubren “salvadores de la patria” con sustanciosas cuentas en Suiza, “chaletes” en urbanizaciones de lujo, viajes en yates privados e hijos estudiando en el extranjero para no contaminarlos en nuestros institutos.

 

Poco a poco; partido a partido (político, no los de Simeone); día a día, vamos perdiendo la confianza en ellos como conjunto y, por ende, a escala particular. Ponen las manos en el fuego por unos y por otros, y, cuando se las queman, sacan otras de repuesto. Mientras, los jueces, no dan abasto para juzgar y rejuzgar a tanto arribista, que si algún día trabajo por sus conciudadanos, ha pasado a hacerlo por su partido, sus amigotes y finalmente por sí mismo. Nepotismo y poca vergüenza a troche y moche.

 

Mientras a los sufridos voluntarios de las ONGs, que procuran superar las dificultades existentes en la sociedad, nos amenazan con una ley de protección de datos que nos va a volver locos y nos ocupa y preocupa hasta el extremo de caer en la tentación de cerrar el quiosco.

 

¡Qué difícil es encontrar una buena noticia entre tanto desatino! Al final hay que hacer de tripas corazón y agarrarse a esos pequeños remansos de paz que son algunos programas de televisión que se olvidan del griterío de los Vips afincados en islas, saraos y brocas múltiples, para presentar las vivencias de pueblos pequeños y sus habitantes. En ellos se olvida el “postureo”, el “instagram” y los “tuits”. ¡Cuánto me gustaría que se nos pegara algo!

 

Programas como “Volando voy” de Calleja y “El paisano” con Pablo Chiapella, nos acercan al mundo sencillo y envidiable de los pequeños pueblos de nuestra España y son una Buena noticia para muchos que, como yo esperábamos mucho de la democracia y hemos perdido la ilusión. A escala nacional los políticos se siguen pegando bofetadas en nuestras caras. En cuanto pueda me largo de esta jungla urbana.

 

 

 

LA FE

24 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 24 de mayo de 2018

LA FE

    Pienso que una de las situaciones más difíciles que pasamos los cristianos se produce cuando tenemos que dar razones de nuestra fe.

 

       Personalmente las paso canutas. Mis interlocutores sonríen con suficiencia al notar mi incapacidad de transmitir mis deseos de gozar de esa fe que poseen algunos de mis amigos e intuyo yo mismo. Finalmente, les hago ver la diferencia entre la fe y la certeza. La fe es un salto al vacío que hay que dar.

 

No desespero de alcanzar algún día esa verdad inquebrantable que me saque de la escasa fe con la que cuento. Pero me muevo en el campo de los que decimos que la fe es “la capacidad de aceptar las dudas”. Esto me permite moverme con cierta facilidad entre la religiosidad, las creencias y la fe.

 

El evangelio de San Marcos que proclamábamos el pasado lunes comentaba la petición de un padre a Jesús de la sanación de su hijo. En un momento de la conversación dice el padre: “Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos”, responde Jesús: “Si puedes, todo es posible para el que cree” inmediatamente el padre del chico exclamo: “Creo, ayúdame porque tengo poca fe”.

 

    Jesús sana al chico. Pero sobre todo nos da una gran esperanza de que algún día tengamos esa fe que mueva montañas. Aunque sea en el último momento. “Tres días después de muerto y por la tarde” como me gusta decir a mis amigos. Tenemos que pedirla con fuerza.

 

De momento nos tenemos que conformar con esos brazos del Señor que son los médicos; cada día pasan por sus manos enfermos que salen curados, de la intervención de tantos hombres de buena fe que consiguen hacer más felices la vida de los que nos rodean.

 

Mi pequeña aportación al tema se basa en transmitirles la fuerza que me comunica la poca fe que poseo. Con eso… voy tirando.

 

 

Ébola, otra vez

20 f, 18

La buena noticia de Manolo Montes

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

ÉBOLA, OTRA VEZ

                                                      Málaga 21 de mayo de 2018

 

   Desgraciadamente ha vuelto a resurgir la terrible enfermedad del Ébola. Se ha detectado un nuevo brote de esta dolencia en la República Democrática del Congo.

 

    Como fácilmente podrán deducir, no se trata de una buena noticia. Parecía que se estaba consiguiendo la desaparición de estos brotes, cuando desgraciadamente se nos comunica que la enésima aparición del mismo les ha costado ya la vida a 25 personas, mientras tienen detectados de momento más de medio centenar de casos en evolución por ahora.

