DOLAMAS

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LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries         m.montescleries@telefonica.net      Málaga 22 de julio de 2019               

DOLAMAS

 De vez en cuando utilizo el término “dolama”; a veces mi interlocutor me mira desconcertado.

        Esta palabra suena “raro” a la mayoría de los hispanohablantes, sobre todo si son jóvenes. Dice el diccionario de la RAE que dolama o alifafe es un “achaque leve de la salud”. Se trata de eso que los mayores denominamos como “goteras”, que, cuando son muchas, a veces derrumban la techumbre de la vida.

Los mayores declaramos sin pudor cuantas dolamas sufrimos. Basta reunirse con un grupo de “jubiletas” para que a instancias de uno de ellos tiremos de análisis, operaciones y tratamientos médicos, como si de estampitas de una colección se tratase. (La tengo, no la tengo).

No somos conscientes de que la medicina moderna, los antibióticos y la cirugía avanzada ha alargado nuestra esperanza de vida de forma considerable. Esto trae consigo el deterioro de los “accesorios” vitales y la aparición de desgaste del aparato locomotor, circulatorio y digestivo, cuando no, de la “pérdida del oremus”.

Las generaciones pasadas no tenían estos problemas debido a que, en escasas ocasiones, superaban la edad de jubilación. En estos tiempos “el segmento de plata” (aquellos jubilados que tienen veinte años de vida por delante), precisa de repasos de chapa y pintura tales como el uso de protectores para la incontinencia. En Japón (y supongo que en el resto del mundo) se venden más pañales para mayores que para niños. En todo el mundo los fabricantes de vehículos a motor producen montañas de “bólidos” para los que tienen dificultades motrices y los mayores menos avanzados se proveen de andadores de diseño con todo tipo de accesorios.

Mi buena noticia de hoy se basa en que, a pesar de las dolamas, la medicina se esfuerza en dar calidad de vida a los años  tanto como dar años a la vida. El problema lo tienen aquellos que no saben envejecer con dignidad y aceptar el deterioro físico consecuente. Se retiran a sus cuarteles de invierno y se tiran todo el día lamentándose del futuro que les espera en vez de disfrutar el presente.

Los creyentes tenemos algo más. Cuando se acabe nuestro paso por este mundo -circunstancia para lo que no tenemos ninguna prisa- algo mejor nos espera. Menudo chollo.

 NOTA DEL AUTOR.- Se ha puesto de moda una APP que tomando tu foto actual la transforma en lo que serás dentro de 20 o 30 años. Yo no me atrevo a utilizarla vaya a salir la momia de Tutankamón. Haced la prueba.

           

 

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NOTICIAS

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 18 de julio de 2019

 

NOTICIAS

Aquellos que me han leído alguna vez saben que me considero un periodista de “buenas noticias”

    

     Cuando por fin pude dar rienda suelta a mi vocación periodística, después de pasar por los mejores años de mi vida en la Universidad, me juramenté para escribir –a ser posible- solo buenas noticias. A eso he dedicado los últimos quince años de mi existencia con gran satisfacción por mi parte y alguna de mis lectores.

 

Todos los alumnos de la facultad sueñan con ser grandes comunicadores, en una profesión en la que las circunstancias actuales te obligan a conocer a fondo todos los medios existentes: prensa, radio, televisión y las redes sociales. El excelente profesorado con el que cuenta la UMA te permite formarte adecuadamente, amén de propiciarte el paso por algún medio como becario. Yo no tuve esa suerte, dada mi edad, y directamente me puse a trabajar –desde mi estado de jubilado- como colaborador en diversos medios. Una experiencia inolvidable.

 

Días atrás pude leer en la prensa que uno de los “periodistas” de cierto programa de la tarde en televisión, había generado unos ingresos de dos millones de euros en los últimos años. Su formación la ha realizado en un gimnasio, una tienda de tatuajes y muchas discotecas, amén de diversas relaciones, íntimas o publicas, aireadas a los cuatro vientos. Eso es lo que hay. Mientras, generaciones de buenos periodistas aumentan las listas del paro.

