LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES Málaga, 29 de Junio de 2009 ESE CINE ESPAÑOL La semana pasada me preguntaban cosas del cine en un programa de Onda Azul. El director del espacio se quedó estupefacto cuando le manifesté que hacía años que no iba a una sala de cine. Su asombro se basaba en mi ausencia ante de las pantallas dada la cantidad de veces que habíamos compartido comentarios sobre películas españolas de las que he sido y soy un gran admirador. Es más, desde que participé en la UMA en un curso de cine español, impartido por la extraordinaria profesora Dra. Rocío de la Maya, donde de sus manos revisamos cuanto se ha filmado en España desde “La salida de Misa de el Pilar” hasta el año 2000, me precio de ser un más que discreto conocedor del mismo. Pero, por suerte o por desgracia, soy un espectador de cine de programa doble, de tarde de lluvias y “piarda” colegial. De cintas en blanco y negro, con sonido defectuoso y “fritura”. De películas que cuentan historias con las que se ríe o se llora, de buenos y malos. De principio y fin. Las grandes salas de los multicines, los fuertes sonidos que traspasan los tímpanos, las películas tendenciosas, los cineastas salva-patrias defensores de su democracia y las películas merdellonas en general, me han apartado del rito de ir al cine. Lo cual no significa que no vea películas. Especialmente españolas. Ese canal de cine español de Canal Satélite es una mina. Los “almodóvares” y compañía., que al parecer, según las nominaciones y las “pompas y circunstancias” de las que se rodean, han revolucionado el cine, con la mayor aportación desde los hermanos Lumiere, a mi me dejan a cero grados. Sin embargo hay un “loco por el cine” español que me hace reconciliarme con el mismo. José Luis Garci. José Luís García Muñoz, es un hombre del cine. Ha hecho la carrera “patatera” ayudando, escribiendo, corrigiendo y dirigiendo películas. Jugándose sus pesetas y las de sus amigos. Como debe ser. Le conocí hace muchos años, recién abiertos aquellos novedosos América Multicines. Su gerente, que conocía mi afición, me invitaba a la presentación de algunas películas “comprometidas” de la época en pequeñas salas de 50 butacas Tras su visionado, participábamos de un “cine forum”, con Coca-cola y algo más. Aquellos treintañeros de la época, los de detrás y los de enfrente de las pantallas teníamos mucho en común y tema para discutir. Y lo hacíamos apasionadamente. Mi BUENA NOTICIA de hoy la sustenta una extraordinaria película de Garci que ha pasado por las pantallas comerciales… de aquella manera. Una noche de zapping y aburrimiento la descubrí en la televisión. Se trata de “Luz de domingo”. En mi opinión, una autentica obra de arte cinematográfico. Una serie de paisajes con figuras o viceversa. Una sucesión de imágenes de una Asturias maravillosa. Como si se tratara de un documental de la 2. Un extraordinario trabajo de los actores, encabezados por un Landa magistral. Una película hecha para el arte y no para ganar premios fáciles. Diálogos que dicen cosas. Jerarquía de firmes valores asumida por una generación posiblemente equivocada… pero que sabía a dónde iba y de dónde venía. Y sobre todo, una cuidada y magistral dirección Me ha reconciliado con el cine español. He vuelto a disfrutar de dos horas de escenas que me han hecho pensar. No ha ido al Oscar. Ni Garci ni Landa son ahora políticamente correctos, Ni falta que les hace. Pero son auténticos. Y a mí me basta. Me gusta ese cine español.