 

Me emociona el ejemplo de esos voluntarios vestidos de astronautas que aparecen en las fotografías de los hospitales del Congo, esas maravillosas personas que se juegan la vida cada día con el fin de atajar la epidemia de Ébola y la curación, en lo posible, de los infestados. Para ello el gobierno del Congo ya ha recibido 5.400 dosis de vacunas para esta atajar el brote, lo que me parece bastante insuficiente.

 

Coincide que en estos días se está celebrando la fiesta de Pentecostés por los cristianos y el inicio del Ramadán por los musulmanes. Dos tiempos fuertes para los creyentes de ambas confesiones, en los que se le motiva e invita al servicio del prójimo-próximo y el resto del mundo en general.

 

En las dos religiones citadas, se invita a los creyentes al perdón, al amor y a la remisión de los pecados (todos los pecados nacen del egoísmo). El ayuno y el sacrificio son los pilares en los que se apoyan los buenos sentimientos y la predisposición a hacer un mundo mejor. A veces lo identificamos con el sufrimiento pasajero que nos conduzca al cumplimiento. (Cumplo y miento).

 

Mi buena noticia de hoy me la transmiten esos sanitarios que están siempre en esas arriesgadas situaciones y los creyentes musulmanes y cristianos, que ponen en práctica las buenas recomendaciones que emanan del Dios común que nos creó. “A Dios rogando…” ¡Ay si le hiciéramos caso!

 

 

 

 

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 17 de mayo de 2018

LOS OTROS MALAGUEÑOS

    Málaga y sus habitantes están en los escaparates de los medios por todo el mundo. Malagueños famosos pueblan el espacio de la música, la canción, el cine y el teatro. De aquella ciudad de las cien tabernas hemos pasado a la ciudad de los casi cien museos y los muchos artistas.

Pero existe otro mundo en el que también estamos involucrados los malagueños. Un espacio que suena menos, pero que es lo suficientemente eficaz para ser motivo de este segmento de hoy.

 

El mundo entero está consternado por los asesinatos de cristianos en Etiopía, Nigeria, República Centroafricana, Indonesia, etc. Mientras un montón de malagueños anónimos siguen dando su vida y poniendo en marcha escuelas, consultorios médicos, explotaciones agrícolas, pozos, viviendas dignas, etc., en estos países donde se producen persecuciones de todo tipo. Todo ello como expresión de su compromiso cristiano.

 

Pocas veces hablamos de esa parroquia malagueña que sigue viva en Caicara del Orinoco, en el país venezolano, de esos “locos” que están trabajando por los niños de Costa de Marfil o llevando alimentos infantiles a Burkina Faso. El otro día viendo un viejo programa de españoles por el mundo me encontré con una vieja (aunque joven de edad) amiga, Pilar Méndez, que andaba por el Chad de la mano de los Misioneros de la Esperanza malagueños. (Mies).

 

Estos son la avanzadilla de aquellos que nos sentimos responsables de seguir el precepto de predicar el evangelio a todas las gentes. Unos lo hacemos en nuestro metro cuadrado y otros, más libres y más valientes lo hacen en terrenos más difíciles. Nosotros, los del segmento de plata, que ya no tenemos que mantener ningún status, dado que estamos de vuelta de casi todo, podemos seguir el ejemplo de estos valientes y hablar de Dios y de sus cosas con o sin motivo.

 

Por lo menos recemos porque aquellos que son valientes para proclamar el Evangelio, nos sirvan de testimonio a los que somos más medrosos, que imitemos la vivencia de unos apóstoles que siguen siendo perseguidos por amar a los demás. Ánimo. Se puede. Aunque sea en la corta distancia. Y si somos perseguidos… buena señal.

 

 

 

CUDECA

13 f, 18

La buena noticia de Manolo Montes

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

CUDECA

                                                      Málaga 14 de mayo de 2018

 

Acabo de recibir un comunicado cuya lectura me lleva a considerarlo inmediatamente como la BUENA NOTICIA DE LA SEMANA. Me llega de mis buenos amigos de CUDECA.

 

En su contenido, dice lo siguiente: El 23 de marzo comenzó el viaje-maratón de Julia Chi Taylor”… una corredora infatigable que ha corrido toda su vida desde que se acuerda”. Ella reconoce: “Me encanta correr desde que tengo memoria… para mí correr es tan natural como ir andando a la tienda por el periódico de la mañana”.

 

     La proeza que ha realizado esta vez ha sido recorrer España descalza para recaudar fondos en ayuda de la Fundación CUDECA. Ese periplo finalizó en Almuñecar el sábado 12 de mayo.

