LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries         m.montescleries@telefonica.net      Málaga 27 de abril de 2020      

… Y DAR TRIGO

     Hay un refrán popular que dice que “una cosa es predicar y otra dar trigo”.

 

Como todos los dichos populares está basado en la razón y en la evidencia. Desde todos los púlpitos políticos, culturales y religiosos no se para de prometer, prometer y prometer. Horas y horas hablando de lo divino y de lo humano sin descender a la realidad de los hechos.

Se hacen campañas, manifiestos y concentraciones a favor de aquellos que tienen o han tomado otras opciones sexuales o familiares. Muchos presumen de sus amigos gays desde la lejanía, o de la exhibición de los mismos como algo políticamente correcto. Otros tomamos estos temas desde la aceptación y el respeto consistentes en su tratamiento como iguales. Ni mejores, ni peores.

Esta reflexión me viene propiciada por la actitud del Papa Francisco que me hace considerarla como mi buena noticia de hoy. La copio directamente del Diario La Nación firmado por Elisabetta Piqué:

“En medio de los estragos económicos causados por el coronavirus, el Papa Francisco le envió ayuda a un grupo de transexuales latinoamericanos que se quedaron sin clientes a través del limosnero papal, el cardenal polaco Konrad Krajewski. La historia salió a la luz gracias a don Andrea Conocchia, párroco de la localidad litoral romana de Torvaianica, que le reveló a la agencia italiana adnkronos este nuevo gesto”.

 

El artículo continúa diciendo:

 

“En el cúlmine de la emergencia coronavirus, para mi sorpresa, llegaron a mi iglesia de la Beata Virgen de la Inmaculada un grupo de transexuales, casi todos latinoamericanos. Pedían ayuda porque con el Covid ya no tienen clientes en la calle”, contó este sacerdote. Conocchia admitió que al principio quedó un poco estupefacto, pero enseguida también impactado por la religiosidad y solidaridad que hay en esta comunidad de transexuales, que comparte los gastos de alquiler e intenta ayudarse como puede. Tanto es así que no sólo pasó a darles ayuda económica, sino también, espiritual. Así, un día les dio la idea de escribirle una carta al Papa. Poco después, apareció en Torvaianica con víveres y dinero el cardenal Krajewski, apodado “el Robin Hood” del Papa porque el año pasado infringió la ley al ayudar a restablecer la luz eléctrica en un edificio ocupado abusivamente por diversas familias y que suele salir de noche con una camioneta a repartir ayuda a los sin techo de Roma.  Conmovidos por la ayuda, a través de Krajewski los transexuales le enviaron al exarzobispo de Buenos Aires un mensaje vocal de agradecimiento, por supuesto en español.

“Es cierto que los hemos ayudado: Vengan a mí, todos ustedes, que están fatigados y oprimidos, y los refrescaré, dice Jesús. Es el Evangelio. Estas personas son seres humanos que tenían hambre. Y todos somos hijos de Dios “, explicó Krajevski al Corriere della Sera.

 

Krajevski, llamado “don Corrado”, incluso contó que, en medio de la crisis económica provocada por el coronavirus, ya desde otras parroquias le señalaron problemas similares, con prostitutas que ya no tienen más nada para comer. “Pido los datos bancarios de estas parroquias y les giro el dinero necesario. La caridad del Papa es para cualquiera que sufre. En Pascua le hemos llevado miles de paquetes a presos, entre los cuales había transexuales y prostitutas”, contó el limosnero. “Mi tarea es ayudar a quien lo necesita y vaciar la cuenta para la caridad del Papa. Si está vacía, está bien y cuando se vacía, por suerte siempre hay benefactores que siguen donando”, detalló.

Hasta aquí la noticia que no tiene desperdicio. El representante de Cristo en la tierra no hace acepción de personas. Nos vuelve a recordar que nos acepta a todos como somos. Y el que esté libre de pecado… que tire la primera piedra. Sin orgullo de género de ningún tipo.