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verano, verano

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES m.montescleries@telefonica.net 22 de Junio de 2009 ¡YA HA LLEGADO EL VERANO! Partimos de la base de que yo soy un enamorado ferviente del verano. Me refiero a la acepción española de la palabra. Los habitantes de la Ciudad Eterna –lugar que amamos rendidamente mi compañero de columna Quesada y yo- llaman “verano” a la versión romana del “huerto de los callaos”, (léase cementerio). Como comprenderán, no me refiero a esta acepción de la palabra. Hecha esta digresión erudita, paso a transmitirles por qué me gusta tanto el estío. Tan solo tengo que asomarme al balcón para descubrir lo fácil que es para los malagueños disfrutar de lo que se nos ha dado gratis desde siempre a los afortunados herederos de los fenicios. Una toalla, un bocadillo, una botella de tinto de verano y el spa más grande que nos podamos imaginar, en forma de mediterráneo, a nuestra disposición. Hemos vuelto a aquellos veranos de 18 de Julio y tortilla. Los tiempos no dan para más. La crisis, (aunque desgraciadamente por abajo), nos iguala a todos los “curritos”. El 600 de otrora se ha convertido en un Ibiza lleno de pegatinas de la ITV (índice de un montón de años de mala vida. Pero, aunque renqueante, sigue llevando a los niños, la mujer, la suegra y el cuñado. He vuelto a ver sandías enterradas en la orilla playera, ensaladillas de tomate realizadas en una palangana de plástico de los chinos, cuerpos orondos que desbordan los sucintos bikinis. En una palabra. La gente ha vuelto a encontrar la felicidad en lo que es. No en lo que tiene. La buena noticia es que, a la fuerza, hemos descubierto que las playas caribeñas, Santo Domingo, Ipanema, el Lido de Venecia, Saint Tropéz, etc., están aquí, al alcance de nuestra mano. Y baratas. Lo que nos queramos gastar. Lo importante es que la gente encuentra un motivo para ser feliz. El sol, la playa y la alegría que Dios nos ha dado a los malagueños. Y el merendero de siempre, al que hoy llamamos “chiringuito”. El que nos permite tirar la casa por la ventana y apoyarnos en la barra para decir, como el más opulento de los mortales, “niño, dos cervecitas y dos espetos”. Y sentirnos el más dichoso de cuantos nos rodean con 10 euros. Y en la Costa del Sol, Como si fuéramos Cristiano Ronaldo y Paris Hilton. Casi nada. Que hermoso es el verano.

LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

Málaga 15 de Junio de 2009

m.montescleries@telefonica.net

 

UN EMIGRANTE CON CONTRATO

          Parece que lo de los brotes verdes va en serio. Este fin de semana se ha incorporado al mundo laboral español un emigrante provisto de su correspondiente contrato. Los esfuerzos de los señores políticos comienzan a dar fruto. Los brotes verdes ya están ahí. Se trata de un “mileurista”. Como tantos otros. Con una única diferencia. Este “obrero” cobra mil euros por hora. Pero un contrato es un contrato. Y encima, han contratado a un “Cristiano”. Además, la parte contratante aduce que es una inversión, no un gasto. Es decir que a los 94 millones de euros (unos quince mil seiscientos millones de pesetas), le piensa sacar rendimiento a lo largo de los próximos seis años. Con ese dinero podría cuidar y alimentar a los 100 niños del Biberódromo durante el resto de sus vidas. Que por cierto, algunos también son cristianos.

 

           De verdad que no lo entiendo. Porque al final, esos dineros salen de los bolsillos de los “pescaitos fritos”. Pero lo importante es volver a la filosofía romana: “panem et circenses”. Y el que venga detrás, que arree. Mientras las obras siguen paradas, los obreros desesperados, los profesionales liberales al borde de la quiebra y el mundo totalmente cabreado.

 

           La buena noticia de hoy. El programa “El secreto” de Antena 3, sigue enfrentando a los que viven en el mundo del lujo con la realidad de la vida. Esta semana le ha tocado al nieto del inventor de la fregona. Éste, “se ha estirado” bastante menos. Como siempre la lección la ha dado el más desfavorecido. El protagonista “pudiente” promete a un acogido en un hogar para discapacitados psíquicos un viaje a Barcelona para presenciar un partido del Barça. El enfermo, que es enfermo pero no tonto, y está preparado para la vida solidaria, le dice que no va como no sea con todos sus compañeros. ¡Toma ya! Para que te espabiles. La última lección de amor por ahora. Y como siempre de parte de los sencillos.