 

Esta semana se ha publicado por diversos rotativos los premios a los mejores expedientes académicos de la facultad de Ciencias de la Comunicación malacitana. Uno de ellos le ha sido concedido a una estudiante que ha estado de becaria en la delegación de medios de  comunicación de la Diócesis de Málaga. Se trata de Victoria Zulema Pérez Moya. Creo que su paso por esa redacción habrá incrementado sus valores profesionales y personales, aprendiendo de un grupo de periodistas jóvenes y entusiastas que han conseguido –con escasos medios- un grado de perfección sensacional basado en la iniciativa y la renovación –cuando no, creación- de espacios periodísticos valorados en toda España.

 

A nuestra amiga Victoria le costará tiempo y esfuerzo meter la cabeza en algún medio. Le falta caradura, tatuajes y mala leche. Pero poco a poco, el buen hacer la pondrá en el lugar que se merece.

 

Enhorabuena, compañera. A transmitir buenas noticias. O noticias buenas, fidedignas.

   

                   

 

 

 

LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries

m.montescleries@telefonica.net Málaga 15 de julio de 2019

ENVUELTO PARA REGALO

Viendo lo que sucede… a uno le gustaría estar siempre en periodo electoral.

            Tengo la suerte de pasar buena parte del año en un pueblo de la Costa Oriental malagueña. El lugar se asemeja a uno de esos zangolotinos a los que los pantalones cortos permiten asomar unas señales inequívocas de crecimiento. A los que, en bastantes ocasiones, se les ve el plumero. Algo así le pasa a muchos municipios de constante crecimiento en los que se promete sin mesura y que, pasados los comicios, cuesta mucho trabajo cumplirlo.
En época de elecciones sus aspirantes a regentes quieren aparecer en todos los eventos. Después buscan más la foto y los golpes de autoridad que la eficacia. Finalmente los perjudicados son como siempre los españolitos de a pie. Aquellos que no son Vips ni salen en Telecinco. En el caso presente se trata de los “mayores” y de los “domingueros” (especie humana malacitana que se desplaza a las playas durante los fines de semana cargados de comida, bebida y pertrechos varios a fin de disfrutar de la mar salada).

          Desde hace una semana, uno de los centros de mayores, donde los “puretas” damos exhibiciones de maestría con el dominó, se encuentra cerrado por limpieza y fumigación decretadas por quien corresponde. Estimo que serían muy necesarias estas operaciones para el buen fin y uso del centro; pero a ser posible, en días previos a la llegada de la avalancha veraniega. Creo que se han pasado al cerrar también la parte exterior, donde no hay ningún problema. Finalmente, tras una semana de destierro, se ha permitido la apertura y las aguas han vuelto a su cauce. El seis doble vuelve a ser objeto de ahorcamiento.
Por otro lado, a lo largo de las playas hay instalados desde hace años una serie de servicios que permiten evacuar aguas mayores y menores a los bañistas. Hace un par de años desapareció uno de ellos inopinadamente. A principios de este verano –primeros días de julio-, una grúa descargó un casetón completamente nuevo que, como supongo, contiene una batería de servicios.
Digo que supongo, porque desde entonces, sigue tal como llegó, envuelto en un lazo como pueden ver en la fotografía y cerrado a cal y canto. Espero que cuando llegue el invierno lo abran y permanezca operativo hasta el próximo verano. Mientras tanto los bañistas desesperados utilizan el solar de una casa abandonada cercana.
La buena noticia de hoy, es que a pesar de los imponderables, de que tenemos un paseo marítimo incompleto -como si se tratase de una “Sagrada Familia” playera- y de los muchos problemas que trae la masificación, este Rincón sigue siendo un paraíso en el que florecen los espetos y el gazpachuelo; donde se puede comprar pan cocido en hornos de leña y uvas de la axarquía recién vendimiadas. De aquí no me echan ni con agua caliente.