        Sigo pensando en quién es más responsable de la esclavitud que lleva consigo la prostitución. ¿Es la persona que no encuentra otra salida que la venta o el alquiler de su cuerpo? ¿Es el que la ha seducido y abandonado a su suerte? ¿Es el proxeneta que la explota? ¿Es aquél que compra o alquila ese cuerpo? ¿Quién es el prostituto-prostituta?  Pienso que el oficio más viejo del mundo nació por culpa de los cabritos más antiguos del mundo.

 

    Termino recordándoles. La buena noticia de hoy es que Francisco (y otros muchos) predican y dan trigo.

 

                              

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries          m.montescleries@telefonica.net 

                                                                     Málaga 18 de diciembre de 2019

 

PEPE, EL DE LOS BELENES

Pepe es un claro ejemplo de aquellos que saben sacar un excelente partido a su etapa de perteneciente al “segmento de plata”.

 

     A Pepe le conocí hace un montón de años. Entonces era un miembro destacado del gremio de hosteleros de Fuengirola. Se presentó junto a su esposa en un Cursillo de Cristiandad. En aquella etapa venían al “Cursillo” un montón de matrimonios de mediana edad que estaban interesando por la actitud y el ejemplo dimanante de una serie de cristianos de la época, que habían cambiado su relación con la Iglesia desde una actitud contemplativa a una presencia activa.

 

Isabelina y Pepe desde el primer momento destacaron por su voluntad férrea y su participación evangelizadora. Inmediatamente se incorporaron a un grupo que persiste en la actualidad. He vivido en su compañía trabajos evangelizadores de todo tipo, más o menos acertados, pero siempre llenos de un espíritu positivo y auténticamente cristiano.

 

Estos últimos años, ya jubilado y consciente de sus incapacidades físicas, Pepe ha sabido aprovechar sus habilidades manuales para hacerse presente en el mundo maravilloso de la construcción de Belenes. Otra hermosa manera de evangelizar. Durante todos los días del año se dedica a confeccionar nuevas figuras, a diseñar nuevos espacios y a crear pequeños pueblos en miniatura donde acoger la llegada del Niño Jesús.

 

Tiene un espacio en youtube, donde imparte tutoriales a los que quieren seguir su afición belenística. Ha montado, junto a otros, anteriormente el Belén de la Catedral Malacitana, el Nacimiento de la Parroquia del Buen Pastor y ahora, durante los últimos años, el del Distrito Municipal Bailén-Miraflores de Los Ángeles.

 

Les recomiendo visiten este último. Tiene un trabajo ímprobo, una serie de espacios

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vitales llenos de figuras representativas de todas las actividades laborales y artesanas. Ha llegado a los mínimos detalles, siempre barriendo para la presencia de Málaga, su mar, su campo y sus pueblos salidos de sus manos, pero sin perder de vista la Galilea que visitamos juntos y a la que tenemos que volver. Las artesanas de su grupo le han confeccionado minúsculos hatillos de ropa que vuelan en sus tendederos. Sillas de anea de tres centímetros y, sobre todo, figuras, muchas figuras, de estilo italiano, catalán y malagueño. No quiero insistir. Estimo que es imprescindible verlo en directo o en youtube. Se los recomiendo.

https://www.youtube.com/channel/UCuDsv_KmKPOiZtOpNwW5oYQ

 

Gracias amigo Pepe. Pepe Urbano. Un cristiano macizo y roqueño. De aquellos que hablábamos en nuestros rollos. Enhorabuena por estar y por ser.

 

                               

                     

 

   

 

 

RECUERDOS

13 f, 19

 

LA BUENA NOTICIA de Manuel Montes Cleries         m.montescleries@telefonica.net      Málaga catorce  de octubre de 2019  

RECUERDOS

     Hoy me he despertado con añoranza. No me importa. Incluso me agrada. Una persona sin recuerdos es como si no hubiera vivido.

Todo viene de la aceptación de que soy mayor y estoy mayor. Como unos nuevos imitadores de Peter Pan, no queremos reconocer que los años han pasado y que, sin dejar a un lado el presente o el futuro, podemos convivir perfectamente con los recuerdos. En estos días estos se han agolpado en mi mente.