 

     Ultima noticia. El obrero recién contratado por el Madrid se está preparando a fondo en Los Ángeles con  Paris Hilton. Seguiremos informando. Parece que el ejemplo de contratar “obreros” se va a propagar. ¡No te digo yo! Así acabamos con el paro.

PATA NEGRA

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LA BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

Málaga 8 de Junio de 2009

m.montescleries@telefonica.net

 

¡POR FIN UN BUEN PROGRAMA!

 

             No me refiero en este comentario a ningún programa político. Nuestros “respetables” próceres se han encargado de destrozar el poco respeto que me merecían como gestores en la recién terminada campaña electoral. Mi experiencia positiva en los comicios, se ciñe solamente a las primeras elecciones, aquellas de 1977 en que nos volcamos un montón de jóvenes ilusionados con el porvenir. Entonces, los partidos se peleaban por servir. Ahora, por cobrar la paga, o lo que sea, y ser servidos. Tengo vergüenza ajena por culpa de ellos. Con su pan se lo coman.

 

           Quiero resaltar hoy un extraordinario programa de televisión. Por su continente y por su contenido. Por su motivación y por su realización. Se trata del programa estrenado la pasada semana en Antena 3: Un docu-drama que me ha hecho reconciliarme con la televisión. A mí, un hombre de números que se  hizo comunicador audio-visual todo-terreno para aprender a realizar espacios de este tipo, por fin alguien  ha demostrado las maravillosas posibilidades ocultas de la pequeña pantalla.

 

          De este espacio presentado días atrás, todos los especialistas en TV. resaltan su aspecto “filantrópico”. Posiblemente se hayan quedado en la motivación de la productora, cuya idea ha recogido de otras televisiones europeas y americanas en las que triunfa desde hace tiempo. Incluso el protagonista, participó con la idea inicial de hacerse publicidad. Pero, el devenir del programa ha tomado un rumbo distinto que me ha emocionado. El “brillante profesional que vive en un mundo de lujo” ha catado el “jamón de pata negra”. Este choque con los sentimientos desnudos, con el mundo de la marginación, ha propiciado la transformación interna del protagonista del experimento. Un arquitecto español tan pobre… que tan solo tenía dinero.

 

        Cuando topa con el corazón de los demás, descubre que el también tiene uno, aunque un poco oxidado por el desuso. Cuando encuentra al verdadero hermano que sufre y le necesita, se produce la catarsis. Su corazón de euros se transforma en un corazón de carne y empieza a vivir. El resultado: tira de cartera y descubre que le acaban de hacer el favor de aprender a ser feliz haciendo felices a los demás. Lo de menos son los 500.000 €. Son importantes, pero no lo más. Lo extraordinario es que encuentra al hermano en la calle, la pobreza, la enfermedad y la soledad compartida. Descubre al camarero que le da de comer aunque le falten unas monedas y al chaval de 29 años al que hay que ponerle los calcetines. Descubre por primera vez que es útil.

 

       La buena noticia de hoy nos la da la televisión. Este programa ha hecho más por el voluntariado y la solidaridad que cuantos discursos vacíos y ferias sectoriales podamos realizar. Ha predicado con el ejemplo, que es lo único que mueve a las personas. Este programa me ha reconciliado con el periodismo “verité” que ha motivado el que yo les escriba estas letras cada semana y hambree la posibilidad de, algún día, si alguien se fía de mi proyecto, realizar experiencias como esta. Enhorabuena a todos cuantos han participado del evento. Especialmente al protagonista. Joaquín Torres, un artista de la arquitectura que ha confeccionado en una semana los planos más hermosos del ser humano desde aquellos que realizó su antecesor el gran Leonardo. Ha encontrado la búsqueda del inicio del camino de la felicidad. Algunos de mis lectores me entienden.