LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 29 de junio de 2015

¿DÓNDE ENCONTRAR HOY UNA BUENA NOTICIA?

 

Después de un trágico fin de semana lleno de terror fruto del fanatismo religioso, es necesario tirar de oficio para poder encontrar una buena noticia que transmitir a nuestros lectores. Ciertamente, con solo asomarme al balcón y contemplar ese Mare Nostrum, de nuestras alegrías y nuestros pecados, el alma se serena, pero no se puede olvidar que en la otra orilla, un buen número de pacíficos turistas pierden la vida en holocausto a un Dios que desprecia y abomina del asesinato.

 

Por otra parte, estoy preparando los últimos programas de radio y televisión de la serie sobre “La Málaga solidaria” de esta temporada. Al repasarlos, un total de setenta y uno, descubro que, a pesar de todo, de los avatares de la política y la economía, de la presencia de mucha mala leche a nuestro alrededor, es posible que todavía este mundo se convierta en humano.

A pesar de los pesares, cuanto de bueno hay en el ser humano aflora en cuanto se aparta un poco la cáscara de indiferencia y de maldad con la que se nos envuelve desde pequeños en un intento de educación a la defensiva y de ser más que el otro. No más que uno mismo.

 

La buena noticia de hoy me la proporcionan esos miles de voluntarios que desde el silencio se levantan día a día para ayudar y servir a los demás. Esa Manoli, viuda, ya en una edad avanzada, que después de dedicar una buena parte de su vida a cuidar a su marido, gravemente enfermo, se apresta cada mañana a servir a sus semejantes en Cáritas de Santiago y de Los Mártires, cocina un día en el Hogar Pozos Dulces y cuida de sus nietos en los ratos libres.

 

Cuando yo sea mayor me gustaría ser como Manoli, o como esos miles de malagueños que consiguen demostrarme cada día que Málaga es muy solidaria. 

 

“La primera en el peligro de la Libertad, la muy Noble, muy Leal, muy Hospitalaria, muy Benéfica y siempre Denodada Ciudad de Málaga”.

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El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net

Málaga 25 de junio de 2015

UNA CAPILLA EN LA UNIVERSIDAD

A principios de esta semana pude contemplar como se debatía en una tertulia de la televisión local la idoneidad de la existencia de una capilla en los campus universitarios. El comentario se suscitó a raíz de la “visita” a la de Madrid de una dama –ahora miembro del consistorio madrileño- con unas formas “inadecuadas”.

 

Los contertulios, como era lógico, afearon el acto. Pero posteriormente, cuestionaron la existencia de dichos espacios de oración dentro de los recintos universitarios, además apelando alguno de ellos al cierre –también- de las capillas en los aeropuertos, espacios de oración que existen en la mayoría de ellos, y que no son católicos, sino abiertos a todas las confesiones.

 

Pienso que no molesta a nadie la presencia de un espacio en el que se pueda pararse, pensar, orar o compartir oración. Si no se necesita su uso, basta con no pasar a su interior, como nos puede suceder en la guardería infantil o en el campo de rugby. En mis años de universidad jamás he pisado la consulta de los psicólogos, ni el lugar de ensayos de la tuna. Pero tampoco me molestan.

 

Es ganas de buscar los tres pies al gato y negar un pequeño espacio a aquellos que creen que existe algo más allá que el día a día y el apuntarse a las variaciones del pensamiento o a la moda intelectual. Desde luego que hay muchos templos en las ciudades a los que acudir. Y muchos bares, restaurantes, bancos, guarderías, papelerías o consultorios, pero se trata de hacer más fácil la vida de nuestros estudiantes y docentes en todos los aspectos. ¡Cosas veredes!

 

 

CAPILLA COMPLUTENSE

Se puede

21 f, 15

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 22 de junio de 2015

SE PUEDE

 

Hoy me vais a perdonar, pero voy a escribir una buena noticia con un tufillo de tristeza y melancolía casi incompatible con el espíritu de mis escritos anteriores.