Mi padre falleció hace más de cincuenta años, pero sigo viéndome cogido de su mano presenciando un concierto de la Banda Municipal del Jaén de mi infancia. Le sigo viendo dirigir la banda por lo bajini y tarareando la música con un excelente oído. Mi padre era de una generación marcada por la guerra y el sufrimiento, Pero siempre me decía que “nosotros somos gente de orden”. Es decir hoy en día sería un facha y un descastado. Mi madre era monárquica. Monárquica a reventar. Le gustaba una peineta y una mantilla a rabiar. Y tenía una gracia y una retranca malagueña-perchelera insuperables. Otra facha.

Creo que he heredado de ellos el respeto por el ejército y el amor a la música, todo ello envuelto en un sentimiento de amor por España y lo español; el mundo y lo mundial. Sé que estos planteamientos no son demasiado “políticamente correctos”. Hoy en día hay que denostar todo lo pasado y vivir al margen de los sentimientos y las añoranzas. Todo lo anterior es detestable y facha “per se”.

Pues aunque a alguien le moleste he disfrutado del Día del Pilar. Ha comenzado con un concierto que he visto en la tele de la Banda de la Guardia Real. En su desarrollo me he vuelto a coger de la mano de mi padre y ver como dirigía desde el cielo el “Banderita tú eres roja”.  Luego he visto a los soldaditos en el desfile de la Fuerzas Armadas y me han recordado mis tres veranos en la Caballería mecanizada. Uno, humildemente, ha desfilado en un carro de combate.

Para terminar, me llegan por watsapps  fotos de la tuna de la escuela de Comercio de ¡1960! en la que aparezco hecho un zagalón.  Mientras, escucho pasar por la calle un ¡afilador! Pero bueno… que pasa. Esto debe ser consecuencias del cambio climático.

¿Cuál es mi buena noticia de hoy? Que podemos –y debemos- revivir en nuestra mente las magníficas vivencias que la suerte nos ha deparado. Que tenemos la fortuna de contar con una familia que nos ha criado, arropado, educado en cristiano y acompañado a lo largo de nuestra vida. Que tenemos un presente lo suficientemente adecuado para continuar en ese camino y que esperamos en un futuro menos catastrofista de lo que nos intentan colocar los agoreros.

       Estamos vivos y tenemos recuerdos, Que nos quiten lo bailado.  Ea, uno también ha jurado bandera. Y a mucha honra. (Me están empezando a silbar los oídos).

         

                      

             

En mi último artículo sobre los teléfonos móviles se me coló un “Belfos” cuando quise poner “Delfos”. Subsanada la errata les presento mis disculpas

Propósitos

3 f, 19

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net   Málaga 3 de enero de 2019

               PROPÓSITOS

     

     Iniciamos cada año con el planteamiento de unos propósitos maravillosos.

 

Y una vez más, cuando termine el mismo, podremos comprobar con desilusión que no hemos cumplido la mayoría de los mismos.

 

Esto no nos tiene que crear una mala conciencia. Los propósitos se formulan para intentar cumplirlos; pero después vienen los despropósitos y la realidad de cada día. El hombre propone… Por eso este año me he preocupado de meditar detenidamente mi propuesta de mejora de todos los aspectos de mi vida, a fin de no sentirme fracasado al final del 2019.

 

Mi primer propósito es muy a corto plazo. Solo por hoy… mantenerme vivo. Este es primordial. A la edad que manejamos, la supervivencia se consigue solo de milagro. En segundo lugar preocuparme más del metro cuadrado que me rodea que del resto de la humanidad; si no lo hago yo mismo, es muy difícil que otros lo puedan hacer.

 

No preocuparme –sino ocuparme- de las cosas que pasan. Para ello tengo que conseguir distanciarme de los telediarios, los políticos y los gurús sociales de las tertulias. Envenenan nuestras ideas –y lo que es peor, nuestras conciencias- y nos pontifican una cosa para al siguiente rato decirnos lo contrario.

 

Aceptar que el dinero no es fin, sino un medio. Los hijos vuelan solos y la seguridad social nos va a seguir manteniendo con nuestras hermosas pensiones. De hecho, aun podremos compartir un poco con los necesitados.