 

El segmento de plata
Por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net
Málaga 11 de julio de 2019

“EL ALMA SE SERENA”

La televisión en blanco y negro de finales de los sesenta terminaba sus programas con una reflexión bajo el título de “El alma se serena”.

Era una llamada al “pararse y pensar” antes de acogerse al sueño reparador. Esa costumbre la sigo practicando pese a la desaparición de aquel espacio. Hoy la tele nos despide -antes de enviciarnos con bingos, ruletas y similares- con crónicas de asesinatos, violaciones y peleas varias entre políticos y tertulianos de todo tipo.
Debido a los problemas de mi fastidiada espalda, mi caminata matinal a lo largo de la playa se ve reducida a la mitad de su recorrido; como compensación, he duplicado mi tiempo de admirar el paisaje siempre cambiante de la mar mediterránea.
Esta abstracción del mundo que me rodea permite que me olvide de los problemas, grandes o pequeños, que la vida diaria me trae. Por un largo cuarto de hora miro hacia mis adentros y agradezco los maravillosos regalos que he recibido de mi gente y del mundo que me rodea.
Por un rato aparto de mi mente un mundo que va en declive y con muchas posibilidades de auto-defenestración. Me alejo de los problemas de las familias rotas, las persecuciones religiosas, la crisis económica, los marginados y tantas situaciones que nosotros, pobres criaturas, somos incapaces de resolver.
Después me meto en la mar y el agua fría me vuelve a la realidad. A mi metro cuadrado que yo, solamente yo, tengo que cuidar. Y a la inquietud por servir a cuantos me rodean en la medida de mis posibilidades. Con la ayuda de Dios se puede más de lo que pensamos.
Este es mi “rollo” de hoy, queridos amiguitos. Pararos, pensad y soñad mirando al mar por un buen rato. Podréis observar que “el alma se serena”. ¿Lo de después? Se hará lo que se pueda. Dios mediante.

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LOS DIFERENTES

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LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries         m.montescleries@telefonica.net      Málaga 8 de julio de 2019               

LOS DIFERENTES

 

     No se que pensarán de nosotros aquellos que, por no responder a los cánones establecidos, consideramos como “distintos”. Para ellos, nosotros somos “diferentes”.

Menos mal que, gracias a las reivindicaciones de sus familiares,  sus terapeutas y la sociedad en general, se ha abandonado casi completamente el lenguaje agresivo e injusto con el que se les denominaba. En boca de todos aparecían los adjetivos descalificativos que comenzaban por “a” o por “sub”.

Sin embargo seguimos cayendo en el error de, bajo una falsa actitud defensiva, impedir la integración de aquellos niños, jóvenes y mayores “diferentes”, por considerar su presencia lesiva para los “normales”. Hemos leído en la prensa un caso reciente.

Hasta hace unos días hemos estado visionando una serie de televisión protagonizada por “El Langui” y el malagueño Pablo Pineda en el que han demostrado suficientemente su capacidad de integración, e incluso su ejemplo, para todos nosotros. Por cierto ellos dejaban una plaza en su “Donde comen dos…” para alguna persona que no tenía que estar incapacitado forzosamente. Ellos le aceptaban inmediatamente.

Durante los últimos años he participado activamente en un proyecto de la Obra Social Marista bajo el nombre de Suman 2 mas. Mi labor ha sido muy sencilla; ayudarles a preparar las oposiciones a subalternos de Administraciones Públicas bajo el apartado de discapacitados –pero capacitados para muchas cosas- de diverso tipo. En mis largos años de contacto con la docencia jamás he encontrado unos jóvenes más interesados en su formación y más constantes en su asistencia. He aprendido de ellos mucho más que ellos lo han hecho de mí. Me aceptaron como uno más desde el primer momento.

La buena noticia de hoy es que, a día de hoy, dos de ellos ya han adquirido sus plazas de funcionarios subalternos de la administración. Su vida ha dado un vuelco total y sirven de ejemplo como tantos otros que, como el Langui y Pineda han esbozado un corte de mangas a la intolerancia abriendo de par en par las puertas a la integración total.