 

    Julia es corredora de Maratón y ha participado en pruebas de esta categoría desde el año 1979. Ha representado a su país en diversas distancias, desde los 10 Km. hasta la maratón completa.

 

     “Descalza por España (Barefoot Across Spain) dio comienzo el 23 de marzo de 2018 en la costa norte, en Suances, y descalza, Julia quería llegar a Almuñecar para su 59 cumpleaños, el sábado 12 de mayo. Han sido 43 etapas con 8 días de descanso. Ha grabado alguno de sus pensamientos y experiencias en su página de Facebook y su blog (www.SolesJourney.com).

 

Desde la fundación Cudeca se ha habilitado una página Web donde conocidos, amigos y cualquiera que lo desee puede colaborar con esta iniciativa mediante una donación de una forma fácil desde su ordenador, entrando en la Pág.: http://www.cudeca-eventos.org/es/evento/barefoot-across-spain. Lo más importante: todos estos fondos serán duplicados (una vez concluya este evento) con una donación de la ONG familiar de Ángela Margaret Rowland, Espoire Foundation, en beneficio de la fundación Cudeca.

 

Nada más que añadir. Qué puedo decir yo que no haya dicho anteriormente de las gentes de Cudeca. Son formidables. Una gran buena noticia y un ejemplo de solidaridad.

 

JAMÓN

10 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 10 de mayo de 2018

JAMÓN

    Decían en tiempos de mi infancia que “cuando el pobre come jamón, o esta malo el pobre o está malo el jamón”.

Hoy ya no pasa esto. Sucede de forma similar a como prometía el NODO: el mundo entero al alcance de los españoles, que llevándolo a nuestro terreno nos diría: el jamón español está al alcance de todos los españoles.

 

Esta idea viene a mi mente sostenida por el regalo de una sustanciosa cantidad de jamón, cortado en finas lonchas, de un alma caritativa a una institución en la que colaboro como voluntario. Cada día, al prepararle la tostada con aceite matutina, uno de los acogidos me preguntaba que donde estaba el jamón. Yo le contestaba indefectiblemente que teníamos al cerdo atrincherado en la despensa y no se dejaba cortar la pata. El día en que recibimos el taco de jamón este hombre se “jartó”.

 

Mi trabajo en la periferia está lleno de anécdotas, en su gran mayoría agradables. De encuentro con personas que han tenido peor suerte que nosotros y dependen un poco de nuestra ayuda. Una anciana de aspecto (tiene tres años menos que yo), que cada mañana me ilumina con dos sonoros besos y un olor maravillosa a mujer cuidada. El otro que le da vergüenza saludarte por la calle pensando que nos va a molestar. El tipo grande con la edad de alguno de mis hijos y que se encuentra solo y fuera de su país. El musulmán que realiza escrupulosamente sus rezos cada día y que se aparta del “galufo”.

 

Una bendición de Dios. Ellos creen que les hacemos un favor. No se dan cuenta de que el gran favor nos lo hacen ellos a nosotros. Cuando salen cada mañana a la calle les despido con un “que tengas suerte”. A partir de ese momento su lucha se basa en sobrevivir durante dieciséis horas. Y nosotros peleándonos por el dinero, el poder o el prestigio.

 

Hoy he llevado a uno en mi coche a realizar una gestión. Su problema: tener un domicilio donde empadronarse y poder recibir una paga no contributiva. Estado: separado y solo en el mundo. Edad: sesenta y cinco años. Le podía pasar a cualquiera de nosotros.

 

Que os puedo pedir. Por lo menos… que los respetéis. Los miréis sin miedo y, por lo menos, dadles una sonrisa. Con vosotros está y no le conocéis. Y jamón para todos.

 

                               

Otro invento

6 f, 18

La buena noticia de Manolo Montes

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

OTRO INVENTO

                                                      Málaga  7 de mayo de 2018

 

A los políticos les pasa como a ciertas cadenas de televisión de cuyo nombre no quiero acordarme; cuando se les acaba un escándalo… lo buscan, lo pagan o se lo inventan. Es decir, cuando el diablo no tiene nada que hacer… amarra las moscas por el rabo.

     Un partido político reticente, complaciente, medianamente inteligente, persistente, pero desgraciadamente, poco emergente y otros “entes” por el estilo, ha puesto en marcha una campaña para incluir la eutanasia en los “servicios” de la seguridad social por Real Decreto.