 

Finalmente, pensar más y hablar menos. Así tendremos la oportunidad de equivocarnos en menor medida. Escuchar, que es más difícil que opinar. Intentar amar al prójimo como a ti mismo y seguir contando con la presencia de Dios en tu vida. Todo ello compartiéndolo con las personas de tu entorno. La circunstancia de la que hablaba Ortega. El propósito común es más llevadero.

 

Como verán poca cosa. Decía Warren Bennis, -un pensador contemporáneo estadounidense-: “Las personas necesitan un propósito que tenga significado, Esa es nuestra razón de vivir. Con un propósito compartido, somos capaces de conseguir cualquier cosa”.

 

     Deseo a mis lectores del segmento de plata que les sirvan  estas letras como orientación y luego sigan proponiéndose lo que les de la gana. ¡Quién soy yo para meterme en sus vidas!

 

 

 

 

 

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net Málaga 6 de diciembre de 2018

          

            ESTAD DESPIERTOS

     

     Este es un cartel que no he visto en un “after” precisamente.

 

     Me lo he encontrado en una residencia de mayores. En el Buen Samaritano; una residencia asistida que se encuentra en Churriana y es regentada por Caritas. En ella hay más de medio centenar de plazas, de ellas, una docena esta ocupada por sacerdotes mayores que lo necesitan.

Algunos miércoles acudo a compartir la Eucaristía con ellos. Es precioso, pero doloroso, el ver a personas de una gran categoría intelectual, humana y religiosa, sometidos a la esclavitud de un bastón, un carrito o el bracete de alguna auxiliar que los traslada con mimo.

Cuando uno acude a uno de estos centros, espera encontrarse con un grupo de ancianos achacosos que se encuentran en las últimas. No es cierto. Cantan con brío y celebran la Eucaristía con fervor e intensidad. El que tuvo… retuvo.

En un lado del altar me he encontrado con un cartel que recoge la cita de San Lucas en su capítulo 21, 36-37 “Estad despiertos… ante las cosas que van a suceder”.

Queridos lectores. Muchos mayores están más despiertos de lo que parece aunque simulen estar soñolientos. Viven en otra dimensión. En las de sus recuerdos.

Por eso les haré caso. Permaneceré despierto. Haciendo poco caso a los telediarios y a las promesas interesadas. Más pendiente de mí y de los que me rodean. Despiertos en pleno Adviento. Esperando su Venida.

 

 

 

 

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LA TESIS

16 f, 18

 

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

Málaga 17 de septiembre de 2018

m.montescleries@telefonica.net

 

La tesis

Cuando escucho hablar de las tesis, se me ponen los nervios de punta.

 

No sé si es cuestión de cara o de poca vergüenza, pero cuando me entero del cachondeo que hay montado con las tesis y los masters, se me ponen los nervios de punta y no se si cortarme las venas o dejármelas crecer.

 

Hablo con conocimiento de causa. Allá por junio del 2006 y con mi flamante título de Licenciado en Comunicación Audiovisual, me presenté a la profesora que me había acompañado en dichos estudios preguntándole por mi futuro en la Universidad. Ella me recomendó que me doctorara. Que redactara una tesis sobre los problemas de la humanidad y mi inquietud por la solidaridad de los humanos.

 

Ni corto ni perezoso me matriculé en los cursos de doctorado. Dos años en el departamento de Periodismo de la UMA en los que asistía a clases por las tardes, de lunes a viernes, y me sometía a unos escrutinios sobre las materias dictadas a fin de cada curso. Una tarea preciosa y enriquecedora que fue forjando mi actitud como investigador y desgranando las diversas materias a las que podía encaminar mí trabajo.

 

Finalmente, y de acuerdo con mis directores de tesis –dos a falta de uno- Juan Francisco Gutiérrez y María de los Ángeles Cabrera-, decidí investigar sobre la influencia de los medios de difusión sobre los mayores en Málaga. También y a causa de mis crisis psicológicas ante la ingente labor a desarrollar, fui ayudado por el profesor de Psicología Marcos Ruiz, buen amigo por otra parte.