 

Y es que la situación política, económica y religiosa por la que estamos pasando llega a trascender a nuestra vida privada y nuestra actitud positiva a la que llega a anular. Cuando ves que varios de los flamantes políticos recién elegidos tienen que renunciar a sus cargos porque su vida no tiene un pasado limpio ni “limpiable”; cuando la economía va mejorando en según donde, pero algunos países europeos están pasando de tercermundistas a algo peor; cuando el mundo arde en guerras, la mayoría sustentadas por una religión mal entendida; cuando todo esto trasciende a lo cotidiano, por lo menos en mi caso, te entran  ganas de tirar por la calle de en medio y aislarte de cuanto te rodea. Lo malo es que en los antípodas sucede algo parecido.

 

En estos momentos tienes que recurrir al viejo repertorio y recordar aquella frase que, demasiado a menudo, tenía que repetir a una amiga acuciada por los problemas de los que proclamaba no poder salir. Se puede. Era la frase con que la martilleaba. Dice el refranero popular que “no hay mal que cien años dure” y que el gracejo popular ha completado con el “ni cuerpo que lo resista”. Pero sobre todo apelo a la frase de Cándida, aquella fámula de Guillermo Fesset que acabó contando su vida en una película, ella decía que “Dios ahoga, pero no aprieta”.

 

            Esta tormenta de ideas bulle en mi mente mientras me he puesto a intentar transmitirles buenas sensaciones a mis lectores. La buena noticia de hoy es que todos tenemos recursos para salir de las dificultades. Que lo bueno que tienen las equivocaciones es que te demuestran que estás vivo. Ningún cliente de Los Asperones se equivoca. Tan solo hay que mirar un poco más a tu alrededor y menos a tu ombligo. Sobre todo si algún día escuchas la frase “te quiero y te acepto como eres”.  Yo la he escuchado en algunas ocasiones. No las necesarias.

 

 

se puede

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net

Málaga 18 de junio de 2015

EL FIRMAMENTO DE LOS ASPERONES

Uno de los muchos maestros sabios, o sabios maestros, que han pasado por mi vida me dejó un legado vital del que he obtenido un excelente rendimiento. Especialmente en los momentos difíciles. Es decir siempre.

 

Me manifestaba que tenemos que tener muy en cuenta la valoración de las circunstancias a analizar en tres grandes grupos: accesorias, importantes y esenciales. Las accesorias suelen ser momentáneas y más o menos superables; las importantes son difíciles de realizar y para conseguirlas tenemos que poner nuestra memoria, nuestra inteligencia, nuestra voluntad y… un poco de suerte. Pero las esenciales -las podemos considerar como vitales-  precisan de algo mucho más importante: el corazón.

 

Tengo una sensibilidad especial con “Los Asperones”. Esa herida abierta en la ciudad de Málaga –que por cierto, no es la única- que como decía aquel político sobre la guerra del golfo “es distante y distinta”. Nunca se incluye como proyecto estrella en los programas electorales. Por allí no pasa ninguna procesión. Se camina de puntillas sobre las soluciones que permitirían su desaparición. Se tiene en la trastienda de nuestra vida ciudadana como si de una enfermedad vergonzante se tratara. Y lo peor es que lo es. Allí solo acuden los de siempre.

 

Para mí, es accesorio el investigar el porqué, el para qué o el cómo se llegó a esta situación que perdura a lo largo de las décadas. Es importante el analizar la situación actual e intentar darle una solución. Pero sobre todo, sobre todo, es esencial mirar hacia el futuro.

 

Así lo han entendido esos maestros, esos educadores, esos psicólogos, esos voluntarios de Mies y de otras muchas asociaciones, esa Cáritas parroquial de San Fernando, etc., que se han reunido para contemplar la luz de futuro que emana ese muro cuajado de estrellas (veinticuatro) que representan a jóvenes de esa barriada que han obtenido el título de graduado en secundaria en los último cuatro años.

 

Son veinticuatro jóvenes que influirán en su familia y en su ambiente desde una formación positiva que, desgraciadamente, no consiguieron sus mayores. Ahora la sociedad malagueña tiene que poner el resto. Para mi esto es esencial.