 

 

    

PERSECUCIÓN

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El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 4 de julio de 2019

 

PERSECUCIÓN

En el segmento de hace varias semanas comentaba lo difícil que es vivir con miedos.

 

       La situación aun empeora cuando el miedo se basa en factores exógenos que escapan del control del perseguido. Hay distintas maneras de ser acosado y violentado por una o por varias personas,  en cuyo caso,  es aun peor.

 

Al miedo se sobrevive solo o con la ayuda de los demás. Pero la realidad es que nos cuesta mucho trabajo involucrarnos en los problemas ajenos. “Ande yo caliente…”. Pero a veces hay auténticos héroes que se sobreponen a las dificultades y dan la talla. Un ejemplo de esta actitud nos lo proporciona Carola Rackete, la capitana del Sea Watch, una nave humanitaria que ha depositado en el puerto italiano de Lampedusa a los 42 inmigrantes que llevaba a bordo en contra de la prohibición decretada por las autoridades locales. Se ha jugado el ir a la cárcel, pero, finalmente ha quedado en libertad.

 

Otro caso sangrante lo tenemos muy cerca. Aquí, en plena Axarquía, Jesús Gudapati un sacerdote católico de origen indio que pasa miedo a diario por culpa de unos energúmenos que le hacen la vida imposible desde su llegada. ¿Sus delitos? Ser de otro país, de piel oscura y poner la otra mejilla.

 

Ayer fui a visitarle. Apenas pude hablar con él. Está angustiado y enfermo. Tiene la tensión revolucionada y lleva días sin dormir. Viene de un país con muchos conflictos de tipo religioso y se enfrenta a la incomprensión de los, que en teoría, creen en lo mismo que él.

 

Supongo que el tema se solucionará. Que volverá a tener paz y ser feliz. “La felicidad es la ausencia de miedos”, frase de Punset que les recordaba hace días. Durante el día le rodean algunas personas de buena voluntad. Se han hecho fotos con él para demostrar su solidaridad. Pero las noche… ¡ay la noche! Es larga y oscura. Espero que las autoridades solucionen pronto este problema. Los periodistas le rodeamos con cierto morbo, pero este humilde escribidor se ha limitado a visitarle y rezar con él y por él. Aquí también hay persecución. Y amenazas.

 

EL CONTRASTE

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LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries         m.montescleries@telefonica.net      Málaga 1 de julio de 2019               

EL CONTRASTE

 

     Puedo observar como en pocos metros de distancia, los que separa una carretera, pueden surgir muchas diferencias

El pasado verano hablaba de mi amigo Juan Caparrós, el último marengo del Rincón de la Victoria, con el que enhebro largas conversaciones a lo largo de la mañana mientras jugamos al dominó. En esta partida nos enfrentamos a otros “indígenas” cuya forma de pensar, de actuar y de vivir es completamente diferente.

Son los que viven al otro lado del “camino viejo” –también es cañada real usada en ocasiones- que era utilizado desde siempre por las diligencias que cubrían el trayecto entre Málaga y Vélez Málaga. Ese camino estaba asentado sobre una calzada romana cuyos viejos domus romanos aparecen en su alrededor apenas escarbamos un metro.

Desde siempre, la gente de la mar, habitaba en la zona que se ubicaba entre la carretera y el rebalaje. Su lenguaje era hispano-árabe y sigue siendo complicado entender muchas de sus palabras. Del camino viejo hacia allá se asientan los campesinos, gente bajada de los montes de Benagalbón y el Valdés. La mayoría de ellos han hecho una pequeña fortuna vendiendo sus huertas a promotoras que han convertido una zona rural en una especie de Benidorm a la malagueña.

Desde ambos lados de la carretera se miraba con displicencia a los de enfrente. Se minusvaloraba su trabajo y, difícilmente, se mezclaban las familias. El tiempo y la llamada de la construcción que ha servido de base al trabajo y la economía familiar de todos, han atenuado estas diferencias y acercado a unos y otros en una convivencia que rompe muchos años de alejamiento.