Dada mi avanzada edad –y que siempre me he relacionado con personas más mayores que yo- estoy rodeado de buenos amigos que están en la quinta juventud. Esto trae consigo enfermedades y dolamas de todos los tipos. Desde cánceres avanzados, perdida de la visión, Alzheimer, inmovilidad crónica, problemas renales, etc. Y sobre todo la peor enfermedad de todas: tener el carnet de identidad antiguo. Fechas de nacimiento de la primera mitad del siglo XX.

De vez en cuando nos reunimos. Ayer celebramos una comida para celebrar los ochenta y tantos años y tres días de uno de ellos. Un valiente jubilado de la banca que ha aprovechado su última y grave enfermedad, para escribir un relato excelentemente redactado y documentado. El “ojomeneado” me decía al final del almuerzo y la segunda botella de Rioja (ojo, éramos diez), que si valía la pena el haber luchado con la parca. Mi respuesta fue inmediata; si la hubiera palmado no tendríamos la oportunidad de comernos los riñones y el chivo que nos estábamos ventilando.

Algunos se han empeñado en acortarle la existencia a aquellos que cometen el delito de envejecer. A veces con sufrimiento propio y de los que les rodean. Se comienza por mandarles a una residencia “comodísima” que es “lo mejor” para ellos. O si no, se les abandona en un hospital o en la soledad de una vivienda vacía de amor. En estas circunstancias se pierden las ganas de vivir. Un caldo de cultivo para la eutanasia.

Lo importante es llenar de motivos para vivir a aquellos que se les está agotando. Un motivo para celebrar el amanecer de cada día. En una palabra, para olvidar el pasado, dejar el futuro en las manos de Dios y, sobre todo, vivir el presente. Nuestra misión de cada día es dar sentido y calidad, dentro de lo posible, a los mayores. Aparte de darles años de vida, mejorar la calidad de la misma. Y cuando toque… dejarlos morir en paz. Sin prisas. Una muerte digna.

 Mi buena noticia de hoy me la transmiten esos seis mayores de ochenta años, que en ese almuerzo del viernes, rejuvenecieron al volver a vivir sus recuerdos compartidos. Tiraron de su gran patrimonio. Una vida llena y plena. Para ellos, y para todos nosotros, cada día de la vida es una buena noticia. Eutanasia… ¡anda ya!

 

 

TRES EJEMPLOS

3 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 3 de mayo de 2018

TRES EJEMPLOS

    Esta semana me he sentido orgulloso del mundo que nos rodea. En especial de aquellos que han entendido el mensaje cristiano.

El primer ejemplo al que me refiero nos llega de la rubia Albión. Un joven matrimonio inglés ha estado luchando por mantener la vida de su bebé, condenado a morir a plazo fijo mediante el sistema de desenchufarlo de la maquina que le mantenía en este mundo por “real decreto”. Pese a los esfuerzos, en primer lugar de sus padres, del Papa Francisco y el hospital del Niño Jesús romano en segundo y finalmente de las autoridades italianas que también se han volcado hasta el punto de concederle la nacionalidad italiana. Desgraciadamente el niño ha fallecido. Con el amor de sus padres y de todos cuantos nos hemos sensibilizado con la noticia.

El segundo lo propicia la valiente postura de las Carmelitas Descalzas de Hondarribia con referencia al tema “manada”. Tengo la suerte de contar con la amistad de Carmelitas de dos conventos distintos. Pese a vivir en clausura están al tanto de cuanto pasa en el mundo, rezan por todos nosotros y son bastante más solidarias que aquellos medios de difusión, abogados, juristas, y “opinadores” en particular que cada día discuten el tema. Temo que al final, dando el bombo que le están dando, acabaran poniéndole el nombre de “la manada” a una glorieta de cualquier pueblo, o por el contrario serán linchados por alguna de las manifestaciones que se realizan cada día. El caso es que llenan las televisiones de “contenido”.

El tercero me lo ha proporcionado un futbolista del Real Madrid (quién me lo diría, a mí que soy del Barça). Ese portero llamado Keylor Navas, costarricense y extraordinario deportista, antes de dar comienzo a cada encuentro se arrodilla y tiene unos momentos de oración. Después, cuando se le pregunta, contesta que sus éxitos se los agradece a Dios que le da salud y talento para desempeñar su oficio. Anoche escuché a su madre que inmediatamente declaró su relación total con Dios.

En estos tiempos en los que muchos cristianos se arrepienten o se recatan de manifestarse como tales, me admira la intervención de estos tres grupos de personas, de distintos estamentos, que no se recatan en manifestar su fe y ser responsables de la misma.