 

Y es muy importante que desde la sociedad civil, especialmente la Iglesia Católica, invitada evangélicamente de una forma especial para ello, impulsemos la desaparición de esa herida abierta en la ciudad de Málaga que lleva años esperando que le llegue la cirugía reparadora en forma de viviendas dignas, cultura y trabajo. Me comprometo a recordároslo de vez en cuando.

 

 

Foto Mari Carmen Sánchez. Diario Surasperonesok--575x323

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 15 de junio de 2015

“SI QUIERES CONOCER A JUANILLO…”

 

Así comienza uno de los refranes que se manejan en el ámbito popular. La terminación la conocen todos nuestros lectores: “…dale un carguillo”. Como todos los dichos tiene una muy escasa base científica pero mucha razón. A lo largo de la vida vas conociendo a personas que cambian de talante y de actitud en la medida que van subiendo o bajando en la escala del conocimiento, del poder, del dinero o del prestigio. Siempre recordaré el ejemplo de cierto chofer sumiso convertido en jefe implacable.

 

He asistido con expectación al acto de constitución del nuevo ayuntamiento malacitano y, ya desde el principio, este ha captado mi atención cuando no mi sorpresa. He percibido unas promesas de actuación con la guarnición propia del más sofisticado de los master-chef. Me ha costado trabajo entenderlas porque se leían mal y con prisa. Aunque alguna, más clara de exposición me ha hecho entender que van a aprovechar la legislatura, amén de estar en la oposición, para instaurar una república laica y federal. Pues muy bien.

 

He asistido como espectador a muchos de los encuentros del 15-M en la Plaza de la Constitución por lo que creo que conozco sus deseos. Hoy he conocido algo más de su forma de conseguirlos. Sigo sin entender la agresividad y el permanente repaso a la historia. Los mayores algo habrán hecho bien.

 

La buena noticia de hoy me la ha transmitido ese grupo de políticos que, con firmeza, han planteado los deseos y expectativas que se desarrollaran en su paso por la Casona del Parque. Cada uno desde su ideal político pero con una meta común; el desarrollo optimo de nuestra ciudad y la cercanía la sensibilidad de sus habitantes. Especialmente me ha agradado la actitud de los partidos que permanecen a pie de obra pese a que los resultados no les han sido todo lo favorables que esperaban. No han hecho como “otros y otras” a los que el “caloret” les ha impedido asistir al cambio de protagonistas. Nos esperan cuatro años difíciles… pero prometedores. Es bueno que de vez en cuando nos demos todos un repaso de chapa y pintura. El tiempo nos dirá como es Juanillo. Mientras tanto, y esta sí que es una buena noticia. El muro de los Asperones se está cubriendo de estrellas. Seguiré informando.

 

                               

 

 

ayuntamiento malaga

La sal

11 f, 15

El segmento de plata

por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net

Málaga 11 de junio de 2015

 

LA SAL

 

Una de los mandatos evangélicos que más han marcado mi vida es  el que proclamábamos días atrás recogido por el evangelio de San Mateo en el que se nos interpela: “Vosotros sois la sal de la tierra”.

Se nos pone la humilde sal como ejemplo a imitar. El ser humano ha dependido desde los albores de la creación de este producto, suministrado gratuitamente por la naturaleza, que ha sido, y es, desde siempre tan imprescindible para nosotros.

 

La palabra sal es la raíz de otras muchas. Por ejemplo: salario deriva de la paga que recibían los obreros en la antigüedad, dado que utilizaban la sal como moneda de cambio. Cuando alguien tiene “ángel”, le decimos que es una persona muy salada. El alimento más insípido se convierte en sabroso. La alegría, la espontaneidad, la humildad, la cercanía y otras tantas virtudes las identificamos con tener o no tener sal en muestras vidas.

 

Los cristianos somos como los alimentos. Si nos falta la sal somos insípidos y transmitimos tristeza. Cuando ponemos la sal en nuestro metro cuadrado, en nuestro ambiente, todo se mejora y se hace apetecible. La sal es la luz que hace pasar de la vida del blanco y negro al color.

 

¿Porqué los cristianos presentamos esta Iglesia tan seria, esas oraciones, esas acogidas, esos diálogos y esas celebraciones sin sal?