 

Aprobados con excelente nota los cursos de Doctorado inicié la redacción de la tesis doctoral que me ocupó durante los siguientes ¡cuatro años! Doscientas encuestas a mayores de todas las zonas de Málaga y su provincia. Una serie de entrevistas con profesionales de todos los campos relacionados con los medios y los mayores malagueños. Viajes a Madrid, Sevilla y otras provincias españolas para obtener datos. Miles de tutorías y discusiones con los directores de la tesis. Bibliografía abundantísima. Elección del tribunal formado por catedráticos de periodismo de diversas universidades españolas y finalmente, el 30 de junio de 2012, la defensa de la tesis. Yo solito. Mi, me, conmigo. CUM LAUDE.

 

Veo lo que está pasando y se me cae la cara de vergüenza. De aquellos cientos que empezamos juntos la carrera solo una media docena llegamos a la meta. Familias, trabajos y diversión olvidados. Todo para que te impongan una muceta y una beca y un birrete. Un título en lugar preeminente y un orgullo para ti y para tu familia.

 

El recuerdo de aquel día es para mí UNA BUENA NOTICIA. El haber servido para aportar algo a la cultura y la sociedad es una buena noticia. Para eso se trabaja en las tesis doctorales. No para llenar curriculum.

 

El leer con temblor mi trabajo ante mi esposa, mis hijos, mis nietos, mis familiares y mis amigos fue una sensación que no se si podrán sentir esos… que han comprado, han trampeado o han inventado un trabajo único e irrepetible para la sociedad. Habrán medrado con ello, pero se merecen mi más completa indiferencia. Con su pan se lo coman.

 

 

 

 

 

Dios es amor

28 f, 18

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 28 de junio de 2018

DIOS ES AMOR

 

          Si aplicamos la propiedad conmutativa, el amor es Dios.

 

Esta frase, sin la consiguiente explicación, puede parecer un poco simplista y aventurada. Todo es cuestión de semántica. La palabra amor ha sido tan tergiversada y prostituida que se le llama amor a cualquier cosa. Se habla de “hacer el amor” a la relación carnal de cualquier tipo. El amor no se hace sin reciprocidad, se vive en el encuentro desinteresado y de entrega al prójimo, entonces, el amor de Dios está en medio.

 

La televisión se ha adueñado de nuestras, casas, nuestras vidas, nuestras ideas y hasta nuestros deseos. Vivo en un hogar lleno de gente en la que se ven toda clase de programas. Espacios basados en citas a ciegas y emparejamientos a lo que salga, dicen hablar de amor; programas que hablan de mujeres y hombres a los que tratan como ganado selecto, de emparejamientos a prueba y de jóvenes “ninis”. Usan como leitmotiv el amor.

 

       El colmo lo ponen esos programas en lo que se compra lo peor de cada familia y se airean sus miserias. Lo dicen claramente: envíennos “pillados” de famosos, que les pagaremos por ello. Su éxito se basa en hundir familias completas; las de los presentadores incluidas. También ponen el amor por excusa.

 

Pero de vez en cuando surge un  programa en el que vez surgir el AMOR con mayúsculas, el que entendemos todos y que nos hace aflorar las lagrimas de alegría al observar la felicidad de los otros. En este caso se trata del “Master chef” del pasado lunes. En el fragor del programa, trajeron a los familiares de los participantes a que concursaran con ellos. Una madre rusa se encontró con su hija; una hija cubana vio aparecer a su madre desde el Caribe; una hija recibió a su padre y un hijo se encontró con el suyo; una pareja de novios se reencontró, y finalmente, un concursante se reunió con su esposa y su hijo pequeño.

 

Allí afloró el amor del bueno, las lágrimas surgieron sin quererlo de los ojos de los chefs del programa, de los participantes y porqué no, de muchos de los espectadores, empezando por mí. Fueron unos momentos tan emocionantes, tan densos, que transmitieron una felicidad que te acerca al amor de Dios. Y en consecuencia a Dios.

 

En la posguerra se hablaba de café, café-café y café por la salud de mi madre. En la tele se habla mucho de amor con minúsculas, de amor propio (que es justamente lo contrario de amar) y, de vez en cuando de amor verdadero. De ese con el que se puede aplicar la propiedad conmutativa. Ese amor es Dios entre nosotros.