Hoy en día, pocas familias de la zona viven de la pesca o del campo. El turismo y los servicios que trae consigo, han creado los puestos de trabajo que ocupan las generaciones actuales.

Mi buena noticia de hoy es que los hogares del jubilado que acogen en estos tiempos a los mayores, que antaño no convivían, han conseguido una “entente cordiale” entre ambas “facciones”, en la que incluyen a los que socarronamente nos llaman “los señoritos”, en recuerdo de aquellos forasteros que venían a veranear durante el pasado siglo.

Al final, unos y otros nos sobrellevamos y compartimos nuestra experiencia de años que da pie para escribir miles de artículos.

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 27 de junio de 2019

 “POR SUS FRUTOS LES CONOCERÉIS”

   Esta frase lapidaria que recoge el evangelio de Mateo es el resumen de la vida de un cristiano.

 

    Sí, ya sé que nuestra vida se debe basar en el trípode de “formación, oración y acción”. Pero, aunque las tres actividades son importantes, al final, la que propicia el Reino de Dios en la tierra -del que Jesús es el inicio-, es la práctica del amor a los hermanos hecha realidad por un estilo de vida.

 

Esa reflexión viene a mi memoria -y me tomo la licencia de compartirla con vosotros- a raíz de dos programas de radio de la serie de “La Málaga Solidaria” que realizo y presento en Canal Málaga. El primero de ellos tuvo por protagonista una niña de Costa de Marfil y de apenas dos años. Esta chiquilla nació muy enferma del corazón y tenía un trágico destino a corto plazo. Una ONG católica malagueña, “Más nunca es menos”, encomendándose a Dios, se trajo a Málaga a la pequeña AWA para operarla y devolverla a una vida normal. Se han ido directamente al tajo.

 

Si Antonio Machín la hubiera conocido, se habría inspirado en ella para sus “angelitos negros”. Awa es un torbellino de color que se abraza con cariño a cuantos nos acercamos a ella y que ha aprendido a bailar un zapateado flamenco-africano que llevará a su lejano país, animado por un corazón nuevo. Un milagro real que me permite seguir teniendo fe en el amor de Dios transmitido.

 

Mi segundo programa ha tenido como protagonista a una política. Una mujer que ha llegado a un alto cargo en nuestra provincia de una forma poco usual. En estos tiempos los jóvenes que aspiran a un cargo político se incluyen en las nuevas generaciones de su partido y hacen la carrera pegando carteles, aplaudiendo en los mítines y a la sombra de los pesos pesados del partido.

 

Nuestra protagonista Mercedes García Paine (Nena Paine, por el nombre que la conoce casi todo el mundo), es una mujer valiente, solidaria y emprendedora. Ha basado su carrera en el trabajo y la fe en los demás. Desde siempre ha estado volcada en el servicio a los desfavorecidos, especialmente a los más pequeños. Desde su comienzo, con unas clases particulares a un reducido grupo de niños, su trabajo ha culminado con una Asociación que recoge a miles de personas pertenecientes a familias con problemas a los que se les da educación, alimentos y ayudas de todo tipo.

 

Hoy, y gracias a su trabajo, sus esfuerzos han sido valorados por el gobierno andaluz y la han nombrado delegada en Málaga de la junta de Andalucía en los campos de educación, política social, deporte, igualdad y conciliación. ¡¡Para entretenerse!!

 

Dos ejemplos de la puesta en práctica de las recomendaciones evangélicas. Los del “segmento de plata” a la tarea. Nos corre prisa.

 

B.B.C.

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LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries         m.montescleries@telefonica.net      Málaga 24 de junio de 2019               

B.B.C.

 

No voy a comentar los avatares de la cadena inglesa de televisión. Me refiero a las bodas, bautizos y comuniones.

    Cuando conseguí mi primer empleo, allá por finales de los sesenta, me encontré con una empresa nueva y con unos empleados jóvenes. Cada fin de semana se celebraban eventos, de los recogidos en la BBC, que menguaban de una forma alarmante nuestros precarios ingresos.