 

Tenemos que meditar en ello. Los mayores, el segmento de plata, tendremos que hablar menos de dolor, sufrimiento, política y pecado y mucho más de luz, alegría y perdón.

Sal que sale, luz que brille….

 

 

 

 

sal

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    LA  BUENA NOTICIA DE MANUEL MONTES CLERIES

m.montescleries@telefonica.net

 

                                                             Málaga 8 de junio de 2015

VIAJE DE ESTUDIOS

 

En los tiempos de Mari Castaña, cuando dedicábamos todo nuestro tiempo a  la formación académica, aquellos jóvenes que no teníamos posibles, iniciábamos nuestra actividad viajera con motivo de la culminación de una etapa de nuestros estudios. En mi caso, dado que estudiamos Peritaje y Profesorado Mercantil, realizamos dos “viajes de estudios”. El primero a Madrid y Toledo, con nuestro flamante título de perito, allá por el 1960. Descubrimos la televisión y el Metro. Posteriormente, en el 63, los recientes Profesores Mercantiles nos fuimos a Barcelona, Palma y Valencia. Tren, avión y barco. Toda una aventura. A nuestra vuelta nos sentimos una especie de Marco Polos. Estos viajes se hacían a base de la venta de papeletas, rondas con la tuna y aportaciones familiares. Su presupuesto era mínimo, pero, finalmente, mal que bien, se cubría.

 

Esta experiencia viajera se ha consolidado en el tiempo y en el espacio. Todos los estudiantes españoles de cualquier tipo organizan un viaje de estudios y se van a Cancún, a Venecia o en el caso del resto de España, a la Costa del Sol. Se estudia poco y se liga mucho. En los Estados Unidos sucede algo por el estilo. Uno de ellos da pie a mi buena noticia de hoy. “Los estudiantes del último curso del Junior-Senior High School de New Hampshire han donado todo el dinero que habían recaudado para su viaje de fin de curso a su directora, recientemente diagnosticada con un grave tipo de cáncer”. Estos chicos norteamericanos han entregado los 8.000 dólares que habían recaudado a su profesora Courtney Vashow, directora del centro que necesita una terapia de un costo elevado.

 

Que queréis que os diga. Ese viaje hacia la solidaridad me ha encantado. Estos estudiantes han entendido la vida que merece vivirse. Enhorabuena a los promotores de la idea. Un viaje del que todos aprendemos mucho.

 

 

 

 

 

 

El segmento de plata por Manuel Montes Cleries m.montescleries@telefonica.net Málaga 4 de junio de 2015

¿QUÉ HACES CON TU HERMANO?

He asistido a la presentación de la memoria 2014 de Cáritas Diocesana de Málaga. Una vez más he tenido dos sentimientos encontrados. Por una parte la angustia que me provoca el conocimiento de la situación de una buena parte de la sociedad malagueña, de la vergüenza que nos debe provocar a los malagueños la situación de los Asperones; ¡Ay los Asperones!; tan cerca y tan lejos. Y por el contrario, el orgullo por el trabajo realizado por esa Iglesia viva que es Cáritas. El lema de este año, coincidente con el día del Corpus, como siempre -aunque, desgraciadamente, el Corpus ya no es uno de esos tres jueves en el año que relucen más que el sol-, nos hace aterrizar en la pregunta: ¿Dónde está tu hermano? ¿Qué haces con tu hermano? Una extraordinaria reflexión que nos puede servir para acompañar a Jesús Sacramentado en nuestra procesión particular o en la que realicemos el próximo domingo por las calles de Málaga. Una vez más, Cáritas pone el acento en el darse, no en el dar, en acompañar, en darse cuenta que no solo de pan vive el hombre. También tiene que pagar las otras necesidades primarias que parece que no son tan importantes. Vivienda digna, luz,

 

 

 

caritas 2015agua, teléfono, trabajo, material escolar, recibos del Ocaso, escucha, etc. Cosas que son de primerísima necesidad tanto como el comer. Las Cáritas parroquiales se hacen cargo de muchas de estas necesidades desde el amor, la comprensión y el acompañamiento. Dios se lo pague a Díos.