 

 

masterchef

La buena noticia de Manolo Montes

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                        El “aguilando”                                                             

                                                      Málaga  25 de diciembre de 2017

 

“Si no me das el “aguilando”

al niño le voy a pedir

que te entre un dolor de muelas

que no te deje dormir.

Al chiquiliqui,

al chiquilicuando;

de aquí no me voy

sin el “aguilando”

 

       Así cantábamos los niños de los cincuenta alrededor de aquellos nacimientos de corcho y papel mojado, con ríos de plata confeccionados con el papel de plata de los chocolates y figuras de todos los tamaños, como si de se tratara de uno de los viajes de Gulliver.

El aguinaldo era una de las fuentes de financiación de los niños de la época. Recorríamos las casas de los parientes y amigos más cercanos, incluyendo aquellos vecinos “pudientes”, que contribuían a la modesta economía de aquellos niños sin paga (aun no se había inventado esa costumbre) para acceder a los gastos extraordinarios navideños de aquellos tiernos infantes que vivíamos y jugábamos en la calle; sin televisión, móviles ni tabletas; sin ordenadores ni ropa de marca; con camisetas de pelillo y zapatos de Segarra. Con una tómbola de caridad en la plaza de todos los nombres (según la etapa política) en la que por una peseta podías aspirar a una muñeca de cartón o una cacerola.

Yo invertía en libros. La colección ”pulga” de relatos. El anuario del “siete fechas” (los clásicos le denominaban el “siete mentiras”) que me daba lectura para quince días. También me compraba varias novelas de Marcial Lafuente Estefanía; un escritor que conseguía sacar siete u ocho disparos de un revolver de seis balas. Como mucho unas sesiones dobles en el Avenida o el Capitol.

Mis hijos heredaron la costumbre… y la poca vergüenza. En estos días mi madre y mis tías (una soltera y otra viuda) les ponían en cola y les largaban un “verde” per capita. Pepe, el número cinco, pretendía cada año aprovecharse de la deficiente visión de tan provectas damas, e intentaba pasar dos veces, ora con gafas o sin ellas o, en el desesperado último caso, con un casco de motorista. Jamás coló. Los billetes estaban contados.

¿Porqué les cuento esto? Porque hoy es Navidad. Porque estoy harto de noticias políticas y deportivas. Porque estoy harto de tristezas y peleas familiares. Porque vale la pena que vivamos un poco del recuerdo de los momentos felices.

Mi buena noticia es que hoy Navidad. Felicidades a todos por todo. A ver si conseguimos alargar la paz y los buenos deseos como aquél “aguilando”.

        aguinaldo            

                        

 

                      

La buena leche

21 f, 17

El segmento de plata

Por Manuel Montes Cleries         

        m.montescleries@telefonica.net

                                                                   Málaga 14 de diciembre de 2017

 

LA BUENA LECHE

    Hace unos días escuchaba la aclaración de un profesor de historia del arte señalando la diferencia entre las imágenes de las Vírgenes románicas y las góticas. Basaba su tesis en la mirada de la Madre hacia adelante, en el primer caso, y hacia el Niño en el segundo.

   Bien traído, como diría el clásico. Si tienen la curiosidad de abrir Internet por la página correspondiente, podrán observar la diferencia. Especialmente a lo concerniente a la iconografía de la Virgen de la Buena Leche. Una imagen de la que soy devoto desde siempre.

La buena leche se recibe en los primeros calostros, en la infancia, en el colegio y sobre todo, en la familia. Es un alimento, primero para el estomago y después para el espíritu. Hablando de Espíritu, no he podido entender mejor al Espíritu Santo que cuando se le identifica con el sentimiento positivo que emana del encuentro con Jesús a través de los Evangelios o de la conciencia. (Por supuesto que el demonio se reconoce en la “malaleche”).

Transmitir la “malaleche” es fácil. Es un recurso cuando estamos agriados y repartimos nuestras frustraciones alrededor. Recibir la buena leche consiste en dejarse mirar con amor –como las Vírgenes góticas- por Dios; consolados por Jesús o acompañado por tu familia y tus semejantes. Aprovechemos la Navidad. Es tiempo de Buena Leche.

 

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