Uno de los empleados más mayores de la fábrica decidió contestar a cada invitación con su negativa a participar como “paganini” de ninguna celebración. La idea fue cundiendo hasta que se hizo firme tras la boda de una compañera que se compró un 600 con los billetitos recaudados y, posteriormente, se trasladó de ciudad y ¡¡no se casó!!

Estas tonterías han venido a mi memoria tras la semanita de bodas horteras que nos han endilgado. Me han recordado aquellas que se celebran en un pueblo de Sierra Morena. Allí se casó un sobrino mío. Cuando durante el banquete trajeron el décimo plato, pregunté el porque de tanto comercio y “bebercio”. Me contestaron que había que servir algo más que en las celebradas anteriormente.

La exhibición televisiva y el excesivo e innecesario gasto derrochado han chirriado en mi mente. Sí, ya sé que cada uno hace con su dinero lo que le da la gana y a mí que me importa. Pero es que esos mismos medios y los participantes en esas fastuosas celebraciones apelan constantemente a una solidaridad que solo se queda en palabras y buenas intenciones.

Lo de los bautizos y comuniones se ha convertido en algo similar. El empeño en imitar a esos “guías”  (influencers) que proliferan en las redes, ha llevado a convertirse unas celebraciones que debían ser familiares y entrañables, en una especie de lucha por “el quiero y no puedo” que desequilibra los presupuestos de varios años.

Como compensación de tanto fasto mediático, ayer me encontré con un bautizo celebrado en una pequeña capilla de la costa malagueña. Una endomingada familia se reunió alrededor de la pila bautismal para “echarle el agua al niño”. Un par de docenas de familiares y vecinos celebraban con alegría la llegada de un nuevo ser a la comunidad.

Mi buena noticia de hoy me la transmiten esas gentes corrientes, que no salen en los papeles, pero que mantienen las viejas tradiciones de celebrar los momentos importantes de su vida alrededor de un altar en un sacramento. La palabra sacramento significa encuentro-promesa con y para lo sagrado. Cuando se entiende el fondo… poco significa la forma. Una vez más hay que distinguir entre lo accesorio, lo importante y lo esencial. El cogollo, que decía mi maestro García Pérez.

                

 

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 20 de junio de 2019

UNA SEMANA INTERESANTE

    Se ha iniciado con la fiesta de la Santísima Trinidad y sigue con el “catón” del cristiano.

 

       Las lecturas evangélicas de esta semana por sí solas, son un excelente medio para la formación de aquellos que, pese a nuestra edad (segmento de plata), aun necesitamos esa formación católica que tanto nos ayudará.

 

Comenzamos el domingo con el misterio de la Santísima Trinidad. Siempre recordaré con pavor la explicación de la misma por mis queridos padres agustinos en el templo del colegio de mi infancia. Aun persisten en mi mente -y en el templo- sus imágenes de la parte alta del altar mayor. Un Dios Padre barbado y de un aspecto terrible. Un Jesucristo tradicional y un Espíritu Santo en forma de paloma que nos costaba reconocer como Dios.

 

Sin embargo, ya de mayor, el estudio, la meditación y la oración, me han permitido visualizar y casi entender este misterio que se le negó hasta a los más grandes santos, teólogos y padres de la Iglesia como, por ejemplo, San Agustín.

 

Aunque pecando de simplista, la imagen del Dios Padre-Madre contemplada por el Papa Juan Pablo I, me ayudó mucho a asumir ese Ser Superior que guía mi camino y me acompaña siempre. Jesús es mi ejemplo de vida y el modelo a seguir. El Espíritu Santo es la conciencia que me hace verme tal como soy y me ayuda a optar por el buen camino, que siempre puedo tener en mi mente a poco que me mire en el espejo de mi alma.

 

Durante la semana estamos contemplando los primeros capítulos de San Mateo. Me parecen un excelente “manual de instrucciones” del cristianismo que, unido al capítulo XIII de la carta de San Pablo a los Corintios, son una fabulosa guía para seguir a Jesucristo, apoyados y queridos por el Padre y aconsejados por el Espíritu.